Revista Yo Dona

viki morandeira

 

Cuando la periodista Ana Goñi me contactó para preguntarme sobre la Crisis de los 40 me quedé un poco sorprendida. Uno no suele recibir llamadas de los medios gráficos nacionales para preguntarte algo. Pero claro, tras publicar ¿Qué le pasa a mi Esposo? Como ayudarte y ayudarlo durante su crisis de los 40, con Editorial Círculo Rojo, y tras escribir unos cuantos, (unas decenas de “cuantos” 🙂 ) artículos en mi blog y para otras webs, tampoco era algo para asombrarme tanto. Igualmente, siempre emociona. Supongo que los “mega famosos” tendrán ya dentro de su zona de confort el responder llamadas de periodistas crisis de los 40reconocidos, pero de momento no es mi caso. No lo era en ese momento, allá por finales del 2012. El hecho es que respondí a sus preguntas, y como no sabía bien cuando se iba a publicar el artículo, se me pasó ir cada domingo a comprar el periódico donde viene como suplemento la Revista Yo Dona.

Y este año, ya ves…. 3 años después, “buceando” por internet encontré el artículo completo y la portada donde salió ese artículo. No habla en concreto de la crisis de los 40 del hombre, pero siempre hace ilusión cuando nuestro nombre sale impreso en una revista de gran tirada nacional.

Por si tienen curiosidad, aquí debajo están los enlaces del artículo completo. Solo son dos líneas donde sale mi nombre, pero la verdad es que siempre es agradable y de agradecer que una periodista se tome el tiempo de preguntarte, escucharte y citarte en sus artículos. Así que, aunque 3 años tardes, ¡Gracias Ana Goñi!

 

Página 28 

Página 29

Página 30

Página 31

Y ahora continuo con “noticias”, ya que el lunes pasado hicimos la primera presentación oficial de mi último libro, El arte de no amargarse el Matrimonio en la Biblioteca Municipal de Carcabuey, en Córdoba. Es la tercera vez que voy y la verdad es que todas las veces me he sentido tan bien acompañada, tan cómoda, que me apetecía empezar por visitarlos en primer lugar a los carcabulences. Bueno, en realidad a excepción de un caballero el resto eran todas mujeres! Y una de ellas justamente me preguntaba… ¿Por qué somos las mujeres las que más nos interesamos en estos temas, en el crecimiento personal y la mejora del matrimonio?

Tengo una teoría, quizás un poco rebuscada…. o quizás equivocada…. pero es la que tengo. 🙂

Las mujeres, hace millones de años, nos quedábamos en la cueva cuidando de los niños mientras el hombre salía con otros cazadores a buscar el alimento. Las mujeres necesitamos aprender habilidades sociales para no terminar matándonos a palos con las otras mujeres cuando nuestros hijos se peleaban…. Necesitamos aprender a comprendernos y a gestionar conflictos. Lo llevamos haciendo desde hace millones de años!!! En cambio, el hombre, necesitaba silencio para poder cazar, necesitaba estar quieto para no espantar a las presas… y así, cada hombre agazapado, su puesto y sin decir ni mu y solo comunicarse por señas, supongo que aprendieron a no preocuparse por los conflictos porque se generaban menos.

Nosotras, con esta teoría cavernícola…., buscamos desde tiempos inmemoriales resolver conflictos, saber cómo hacerlo y por eso creo que nos interesamos más en esto que los hombres…. Por supuesto que las cosas han cambiado y cada día es más parejo el interés por aprender cómo gestionar un conflicto en pareja, o cómo comunicarnos con empatía, y aún nos queda mucho camino por recorrer.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Alimentando al lobo equivocado

los dos lobos
¿Cómo pasamos de estar cómodos y tranquilos en nuestra vida a desear salir corriendo de ella?
Alimentando al lobo equivocado.

¿De qué me estás hablando?, dirás ahora…. O puede que recuerdes el cuento de LOS DOS LOBOS que compartí en mi blog hace tiempo y tengas una idea de lo que voy a hablarte.

Bueno, puedes leer ahora el cuento, pero regresa, porque lo que quiero que leas es la aplicación práctica, a tu propia vida, de este cuento.

Ante una situación podemos tener distintos comportamientos, y esos comportamientos, son el resultado de nuestros sentimientos. ¿Y de donde viene lo que uno siente? De alimentar al lobo correcto o al lobo equivocado… ¿Te lo explico?

Una persona hace algo que no es lo que tú esperabas, olvida llamarte el día de tu cumpleaños, le habías pedido un favor y no lo hizo, en algún momento, por algún motivo que ahora mismo ni siquiera es importante tener en cuenta, tenías una expectativa con esa persona y no se cumplió. ¿Cómo te sientes?

