Los que te copian y son carretas vacías.

thank-you

Duele que te copien. Duele que se cuelguen medallas que te pertenecen a ti. Duele que además hablen y hablen, y encima hablen mal de ti. Claro que duele, tenemos sentimientos y a lo largo de nuestra vida siempre habrá situaciones que nos incomoden. Eso es algo que entra dentro de lo normal.

Y cuanto más cercanía tenemos, o creíamos tener, con la persona o personas que copian nuestras ideas, el dolor aún es más intenso.

Permíteme comentar un par de cuestiones que es importante tener en cuenta sobre este tema:

  • Si tu meta es marcar tendencias, será necesario aceptar que van a copiarte.
  • Si nadie te copiara, sería que vas demasiado adelante en cuanto a tendencias, o que no gusta lo que propones.
  • Sigue siendo fiel a tu estilo, a tu idea, sigue creciendo y no desperdicies tu tiempo sufriendo por “carretas vacías”.

¿Qué no sabes de qué te hablo cuando digo que “la carreta vacía” no tendría que ser una fuente de sufrimiento para ti? Sigue leyendo entonces, porque este cuento aún no lo habías leído.

Cuento La Carreta Vacía

Alejandra caminaba con su padre cuando éste, de repente, se detuvo en una curva del camino. Después de un breve silencio le preguntó:- Además del cantar de los pájaros, ¿qué oyes Alejandra?

La niña paró, aguzando sus oídos. Después de unos segundos respondió:

– Papá, estoy oyendo el ruido de una carreta que se acerca.

– Muy bien – respondió su padre -. Tienes razón, se está acercando una carreta vacía.

Alejandra, asombrada, preguntó a su padre:

– ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la has visto?

Entonces el padre respondió:

– Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por el ruido que hace. Cuanto más vacía está la carreta, mayor ruido hace.

Alejandra se convirtió en adulta y, siempre que veía una persona interrumpiendo una conversación y hablando demasiado de sí misma, de forma inoportuna o violenta, o presumiendo de lo que poseía, tenía la impresión de oír la voz de su padre diciendo:

– Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.
Autor desconocido

En la vida nos encontraremos con muchas carretas. Algunas de ellas irán haciendo ruido, porque van vacías. Enfadarte, sufrir por lo que los demás hacen o dicen, por su comportamiento, solo te genera dolor a ti. Puedes seguir sufriendo, puedes seguir llenándote de rabia y dolor, pero eso no hará que esa carreta se llene y deje de hacer ruido.

Podemos tolerar y cada tanto recordar que eso nos duele y volver a sufrir. O podemos aceptar que en la vida nos encontraremos con ese ruido que viene de carretas vacías y que sufrir no nos hace ningún bien a nosotros. Ante una situación así, es necesario trabajar para aceptar la situación. No podemos cambiar a esa persona que solo sabe hablar de si misma, quizás, algún día irá llenando su carreta y cambiará. Pero mientras tanto, recuerda que sufrir es una elección. Las personas hacen cosas, y cada uno tiene la opción de sufrir o no sufrir. Si estás sufriendo por las carretas vacías que te encuentras en tu vida, eres tú quien elige ese dolor. Si aceptamos que esto es algo que no podemos cambiar, que está fuera de nuestra zona de influencia, podremos estar en paz y dedicar nuestra mente, nuestro esfuerzo y nuestra creatividad a seguir creciendo, a seguir fiel a nuestra visión, a nuestra misión.

Si por miedo a ser copiado evitas mostrar tu trabajo, solo te harás daño a ti. Piensa en lo siguiente: Imagina que eres repostero. Imagina que tu pasión es hacer tartas decoradas de distintas maneras, para que la gente pueda comprarlas y disfrutar con tu creatividad. ¿Qué pasaría si por evitar que te copien no publicas fotos de tus tartas? ¿Qué pasaría si en tu tienda, para evitar que otros copien tu trabajo, pintas de un color oscuro los cristales de tu tienda? Quizás consigas que no te copien, pero lo más probable es que consigas que tus posibles clientes no sepan qué tipo de tartas haces y no sepan que tú puedes hacer que la fiesta de cumpleaños de su hijo sea diferente, novedosa, inolvidable. ¿Verdad?

¿TE COPIAN? Siente orgullo porque eres un referente!!! ¿TE IMITAN? Es genial, porque solo se imita lo que es bueno!!!! Si tú vas marcando tendencias y lo haces bien, todos los que puedan permitírselo, te copiarán, y tú serás quien MARQUE tendencia, pero no lo hagas por ser mejor que ellos. SIGUE HACIÉNDOLO PORQUE TE APASIONA!!! El valor de la innovación no está en evitar que te copien, sino en conseguir que todos te quieran copiar.

Hay personas mágicas, maravillosas, que van un paso por delante, como la mujer creativa y genial que ha inspirado que publicara este artículo. Pueden copiar tus ideas, pero jamás podrán ser Tú. Pueden copiar tu estilo, pero jamás podrán ser Tú. Pueden ponerse medallas que no les corresponden, pero jamás podrán ser Tú. Pueden llenarse la boca y hacer mucho ruido, y siempre seguirán siendo carretas vacías.

Sentir rabia, dolor, frustración, solo te hace daño a ti. NO cambia la realidad. NO evita que te copien. NO. Solo te hace daño a ti. Ahora te toca elegir. Te toca elegir si quieres permitirte aceptar que esto es algo que no puedes cambiar y que sufrir es tu elección. O te toca elegir aceptar que a pesar de lo que los demás hagan, tu quieres seguir estando en paz, en un estado de calma y serenidad que te permite ocupar tu tiempo en seguir creciendo, en seguir innovando, en seguir siendo un referente, en lugar de desaprovecharlo “hirviendo” cuando escuchas pasar las carretas vacías.

Sigue adelante. Qué tus actos hablen más alto que tus palabras.

Viki Morandeira

Coach Ontológico.

 

4º Hábito Tu felicidad es Tu Responsabilidad

inteligencia emocional es la llave para la felicidadLa búsqueda de la felicidad es en nuestra época casi una obsesión para algunas personas. Si no puedo tener el último modelo de teléfono móvil no soy feliz. Si no puedo acudir a determinados lugares, me siento infeliz. Si no tengo el trabajo que desearía me siento infeliz. Si mis hijos, mi pareja, mis padres o mis hermanos no actúan como yo espero que actúen me siento infeliz. Por otro lado, hay un gran número de personas que tras comprobar que tener el mejor teléfono, el mejor trabajo, la mejor universidad, tampoco ha sido para ellos la fuente de la completa felicidad, deciden hacer cambios en sus vidas. En esta sociedad consumista en la que vivimos, donde las empresas y sus publicidades nos crean necesidades que hace unas décadas no existían, no es nada extraño que los psiquiatras pronostiquen que para el 2030 (solo dentro de 15 años) la depresión será la mayor discapacidad.

