Conductas Asertivas, los tres elementos importantes

conductas asertivas

Desarrollar una conducta asertiva apropiada, saludable, para tener una buena comunicación interpersonal y para sentirnos a gusto con nosotros mismos, no es solo cuestión de decir lo que pensamos y punto…

La postura corporal, los aspectos no relativos a lo que decimos, sino a como lo decimos, y a esos matices que son percibidos por nuestro interlocutor son también importantes a la hora de desarrollar nuestra conducta asertiva.

No es lo mismo, decir; – No, no quiero comprar eso, desde una postura encorvada, escondiéndonos del vendedor de turno, rehuyendo su mirada y transmitiendo como mensaje “visual” que con poco que insistan nos sacarán un si, que hacerlo teniendo en cuenta tres elementos muy importantes que componen la base de nuestro comportamiento asertivo.

Mirar a los ojos

Si no somos capaces de mirar a nuestro interlocutor a la cara, incluso a los ojos, de una manera segura, dificilmente podremos transmitir adecuadamente el mensaje que deseamos darle. La mirada no tiene que ser agresiva, ni desafiante, ni vamos a mirarle con odio, ni con miedo. Cuando nos da vergüenza decir que no a alguien, cuando tememos su rechazo por negarnos a hacer algo, eso también lo reflejamos en la manera en que le miramos o en la manera en que esquivamos su mirada.

Mirar a los ojos, con seguridad. Para decir que no queremos hacer algo, para expresar nuestra opinión, para dejar clara nuestra decisión, para estar en desacuerdo con alguien de una manera asertiva, sin que ese desacuerdo acabe en una discusión, es necesario que la manera en que miramos a nuestro interlocutor refleje la seguridad y confianza que tenemos en nosotros.

No mirar a la cara, no cruzar nuestras miradas al hablar, puede decirle a la persona con quien hablamos que no nos interesa lo que nos dice, que nos da miedo, que tememos que nuestra opinión haga que la relación se resienta. Retirar la mirada puede decirle a nuestro interlocutor que sentimos timidez, expresar sumisión, o incluso, no prestarle atención puede hacerle sentir al otro que nos creemos superiores. Tampoco sería bueno una mirada fija, sosteniendo la mirada de manera desafiante, porque transmitiríamos ira o prepotencia, haciendo sentir incómodos a nuestro interlocutor.

Cuando tengas algo que decir, recuerda que tus ojos también hablan.

Mantener las distancias

A menudo puede ocurrirnos, que algunas personas nos hacen sentir invadidas, o incómodas porque se posicionan demasiado cerca a la hora de hablarnos. Así mismo, cuando queremos transmitir un mensaje acorde con una conducta asertiva, es necesario que tengamos en cuenta lo que se considera “distancia personal”. Esta distancia, dependiendo de las personas, está en torno al medio metro y el metro y 25 centímetros.

Una distancias inferior al medio metro, para personas que no son de nuestra familia más cercana, o amigos intímos nos puede producir incomodidad. Si eres tú quien se acerca demasiado al hablar, ten en cuenta, que la persona con quien estás hablando dejará de prestar atención a lo que le dices, para prestar atención al malestar que siente por tu cercanía.

Una distancia mayor a 1,25 metros, es la considerada distancia social. Cuando trabajamos, cuando estamos estudiando, en un grupo de gente pero sin “hablar” de persona a persona. Si quieres hablar con alguien en concreto, ten en cuenta que lo más apropiado es acercarte, para encontrarte en la “distancia personal”. Tanto si uno está demasiado cerca, siendo un extraño, como si uno se posiciona muy alejado, siendo nuestra pareja, por ejemplo, puede generar incomodidad. Cuando se pone distancia, se está levantando también una barrera para la comunicación.

Postura Corporal

Brazos, piernas y nuestro cuerpo en general son también elementos importantes a la hora de comunicar. Para poder ejercer esa conducta asertiva que buscamos a la hora de comunicarnos con los demás, también es necesario ser conscientes de donde ponemos nuestros brazos, de cómo está nuestra espalda, de qué imagen proyectamos a la persona con quien hablamos. Nuestro cuerpo, asi como la distancia o nuestros ojos, también comunica.

¿Caminas derecho o encorvado? ¿Vas con la cabeza erguida o cabizbajo? ¿Te paras firme, casi agarrotado con los brazos cruzados?