Es normal que uno se sienta defraudado, triste, que le invada incluso una cierta rabia por que no ha sido tenido en cuenta como esperaba…. pero de ahí a considerar a la otra persona una mala persona o no considerarla digna de tu amistad hay un gran paso. Y la diferencia está en alimentar al lobo equivocado. Podemos alimentar esos pensamientos que nos dicen que esa persona no nos quiere porque no nos ha llamado, podemos alimentar la rabia y querer pagarle con la misma moneda, podemos alimentar la frustración y alejarnos de esa persona sin siquiera pedirle explicaciones por lo sucedido…. Tenemos muchos pensamientos que al alimentarlos darán como resultado el deterioro de una relación, ya sea de amistad, de pareja o de trabajo.

Por ejemplo, en una relación de pareja en la que todo funcionaba y eran felices, también podemos caer en el error de alimentar al lobo equivocado y tomar una decisión que cambie el futuro de muchas personas por no haber tenido otra perspectiva al respecto. Pongamos un ejemplo.

Es probable que la relación con tu pareja funcionara BIEN. Tu pareja contigo estaba a gusto, todo iba casi bien, pero empezaron a tener distanciamiento en el sexo. Y su mente empezó a cuestionarse. ¿Esto es lo que quería para mi en una relación de pareja? ¿No me quiere y por eso no tenemos ya intimidad como antes? ¿No le importo y le da más tiempo a sus amigos, a los niños, a su trabajo? ¿No me presta atención y cada vez le importo menos?

A medida que se va alimentando la duda en la relación, a medida que alimentamos los pensamientos equivocados, al lobo equivocado, nuestra DUDA va creciendo más que la certeza en que tenemos una relación hermosa…. y claro, cuando hay algo muy grande, lo que queda pequeñito al lado no es fácil de ver…..

A menudo no nos cuestionamos nuestros razonamientos. Tomamos como válido aquello que pensamos sin siquiera cuestionarlo y esos pensamientos nos generan dolor, desazón, desilusión…. Alimentamos pensamientos en los que la situación es negativa y por lo general bastante peor de lo que es en realidad. Nuestra mente necesita respuestas y nos hacemos las preguntas equivocadas.

¿Y si te estás equivocando al pensar que tu pareja no te quiere?
¿Y si aquello que tú piensas que es un motivo para sus conductas en realidad no lo es?
¿Y si me planteara ser una persona proactiva en lugar de una persona reactiva?

¿Qué pasos puedo dar yo para que esta situación cambie?

La mayoría de las veces, cuando permanecemos alimentando al lobo equivocado (la desilusión, la furia, el victimismo, la intolerancia, la frustración) solo conseguimos que nuestras emociones sean cada vez más y más dolorosas.

¿Qué ocurriría si pusieras una dosis de optimismo en tu vida? La gran mayoría de las veces, cuando alimentamos al lobo correcto, cuando alimentamos la confianza, la alegría, la esperanza, la ilusión, la responsabilidad en lugar del victimismo, aquella situación que nos generaba dolor empieza a cambiar.

Tus relaciones no se deterioran por lo que hacen los demás, a veces, se deterioran por alimentar al lobo equivocado, por no dar los pasos necesarios para conseguir las mejoras que tú necesitas en esa relación, cuando alimentas la duda, cuando te encierras levantando muros para que esos pensamientos que alimentas sobre tu pareja no duelan y no le permitas acercarse.

Los demás no nos leen la mente. Los demás a veces no comprenden lo que hemos dicho. Los demás no siempre escuchan para comprender, a veces solo escuchan para responder y ante tu queja lo primero que hacen es quejarse. Recuerda, en una interacción entre dos personas cada uno tiene un 50% de responsabilidad en el perfecto funcionamiento de esa relación, pero en cuanto a comunicar, quien necesita comunicar algo es quien en ese caso tiene el 100% de responsabilidad de explicarse hasta que el otro entienda perfectamente qué estamos comunicando.

Este es un fallo de comunicación muy habitual, si el otro no nos entiende, si sentimos que no comprende nos rendimos, nos batimos en retirada dejando de asumir nuestra responsabilidad personal en ser entendidos. Es menos complejo decir “no me entiende” que enfrentarnos a varias conversaciones en las que busquemos ser comprendidos…. ¿Pero sabes el precio que tiene esta actitud? Cuando alimentas la idea de que el otro no te entiende y no te entenderá nunca estás muchas veces poniendo la primera piedra para construir un camino hacia el divorcio. ¿Te separas porque tu pareja no te entiende o porque tú no has sabido transmitir lo que necesitabas transmitir? Piénsalo.