Dejamos en manos de los demás, de los resultados que obtenemos, de las posesiones que podemos adquirir, de las relaciones que logramos mantener, la cantidad de felicidad que experimentamos. Y si tenemos en cuenta que pretender tener el control absoluto sobre estas situaciones es el 4º pecado que mata la felicidad, tampoco es de extrañar, que en España, CADA DIA, se suiciden 10 personas.

Y como siempre es mejor prevenir que llorar, sigamos con el 4º Hábito que es imprescindible incorporar para reemplazar el querer tener un excesivo control sobre los demás y sobre las situaciones. Este hábito consiste en Tomar la Responsabilidad Personal sobre nuestra felicidad. ¿Cómo lo hacemos?

  • Nunca culpando a los demás
  • Nunca culpando a las circunstancias.

En el libro Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia gratificante, escrito por Martin Seligman, este nos relata una serie de experimentos científicos en los que se determina que la “pauta explicativa” es determinante a la hora de sentirnos deprimidos, tristes, incluso con la posibilidad de caer en tendencias suicidas.

Cuando explicamos lo que nos sucede de manera “permanente y universal” sentirnos hundidos, infelices, es la consecuencia natural. ¿Eres de los que dice estas frases?

Esto no cambiará nunca.

Todos están en mi contra. Nadie me entiende

Siempre será igual. Nunca saldré de esta situación

Todos mis compañeros son egoístas

Cuando utilizamos pautas explicativas en las que algo es permanente (nunca, siempre) y es universal (todos, nadie) nos convencemos de que la realidad es así, cerramos toda posibilidad de que las situaciones mejoren o de que nosotros tengamos un mínimo control sobre el futuro.

La felicidad no es algo que se alcanza, que se tiene, que se logra, no es un destino al que llegar. Cuando tenga una pareja, me case y tenga niños seré feliz. Cuando acabe la carrera y tenga un trabajo seré feliz. Cuando mi esposa o mi esposo sea de determinada manera seré feliz. Cuando mi jefe me valore seré feliz. como evitar la depresión

Si para sentirte feliz tiene que ocurrir algo que tiene que ver con los demás, o con las circunstancias externas y los resultados que obtengas tienes muchas probabilidades de no llegar a sentirte feliz. Porque la felicidad no es un destino, sino la actitud con la que caminamos.

Esa actitud, esa felicidad, solo puede regularse desde nuestro interior. Haciendo los cambios internos necesarios para dejar de sentir que todo está en nuestra contra y para poder aceptar que a pesar de las circunstancias negativas, tenemos igualmente la capacidad para ser felices. La resiliencia es, en los momentos más duros de nuestra vida, algo necesario para poder continuar adelante. Las emociones no son permanentes, como tampoco lo son las situaciones. Incluso algo tan duro como el dolor que sentimos por la pérdida de un ser querido algún día acabará. O bien porque lo superemos siendo personas resilientes, o bien porque nuestra tristeza y nuestro dolor derrote nuestro cuerpo y enfermemos mortalmente.

Basta de hablar de situaciones tristes y de dolor. En el 4º hábito para una vida de Felicidad y Plenitud es necesario que comprendas que es TU RESPONSABILIDAD sentirte feliz, porque es algo interno, una actitud con la que enfrentas los momentos de la vida. psicologia positiva

Para sentirnos felices y disfrutar de momentos especiales (una boda, las vacaciones, la graduación de nuestros hijos) es necesario tener en cuenta que cuanto mayores sean nuestras expectativas de que algo sea perfecto, mayor puede ser nuestra decepción si algo sale de manera diferente a como yo esperaba que saliera.  Por supuesto que carecer de expectativas en absoluto tampoco es la solución. Los extremos no son positivos en casi ningún aspecto de la vida, tampoco en este. Es necesario encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas de pasar unas vacaciones estupendas y la actitud de aceptar con calma y optimismo si algo no sale de acuerdo a lo planificado. Recuerda, que no depende de las circunstancias, ni de los demás, que uno pueda ser feliz, o disfrutar, sino de la manera en que uno piensa en esos momentos, la actitud con la que enfrentamos lo que escapa de nuestro control, lo que no entraba en nuestras expectativas.

Cuando trabajo con mis clientes en el taller de Inteligencia Emocional, nos enfocamos en sus pensamientos. ¿Qué pensabas cuando has sentido rabia hacia esa persona? ¿Cuáles eran tus pensamientos cuando tuviste ese episodio de ansiedad? ¿Qué interpretación le dabas a la situación para sentirte triste y hundida? En el taller, cada participante, en lugar de centrarse en sus emociones, trabaja en sus pensamientos, en sus pautas explicativas, porque cambiar esos pensamientos es el paso fundamental para experimentar mejoras en esas emociones que nos duelen. Todos tenemos una serie de pensamientos distorsionados, TODOS y no es una enfermedad, sino una realidad, y analizando nuestras interpretaciones, cambiando nuestro enfoque podemos mejorar notablemente nuestras emociones y nuestros niveles de felicidad. Adquirir mayor inteligencia emocional nos hace personas más resilientes, más felices, más exitosas en todos los ámbitos de nuestra vida.

como superar un bajón

Conseguir adquirir el 4º hábito para una Vida Feliz y en Plenitud no es algo que ocurra de un día para el otro. Adquirir la habilidad de escuchar cuales son nuestros pensamientos, comprender cómo ese pensamiento determina una emoción, y lograr procesar un nuevo pensamiento para así tener otra emoción es algo que requiere trabajo, paciencia y perseverancia. Por eso muchas personas no lo consiguen. Porque no invierten lo suficiente en responsabilizarse de sus propias emociones, porque tienen una actitud pesimista que les dice que no podrán lograrlo, que es imposible gestionar correctamente sus emociones cuando alguien les ha hecho daño, cuando son despedidos del trabajo, cuando una situación inesperada se produce. Las emociones son algo que están ahí, que como seres emocionales necesitamos expresar, sentir, comprender. Convertirnos en personas frías como una piedra, que no se permiten sentir tristeza, rabia, frustración, porque “es malo” tampoco es la manera de ser felices. La inteligencia Emocional es la llave para la felicidad.