Tu cuerpo, es también parte del lenguaje, y para tener una mejor comunicación asertiva, ha de haber una coherencia entre el mensaje oral y el mensaje corporal que transmites.

Una persona que esconde la cabeza entre sus hombros, con los brazos atrás y medio jorobado, nos transite timidez, inseguridad, baja autoestima, dolor. Cuando estamos nerviosos, nuestras manos no paran de moverse para aflojar la ansiedad, o nos tapamos la cara, o tocamos la nariz o el caballo… todo eso comunica.

Es posible mejorar nuestra comunicación interpersonal, a través del taller de Comunicacion Asertiva, online.

Para que el mensaje guarde esa coherencia entre lo dicho y lo que trasmite tu lenguaje corporal, la mejor es una postura erguida, con los hombros ligeramente hacia atrás, la cabeza derecha, firme, mirando a la cara o a los ojos, manteniendo la distancia apropiada a cada situación. Piensa que cuando ves una película, a veces te basta con mirar al personaje para saber mucho de el, incluso antes de que abra la boca. ¿verdad?

Pues en la vida real, los demás (y cuando digo los demás, me refiero a todas aquellas personas con quienes hablas a lo largo del día, tus hijos, tu pareja, los compañeros, el jefe, tus padres, hermanos, el dueño de la tienda, a quien te cruzas por la calle, todos) decía que los demás, te ven a ti como tu ves a los personajes de las películas, y juzgan y calculan de acuerdo al lenguaje corporal que les transmites. El cerebro, es capaz de captar ese lenguaje corporal en cuestión de segundos y juzgarlo para decidir como actuar, también en cuestión de segundos. Si alguien parece atacarte, porque se está defendiendo, es probable que se haya sentido amenazado, y esto puede ser , no solo con tus palabras, sino también con tu mirada, con tu postura corporal o con la distancia que has puesto entre tú y el.

Mejorar nuestra conducta asertiva, es importante para relacionarnos con los demás, para evitar malos entendidos y para cuidar de las emociones, tanto nuestras, como de las personas con quienes nos relacionamos.

 

Viki Morandeira

Coach Personal

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¿Que hay detras de la Queja?

comunicacion no violenta

¿Alguna vez te has preguntado qué hay detrás de una queja? O inmediatamente después de oírla, sobre ti, te dedicas a contraatacar, a desmentir, a excusarte, a salvar tu pellejo?? Identificar una queja y saber responder de la manera correcta es una de las cualidades de las personas con inteligencia emocional.

Una queja, no es más que otra manera de hablar, en la que NO COMUNICAMOS lo que realmente queremos comunicar. Quejarnos es la mejor manera de perder nuestro tiempo, ya que dificilmente conseguimos aquello que deseamos. O por lo menos, no lo conseguimos por convencimiento interno del otro, de aquel de quien nos quejamos, sino para NO ESCUCHARNOS MAS!!!

¿Te suena?

¿Como usas la queja?

¿Quieres saber qué hay detrás de las quejas de los demás?

Que el otro no sepa comunicarse, y pida las cosas que necesita o quiere, con una queja, no es suficiente motivo para que tu también actues mal!  ¿No crees?

Una queja es una petición enmascarada.

Cuando alguien se queja de que somos impuntuales, nos está pidiendo que no seamos impuntuales, ¿verdad?

Cuando alguien se queja de que no hemos recogido la mesa, nos está pidiendo que recojamos la mesa, ¿verdad?

Detrás de todas las quejas que vierten los demás sobre ti, hay peticiones. Peticiones, sentimientos y necesidades de la otra persona.

Cuando alguien se queja de tu impuntualidad, no solo te está pidiendo que seas puntual, también te está transmitiendo que se siente angustiado conforme pasan los minutos esperando y que para no sentirse mal, necesita que le avises si llegarás tarde.

¿Verdad que si en lugar de “soltarte” llegas tarde”, te hubiera mostrado sus sentimientos, explicado sus necesidades y hecho una petición tu no te hubieras sentido ofendido o molesto por esa queja?

El arte de comunicarse. Si. Lamentablemente creemos que hablar es comunicarse y nada más lejos de la realidad. Podemos pasar horas hablando con alguien…. y cuando nos despedimos….. no tener ni idea de lo que hemos hablado, porque no ha sabido transmitirnos ningun mensaje!!!

Recuerda, en lugar de tomarte las quejas de los demás como algo personal (Pensamiento automático, personalización)  y de defenderte contraatacando . FRENA. PREGUNTATE Y PIENSA.