Antes de dar un paso definitivo, agota todas las posibilidades. Antes de alimentar la frustración y la desilusión busca ayuda, aprende a comunicarte de manera efectiva, busca comprender qué es lo que la otra persona necesita escuchar para poder entenderte….. Te aseguro que vale la pena esforzarse para tener una comunicación plena, porque de ello dependerá el futuro de tu familia, de tu pareja, de tus hijos. Alimenta al lobo correcto. Alimenta el perdón, la aceptación, la alegría, la dicha…. Cada día puedes dar pequeños pasos enfocados a tener una actitud mucho más positiva hacia los demás y hacia las situaciones que vives. Recuerda, no eres víctima de los demás, tu vida no es el resultado de lo que los demás han decidido para ti. Estamos donde estamos por los pasos que hemos dado pero también y muy significativamente por los pasos que no hemos dado.

¿Cuántas veces no has buscado otra manera de explicar lo que necesitas para ser entendido por los demás?

Recuerda, La flexibilidad del emisor determina el éxito de la comunicación.

¿Cuántas veces has “soltado” lo que tenías que decir sin tener la seguridad de que te han comprendido?

La gente no siempre entiende lo que uno ha querido decir porque a veces no lo hemos expresado lo mismo que pensamos, o lo hemos expresado mediante una queja y el otro se ha defendido en lugar de comprendernos.

Recuerda: El motivo por el que te comunicas es para conseguir un determinado resultado, y tú eres la persona responsable de transmitir ese mensaje para que produzca en el otro un efecto. No es culpable el otro por no haberte entendido….

Cuando te enfrentes a una persona que está alimentando al lobo equivocado es necesario RECONOCERLO. Porque muy probablemente esa persona está viendo una realidad muy diferente a la que tú vives. Si tu pareja está alimentando la duda sobre la relación es necesario pasar de ser parte de su problema a convertirte en responsable de la solución.

Si un amigo, familiar o tu pareja,  está alimentando al lobo equivocado con respecto a la relación contigo, si te trata de manera diferente y tú no ves el motivo, es muy probable que tuviera expectativas que tú no conocías, no le lees la mente…. Pero aun así, ante un cambio de actitud de una de las personas que te importan es necesario actuar. NO alimentes en ese momento al lobo equivocado tu también!!  Pregunta, trata de saber qué fue lo que le hizo tener una actitud diferente hacia ti, escucha, busca comprender en primer lugar qué es lo que hay detrás de su queja. Recuerda, si alguien te dice algo no te lo dice para que tú te justifiques, sino para que le entiendas, para conseguir un cambio, para expresar una necesidad. Aunque no sepa hacerlo, si nosotros buscamos no sentirnos atacados de modo personal y elegimos buscar qué siente y porqué se siente así, estaremos alimentando al lobo correcto y podremos mejorar nuestra relación.

Cada día podemos construir o destruir. Cada día podemos mejorar o deteriorar una relación y cuanto antes tomemos consciencia de ello, mejor.

Viki Morandeira

Tu coach personal
¿Tienes preguntas?  Ponte en contacto por medio de este formulario que envía un mensaje directamente a mi correo electrónico, de forma privada. Estoy a tu disposición.

Cuento: El regalo de los Insultos

419e7-caritas

¿Cómo te relacionas con los demás cuando no son tan agradables contigo? ¿Cómo te sientes?

En ocasiones, en nuestro día a día, nos relacionamos con personas que son excesivamente críticas con nosotros. Personas que opinan sobre como deberíamos hacer las cosas. Compañeros de trabajo, familiares, amigos o incluso ¡¡nuestra pareja!!

Constantemente estamos relacionándonos con personas que pueden ser tóxicas para nuestras emociones. Ante esto, tenemos varias maneras de responder. Podemos sentirnos víctimas inocentes de su mal genio o de su prepotencia, podemos sentir que el destino nos ha puesto esta prueba, podemos creer que tenemos que “aguantar” y tolerar su manera de tratarnos. O también tenemos la opción de elegir una actitud diferente, que nos ayude a cuidar nosotros mismos de nuestras emociones. Si no cuidas tú mismo, tú misma de tus emociones, ¿quién lo hará por ti?

Si tu jefe tiene muy poco tacto al decir las cosas, si tu madre da su opinión y esto te duele, si tu pareja es demasiado vehemente para decirte como interpreta que debes hacer las cosas….. permite que comparta contigo un cuento.