Recuerda, asumir la responsabilidad sobre nuestra propia felicidad requiere trabajo, paciencia, perseverancia y si de verdad quieres ser el dueño de tu vida y de tus emociones, ten por seguro que podrás lograrlo. Eres la persona más importante de tu vida. Invierte ese tiempo en ti. Ten la suficiente perseverancia y la paciencia necesarias para llegar a tener la llave de tu felicidad adquiriendo las habilidades necesarias para lograr incorporar este hábito.

En la lista de abajo encontrarás los artículos ya publicados sobre el MOOC de la Escuela de Negocios de la India que estoy haciendo online, titulado Una Vida Feliz y en Plenitud. Puedes seguir tu mismo este curso online si tu inglés es bueno, sino, te invito a seguir mi blog para recibir todos los siguientes artículos cuando los vaya publicando.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito El que estás leyendo

5º Pecado DESCONFIAR DE LOS DEMAS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

4º Pecado que mata tu Felicidad

Se suele decir que no hay peor ciego que quien “no quiere” ver, pero en realidad yo creo que la peor de las cegueras es la de la ignorancia. Ignorar que hay algo que estamos haciendo mal hace que sea imposible mejorarlo. Si uno ignora donde está la pérdida de agua de una tubería… ¿Por dónde empieza a romper la pared?

Muchas de las situaciones problemáticas vividas, aquellas que tarde o temprano darán como resultado que la vida haga Los Tres LLamados para despertarnos…. son situaciones que luego de comprenderlas nos parece hasta “tonto” no haber caído en ello antes y así evitarnos dolor y problemas en nuestras relaciones personales. Nadie nace sabiendo…. por eso, es fantástico poder seguir aprendiendo, poder seguir creciendo y ayudar a los demás a abandonar la ceguera antes de que sufran por este motivo.

Todos cometemos errores, y en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, estoy profundizando en los Errores y los Hábitos necesarios para una Vida de Felicidad y Realización. Abajo encontrarás los enlaces a todos los artículos sobre este tema, y hoy le toca el turno al 4º Pecado que mata nuestra felicidad: Ser Excesivamente Controladores

Podemos caer en este pecado que nos impide ser felices cuando nos “enfada” la realidad. No nos sentimos felices si el día de nuestra boda llueve, si nuestro hijo no aprueba sus asignaturas escolares, si nuestra suegra no nos recibe con una sonrisa, si nuestro jefe no valora nuestro trabajo, si nuestro equipo de fútbol no gana un partido, si nuestra esposa no nos pregunta si necesitamos algo, si nuestro esposo no nos invita a una salida romántica…. Pretendemos controlar las situaciones, las acciones de las personas, y cuando estas no son como “deberían” ser, nos instalamos en la infelicidad.

Esto es algo totalmente inconsciente. No nos hemos dado cuenta que esa necesidad de que se cumplan nuestras expectativas es la generadora de nuestra infelicidad y en ningún momento se nos ocurre pensar que “por sufrir” podemos entrar dentro de las personas que cometemos el 4º pecado que mata nuestra felicidad. ¿Controlador? Yo no soy controlador!!!  No le digo a nadie lo que tiene que hacer.

Si, entiendo que puedas decirme eso, y que no te sientas una persona controladora. Permíteme seguir con el tema y verás como puedes mejorar notablemente tus emociones. Hay miles, millones de situaciones que escapan de nuestro control, situaciones en las que no tenemos “poder de acción”, como la lluvia, que una persona tenga un atasco y se retrase en una cita, que un amigo deje de serlo porque no era “tan amigo” como uno creía… En nuestro día a día hay infinidad de pequeños momentos que ocurren y precisamente no son agradables. Nuestra actitud ante estas circunstancias, la manera en que pensamos sobre lo que nos sucede, es lo que determina si sufrimos o no, y durante cuanto tiempo.

Caemos en el error de querer que “todo y todos” sean como a nuestra mente se le ocurre que “debería” ser, y cuando no es así, hacemos comentarios, opinamos, damos consejos, para que “todo y todos” esté alineado con la manera en que nosotros creemos que debería ser. Te pongo un ejemplo para que nos entendamos mejor.

Quizás piensas: Mi esposo tendría que cuidar más su alimentación.

Detrás de este pensamiento no hay nada de malo, ¡Por supuesto que no! La cuestión es… qué hacemos tras pensar así. Podemos asumir que cada uno es responsable de su vida, que yo puedo esforzarme por cuidar la mía, comer sano, comprar alimentos saludables, pero a fin de cuentas no puedo “controlar” lo que hace mi esposo y él, en algún momento de su vida, verá los beneficios de mejorar su alimentación y hará los cambios necesarios. O bien puede querer “ayudar” a mi esposo a comer mejor, dándole constantes consejos sobre lo que “debería” hacer, o criticando constantemente su “mala conducta alimentaria”, o incluso haciendo bromas delante de amigos o familiares sobre lo mal que come o lo poco que se cuida, todo con la BUENA INTENCION de cuidar su alimentación. Todo con amor hacia mi esposo. Aunque el resultado que pueda conseguir sea TERRIBLE!!!  Cuando intentamos “ayudar” a alguien que no nos ha pedido ayuda, cuando sin quererlo, con nuestras acciones buscamos controlar que la otra persona sea como “debería” ser…. estamos haciendo un gran daño a la relación con esa persona. Intentar que los demás sean como yo creo que debería ser me genera a mi mismo infelicidad, y también hace que a medio y largo plazo, la relación con esa persona se deteriore.

Otras veces, cometemos el pecado de querer controlar los “resultados”. Me explico mejor. Sufrimos cuando los resultados no son los que esperábamos. Si resulta que el día de nuestra boda se presenta lluvioso, sufrimos. Si íbamos a ver un eclipse y está nublado, nos quejamos. Si hace calor, frío, humedad, si el clima está demasiado seco….. nos quejamos por todo lo que no es como en ese momento nuestra mente desearía que fuera, y eso nos hace sentir infelices. NO es la realidad la que nos genera infelicidad, sino la zona control zona influenciamanera en que nos relacionamos con la realidad.