  1. ¿Cuáles son sus sentimientos para hablarme así?
  2. ¿Qué necesidad tiene?
  3. ¿Cuál es su petición?

Una vez que has respondido a estas tres preguntas, en lugar de responder a la queja, responde como si la persona que se ha quejado de ti, te hubiera dado esas tres respuestas, como si la persona que tienes delante se hubiera comunicado de manera adecuada contigo. Recuerda, que los demás no sepan hacerlo, no te exime a ti de procurar mejorar tu comunicación.

En esto consiste uno de los 7 hábitos de la gente Altamente Efectiva, de Stephen Covey. Comprender antes de ser comprendido.

La mayoría de nuestras discusiones o conflictos personales, incluidos los conflictos de pareja, se dan porque procuramos que el otro nos comprenda, antes de comprenderle…. Ya sabes que podemos trabajar juntos online, desde cualquier parte del mundo. Tu comunicación puede mejorar y tus relaciones lo harán!!

Viki Moranderia

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Caracteristicas de la Mala Comunicacion

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1. Hablar desde una postura defensiva

 

En alguna ocasión, sentimos que la otra persona, al hablar “nos ataca”. Y rápidamente, respondemos a la defensiva. Como dice el refrán que la mejor defensa es un buen ataque, por lo general, cuando nos sentimos atacados, heridos, respondemos contraatacando.

Si la otra persona nos está diciendo que algo de lo que hemos hecho, no ha estado bien, en lugar de reconocerlo, actuamos sin admitir ningún error.

Si sentimos que la otra persona nos está marcando un defecto, cerramos los ojos a la realidad, no aceptando tener nada malo.

Cuando nuestro interlocutor nos demuestra o nos dice que se siente mal, en lugar de reconocer sus sentimientos, en lugar de aceptar que podemos tener una parte de responsabilidad en cómo se siente la otra persona, respondemos critícando.

Este fallo de comunicación, nos aleja de las personas y deteriora nuestras relaciones personales.

2. Culpar a los demás y ocupar el lugar de víctima

 

Cuando surge un problema o una diferencia, cuando nos sentimos heridos o dolidos por algo, solemos culpar a los demás por ello. Empezamos nuestras conversaciones con un “Tu has hecho…” “Tu has dicho…” o “Tu no has hecho…”

Los problemas de comunicación en este aspecto surgen cuando la otra persona no se siente en absoluto la “culpable” de lo que nosotros le estamos “acusando”. Es más, el ponernos en el lugar de la Víctima, no nos hace ningún favor en ningún caso. Ni en nuestra relación de pareja, ni con amigos, ni en nuestro trabajo. Adoptar una postura de martir, de víctima inocente de las circunstancias, del mal trato de los demás, empeora las posibilidades de comunicación y de solución de conflictos.

3. Estar convencido de tener “la” razón

 

Otro de los aspectos importantes donde fallamos en la tarea de comunicarnos, es en insistir en que los demás están equivocados y nosotros tenemos la razón. Defender a capa y espada nuestra postura o nuestra opinión suele ser el inicio de una discusión. No escuchar apenas lo que el otro dice, porque ya sabemos que opina diferente a nosotros es un error que puede terminar con una amistad de años.

4. Despreciar o humillar a la otra persona

 

Junto con defender nuestra “razón” a muerte, incurrimos en otro error fatal de comunicación que arruina matrimonios, relaciones con los socios o compañeros de trabajo y es el despreciar la opinión del otro. Cuando defiendo con demasiada vehemencia mi opinión, no estoy dando lugar al otro a disentir, a opinar de otra manera. Incluso, a veces, sin conocer la opinión de la otra persona, hacemos que se sienta obligada a callar para no demostrar que opina diferente, para no ser humillada o despreciada. Cuando hablamos de los demás y de sus logros con desprecio, tratando al otro como un fracaso. Las expresiones del tipo: “nunca haces nada bien”, “siempre llegas tarde”, “nadie podría confiar en ti”, son dardos envenenados que lanzamos a nuestro interlocutor.

5. Actuamos de forma exigente

 

Este error de comunicación, que suele ser habitual, pasa desapercibido para quien lo comete. La persona que no comunica bien, se siente herida, se siente ofendida, se siente dolida por los demás, se siente tratada de mala manera y se enfada porque los demás no actúan como “deberían” actuar. En su interior (y también puede exteriorizarlo) proclama que merecería ser tratada de mejor manera. Los demás son injustos por tratarle mal y no asume la parte de responsabilidad que pueda tener en este problema de comunicación. Encontramos en la otra persona una “cabeza de turco”, un problema que la otra persona debe resolver y que a nosotros no nos pasa nada, cuando en una pareja, ambos podemos hacer mucho por mejorar la comunicación.