El regalo de los insultos

En una ocasión cuando Buda estaba predicando su doctrina, un hombre se le acercó y comenzó a insultarlo e intentar agredirlo pero Buda se mantuvo en un estado de imperturbable serenidad y silencio. Cuando hubo terminado su acción, se retiró.

Un discípulo que se sintió indignado por los insultos que el hombre lanzó contra Buda le preguntó porqué dejó que lo maltratara y lo agrediera.
A lo que Buda respondió con segura tranquilidad: –“Si yo te regalo un caballo pero tú no lo aceptas ¿de quién es el regalo?

El discípulo contestó: –“Si no lo acepto, sería tuyo todavía”. 
Entonces Buda respondió: -“Bueno. Estas personas emplean parte de su tiempo en regalarme sus insultos, pero al igual que un regalo, yo elijo si quiero aceptarlo o no. Los insultos son como regalos: si lo recoges, lo aceptas; si no lo recoges, quien te insulta se lo queda en sus manos. No podemos culpar al que insulta de nuestra decisión de aceptar su regalo. Por esa misma razón, esos insultos son para mí como un regalo que elijo no recoger. Simplemente los dejo en los mismos labios de donde salen.”

Este cuento me recuerda a una de las técnicas asertivas que utilizamos en el taller de Comunicación Asertiva. La técnica del banco de niebla. No necesitamos tomarnos al pie de la letra todo lo que nos dicen los demás, no necesitamos ofendernos, sufrir, dolernos por lo que dicen los demás. En algunas ocasiones, es mucho mejor no aceptar ese regalo envenenado, permitir que el banco de niebla cubra unos momentos la situación, para poder decidir luego qué podemos entender de esta situación.

Viki Morandeira
Tu Coach Personal

CUENTO FUENTE:  http://abremente.blogspot.com/2011/10/breves-cuentos-del-buda-i-el-regalo.html#ixzz3PRgmrALF

Empatia: Qué no lo es.

como tratar con gente toxica

A veces, la mejor manera de definir algo es definir su contrario. Podemos creer saber qué es la empatía. Podemos creernos personas empáticas, que entendemos a los demás, y podemos creer que nuestra manera de actuar es empática. ¿Pero actuamos realmente con empatía o sin ella?

Analicemos cuales son las conductas que No son empatía para poder conocernos mejor, para poder mejorar en este aspecto tan importante a la hora de relacionarnos con los demás.

No es Empatía

  • Minimizar: Cuando alguien lo está pasando mal, cuando alguien nos cuenta un problema, podemos caer en el error de intentar minimizar su problema pensando que esa es la manera de ayudarle. Decirle a alguien que sus problemas no son tan graves no es ser empático. Frases como “no es para tanto“, o afirmaciones en las que le intentemos hacer ver a la otra persona que eso que tiene que resolver nosotros lo vemos realmente como algo sencillo hace que la otra persona no se sienta comprendida. Si para esa persona realmente fuera fácil, lo haría.
  • Educar: Tampoco actuamos con empatía cuando con buenas intenciones le decimos  a la otra persona frases como: “esto que te ha ocurrido es algo de lo que tienes que aprender algo“.
  • Contarle nuestras historias: En algunas ocasiones, cuando alguien nos cuenta sus problemas, podemos caer en el error de contarles nuestras historias. Si alguien nos dice: “mi madre está enferma” no le ayudamos para nada diciéndole frases como: “si, mi madre también tuvo esta enfermedad”. Para actuar con empatía es necesario ser conscientes que no sirve ser monolguistas por turnos. Tú me cuentas lo que te ocurre y yo te cuento lo que me ocurre no es ser empático.
  • Aconsejar: Muchas personas suelen creer que cuando alguien les cuenta sus problemas, darle un consejo desde su mejor intención puede ayudarle. Pero nada más lejos de la realidad. No es ser empáticos aconsejar. Frases como: “lo que tú tendrías que hacer es...” no le ayudan a sentirse comprendido, no le ayudan a salir de sus problemas.
  • Dar lecciones: Otra de la manera en que no somos empáticos con los sentimientos de los demás es esa situación en la que les decimos frases como: “a mi no me pasan esas cosas, porque yo no hago tal y tal…” Esa persona, ese hijo, tú pareja, que te está intentando contar lo que siente tras algo que le ha ocurrido, no necesita que tú le digas lo que a ti no te pasa, no le ayudas dándoles lecciones de vida. Ser  empáticos realmente no es eso.
  • Diagnosticar: Tras escuchar a alguien, nuestra mente va formándose una idea de lo que ocurre, para ponerse en situación, pero darle a la otra persona nuestro diagnóstico no es la mejor manera de ayudarle. Es necesario desterrar frases como: “lo que a ti te ocurre es que..” porque para nada le ayuda a la otra persona ponerle nombre a lo que siente.
  • Desaprobar: A veces lo que la otra persona nos está contando es cómo cree que podría resolver algo a lo que tiene que enfrentarse. Que nosotros no lo veamos igual, desde nuestro punto de vista, será lo más normal del mundo. Pero decirle frases como “eso es una locura” o “yo no creo que debas hacerlo así” no ayudan en absoluto. Muchas veces nos están contando algo solo por transmitirlo, no para buscar nuestra aprobación ni nuestra opinión.
  • Consolar: También podemos creer que ser empático es dar consuelo a la persona que lo está pasando mal. Frases como “pobrecito”, “que pena” no ayudan a sentirse mejor, sino todo lo contrario. Le harán sentirse aún más víctima de sus situaciones, sin ver ni asumir la responsabilidad de encontrar el camino para salir adelante.
  • Tranquilizar: Ni tranquilizar ni animar son actitudes empáticas. Cuando una persona lo está pasando mal frases como: “venga, no te preocupes” le harán sentir que no le comprendemos. Si se siente preocupado, sus emociones son para preocuparse y que nosotros no le demos esa importancia puede hacer que no quieran seguir hablando con nosotros.
  • Simpatizar: Tampoco es empatía simpatizar con el otro. “Que pena me da tal” es una frase que podemos creer que es fruto de haber empatizado, pero en realidad es fruto de haber conectado con “mis” sentimientos sobre su situación, sobre como me sentiría yo si tuviera que pasar por lo mismo que esa persona.
  • Comprensión Intelectual: Tampoco es empatía que nuestra mente comprenda la situación por la que la otra persona está pasando. Eso es solamente comprender que su situación puede resultar complicada.
  • Juzgar: Expresar nuestro juicio sobre los sentimientos de los demás tampoco es la manera de ser empáticos. Deberías sentirte mejor. Deberías ver el lado positivo. Deberías salir a hacer algo… Son juicios sobre lo que nosotros pensamos que “deberían” hacer, pero para nada son responder con empatía.