Con esto no quiero decir que ahora, para ser feliz, tengas que “dejar que el azar trabaje”. No es precisamente volviéndonos personas absolutamente despreocupadas, a las que todo les da igual, en la manera en que somos felices. NO, Recuerda, En el medio está la felicidad o lo que es lo mismo… ninguno de los extremos nos hará felices. Estudios científicos en asilos de ancianos, han demostrado que aquellos que podían “controlar” algunas situaciones de su día a día, tenían un mejor estado de ánimo, mejor salud y morían menos!!!! Por lo que poder “decidir” o controlar ciertos aspectos es verdaderamente importante. Darnos la libertad de tomar ciertas decisiones mejora nuestros niveles de felicidad e incluso alarga nuestra vida. La cuestión está en  determinar qué situaciones están fuera de nuestra zona de control, cuales están dentro de nuestra zona de influencia y cuales están en la zona de no control para así mejorar nuestra felicidad.

Hace tiempo escribí sobre los pensamientos distorsionados, sobre la Falacia de Control, y sobre cómo eso nos hace sentir infelices. Lo que es necesario profundizar es el hecho de lo que nuestro “control” sobre los demás, produce en los demás. La reactancia psicológica es una reacción humana natural, que ocurre en respuesta a una percibida “amenaza” a la propia libertad. ¿Alguna vez has intentado que tu hijo hiciera una cosa (los deberes, lavarse los dientes, etc) y has conseguido exactamente lo contrario? Pues bien, eso es “reactancia psicológica”. El otro, ante una situación que interpreta como un intento de control sobre su libertad reacciona con una actitud de defensa a su libertad. Si le dices a tu esposo que coma sano, responderá haciendo lo contrario.  ¿Eso le hará feliz? Comer mal no es que le haga feliz, pero no sentirse controlado o “guiado” en lo que debería hacer SI hace que una persona se sienta feliz. Por eso es necesario analizar hasta que punto estamos actuando intentando que los demás “sean” como nosotros creemos que deberían ser, o que actúen como nosotros creemos que deberían actuar. Si ocurre lo contrario, también es posible que seas consciente de situaciones en los que sintieras como alguien “quería controlar” tu vida y tu sensación instintiva ha sido la de rechazo hacia ese control. ¿Lo has notado? Ni tú quieres controlar al otro, ni el otro quiere controlarte a ti. Ambos desean lo mejor para el otro, cometiendo el error de pensar que lo que uno piensa es lo que sería mejor para el otro…. ahí es donde está el problema y la infelicidad mutua.Mi responsabilidad

Cuando lo que deseamos controlar son los resultados que obtenemos es necesario hacer una pequeña diferencia. Querer ir a una
determinada Universidad, querer tener un determinado modelo de vehículo, aspirar a una relación estupenda, no significa ser controlador en exceso. Tener aspiraciones y tratar de lograr lo que deseamos es bueno, sano y deseable. El problema llega cuando cualquiera de nuestras aspiraciones se transforma para nosotros en una obsesión o cuando no conseguimos nuestro deseo y eso se convierte en el fin del mundo. Nos hace infelices obsesionarnos con lograr algo o sentir que es catastrófico si algo no alcanzamos a lograrlo o si una persona deja de formar parte de nuestra vida.

En el siguiente artículo te hablaré del 4º Hábito. Controlar todo lo que ocurre en tu vida o todo lo que hacen los demás no es tu responsabilidad, no está en tu mano. Lo que sí está dentro de tu zona de control es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE SER FELIZ.

Puedes leer los anteriores artículos haciendo click sobre cada uno de los puntos siguientes.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado. El que estás leyendo ahora

4º Hábito SER RESPONSABLE DE TU FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

Amar y Dar Amor o el Apego Seguro

En la serie de post sobre una Vida Feliz, siguiendo el MOOC que estoy haciendo en la Escuela de Negocios de la India, llegamos al 3º hábito para mejorar los 7 pecados que matan la felicidad. Te recuerdo, que  al final de este artículo tienes los enlaces anteriores. Este hábito es necesario incorporarlo para evitar la infelicidad que produce el tener una Necesidad desmedida en ser amados, o caer en la fachada de mostrarnos como una isla no necesitados de nadie para ser felices.

Como puedes leer en el artículo anterior tanto el poner barreras que nos separan de los demás como el arrastrarnos para mendigar amor son dañinos para nuestra felicidad. El hábito que necesitamos incorporar nos llevará a sentir un Apego Seguro. Nos llevará a tener una relación en la que hay un equilibrio entre la necesidad de independencia y la necesidad de amor. Amar y dar amor para poder sentirlo con reciprocidad.motivacion para empezar la semana

Es importante, en nuestras relaciones personales, comprender en qué punto nos encontramos. No solo en nuestra relación de pareja, sino también en relación con nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, compañeros de trabajo, etc… porque en cada uno de estos entornos podemos sentir más o menos felicidad de acuerdo al nivel de seguridad que sentimos en esa relación.

Con respecto a las distintas áreas que te comentaba, respóndete:

  1. Estoy sintiéndome cómodo, seguro y amado.
  2. Siento que voy mendigando amor y atención
  3. Siento que he levantado una barrera para no necesitarles.

Hazlo por escrito, toma una hoja y el tiempo para responderte, será productivo.

Una vez que hayas determinado en qué punto se encuentra cada una de tus relaciones, intenta “no culpar” a los demás por lo que sientes. Pregúntate: ¿Qué puedo hacer yo para mejorar esta relación? A menudo el dolor que sentimos hace que evitemos a algunas personas, logrando que no se sientan conectadas con nosotras… o al perseguir a alguien constantemente en busca de su amor también puede producir que no nos valoren o no valoren el vínculo que tenemos.  Las personas no cambian porque tú te sientas mal, no cambian porque tú creas que son los culpables de tu dolor e infelicidad, lo siento. Las personas cambian cuando nosotros cambiamos. Por eso, en este post, me gustaría profundizar en ese aspecto. En asumir la responsabilidad de hacer los cambios necesarios para conseguir que tus relaciones personales se sitúen todas en el punto 1 , que todas sean apegos seguros.

¿Te atreves? Se que no será fácil. Por lo general llevamos meses o incluso años sintiendo que los demás no nos quieren, o que no somos una parte activa de un grupo al que nos gustaría pertenecer. Por eso se que revertir esta situación es algo que requiere tiempo, paciencia, comprensión hacia tus sentimientos, una buena dosis de inteligencia emocional, incluyendo el sentido del humor. ¿Nos ponemos manos a la obra?

En el MOOC, el profesor Raj, comenta que uno no elige voluntariamente SER un necesitado de amor o SER una isla solitaria de manera aleatoria, sino que esto es, según algunos estudios científicos, el resultado de la manera en que hemos sido amados de pequeños. De todos modos, por suerte, esto es algo que no será permanente en nosotros, una vez somos adultos, ya que nuestra mente es un órgano de una increíble plasticidad y podemos aprender, mejorar, evolucionar precisamente gracias a permitirnos sentir ese amor seguro, ese apego seguro, confiado en el que nos sabemos amados por quien somos y no por lo que hacemos. Otra cuestión importante es el nivel de auto aceptación que tenemos con nosotros mismos. Podemos mejorar mucho en este aspecto si aprendemos a ser comprensivos con nuestros errores, si nos tratamos con calma cuando algo nos sale mal, en lugar de “criminalizar” cualquiera de nuestros errores.

Para poder ser más felices es necesario poder cultivar el hábito de amar y dar amor, porque tan necesario es sentirnos amados como poder amar. De qué sirve “casi todo” en la vida si no tenemos este aspecto cubierto. No esperes a que los demás adivinen lo que necesitas. No esperes a que los demás te den amor, empieza dándolo tú. Recuerda, recogemos lo que sembramos. ¿Por qué no sembrar más amor si eso es lo que deseamos cosechar? Piénsalo…

Aquí tienes los artículos anteriores, puedes leerlos pinchando cada enlace. Seguiré completando los enlaces Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. EL AMOR Y LA FELICIDAD

3º Hábito  El que estás leyendo

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

Como Desarrollo la Inteligencia Emocional en 3 pasos

Supongo que la Inteligencia Emocional no es algo nuevo para ti. Tras la publicación del primer libro de Daniel Goleman, con ese mismo título, se han sucedido investigaciones, programas y creación de herramientas para responder la pregunta:

Como desarrollo la Inteligencia Emocional

Una de las competencias básicas de la inteligencia emocional es el auto-reconocimiento emocional.  ¿Eres consciente de tus emociones cuando las estás sintiendo? ¿Puedes ponerle nombre a lo que sientes? Dificilmente podremos pasar a adquirir otra de las competencias básicas que es el autocontrol emocional si desconocemos qué emociones estamos experimentando en un momento dado.

Una estupenda herramienta para lograr este propósito es la técnica del Semáforo.

Haciendo un paralelismo entre las tres luces de un semáforo, algo que todos conocemos, incluso los niños, podemos trabajar tres aspectos muy importantes de la inteligencia emocional. ¿Qué nos dice una luz roja? Stop. Alto. Detente. ¿Verdad?

como desarrollo la inteligencia emocional1º Paso: Alto, Detente

¿Qué estás sintiendo?  Me gustaría hacer una distinción. Nuestro cerebro, que ha ido evolucionando a lo largo de millones de años, aún conserva su estadio primitivo, el cerebro reptiliano. Con miedo, a nuestro cerebro le cambian las prioridades y rápidamente emprendemos la auto protección. A menudo, si alguien hace un comentario y nos sentimos de algún modo atacados, nos sale “el animal” que llevamos dentro y como se suele decir que la mejor defensa es un buen ataque, pues eso es lo que solemos hacer. Por eso, en este ejercicio para desarrollar la inteligencia emocional, te invito a que te detengas, a que frenes ese impulso primitivo de reacción defensiva para analizar unos segundos la situación. Cuando notes que algo se moviliza en tu interior tras escuchar o presenciar algo, piensa en un semáforo en rojo. Alto. Detente.

2º Paso: Precaución

Una vez que hemos podido frenar esa reacción impulsiva, podremos darle a nuestro cerebro unos momentos de reflexión, así inteligencia emocional el semaforocomo el semáforo al ponerse en amarillo nos da unos segundos entre el rojo y el verde, entre detenernos y avanzar. ¿Puedes etiquetar en concreto lo que sientes? ¿Es rabia, frustración, injusticia, estás personalizando lo que otros dicen, es miedo, es tristeza? Al detenernos y en estos momentos para pensar, sería bueno analizar qué está ocurriendo, cuál es el problema, cómo están dando lugar los acontecimientos. Otro punto al que me gustaría hacer mención en este momento es a la utilidad de “darnos tiempo”. Si contamos hasta 5, o incluso hasta 10, estamos dando tiempo al sistema límbico para conectarse con el cerebro más avanzado, el neocortex, que es el encargado de utlizar la lógica, y así tendrás una respuesta menos primitiva, más racional para un mismo acontecimiento. Piensa. ¿Qué significa lo que está ocurriendo? ¿Ya te has sentido así en el pasado? ¿La reacción que tuviste en el pasado te parece productiva o improductiva? ¿De qué no quieres arrepentirte luego?

3º Paso: Adelante Soluciónalo

Las luz verde nos da el visto bueno para avanzar luego de haber reconocido qué emociones estamos sintiendo y de habernos dado un tiempo de reflexión para poder utilizar nuestro cerebro en su máximo potencial. Respirar profundamente en momentos de inteligencia emocional semaforotensión es también de gran utilidad. Ahora bien, con la luz verde llega el momento de actuar, de dar un paso y en este momento lo mejor es hacernos las siguientes preguntas: ¿Es necesario enfrentarme a los demás? A veces, cuando sentimos que algo nos ha dolido, aunque podamos detener la reacción inicial, aún creemos que el otro debe conocer lo que ha hecho mal, aún creemos que es necesario que le hagamos ver su error o cómo nos ha afectado aquello que ha hecho o dicho. Sin hacer una reflexión profunda sobre esto, podemos caer en el error de no pensar si es necesario decir todo lo que pensamos. Para ello me gustaría que leyeras el siguiente cuento sobre Las Tres Rejas. Bien, ahora piensa: ¿Cuál sería el paso que puedes dar para ser de más ayudar para ti mismo, para la relación con el otro? A veces, aunque escuchemos algo que no nos ha gustado, en ese instante es mejor no decir nada, por ejemplo, si la otra persona está en un estado emocional alterado. Ya habrá tiempo para que se calme y para hablarle sobre lo que hemos sentido al escuchar su crítica o su comentario. La luz verde es el paso previo a implementar las soluciones que hemos podido pensar durante la luz amarilla. Es el momento de poner en acción aquellos pasos que creemos que servirán para resolver un conflicto positivamente. Es la hora de no repetir conductas que en el pasado nos dieron malos resultados, sino de implementar nuevas tácticas, de cambiar y dar pasos diferentes, para obtener resultados diferentes.