6. Negar que exista algún problema

 

¿Cuántas veces tu pareja te ha preguntado ¿qué te ocurre? y le has dicho, Nada…. aunque en realidad SI pasaba algo? Insistimos en que no estamos enfadados, no estamos dolidos o no estamos tristes, a pesar de sí estarlo. Cargamos la sensación de frustración, sin sentido, porque creemos que decir como nos sentimos, no ayudará a resolver la situación. O a veces, pretendemos que la otra persona, ADIVINE, qué es lo que me pasa, qué es lo que ha hecho mal, sin tener en cuenta que no tendrá la misma perspectiva de la situación y puede que su conclusión sea muy distinta a la que nosotros hemos sacado.

7. Comunicar con sarcasmo o con agresividad pasiva

 

No solo nos comunicamos con palabras que forman oraciones, también nuestros gestos, nuestros silencios y nuestro tono de voz forman parte de la comunicación. Muchas veces, podemos transmitir hostilidad que no reconocemos abiertamente, al hablar en forma sarcástica, o al usar cierto tono de voz. Y otras veces, poner caras, hacer gestos de desaprobación, callar, abandonar la habitación precipitadamente, dando portazos, también forman parte del mensaje que transmitimos.

8. Desviar el problema

 

Otro fallo de comunicación grave, se produce, cuando en ocasiones, en lugar de ocuparnos de lo que ambos sentimos en ese instante, en el momento presente, nos desviamos y volvemos al pasado, sacando a relucir una larga lista de quejas e injusticias que hemos sentido con anterioridad. Por lo general, cuando discutimos, no empezamos de cero, sino que llevamos el arma cargada. En la recámara tenemos cada pequeño detalle de desacuerdos que tuvieron lugar en el pasado, pero que no hemos resuelto, y con los que no hacemos más que echar más leña al fuego de la presente discusión.

9. Ayudar

 

Otro fallo, que solemos cometer, es creer que quien nos cuenta sus problemas siempre lo hace buscando que le solucionemos la situación. En lugar de escuchar, de empatizar, de ponernos en su lugar y comprender como se siente, en lugar de prestarle nuestro hombro para que llore si así lo necesita, fallamos al intentar “resolverle” su problema, al creer que tenemos “la solución” para sus males. Con esto, corremos el riesgo de hacer sentir a la otra persona inferior, al ver nosotros soluciones muy “faciles” para los problemas que la otra persona cataloga como “graves”. Además, corremos el riesgo de sentirnos frustrados y no escuchados, cuando vemos que la otra persona no ha seguido nuestro consejo.

¿Has visto los errores que cometes al comunicarte con los demás?

¿Los has podido reconocer? Adelante, entonces, tienes la oportunidad de aprender y mejorar la forma en que te comunicas con los demás. Esto mejorará tus relaciones.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

Tecnicas Asertivas: La pregunta Asertiva

 

 

¡¡¡Vamos por más técnicas asertivas!!!

Cuantas más tengamos, más fácil nos será responder asertivamente cuando tengamos que hacerlo. Ser asertivo es aprender a comunicarse efectivamente.

Comunicarse es poder hacer llegar al otro el mensaje que tenemos que darle. (nuestra opinión, una necesidad, un no querer hacer algo para respetar nuestro tiempo). Pero también es comprender qué nos está diciendo la otra persona, para que esa charla de un resultado positivo. A veces, por ejemplo, se hace necesario saber cómo responder ante una crítica sin que eso nos lleve a una discusión. Tener a mano las técnicas asertivas es fundamental.

La técnica de la Pregunta Asertiva, consiste en responder para pedir más información, sin cuestionar lo que nos han dicho, ya sea una crítica hacia nosotros, hacia una situación que nos cuesta creer o comprender, o cuando nos están expresando emociones, o situaciones con las que no estamos de acuerdo. En lugar de negar, defendernos, contraatacar, juzgar, justificar o intentar que nos den la razón, utilizamos la Pregunta Asertiva para poder abrir un espacio de diálogo, dejando claro que sea lo que sea lo que nos responda, hemos preguntado para comprender, para poder ponernos en su lugar, para entender verdadera y sinceramente porqué nos está diciendo lo que nos está diciendo.