Taller Comunicación Asertiva

Asertividad y Empatía

Entonces… si todo eso no es empatía, ¿qué SI lo es?

Empatía es “estar con el otro”, estar presente en el sufrimiento, en la preocupación, en la alegría incluso. Empatía es bajar a su lado, escuchar activamente, escuchar en silencio. Para ser empáticos no necesitamos palabras. A veces la otra persona se sentiré mejor conectada si desde el respeto de nuestro silencio le invitamos a vaciar sus emociones, a poder liberarse de ellas y expresarlas con calma.

Recordemos, cuando alguien lo pasa mal y quiere hablar con nosotros, no nos está pidiendo opinión, no está pidiendo que le resolvamos su problema, no nos está pidiendo que desde arriba intentemos tirar de el para subirlo a flote. La mejor manera de acompañar empáticamente a alguien que no lo está pasando bien es prestando nuestro tiempo, nuestra compañía, nuestra escucha libre de juicios o de soluciones. No verle como una víctima sino acompañándole a que se exprese y libere de ese dolor que le pesa.

Viki Morandeira

Tu coach Personal

Técnica asertiva : Banco de niebla

banco de niebla tecnica asertiva

Para mejorar nuestras relaciones personales, para evitar discusiones innecesarias, para resolver conflictos, para poder gestionar con inteligencia emocional las situaciones es necesario recurrir a las técnicas asertivas. Una persona con conducta asertiva, hace uso de estas técnicas, incluso aunque no siempre sepa ponerle nombre a sus maneras de actuar. Puedes leer otras técnicas y las distintas conductas en este enlace.

Hablemos ahora del Banco de Niebla.  Esta técnica, al igual que las demás (disco roto, aplazamiento asertivo, etc)  se basan en defender nuestro derecho a opinar diferente, a tener un criterio distinto, una postura respetando también el criterio y las creencias de los demás sobre como deberíamos hacer las cosas, sin imponer ni tampoco ceder.  

Técnica asertiva : Banco de niebla

A veces es necesario defender un punto de vista que es diferente al de la persona con quien estamos hablando. El banco de niebla consiste al igual que el disco rayado en mantener nuestra postura, con la diferencia que ahora no solo mantendremos nuestra postura, además  le estaremos dando a la otra persona su parte de razón. El banco de niebla es una herramienta asertiva útil para no entrar en discusiones sobre quien tiene o no la última palabra sobre un tema, incluso haciendo como que, entre la niebla, 🙂 no hemos escuchado nada. 😉 Sigue leyendo “Técnica asertiva : Banco de niebla”

El dolor cuando me siento incomprendido

no me siento comprendido

Nuestra mente recuerda, fija, con mayor intensidad, esos momentos que emocionalmente han sido muy intensos. Tanto los negativos como los positivos. Durante nuestras vidas hay infinidad de situaciones, millones, tantas que para nuestra mente sería un gasto ingente de energías y recursos “guardar” todas aquellas vivencias para rememorarlas en cualquier momento.