Pongamos un ejemplo.

Le dices a tu hijo que es hora de lavarse los dientes para irse a la cama, y como suele ser habitual, da mil vueltas antes de hacerlo. Tu ánimo empieza a cambiar, a esas horas solemos estar agotadas, llevamos todo el día trabajando, organizando, programando, preparando y nuestra mente nos pide a gritos un momento de relax. Necesitas que los niños se acuesten para poder sentarte en un sofá y tener cinco minutos de paz. Si sueles gritar, perder los nervios en este momento, es hora de utilizar el semáforo. Alto.

Ahora pasa al semáforo amarillo. En primer lugar no levantes la voz. Si día tras día haces lo mismo y solo consigues los mismos resultados es hora de incorporar esta herramienta de la inteligencia emocional para gestionar mejor esa situación.

A mi, por ejemplo, me funciona dar las indicaciones a mis hijos en 3 tiempos. En lugar de decirles A la cama YA, y sufrir instantánemente porque no se han metido a la cama como una flecha, les doy tres avisos. Primero, les digo, Chicos, en 10 minutos hay que estar en la cama. Pasados 5 minutos, les comunico que queda ese tiempo, y finalmente, me acerco a ellos y les digo; A la cama! Dependiendo de las situaciones en las que apliques el semáforo, busca soluciones creativas, nuevas, evitando repetir dar los pasos que anteriormente has dado y no te han funcionado, y sobretodo aquellas reacciones viscerales, primitivas, de las que luego sueles arrepentirte.

Y pasamos a la luz verde. Actúa. Intenta cambiar las cosas que no te hacen feliz en tu día a día. Evita repetir como un autómata sobretodo aquello que no te funciona. Piensa, comprende lo que sientes, cuenta hasta 10 o 20, pero sobretodo, toma la decisión de mejorar la gestión emocional día a día. Toma la firme decisión de hacer crecer tu inteligencia emocional.

Si lo deseas, podemos trabajar juntos en el taller de Inteligencia Emocional online, en el que a lo largo de 10 módulos, aprenderás a gestionar las emociones que solemos denominar negativas (miedo, soledad, frustración, rabia, etc) para reconocer qué mensaje tiene cada emoción y sobretodo, para aprender la mejor gestión emocional para aumentar tu felicidad y mejorar tus relaciones personales.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Liderazgo y Competencias Inteligencia Emocional

En algunos otros post del blog ya hemos hablado de gestionar emociones con inteligencia emocional o de los 7 signos que forman las características de una persona sin inteligencia emocional.

Cada día las grandes empresas ponen mayor atención a las competencias características de la inteligencia emocional a la hora de elegir a sus líderes. Afortunadamente este aspecto si puede mejorarse, aprenderse y desarrollarse. Empecemos por dar una definición de “competencias”.

Las competencias son el conjunto de comportamientos que tiene una persona en diversas situaciones y produce un resultado determinado. Son la manera de responder a esas situaciones, a veces incluso de manera inconsciente. Se denomina competencia no a una habilidad, sino a unos hábitos o conductas.

¿Qué hace a una persona mejor en su liderazgo?

Autoconocimiento Emocional.competencias de la inteligencia emocional

Una competencia básica de la inteligencia emocional es poder reconocer nuestros propios sentimientos y tenerlos en cuenta a la hora de interactuar con los demás o tomar decisiones, por ejemplo. Seguramente has tenido un jefe cuyo “humor” variable hacía que llegaras al trabajo con desconcierto, sin saber de qué manera trataría hoy a su equipo, dependiendo de sus emociones. O puede que hayas tenido la suerte de trabajar con alguien que era capaz de asumir sus emociones y no dejar que ellas decidieran cómo actuaría con los demás.

Capacidad de Adaptación

Una persona emocionalmente inteligente es capaz de asumir cambios, de gestionar con efectividad momentos de incertidumbre, sin perder los nervios. En sus actos y respuestas se puede percibir la serenidad con la que se enfrenta y adapta a las situaciones cambiantes y a menudo aceleradas de las que logra sacar lo mejor de si mismo y de su equipo.

Autocontrol Emocional

Esta es una de las competencias más importantes de un buen líder. NO trasladar sus emociones al trabajo, a las decisiones, al trato con el personal, cuando esas emociones son la ira, la frustración, el sentirse abrumados, por ejemplo. El autocontrol no consiste en negar u ocultar nuestras emociones, sino en responsabilizarnos de nuestras acciones gestionando con inteligencia emocional aquello que sentimos.

Perspectiva Positiva

Poder observar las situaciones a medio y largo plazo con una perspectiva optimista, positiva, hace que esa persona tenga un mayor abanico de posibilidades de respuesta, una mente capaz de encontrar soluciones en lugar de solo ver problemas o negatividad.

Orientación al Logro

Buscar mejorar, progresar, hacer las cosas cada día mejor. NO me refiero a perfectas, sino a ir mejorando día a día. Recuerdo haber leído sobre los responsables de empresas japonesas y cómo llevan a cabo esta tarea. En España y en la gran mayoría de países de latinoamérica, un alto mando, cuando recibe la visita de su superior, intentará por todos los medios mostrarle que todo funciona perfectamente. En cambio, en Japón, lo habitual es que un alto cargo al recibir a un superior tenga una lista de los aspectos a mejorar en la empresa. Si todo funcionara perfecto… ¿para qué le quieren? Una persona orientada al logro no necesita engañarse ni intentar ver solo lo bueno, lo perfecto, también puede aportar ideas para mejorar.

Dentro de las características ideales de todo líder, también podemos hablar de la Inteligencia Social que incluye a  entre otros aspectos, la Empatía

¿Comprendes al otro, intentas comprender? La escucha activa es imprescindible para mostrar empatía, pero no serviría de nada si no tenemos una intención verdadera de comprender al otro. No poniéndonos en su lugar desde quien somos, sino intentando pensar como el otro es, y como el otro piensa. Recuerda, en este post puedes leer Qué no es Empatía. 

 

 

La inteligencia emocional es un rasgo del desempeño de las personas que puede ir mejorando a medida que incorporamos cada una de las competencias que la componen.