Veamos… se hacen preguntas para clarificar, por ejemplo, en el caso de recibir una crítica, para comprender lo que hemos hecho mal según la otra persona, para recabar información sobre qué es exactamente lo que se critica y cómo podríamos hacer para resolverlo. En este caso, saber el “qué” se critica ayuda a separarlo del “a quien” ya que por lo general lo que al otro le ha molestado o lo que el otro critica es un “comportamiento” y así tenemos que hacérselo comprender.

Un ejemplo de conversación:

C: Tú siempre igual, nunca puedes hacer nada bien.

Y: Comprendo que he cometido un error y que esto te molesta. ¿Podrías decirme en qué me he equivocado para poder aprender?

Y luego, una vez que las dos partes están tranquilas, podemos tratar de hacerle ver que Nosotros no somos “el error” sino que algunas veces nos equivocamos o las cosas no nos salen del todo bien, COMO AL RESTO DE LOS MORTALES!!! También, en otro momento en que nuestro interlocutor esté tranquilo, sirve recordarle que SIEMPRE es una palabra demasiado extremista.

Porque ni los buenos son siempre buenos, ni los malos lo son a todas horas.Basta mirar por ejemplo a los deportistas de élite, que a veces, también fallan. En muchas de estas conversaciones es necesario dejar de lado nuestra necesidad de hacerle ver al otro nuestra realidad, para ser verdaderamente empáticos y comprender su realidad.

Las técnicas asertivas son imprescindibles cuando hablamos con las personas más importantes de nuestra vida. Pero a veces, por un exceso de confianza, decimos las cosas como nos vienen a la boca, sin pensar en los posibles resultados, sin valorar desde qué emociones me habla esa persona, sin intentar comprender. Por ejemplo, cuando una persona nos dice algo con lo que no estamos de acuerdo, o que no hemos visto nunca de esa manera, lo más habitual suele ser “NEGAR” lo que nos están diciendo. Cuando lo que escuchamos lo personalizamos y lo sentimos como un ataque personal, también podemos caer en el error de defendernos, contraatacando sacando otro tema de conversación que nada tiene que ver con lo que la otra persona nos está comunicando. También, a veces, cuando lo que la otra persona está expresando es una necesidad, algo que esperaba de nosotros y que no obtuvo, podemos caer en el error de justificar. Veamos un ejemplo de esto:

C: Siento que no te importo.

Y: ¿Cómo no me vas a importar? Eso no es verdad. ¿De qué me hablas, cómo puedes decir que me importas si me desvivo por ti? o Tú no te das cuenta que tengo mucho que hacer, que no tengo tiempo para nada, no me entiendes.

Responder así, con cualquiera de estas frases, no abre espacios de comunicación, no facilita que comprendamos a la otra persona, no genera confianza y seguridad para poder explicar sus sentimientos. Cuando una persona nos está expresando algo tan profundo como lo es el hecho de “no sentirse importante o amado” nuestra respuesta tiene que empezar por la comprensión, jamás por la negación, justificación o juicio de lo que estamos escuchando. En este caso, podríamos responder:

C: Siento que no te importo.

Y: Duele sentir que no eres importante para alguien, te entiendo. ¿En qué momentos has sentido que no me importas?

Utilizar preguntas abiertas, para conocer la respuesta, SEA LA QUE SEA, es en este momento lo más apropiado. Es necesario no personalizar, no sentirnos atacados por la respuesta del otro, estamos preguntando para comprender sus sentimientos, para buscar la raíz de sus emociones y así poder hacer algo para que pueda sentir que le comprendemos, que le estamos escuchando y que nos interesa mucho comprender lo que siente y porqué lo siente.

Otro ejemplo de la técnica de la pregunta asertiva.

P: Mi hiciste pasar vergüenza en la reunión. Eres un irresponsable.

C: Entiendo que no te guste el modo en que actué la otra noche en la reunión. ¿Qué fue lo que te molestó de mi comportamiento? ¿Qué es lo que te molesta de mí que hace que no te guste? ¿Qué hay en mi forma de hablar que te desagrada?

Si logramos separar los “comportamientos” de las “personas” podremos aceptar que todos tenemos derecho a equivocarnos, a no hacer todo bien a todas horas, a no tener ganas de hacer algo en algún momento, a estar solos si nos apetece, a ayudar a alguien si queremos y podemos, a organizar nuestra vida, a comportarnos como queramos si eso no ofende o lastima a nuestros seres queridos.