¿Cómo decide nuestra mente cuáles recordar y cuáles no? Realmente no es en sí una decisión sino un proceso bioquímico del cerebro.

Nos queda mucho por conocer del funcionamiento de este órgano que tiene el poder de dominar nuestra vida… Pero gracias a un grupo de neurólogos y psicólogos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wake Forest, se tiene ahora pruebas científicas del proceso en el que nuestra mente fija los recuerdos.

El proceso bioquímico que se origina en nuestra mente tras una emoción de gran intensidad es el siguiente.

1. Tras esa emoción, nuestro cerebro libera un neurotransmisor llamado norepinefrina o noradrenalina.

2. Éste neurotransmisor estimula el bulbo olfatorio, y éste a su vez, libera una proteína, la quinasa C (PKC, en inglés). Sigue leyendo “El dolor cuando me siento incomprendido”

Conductas Asertivas, los tres elementos importantes

conductas asertivas

Desarrollar una conducta asertiva apropiada, saludable, para tener una buena comunicación interpersonal y para sentirnos a gusto con nosotros mismos, no es solo cuestión de decir lo que pensamos y punto…

La postura corporal, los aspectos no relativos a lo que decimos, sino a como lo decimos, y a esos matices que son percibidos por nuestro interlocutor son también importantes a la hora de desarrollar nuestra conducta asertiva.

No es lo mismo, decir; – No, no quiero comprar eso, desde una postura encorvada, escondiéndonos del vendedor de turno, rehuyendo su mirada y transmitiendo como mensaje “visual” que con poco que insistan nos sacarán un si, que hacerlo teniendo en cuenta tres elementos muy importantes que componen la base de nuestro comportamiento asertivo.

Mirar a los ojos

Si no somos capaces de mirar a nuestro interlocutor a la cara, incluso a los ojos, de una manera segura, dificilmente podremos transmitir adecuadamente el mensaje que deseamos darle. La mirada no tiene que ser agresiva, ni desafiante, ni vamos a mirarle con odio, ni con miedo. Cuando nos da vergüenza decir que no a alguien, cuando tememos su rechazo por negarnos a hacer algo, eso también lo reflejamos en la manera en que le miramos o en la manera en que esquivamos su mirada.

Mirar a los ojos, con seguridad. Para decir que no queremos hacer algo, para expresar nuestra opinión, para dejar clara nuestra decisión, para estar en desacuerdo con alguien de una manera asertiva, sin que ese desacuerdo acabe en una discusión, es necesario que la manera en que miramos a nuestro interlocutor refleje la seguridad y confianza que tenemos en nosotros.

No mirar a la cara, no cruzar nuestras miradas al hablar, puede decirle a la persona con quien hablamos que no nos interesa lo que nos dice, que nos da miedo, que tememos que nuestra opinión haga que la relación se resienta. Retirar la mirada puede decirle a nuestro interlocutor que sentimos timidez, expresar sumisión, o incluso, no prestarle atención puede hacerle sentir al otro que nos creemos superiores. Tampoco sería bueno una mirada fija, sosteniendo la mirada de manera desafiante, porque transmitiríamos ira o prepotencia, haciendo sentir incómodos a nuestro interlocutor.

Cuando tengas algo que decir, recuerda que tus ojos también hablan.

Mantener las distancias

A menudo puede ocurrirnos, que algunas personas nos hacen sentir invadidas, o incómodas porque se posicionan demasiado cerca a la hora de hablarnos. Así mismo, cuando queremos transmitir un mensaje acorde con una conducta asertiva, es necesario que tengamos en cuenta lo que se considera “distancia personal”. Esta distancia, dependiendo de las personas, está en torno al medio metro y el metro y 25 centímetros.

Una distancias inferior al medio metro, para personas que no son de nuestra familia más cercana, o amigos intímos nos puede producir incomodidad. Si eres tú quien se acerca demasiado al hablar, ten en cuenta, que la persona con quien estás hablando dejará de prestar atención a lo que le dices, para prestar atención al malestar que siente por tu cercanía.