Viki Morandeira

Coach Ontológico.

Hormonas y Emociones

¿Tiene lógica lo que sentimos…. o tiene química?

A veces le damos a nuestra mente, a nuestros pensamientos tantítisimo poder, tanta “condición de verdad absoluta” que inmediatamente sentimos como nuestras emociones están validadas por la lógica. NO creemos estar equivocados cuando tenemos  determinados SENTIMIENTOS.

¿Quién se cuestionaría algo que siente? Si tengo hambre, la tengo y punto. Si estoy enfadado, lo estoy, y eso no es subjetivo ni objetivo, simplemente es REAL. Si no siento aprecio, necesidad de acercamiento, no lo siento y ya.

Pero esto es algo que me he cuestionado en un momento crucial de mi vida. ¿Es esto lógico o es químico? Y llegué a la conclusión de que hay una parte “química” tan potente que creo que sería de ingenuos no prestarle atención. Como mujer, una vez por mes, experimento en mi propio estado de ánimo los cambios producidos por las hormonas. Ahora, con 43 años, he tomado más conciencia de esto que en el pasado. Un par de días antes, mi cuerpo se inunda de hormonas y me siento triste, mi mente tiende a pensar en el pasado, a rememorar situaciones conflictivas o dolorosas. Ahora, ahora que he tomado conciencia, lo se y de manera lógica, evito tener conductas que dañen mis relaciones personales, familiares o de pareja. En unas horas o un día, ese cóctel hormonal se va diluyendo por mis venas y las emociones se evaporan así como han venido seguidas de determinados pensamientos.

No quiero marearte, pero considero que no somos conscientes de la VERDADERA MAGNITUD de esta realidad hormonal tanto en hombres como en mujeres. Somos una máquina, un mecanismo que reacciona a los distintos compuestos que circulan por sus venas, igual que un motor funciona mejor con determinado aditivo incorporado en el combustible. ¿Me sigues?

Cada emoción provoca una reacción corporal, detectable, visible, experimentada por nosotros en una fracción de segundo. Y no somos conscientes del pensamiento que ha generado esa emoción. Si por unos instantes tu mente viaja al pasado, recordando una situación angustiosa, dolorosa, re-vive, re-cuerda, re-fresca, re-siente…. aquello que ocurrió hace incluso décadas, con una gran intensidad.

Las hormonas viajan por nuestro torrente sanguíneo a una velocidad que nos impide “racionalizar” lo que está ocurriendo. Nos dejamos arrastrar por la química de nuestro organismo, creyendo que lo que experimentamos forma parte de “nuestra vida lógica”, de ser racional y pensante, sin darnos cuenta que mucho de lo que nos ocurre es el resultado de la química hormonal.

¿Alguna vez has vivido episodios de estrés? ¿Sabías que durante esos episodios tu cuerpos se ve invadido por oleadas de una hormona llamada cortisol? Te recomiendo que al acabar de leer este artículo profundices más sobre esta hormona, leyendo, por ejemplo, este artículo de la Wikipedia. Es bastante largo, puedes leer lo que sea relevante para ti. O bien, leer este otro artículo sobre los efectos del elevado cortisol en sangre, o sea, de un estrés prolongado en el tiempo..

¿Esto que siento es “verdad” o es producto de unas hormonas caprichosas?

Como te decía más arriba, con los años he ido comprobando como episodios de tristeza o incluso de rabia, estaban relacionados con un cambio hormonal mensual que nos toca a las mujeres… Y ¿por qué no han de deberse los cambios de ánimo de los hombres, la irritabilidad masculina, por ejemplo, también a cambios hormonales? No creo que nosotras seamos, por género, las víctimas de ese cambio emocional y que ustedes, por no pertenecer a nuestro género, sean inmunes a los efectos de las hormonas en sus mentes, en sus emociones y por tanto en sus decisiones.

en que puede ayudar el coaching

 

El pasado es algo que está ahí y que todos tenemos. ¿A nadie le ha dolido nunca alguna conducta de su pareja, de un padre, de una hermana o de un compañero de trabajo? Pues si, a todos, porque además de tener sangre en nuestras venas, también tenemos situaciones similares en nuestras vidas.

Pero ocurre, que a veces permitimos que esos episodios de estrés seguidos por un chute de cortisol, seguidos por emociones negativas, pasen a tener VERACIDAD, tanta veracidad, como para que cada vez que nos ocurre un nuevo chute de cortisol, volvemos, cual rumiantes, una y otra vez, a la misma conducta de Resentimiento. Re-siento. Vuelvo a sentir pero como una víctima de los demás. Así, mes tras mes o semana tras semana, dependiendo de cuando se producen los episodios de estrés, nuestra mente va dando verosimilitud a lo que la química ha ido produciendo en nuestras emociones.

En la vida hay algunas situaciones que pueden escapar de nuestro control, por no decir muchas… pero lo que sí podemos controlar es la calidad de nuestros pensamientos. Si en lugar de alimentar al lobo equivocado, en lugar de alimentar la rabia, la ira, el remordimiento, la soledad, la frustración, pensando y repensando sobre situaciones que nos generan estrés y nos cargan de cortisol… ¿si en lugar de hacer eso hiciéramos lo contrario?

¿Qué puedes perder con intentarlo? Quizás pierdas una discusión, un grito a destiempo, una bronca con tus hijos o con tu pareja… nada que no sea mejor perder…

La próxima vez que te sientas impulsado a sentirte mal, angustiado, estresado, nervioso… piensa….

¿Sintiéndote así resuelves eso que te angustia? Seguramente no, por eso, intenta pensar en algo positivo, date ánimos, acepta que esto te pesa y que tus emociones son solo eso, emociones, y busca encontrar respuestas, soluciones, en lugar de alimentar el problema.

¿Forma parte del pasado? Si forma parte del pasado, recuerdo que el resentimiento, el rencor, la rabia, la resistencia, el reproche, el rencor, forman parte de las Conductas- R que generan cortisol en tu organismo y que cada vez que tengas una conducta de este tipo te estás envenenando la sangre, cargándola de la hormona del estrés.

¿Forma parte del futuro? Si te angustia algo que está en el futuro, piensa que no tienes ninguna prueba de que las cosas saldrán mal o saldrán peor de lo que podrían salir… respira, relájate, trata de tener Conductas-S, serenidad, silencio, sueño, sonrisas, sexo, sabores y sabiduría… porque así estarás inundando tus venas de Serotonina y al hacerlo generarás en tu cuerpo Actitudes A: Acercamiento, Animo, Amor, Aprecio, Amistad.

Si quieres profundizar aún más en la relación entre hormonas y emociones, te dejo este video del Alfabeto Emocional.

Viki Morandeira 

Coaching Personal 

Talleres online Inteligencia Emocional

 

 

 

Inteligencia Emocional: Dominar o Gestionar emociones

taller inteligencia emocional

Perfecto. Yo soy la dueña de mis emociones y sólo yo soy responsable de ellas. Pero esto es muy difícil!! Porque lo que pasa a nuestro alrededor nos afecta. E imagínate que consigues dominar tus emociones y nada te afecta. ¿No podrías caer en el error de rodearte de gente que te trata mal y “como no te afecta” no separarte de ellos? Seguramente esto es un ejemplo exagerado, pero no lo termino de ver claro y me gustaría que me lo aclararas.

Por supuesto!! respondí.

Este planteamiento me hacía una participante del taller 21 días para Retomar las Riendas de tu Vida. durante uno de los ejercicios propuestos en el taller. Me gustaría compartir mi respuesta además de con ella, contigo.

La cuestión no es que uno deba convertirse en “pasota”, ni en “melasudatodista” . Una cosa es DOMINAR nuestras emociones y otra es GESTIONAR nuestras emociones. Hay una diferencia importante.

Si yo no hago caso a mis emociones, si las “domino”, censuro, limito, las siento internamente pero no las expreso, el daño que puedo hacer es mayor que el que se podría hacer si soy demasiado reactiva, si los demás me enfadan y pongo mala cara o voy y se los digo. Entre DOMINAR y EXPRESAR, en este sentido , es preferible expresar. Ahora bien, la expresión de esas emociones es lo que uno mejora al aumentar su inteligencia emocional. No es sencillo porque uno pone en acento en lo que hacen los demás, y porque tiene etiquetada distintas conductas como dañinas, como “contra” uno, y es normal que se piense que es el otro el que nos lastima.

Cuando, por ejemplo, una persona es infiel, nos duele. ¿Verdad?

Nos duele porque se quiebra la confianza, pero también se ven rotas nuestras expectativas. Uno empezó esa pareja con la “norma” que decía que ambos iban a ser fieles el uno al otro. Esa expectativa no se cumple por una parte y la otra parte lo sufre. Somos humanos, es inevitable, la inteligencia emocional no habla de ocultar, ni censurar, ni “dominar” en este sentido.

Que una persona que tiene una relación se acueste con otra que no es su pareja no necesariamente es doloroso. No es parte de la definición de esta situación. Por ejemplo, si la norma es “tenemos un amor libre”, o “nos gusta el intercambio de parejas” o “quiero verte con otra persona”. ¿Sería el dolor una consecuencia directa?

Cuando la norma cambia, cuando lo que yo pienso sobre que mi pareja se acueste con otro cambia, entonces, mis emociones son otras.En otras culturas, por ejemplo, donde la poligamia es parte de su manera de entender la vida, también cambian las emociones ante situaciones así.

Me refiero a que una emoción, por ejemplo, el enfado, no es una consecuencia directa de lo que ha hecho o no ha hecho una persona. Sino que es el resultado de unas normas, una cultura, unas expectativas, unos acuerdos previos.

Luego, otra cosa es la gestión de las emociones que me produce ese quiebre de normas. Puedo tomarme como algo personal que una amiga haya olvidado mi cumpleaños, o que no me llame tanto como yo la llamo a ella. Puedo tomarme como algo personal que mi padre preste más atención a los problemas de mi hermana que a los míos, pueden enfadarme muchas cosas, pero no necesariamente es un resultado directo que emane de esas circunstancias, sino lo que yo esperaba, creía, necesitaba, que al final no se cumplió.

Si una persona no cumple un acuerdo, por ejemplo, como el de la fidelidad, yo estoy en todo mi derecho de decidir si quiero perdonar y darle una nueva oportunidad a la relación; o puedo decidir que no quiero darle otra oportunidad a esa persona, aunque perdone lo ocurrido. Uno no tiene la obligación de estar junto a personas que no le gustan. Nadie nos obliga a ser amigos de todo el mundo, ni a que nos agraden todas las personas. En el trabajo, por ejemplo, nos relacionamos con muchas personas, muy diferentes, pero eso no implica que tengamos que ser amigas de todos, que tengamos que aceptar malos tratos verbales por parte de nadie. Yo no soy perfecta, pero tampoco lo son los demás. Y que los demás no sean perfectos es algo que necesitamos comprender para que haya bastantes menos cosas que nos duelan tanto como para tener que quejarnos o ir contándoselo a los demás.

Todos tenemos unas normas sobre como “deberían” ser los demás, sobre como deberían cumplir un determinado rol. Cuando sus conductas se apartan de nuestro “ideal”, de nuestras normas, de nuestros “el debería”, nos sentimos defraudados, enfadados, frustrados… pero a través de la inteligencia emocional podemos aprender la diferencia entre lo que es necesario aceptar y lo que uno puede cambiar. Podemos aprender a despersonalizar las actitudes del otro, para que no nos duelan ni sean un problema para nosotros.

Este tema, el de por qué nos enfada lo que hace el otro, es un tema apasionante, al igual que el aprendizaje de la gestión emocional de las demás “mal llamadas” emociones negativas.

Ninguna emoción es buena o mala.

Las emociones son algo normal, natural, algo humano!!!! ¡¡¡NO somos de piedra!!!

Lo que puede ser mala es nuestra actitud, nuestra reacción, nuestra respuesta reactiva, nuestra conducta cuando se ha producido una emoción. Y es esto precisamente lo que se pueda aprender a gestionar. No a no sentir emociones, sino a poder comprender porqué me siento mal, qué me está diciendo esta emoción sobre mi, que me dice sobre lo sucedido, que me dice sobre el otro, y escoger una respuesta a lo que sucedió, de acuerdo a quien es el otro y a su importancia en mi vida.

No es igual la gestión necesaria de nuestras emociones cuando se le pasa felicitarnos por nuestro cumple a una persona que a otra. Por lo general, cuanto más cercana sentimos a esa persona, más normas tiene y más probabilidades de que las rompa y yo sufra….

Viki Morandeira

Tu Coach Personal