¿En qué “conversaciones” podrías poner en práctica esta técnica?

¿Cómo podrías responder con preguntas asertivas la próxima vez?

Recuerda una conversación pasada y recréala cambiando tus respuestas por otras nuevas que puedas diseñar ahora conociendo más sobre la asertividad.

¿Cómo mejoraría tu entendimiento con los demás? ¿Qué nuevos sentimientos ganas al no discutir o someterte? ¿Cómo mejora tu relación con esa persona cuando se ha sentido escuchada y comprendida, cuando ha podido expresar lo que siente o piensa, sin miedo a un conflicto, sin miedo a no ser aceptada su parte de realidad? La escucha empática y la asertividad mejoran notablemente nuestras relaciones personales, las hacen mucho más profundas.

 

 

Viki Morandeira

Coach Personal

 

Taller Comunicación Asertiva

Taller Comunicación Asertiva

 

Luego de una hora hablando con alguien, ¿te quedas con la sensación de no haber llegado a nada?

¿Eres monologuísta?

¿Si sabes lo que el otro va a decir, le interrumpes para ahorrar tiempo?

¿No consigues que esa persona entienda lo que quieres decirle?

Si alguien está enfadado, ¿dejas que te entre por un oído y salga por otro?

¿En tu empresa se producen fallos y errores por una pobre comunicación?

¿Tus relaciones se deterioran por una mala comunicación?

Comunicar es el arte de poder trasmitir un mensaje, y que el receptor comprenda exactamente lo que yo intentaba transmitir. Y Comunicarse es recibir exactamente el mensaje que el otro necesitaba entregarme, comprender primero, para luego ser comprendido.

En nuestra vida diaria, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos comunicándonos. Con quienes convivimos, con nuestra pareja, con nuestros hijos, con el vecino, con el taxista, con dependientes, con compañeros de trabajo, con el jefe, con los empleados, incluso con nosotros mismos. Pero…. ¿somos realmente efectivos a la hora de comunicar?

Si quieres mejorar tus relaciones personales, si estás interesado en mejorar tus habilidades comunicativas, si quieres aprender a comprender a los demás para poder ser comprendido por ellos, si estás cansado de que tus diálogos sean monólogos por turnos, si estás a punto de perder una relación por culpa de la mala comunicación…..

                          Te invito a particiar en el taller

Taller Comunicación Asertiva

comunicacion personal

Hablas desde que has aprendido a hacerlo, pero no siempre comunicas efectivamente lo que necesitas comunicar. Afortunadamente, se puede aprender a comunicar, al igual que has aprendido a hablar.

La falta de comunicación genera frustración, dolor, mal entendidos y el deterioro de las relaciones personales. Una comunicación asertiva ineficaz es uno de los motivos de las crisis matrimoniales.

  • Aprendiendo a Escuchar
  • Hablar no es comunicar.
  • Distorsionas Cognitivas que dificultan la comunicación
  • Derechos Asertivos
  • Errores de Comunicación más comunes
  • Evita interpretar, mejor preguntar
  • Respetar la autoestima del interlocutor
  • No tirar diamantes a la cara
  • Asertividad y Comunicación
  • La Vehemencia, enemiga número uno de las relaciones
  • Tener la Razón o Perder la Razón.
  • Técnicas Asertivas
  • Aceptar, tolerar, Respetar.
  • La Columna Izquierda
  • Caracteristicas de una buena exposición oral
  • Discutir o Tragar. Elige la tercera opción.
  • El miedo, el Apego y la Comunicación.
  • PNL y el arte de comunicar
  • Seres lingüisticos
  • Seres interpretativos
  • Lenguaje y Acción
  • Conductas Asertivas, Pasivas, Agresivas y la Comunicación.
  • etc…

INSCRIPCION

 

Para inscribirte en el taller, envía un mail a coachingparaprotagonistas@hotmail.com diciendo que quieres participar en el taller Comunicación Asertiva

DURACION

 

El taller se realiza en un plazo flexible, adaptado a cada persona, siendo lo más apropiado completarlo en aproximadamente 45-60 días.

MATERIAL

 

El material del taller, consiste en una guía de trabajo, donde tendrás el material de lectura y los ejercicios , un audio diario en mp3, y algunos enlaces externos para visualizar material en youtube, etc.