Una distancia mayor a 1,25 metros, es la considerada distancia social. Cuando trabajamos, cuando estamos estudiando, en un grupo de gente pero sin “hablar” de persona a persona. Si quieres hablar con alguien en concreto, ten en cuenta que lo más apropiado es acercarte, para encontrarte en la “distancia personal”. Tanto si uno está demasiado cerca, siendo un extraño, como si uno se posiciona muy alejado, siendo nuestra pareja, por ejemplo, puede generar incomodidad. Cuando se pone distancia, se está levantando también una barrera para la comunicación.

Postura Corporal

Brazos, piernas y nuestro cuerpo en general son también elementos importantes a la hora de comunicar. Para poder ejercer esa conducta asertiva que buscamos a la hora de comunicarnos con los demás, también es necesario ser conscientes de donde ponemos nuestros brazos, de cómo está nuestra espalda, de qué imagen proyectamos a la persona con quien hablamos. Nuestro cuerpo, asi como la distancia o nuestros ojos, también comunica.

¿Caminas derecho o encorvado? ¿Vas con la cabeza erguida o cabizbajo? ¿Te paras firme, casi agarrotado con los brazos cruzados?

Tu cuerpo, es también parte del lenguaje, y para tener una mejor comunicación asertiva, ha de haber una coherencia entre el mensaje oral y el mensaje corporal que transmites.

Una persona que esconde la cabeza entre sus hombros, con los brazos atrás y medio jorobado, nos transite timidez, inseguridad, baja autoestima, dolor. Cuando estamos nerviosos, nuestras manos no paran de moverse para aflojar la ansiedad, o nos tapamos la cara, o tocamos la nariz o el caballo… todo eso comunica.

Es posible mejorar nuestra comunicación interpersonal, a través del taller de Comunicacion Asertiva, online.

Para que el mensaje guarde esa coherencia entre lo dicho y lo que trasmite tu lenguaje corporal, la mejor es una postura erguida, con los hombros ligeramente hacia atrás, la cabeza derecha, firme, mirando a la cara o a los ojos, manteniendo la distancia apropiada a cada situación. Piensa que cuando ves una película, a veces te basta con mirar al personaje para saber mucho de el, incluso antes de que abra la boca. ¿verdad?

Pues en la vida real, los demás (y cuando digo los demás, me refiero a todas aquellas personas con quienes hablas a lo largo del día, tus hijos, tu pareja, los compañeros, el jefe, tus padres, hermanos, el dueño de la tienda, a quien te cruzas por la calle, todos) decía que los demás, te ven a ti como tu ves a los personajes de las películas, y juzgan y calculan de acuerdo al lenguaje corporal que les transmites. El cerebro, es capaz de captar ese lenguaje corporal en cuestión de segundos y juzgarlo para decidir como actuar, también en cuestión de segundos. Si alguien parece atacarte, porque se está defendiendo, es probable que se haya sentido amenazado, y esto puede ser , no solo con tus palabras, sino también con tu mirada, con tu postura corporal o con la distancia que has puesto entre tú y el.

Mejorar nuestra conducta asertiva, es importante para relacionarnos con los demás, para evitar malos entendidos y para cuidar de las emociones, tanto nuestras, como de las personas con quienes nos relacionamos.

 

Viki Morandeira

Coach Personal

¿Qué beneficios tiene la asertividad?

En la vida diaria, ser asertivos, nos trae grandes beneficios. El principal es que cambia la forma en que nos sentimos con nosotros mismos. Si eres de aquellas personas que no saben decir No, y luego se viven culpando por no haber sido capaz de decir NO, sabrás de lo que estoy hablando.

BENEFICIOS DE LA ASERTIVIDAD

  • Resolvemos de una manera más sana los conflictos, pudiendo frenar discusiones que de otra forma acaban deteriorando la relación.
  • Mejora nuestra autoestima al haber podido expresar nuestros deseos, opiniones, críticas justificadas sobre algo, lo que nos molesta y los sentimientos que experimentamos.
  • Al no responder de forma agresiva, nuestros interlocutores nos escucharán mejor y con más atención, al no sentirse atacados.

SI NO SOY ASERTIVO SOY…

Lo contrario de la conducta asertiva, son las conductas pasiva y agresiva. En este enlace podrás ver los tres Tipos de Conductas

Como todo en la vida, para aprender algo, necesitamos repetir, repetir y repetir. Entrenarnos para ser Asertivos es una tarea muy gratificante. Ya que nos llevará de la conducta pasiva o agresiva, donde sufríamos, teníamos problemas con los demás, a la conducta asertiva, donde ganamos en autoconfianza, en autorespeto, en autoestima.

Tienes mucho que ganar!!!

Sé asertivo. Elige ser un ganador!!  Aquí tienes un Taller donde APRENDER A SER ASERTIVO.

El entrenamiento asertivo no proporcianará la reducción del estrés en nuestro trato con las personas, nos enseña a defender nuestros genuinos derechos, sin necesidad de resultar herido o de agredir a nadie.

CAPACIDADES DE LA PERSONA ASERTIVA

Una persona asertiva, tiene unas capacidades que todos podemos aprender si nos entrenamos conscientemente.

  • Expresa sus sentimientos de una manera sana.
  • Expresa desacuerdo de forma eficaz sin agredir ni desconsiderar las opiniones de los demás.
  • Expresa su opinión sin crear sentimiento de vergüenza en los demás.
  • Expresa sus necesidades aceptándola como válidas y sin sentirse avergonzado por ello.
  • Acepta las necesidades de los demás, sin interpretarlas como ataques personales.
  • Sabe defenderse sin agresión ni pasividad de las conductas de los demás donde se vea atacada su integridad moral.
  • Sabe potenciar los resultados favorables en los conflictos personales.
  • Se respeta a sí mismo al expresar sus propias necesidades.
  • No viola ni se pone por encima de los derechos de los demás.
  • Reconoce su responsabilidad en los hechos que le atañen.
  • Resuelve positivamente las discusiones, peleas y conflictos.
  • Saber responder a una persona agresiva para neutralizar sus ataques.

En definitiva, ser Asertivo consiste en Respetar nuestros derechos y necesidades, sabiendo comunicarlos respetando los derechos y necesidades de los demás.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.facebook.com/viki.morandeira

Me siento defraudada por mi pareja

me siento defraudada por mi esposo

En nuestras relaciones personales, a menudo tenemos este pensamiento.

Me siento defraudada por mi pareja

Teníamos unas expectativas que no se han cumplido. Puede incluso que nuestra pareja nos haya dicho que haría una determinada cosa, que luego no ha hecho. Este es un punto muy habitual que trae conflictos, que si sabemos gestionarlos, no tienen porque derivar en dolor o distanciamiento.

No somos el centro del universo, y es necesario comprender que a veces, las personas dicen que harán algo, porque les gustaría hacerlo, pero luego surgen complicaciones, que se piensan tras haber dado el si.

Ofrecerse para hacer un viaje, por ejemplo, puede ser algo a lo que digan que si. Porque quieren hacerlo, porque les gusta la idea, porque les gustaría hacerlo con nosotras. Pero luego….. tras haber dicho que si, surgen los motivos en contra en su mente. Las horas de viaje, el perder dias de trabajo, el no tener suficiente dinero en este momento, el ir a visitar a algún familiar nuestro con el que no se encuentran muy a gusto, aunque nunca lo han dicho…

Muchos puntos por los que nuestra pareja luego de haber dicho que sí haría algo, haya sentido que no podía dar ese paso. Es muy importante tener esto en cuenta.

A menudo, nos frustramos porque les “sacamos” un si que no han pensado mucho. Algunas personas, con falta de asertividad, no saben decir que no.Sienten que nos defraudan, que los rechazaremos si dicen que no. Y entonces, dicen que si. Pero luego están ahí todas esas complicaciones…. Y sin asertividad, a muestra pareja le resulta muy complicado decir Lo he pensado mejor y creo que no puedo ir. Porque su miedo a tu rechazo sigue ahí. Su miedo a que tu te ofendieras o sintieras mal si decía luego que no, sigue ahí. Pero su inconveniente para ir también sigue ahí.

Es importante. DARLE AL OTRO LA OPORTUNIDAD CLARA Y DIRECTA DE PENSAR LAS COSAS BIEN Y LA SEGURIDAD NECESARIA PARA QUE SIENTA QUE PUEDE DECIR LO QUE REALMENTE PIENSA, SIN MIEDO A NUESTRO RECHAZO.

Así es como le ayudas a poderse expresar con asertividad y no ir acumulando sis….. que para el deberían haber sido nos….. y que le hacen cargarse de sentimientos de negatividad hacia el mismo, y con el tiempo, hacia ti. Porque una persona con poca asertividad, finalmente termina viendo como culpable a quien le ha pedido las cosas, en lugar de asumirse como responsable de no haber sabido decir que no.

Recuerda, para no sentirte defraudada, defraudado por tu pareja, es necesario que le des la oportunidad de expresar realmente lo que piensa, lo que siente, sin que tenga temor a que decir lo que necesita decir sea motivo de conflicto, de recriminaciones por tu parte, de malas caras y de desprecios.

Por un amor responsable,

Viki Morandeira