METODOLOGIA

 

En tu mail, recibirás el material de trabajo. Y cada día debes hacer los ejercicios que se incluyen y enviarlos al mismo mail desde el que los has recibido. Personalmente respondo a todos los ejercicios de los participantes de los talleres y la interacción entre Coach y Participante, es lo más valioso de esta forma de trabajo.

¿QUE ESPERO DE TI?

 

Espero que te comprometas con tu propia mejora, con tu crecimiento personal, y con la realización de los ejercicios. Si no vas a poder hacerlos, preferible no te inscribas. Prefiero trabajar con personas que se valoran, y quieren progresar, EN VERDAD, que quienes lo desean pero no se esfuerzan para hacerlo.

¿QUE PUEDES ESPERAR DE MI?

 

Me comprometo a dar lo mejor de mi en cada una de mis respuestas a tus ejercicios. Responderé todas tus dudas, ampliaré los conceptos que desees ampliar, seré tu Coach durante un mes y trabajaremos juntos en aspectos que una vez aprendidos te servirán para toda la vida.

FORMA DE PAGO

 

Dependiendo del país de residencia, puedes utlizar Paypal, Western Union, Money Trans, Money Gram, o transferencia bancaria (para Argentina y España)

Y AUN SIGUES AHI??  

¡Que Esperas!  Corre y escribe un mensaje a mi mail, para inscribirte en el taller que te hará ser un Experto Comunicador, te abrirá las puertas para mejorar tus relaciones personales, ganarás confianza al sentirte más seguro de tí mismo, mejorarás tu pareja, podrás por fin hablar sin miedo con esa persona con la que nunca puedes hablar….

Será para mi un placer trabajar contigo. Te Espero!

Viki Morandeira 

Tu Coach Personal

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10 Motivos que nos Impiden Expresarnos con Asertividad

verguenza

Muchas veces, en tu interior, piensas algo, sientes algo, pero te resulta difícil expresarlo. No te preocupes, nos ocurre a todos. El doctor David Burns, en su libro Sentirse Bien, detalla las 10 Actitudes que le Impiden Expresar sus Sentimientos.

Creo que encontrarás, en alguno de ellos, solución a tus problemas de comunicación, e incluso, puede que aprendas a conocer mejor a los demás, reconociendo los motivos por los que otras personas, tampoco pueden expresar lo que sienten. Allá vamos..

1.- Fobia a los conflictos.


Cuando evitamos a toda costa expresar nuestro parecer, nuestra opinión, nuestro sentir, en algunas ocasiones, se debe a un temor interno a los conflictos. Bien porque al entrar en una discusión nos sentimos “abrumados”, en peligro de “desbordamiento emocional” o bien porque creemos que las personas a quienes queremos, se sentirán mal o no podrán soportar oir lo que sentimos o pensamos realmente. A este comportamiento, nada positivo para las relaciones personales, el doctor Burns lo denomina “fenómeno del avestruz”, ya que se tiende a enterrar la cabeza en lugar de afrontar la responsabilidad de comunincar de manera asertiva lo que sentimos, en lugar de afrontar los problemas de relación.

2.- Perfeccionismo Emocional.


A menudo, creemos que no deberíamos tener rabia, celos, ansiedad, depresión u otros sentimientos que si los mostráramos, nos harían quedar como débiles, vulnerables o incapaces de gestionar correctamente nuestras emociones. Ocultamos expresar lo que verdaderamente sentimos, porque tenemos la creencia irracional que nos dice que “deberíamos tener nuestras emociones bajo control, deberíamos ser racionales siempre”. No hay nada de malo en tener estos sentimientos, por el contrario, ocultarlos, producen un efecto mucho más negativo a largo plazo.

3.- Miedo a la desaprobación y al rechazo.

Ante la mínima posibilidad de ser rechazado o desaprobado por la otra persona, algunos prefieren tragarse sus sentimientos, hacer lo que realmente no desean, antes que correr el riesgo de que esa persona se enfade. Si sentimos que expresar nuestra opinión o nuestros deseos puede alejarnos de los demás, puede hacer que esa persona nos abandone, sentimos un miedo irracional que nos impide decir lo que realmente sentimos. Puedes leer sobre este tema en una serie de 7 artículos. 

4.- Agresividad Pasiva.

El silencio como arma para culpar al otro por lo que sentimos, es una herramienta muy negativa. Negarnos a hablar de lo que sentimos, esperando que la otra persona tenga poderes sobrenaturales y pueda “adivinar” exactamente lo que pensamos o sentimos es una creencia irracional muy arraigada en la mayoría de las personas. ¿Sueles ponerte “de morros” y cuando te preguntan qué te ocurre responder. Nada!? Pues ese comportamiento se denomina agresividad pasiva, e impide la buena comunicación con los demás. Compartir tus sentimientos es mucho más sano que pretender que los demás acierten con sus “adivinaciones”.

5.- Desesperanza.

Tirar la toalla, darse por vencido ante la imposibilidad (supuesta) de que la otra persona comprenda lo que queremos decirle. Es probable que sienta que ya ha hecho “todo” lo que podía hacer para comunicarse y piense que su relación no puede mejorar, haga lo que haga. Quizás piense que su pareja es demasiado cerrada para comprender, o para cambiar. Este pensamiento irracional, funciona como una profesía autocumplida. Al dejar de intentar comunicar sus sentimientos, la relación entra en un punto muerto, y se termina cumpliendo lo que pensaba, por no hablar, por no expresarse. Siempre se puede hablar, incluso aunque a priori pensemos que nuestra pareja no estará dispuesta a cambiar, si le decimos lo importante que es para nosotros que nos comprenda.

6.- Autoestima baja.

Otras veces, nos sentimos incapaces de expresar nuestros sentimientos, porque creemos que no tenemos derecho a pedir algo a la otra persona o decir lo que sentimos. Nos hemos convencido que tenemos que estar a la altura de sus expectativas y no defraudar a los demás.

7.- Espontaneidad.

Algunas personas creen que decir lo que piensan y sienten cuando están preocupados, ha de hacerse sin “anestesia”, siendo sinceros. Pero ser sincero no significa que podamos herir al otro, sin siquiera pensar lo que vamos a decir. Muchas personas están convencidas que hay que ser “auténticos” y creen que cualquier cambio en su estilo relacional sonará falso o ridículo. Te dejo un artículo sobre este tema.

8.- Presagio.

Creer que los demás son adivinos, que están obligados a saber cómo nos sentimos y qué deseamos sin tenerlo que expresar directamente. Cuando nos plantamos en esta actitud, encontramos la excusa perfecta para no decir lo que sentimos, (“Debería saberlo!!!”) Luego de asumir que los demás deberían darse cuenta de lo que nos ocurre, solo nos queda rencor, porque el otro no es o no actúa como nosotros queremos que actúe…. sin decírselo, claro! Al no hablar, le negamos al otro la oportunidad de poner de su parte para mejorar la relación.

9.- Martirio.

Le cuesta admitir que algo le ha molestado, para no darle al otro la satisfacción de saber que le ha hecho rabiar. Cree que es bueno estar orgulloso de no dar el brazo a torcer, de no expresar sus sentimientos, de ocultar las emociones negativas y sufrir en silencio.

10.- Necesidad de Resolver Problemas.

En lugar de buscar comprender a la otra persona, se enfrasca en una espiral interminable en busca de la resolución del conflicto, pretendiendo que no haya ningún problema, pero sin prestar atención a los verdaderos sentimientos del otro y sin expresar los propios sentimientos.

Estas 10 conductas, pueden modificarse. No son algo imposible de mejorar. Se puede aprender a ser Asertivos, a expresar lo que necesitamos, lo que sentimos, se aprende a mejorar la comunicación con los demás, con la pareja, y una vez que aprendemos a decir lo que sentimos, nos quitamos de encima un enorme peso, en forma de rencor, rabia, injusticia, insatisfacción, desolación, agresividad.

Tu comunicación, es tu responsabilidad. No dejes en mano de los demás comprender lo que sientes, si eludes la responsabilidad de comunciarlo. Nadie tiene la obligación de ser adivino, de conocer tu mente a la perfección, de saber exactamente lo que te molesta o lo que te gusta en cada momento del día. ¿Acaso tú estás seguro de ser la persona perfecta que los demás esperan que seas?

Avanzar en la comunicación personal es una tarea que se puede emprender hoy mismo, en pequeños pasos, para ir aprendiendo a comunicar nuestros sentimientos, sin caer en el victimismo, ni en el error de culpar al otro por aquello que nosotros no somos capaces de comunicar.

Si luego de leer todo esto, sigues pensando que es culpa de los demás el que “no te comprenden”, te recomiendo que vuelvas a leerlo y encuentras la manera de expresar tus sentimientos, necesidades y pensamientos, porque se puede.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal