Conductas Asertivas, los tres elementos importantes

conductas asertivas

Desarrollar una conducta asertiva apropiada, saludable, para tener una buena comunicación interpersonal y para sentirnos a gusto con nosotros mismos, no es solo cuestión de decir lo que pensamos y punto…

La postura corporal, los aspectos no relativos a lo que decimos, sino a como lo decimos, y a esos matices que son percibidos por nuestro interlocutor son también importantes a la hora de desarrollar nuestra conducta asertiva.

No es lo mismo, decir; – No, no quiero comprar eso, desde una postura encorvada, escondiéndonos del vendedor de turno, rehuyendo su mirada y transmitiendo como mensaje “visual” que con poco que insistan nos sacarán un si, que hacerlo teniendo en cuenta tres elementos muy importantes que componen la base de nuestro comportamiento asertivo.

Mirar a los ojos

Si no somos capaces de mirar a nuestro interlocutor a la cara, incluso a los ojos, de una manera segura, dificilmente podremos transmitir adecuadamente el mensaje que deseamos darle. La mirada no tiene que ser agresiva, ni desafiante, ni vamos a mirarle con odio, ni con miedo. Cuando nos da vergüenza decir que no a alguien, cuando tememos su rechazo por negarnos a hacer algo, eso también lo reflejamos en la manera en que le miramos o en la manera en que esquivamos su mirada.

Mirar a los ojos, con seguridad. Para decir que no queremos hacer algo, para expresar nuestra opinión, para dejar clara nuestra decisión, para estar en desacuerdo con alguien de una manera asertiva, sin que ese desacuerdo acabe en una discusión, es necesario que la manera en que miramos a nuestro interlocutor refleje la seguridad y confianza que tenemos en nosotros.

No mirar a la cara, no cruzar nuestras miradas al hablar, puede decirle a la persona con quien hablamos que no nos interesa lo que nos dice, que nos da miedo, que tememos que nuestra opinión haga que la relación se resienta. Retirar la mirada puede decirle a nuestro interlocutor que sentimos timidez, expresar sumisión, o incluso, no prestarle atención puede hacerle sentir al otro que nos creemos superiores. Tampoco sería bueno una mirada fija, sosteniendo la mirada de manera desafiante, porque transmitiríamos ira o prepotencia, haciendo sentir incómodos a nuestro interlocutor.

Cuando tengas algo que decir, recuerda que tus ojos también hablan.

Mantener las distancias

A menudo puede ocurrirnos, que algunas personas nos hacen sentir invadidas, o incómodas porque se posicionan demasiado cerca a la hora de hablarnos. Así mismo, cuando queremos transmitir un mensaje acorde con una conducta asertiva, es necesario que tengamos en cuenta lo que se considera “distancia personal”. Esta distancia, dependiendo de las personas, está en torno al medio metro y el metro y 25 centímetros.

Una distancias inferior al medio metro, para personas que no son de nuestra familia más cercana, o amigos intímos nos puede producir incomodidad. Si eres tú quien se acerca demasiado al hablar, ten en cuenta, que la persona con quien estás hablando dejará de prestar atención a lo que le dices, para prestar atención al malestar que siente por tu cercanía.

Una distancia mayor a 1,25 metros, es la considerada distancia social. Cuando trabajamos, cuando estamos estudiando, en un grupo de gente pero sin “hablar” de persona a persona. Si quieres hablar con alguien en concreto, ten en cuenta que lo más apropiado es acercarte, para encontrarte en la “distancia personal”. Tanto si uno está demasiado cerca, siendo un extraño, como si uno se posiciona muy alejado, siendo nuestra pareja, por ejemplo, puede generar incomodidad. Cuando se pone distancia, se está levantando también una barrera para la comunicación.

Postura Corporal

Brazos, piernas y nuestro cuerpo en general son también elementos importantes a la hora de comunicar. Para poder ejercer esa conducta asertiva que buscamos a la hora de comunicarnos con los demás, también es necesario ser conscientes de donde ponemos nuestros brazos, de cómo está nuestra espalda, de qué imagen proyectamos a la persona con quien hablamos. Nuestro cuerpo, asi como la distancia o nuestros ojos, también comunica.

¿Caminas derecho o encorvado? ¿Vas con la cabeza erguida o cabizbajo? ¿Te paras firme, casi agarrotado con los brazos cruzados?

Tu cuerpo, es también parte del lenguaje, y para tener una mejor comunicación asertiva, ha de haber una coherencia entre el mensaje oral y el mensaje corporal que transmites.

Una persona que esconde la cabeza entre sus hombros, con los brazos atrás y medio jorobado, nos transite timidez, inseguridad, baja autoestima, dolor. Cuando estamos nerviosos, nuestras manos no paran de moverse para aflojar la ansiedad, o nos tapamos la cara, o tocamos la nariz o el caballo… todo eso comunica.

Es posible mejorar nuestra comunicación interpersonal, a través del taller de Comunicacion Asertiva, online.

Para que el mensaje guarde esa coherencia entre lo dicho y lo que trasmite tu lenguaje corporal, la mejor es una postura erguida, con los hombros ligeramente hacia atrás, la cabeza derecha, firme, mirando a la cara o a los ojos, manteniendo la distancia apropiada a cada situación. Piensa que cuando ves una película, a veces te basta con mirar al personaje para saber mucho de el, incluso antes de que abra la boca. ¿verdad?

Pues en la vida real, los demás (y cuando digo los demás, me refiero a todas aquellas personas con quienes hablas a lo largo del día, tus hijos, tu pareja, los compañeros, el jefe, tus padres, hermanos, el dueño de la tienda, a quien te cruzas por la calle, todos) decía que los demás, te ven a ti como tu ves a los personajes de las películas, y juzgan y calculan de acuerdo al lenguaje corporal que les transmites. El cerebro, es capaz de captar ese lenguaje corporal en cuestión de segundos y juzgarlo para decidir como actuar, también en cuestión de segundos. Si alguien parece atacarte, porque se está defendiendo, es probable que se haya sentido amenazado, y esto puede ser , no solo con tus palabras, sino también con tu mirada, con tu postura corporal o con la distancia que has puesto entre tú y el.

Mejorar nuestra conducta asertiva, es importante para relacionarnos con los demás, para evitar malos entendidos y para cuidar de las emociones, tanto nuestras, como de las personas con quienes nos relacionamos.

 

Viki Morandeira

Coach Personal

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¿Qué beneficios tiene la asertividad?

En la vida diaria, ser asertivos, nos trae grandes beneficios. El principal es que cambia la forma en que nos sentimos con nosotros mismos. Si eres de aquellas personas que no saben decir No, y luego se viven culpando por no haber sido capaz de decir NO, sabrás de lo que estoy hablando.

BENEFICIOS DE LA ASERTIVIDAD

  • Resolvemos de una manera más sana los conflictos, pudiendo frenar discusiones que de otra forma acaban deteriorando la relación.
  • Mejora nuestra autoestima al haber podido expresar nuestros deseos, opiniones, críticas justificadas sobre algo, lo que nos molesta y los sentimientos que experimentamos.
  • Al no responder de forma agresiva, nuestros interlocutores nos escucharán mejor y con más atención, al no sentirse atacados.

SI NO SOY ASERTIVO SOY…

Lo contrario de la conducta asertiva, son las conductas pasiva y agresiva. En este enlace podrás ver los tres Tipos de Conductas

Como todo en la vida, para aprender algo, necesitamos repetir, repetir y repetir. Entrenarnos para ser Asertivos es una tarea muy gratificante. Ya que nos llevará de la conducta pasiva o agresiva, donde sufríamos, teníamos problemas con los demás, a la conducta asertiva, donde ganamos en autoconfianza, en autorespeto, en autoestima.

Tienes mucho que ganar!!!

Sé asertivo. Elige ser un ganador!!  Aquí tienes un Taller donde APRENDER A SER ASERTIVO.

El entrenamiento asertivo no proporcianará la reducción del estrés en nuestro trato con las personas, nos enseña a defender nuestros genuinos derechos, sin necesidad de resultar herido o de agredir a nadie.

CAPACIDADES DE LA PERSONA ASERTIVA

Una persona asertiva, tiene unas capacidades que todos podemos aprender si nos entrenamos conscientemente.

  • Expresa sus sentimientos de una manera sana.
  • Expresa desacuerdo de forma eficaz sin agredir ni desconsiderar las opiniones de los demás.
  • Expresa su opinión sin crear sentimiento de vergüenza en los demás.
  • Expresa sus necesidades aceptándola como válidas y sin sentirse avergonzado por ello.
  • Acepta las necesidades de los demás, sin interpretarlas como ataques personales.
  • Sabe defenderse sin agresión ni pasividad de las conductas de los demás donde se vea atacada su integridad moral.
  • Sabe potenciar los resultados favorables en los conflictos personales.
  • Se respeta a sí mismo al expresar sus propias necesidades.
  • No viola ni se pone por encima de los derechos de los demás.
  • Reconoce su responsabilidad en los hechos que le atañen.
  • Resuelve positivamente las discusiones, peleas y conflictos.
  • Saber responder a una persona agresiva para neutralizar sus ataques.

En definitiva, ser Asertivo consiste en Respetar nuestros derechos y necesidades, sabiendo comunicarlos respetando los derechos y necesidades de los demás.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.facebook.com/viki.morandeira

Asertividad: Técnica de ignorar

tecnicas asertivas

Aumentar nuestra asertividad es una tarea que todos podemos conseguir. Aquí tienes otra técnica que junto a las anteriores, te ayudará a mejorar tu conducta asertiva. La técnica de ignorar, es aplicable a las ocasiones en las que la otra persona se encuentra visiblemente irritada, nerviosa, irracional, cuando la crítica puede dar paso al insulto, sin que tengamos oportunidad de defendernos. O cuando al intentar defendernos la situación creemos que empeorará visiblemente.

Es mucho mejor utilizar la técnica asertiva de Ignorar en ese momento los malos modos, mala educación o la agresividad del otro, teniendo en cuenta desde el estado emocional en el que nos habla. Más adelante, quizás en un par de horas o al día siguiente, podremos hablar con mayor tranquilidad y exponer desde nuestras emociones que la situación para nosotros ha sido desagradable. Mientras tanto, en el momento en que la critica o la situación de irritabilidad pueda perjudicar la relación, es mucho mejor utilizar la técnica asertiva de ignorar.

Analiza esta situación

Llegamos tarde a una cita.

Nos olvidamos de hacer un recado.

Habíamos acordado comprar algo y no lo hicimos.

Cometimos un fallo en el trabajo.

La otra persona nos recibe con una crítica o una agresión.

Si respondemos de forma NO asertiva, es probable que:

Ø Nos Bloqueemos: no sepamos que responder, nos quedemos paralizados, con la mente en blanco y vivamos la situacion con mucha ansiedad.

Ø Sobreadaptación: respondamos según creamos que es el deseo o necesidad del otro. Nuestra atencion se centra en lo que la otra persona pueda estar pensando. Tendremos nerviosismo y ansiedad.

Ø Ansiedad: comenzaremos a tartamudear, a sudar, podemos llegar al bloqueo o a una repuesta correcta pero con nerviosismo.

Ø Agresividad: responderemos a esa crítica, que consideramos como un ataque personal, contraatacando, con insultos, voz elevada, recriminaciones. En este caso aplicamos la máxima que dice: La mejor defensa es un buen ataque. Y en la realidad, en nuestras relaciones personales, no suele ser para nada una buena defensa sino una manera de deteriorar la relación.

En este caso, antes de entrar en la situación en la que perdemos el control de la situación, donde no podemos explicar que pasó, ni asumir el error, donde los insultos que recibiremos van a dar paso a un dolor interno… una buena forma de REACCIONAR es usar la TÉCNICA DE IGNORAR.

Si nuestro interlocutor se encuentra ofuscado, acalorado, enfadado, no entenderá los motivos hasta que se haya calmado. Debemos tener en claro nuestra respuesta para poder reconducir la situación. Un par de buenas respuestas son:

Veo que estás muy enfadado, si te calmas, en otro momento podré explicarte que ha pasado.

Te noto muy nerviosa, cuando te tranquilices, podemos hablar.

No quiero que lleguemos a discutir, así que prefiero ignorar tu comentario.

La clave está en hablar con decisión, con voz firme y segura. Recuerda que todo se consigue entrenando. Que ningún corredor gana los 100 metros a la primera que lo intenta. Practican en solitario hasta el día de la competición. Bien, tu puedes recordar situaciones en las que no fuiste asertiv@ y volver a elaborarlas con las técnicas que ahora conoces. Puedes jugar al “Roleplaying” con tu Coach, donde cada uno será un personaje de ese desencuentro para volverlo a vivir. O bien puedes ponerte frente al espejo y repetir TU frase o respuesta UNA Y OTRA VEZ.

Cómo los deportistas de élite, llegarás a conseguirlo cuanto más te esfuerces y practiques!!!

Viki Morandeira

Coach Personal

como superar el miedo

El miedo anticipa el dolor

como superar el miedo

¿Qué crees que es el miedo?

A menudo, somos conscientes de nuestro miedo a determinadas cosas, como las arañas, los perros, el ascensor, el miedo a volar, el miedo a conducir….. Decimos Soy Miedoso o Soy Miedosa, como si el miedo formara parte integrante de nuestro ser. Pero no es así. Los únicos miedos que si forman parte de nuestra genética son el miedo a los ruidos fuertes y el miedo a caer. El resto, esos miles y miles de miedos, son adquiridos.

Pero hay otros miedos, de los cuales no somos conscientes, que actúan de manera inconsciente y que al tener una intención positiva, de protección, creemos que es bueno hacerles caso. Estos miedos, nos van enviando mensajes, a través de nuestro diáologo interno. Anticipan el dolor que podría llegar a producirse. Por eso digo que detrás de estos miedos, hay una intención positiva, de protección. Pero ¿y todo lo que perdemos que? ¿Te proteges de algo que no sabes si ocurrirá? ¿Evitas arriesgar, avanzar, retarte y superarte por si acaso no consiguieras que tu apuesta sea ganadora? Te aseguro, que el único fracaso es no intentarlo. Por eso, uno de los miedos más paralizantes es un miedo que viene en dos versiones: Miedo al Fracaso – Miedo al Exito.

Ambos miedos nos impiden conseguir nuestros objetivos. Mayormente porque limitan nuestra toma de decisiones y nuestra acción enfocada a nuestras metas personales de progreso en cualquier ámbito de nuestra vida. El miedo es una emoción que produce, como efecto secundario, una parálisis para actuar hacia nuestras metas, hacia superar eso mismo que nos da miedo. El miedo, como solo está dentro de nuestra mente, es algo que nosotros podemos dominar, gestionar, cambiar.

 Reflexiona:

  ¿Qué te ha impedido hasta ahora hacer las cosas que deberías estar haciendo para conseguir alcanzar tus sueños?

 ¡Quizás ya has olvidado, incluso, cuales eran tus sueños!

Liberarse del miedo es la mejor decisión que uno puede tomar, si realmente quiere vivir su vida, si realmente quiere disfrutar de ser y hacer más durante su experiencia vital. Se puede. Y no es tan complicado. Si, requiere esfuerzo, un esfuerzo que solo tu puedes hacer, pero una vez hecho, tu vida se transforma de tal manera, hacia una experiencia mucho más positiva, que te darás las gracias una y mil veces por haberte arriesgado a superar tu miedo al fracaso o tu miedo al éxito. Tu vida, es ahora….¿sino, cuando?

Desde el Taller de Inteligencia Emocional, trabajo con las personas que desean mejorar su gestión emocional, que desean aprender a derrotar sus miedos, a cambiarlos por acciones, a poder dar esos pasos que no están dando.

Pide información sin compromiso!  coachingparaprotagonistas@hotmail.com

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.coachingprotagonistas.wordpress.com

Somos lo que hacemos

conductas asertivas

 

A menudo, no somos conscientes de esta frase. Decimos ser personas amorosas, comprensivas, optimistas, tolerantes, responsables…. nos tenemos por personas con estas cualidades….. ¿pero en realidad actuamos con esas cualidades, las vivimos en nuestro día a día?

 

No eres comprensivo cuando criticas los errores de los demás.

No eres comprensivo cuando no aceptas al otro como es, con sus defectos y sus virtudes.

No eres comprensivo cuando intentas imponer tu punto de vista.

No eres comprensivo cuando gritas, cuando replicas al otro sin intentar comprenderlo.

No eres comprensivo cuando te quejas de lo que no te gusta culpando al otro por ello.

No eres comprensivo cuando solo quieres que te comprendan a ti.

 

No eres amoroso cuando descargas tu estrés con los que te rodean.

No eres amoroso cuando impides a los demás que te demuestren su amor.

No eres amoroso cuando juzgas a los demás

No eres amoroso cuando quieres venganza o represalias por algo que te dolió.

No eres amoroso cuando no hablas de lo que sientes, de lo que te molesta.

No eres amoroso cuando no respetas los tiempos y necesidades de quienes te rodean.

No eres amoroso cuando respondes con resentimiento, con odio, con rabia.

 

No eres optimista cuando te criticas, te juzgas y te condenas por un error.

No eres optimista cuando te centras en los problemas y no en las posibles soluciones.

No eres optimista cuando no puedes ver los esfuerzos de los demás.

No eres optimista cuando dejas que un mal dia o un mal año te hunda

No eres optimista cuando dejas que las emociones negativas te arrastren

No eres optimista cuando tienes un diálogo interno derrotista

No eres optimista cuando crees que las “cartas ya están echadas”

 

Quiero hablar de tolerancia, como aceptación, y no como lo que tolerar significa. Por eso, pondré aceptador, en lugar de tolerante. Puedes leer sobre lo que realmente significa tolerar aqui.  desde mi punto de vista.

 

No eres aceptador cuando solo toleras a los demás pero esperas que cambien sin cambiar tu primero.

No eres aceptador cuando quieres tener la razón a toda costa.

No eres aceptador cuando toleras las cosas “por ahora”, por no discutir

No eres aceptador cuando insistes en que tu postura, tu ideología, tu religión, tu opinión está bien y la de los demás está mal.

 

No eres responsable cuando esperas que los demás sean adivinos y sepan lo que necesitas sin hablar.

No eres responsable cuando esperas que tus problemas se solucionen desde fuera

No eres responsable cuando crees que tu dolor es culpa de los demás.

No eres responsable cuando pones por encima de lo valioso, lo importante.

No eres responsable cuando procrastinas, cuando dejas todo para el ultimo momento

No eres responsable cuando vives la vida que “crees” que esperan de ti y no la que tu esperas vivir.

No eres responsable cuando no hablas desde tus sentimientos.

No eres responsable cuando dices una cosa, pero haces otra.

No eres responsable cuando no das lo mejor de ti, para conseguir tus metas y superarte.

No eres responsable cuando te conformas con lo que puedes hacer, en lugar de ir más allá y hacer lo que necesitas hacer.

 

¿Qué haces en tu día a día? Pues mírate, porque así es como eres. Si no te gusta, empieza a hacer las cosas de manera diferente!!!!!  Verás como tu vida es mucho más feliz!

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.coachingprotagonistas.wordpress.com

cualidades de una persona

20 Reglas para Aprender a Vivir con Calidad Interna

El Instituto Francés de la Ansiedad y el Stress, en París, definió  veinte reglas de vida que según sus expertos, si uno consigue incorporar diez de las veinte, con seguridad aprenderá a vivir con calidad interna:

1) Hacer una pausa mínima de 5 a 10 minutos por cada 2 horas de  trabajo. Repetir estas pausas en nuestra vida diaria y pensar en nuestras actitudes, en nuestras emociones.

2) APRENDER  a DECIR NO, sin sentirse culpable, o creer que lastima a  alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.

3) PLANEAR  por adelantado el día, pero dejando siempre un buen espacio de tiempo para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de uno.

4) CONCÉNTRARSE en una tarea a la vez. Eliminar los ladrones de tiempo, cerrar las páginas en internet, dejar sobre la mesa solo lo que estamos atendiendo, apagar el teléfono.

5) OLVÍDARSE de una vez por todas de que UNO es indispensable en su  trabajo, su casa o su grupo habitual. Por más que eso desagrade, todo camina sin nuestra actuación, salvo uno mismo.

6) DEJAR de sentirse responsable por el placer, bienestar o satisfacción de los otros. Cada uno es responsable de su vida, la felicidad de los demás, no es responsabilidad exclusiva nuestra.

7) PEDIR AYUDA siempre que sea necesario, teniendo el  buen sentido de pedírsela a las personas adecuadas.

8) SEPARAR  los problemas reales de los imaginarios y eliminarlos, porque son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes. No ver las cosas peores de lo que son en realidad

9) DESCUBRIR el placer de las cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puede conseguir en la vida.

10) EVITAR envolverse en ansiedades y tensiones ajenas. Los demás tendrán que aprender a resolver sus problemas. Podemos ayudar, solo si nos piden ayuda. Opinar, solo si nos piden opinión. Antes de hundirnos en la ansiedad por los demás, esperar un poco y después retornar al diálogo y a la acción.

11)  LA FAMILIA NO es uno mismo, está junto a uno, forma parte de nuestro mundo, pero no es nuestra propia identidad.

12) COMPRENDER qué principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evitan el movimiento y la búsqueda. Cambiar es inevitable. Aferrarnos a viejos paradigmas, sin permitirnos desaprender nos limita para tener una vida de mejor calidad.

13) ES NECESARIO tener siempre a alguien a quien le pueda confiar nuestras inquietudes  y hablar abiertamente. No sirve de nada si está lejos.

14) CONOCER la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco y dejar una reunión. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta. Una retirada a tiempo es muy importante.

15) NO QUERER saber si hablaron mal de uno, ni atormentarse  con esa basura mental. Escuchar cuando hablan bien de uno, con reserva analítica, sin creérselo todo.

16) COMPETIR en momentos de diversión, trabajo y vida  en pareja, es  ideal para quien quiere quedar cansado o perder la mejor parte de su vida y sus relaciones.

17) La RIGIDEZ es buena en las piedras pero no en los seres humanos.

18) Una hora de INMENSO PLACER sustituye, con tranquilidad, tres horas de sueño perdido. El placer recompensa más que el sueño. Por eso, no pierda una buena oportunidad de divertirse.

19) NO ABANDONAR tres grandes e invaluables amigas. Intuición, Inocencia y Fe.

20) ENTENDER de una vez por todas, definitivamente y en profundidad que UNO ES LO QUE UNO HACE de UNO MISMO.

 

¿Cuántas ya tienes incorporadas?

¿Cuántas te faltan?

Empieza ya mismo y poco a poco, verás como tu vida interior mejora enteros!!!

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

WWW.FACEBOOK.COM/VIKI.MORANDEIRA

4 Claves para una Sana Autoestima

como mejorar la autoestima

Como aumentar la autoestima es una de las frases que muchas personas, de manera más recurrente, buscan en Google o en cualquier otro motor de búsqueda. Pero déjame decirte, que la cuestión no es saber como mejorar tu autoestima, sino APLICARLO.

Podemos saber hacer un estupendo pastel de chocolate….. pero para saborarlo, disfrutarlo, hay que hacerlo, ¿verdad? Pues con la autoestima es igual. No busques más claves, no busques más tips para la autoestima, deja de buscar y empieza hoy mismo a aplicar los ejercicios para aumentar la autoestima que te propongo en el artículo de hoy.

Si no puedes hacerlos ahora, guarda esta página y vuelve cuando tengas una hora para dedicarle a la persona que más te necesita, TU MISMO.

Autoconocimiento

Vamos a empezar con el Autoconocimiento:

  1. Busca una hoja o un cuaderno donde hacer los ejercicios.
  2. Ponle de título. Cualidades Personales.
  3. Piensa en ti mismo y descríbete con 50 cualidades. Puede que creas que no las tienes, pero te aseguro que tienes más de media centena!!  Si no puedes escribir cincuenta cualidades, sigue buscando, piensa en todos los aspectos de tu vida, como amigo, como hijo, como empleado, como jefe, cónyuge, padre o madre.
  4. Luego, del otro lado de la hoja, escribe 50 defectos. Todos tenemos cosas buenas y otras no tanto. Trabajar sobre nuestras debilidades es cuestión de tiempo y entrenamiento.

Autovaloración Sigue leyendo “4 Claves para una Sana Autoestima”

Vivir con Asertividad (II)

Vivir con asertividad es vivir con más seguridad en nosotros mismos. Es vivir sin reprocharnos luego porque hicimos o dijimos tal cosa, o porque NO hicimos o NO dijimos tal otra.

Seguro recuerdas ocasiones en las que has dicho SI cuando querías decir NO. Situaciones en las que has hecho algo que no te apetecía y luego internamente te reprochaste haberlo hecho. Situaciones en las que has tenido que contar una mentira para no ofender o molestar a los demás. ¿Recuerdas?

¿Siempre dices que sí cuando otros te piden favores aunque luego internamente te digas a ti mismo porqué no puedo decir que no a esto? ¿Tienes miedo de que se enojen contigo si por algún motivo no les complaces en algo? ¿Te hace sentir incómodo escuchar que te cuestionen porqué has hecho o no has hecho tal cosa?

Decir que no puede ser muy difícil, actuar con asertividad no es instantáneo, pero afortunadamente es una habilidad que se puede entrenar. Sigue leyendo!! 

En nuestras relaciones con los demás, solemos tener una idea de lo que esperan de nosotros en diferentes momentos. Puede ser que sepas que esperan que acudas a todas las reuniones familiares, o que muestres atención cuando esa tía pesada ya está otra vez contando sus batallitas. O puede que te resulte muy difícil decirle a tu esposa que no sabes como arreglar eso que te ha pedido o que para ti no tiene sentido arreglarlo, pero igualmente le dices que si y luego ella te lo pide cada semana durante meses…. hasta aburrirte…. ¿Te suena de algo todo esto?

Esta manera de comportarnos, de relacionarnos con los demás, creemos que es la manera de pertenecer o integrarnos en un grupo, en nuestra familia, en el trabajo, en pareja. Creemos que todo va “más suave” si nos comportamos diciendo a todo que si, no contrariando a nadie.

Pero a la larga este comportamiento que puede evitarnos algún conflicto en el presente, va cargandonos de dolor hacia nosotros y hacia los demás. Cada vez que cancelamos algo nuestro por atender lo que nos ha pedido otra persona, sumamos una gota a nuestro vaso. Cada vez que prestamos algo que no queremos prestar, porque sabemos que nunca nos lo devolverán, sumamos otra gota a nuestro vaso. Cada vez que actuamos contra lo que internamente querríamos hacer, seguimos llenando nuestro vaso.

¿Por qué es tan difícil ser asertivo y resulta más sencillo tener una conducta asertiva del tipo pasito? Porque desde el inicio de nuestra vida, en casa, en el colegio, hemos aprendido que decir que si y ser sumiso podía proporcionarnos el amor y el aprecio de los demás. Desde pequeños aprendimos que oponernos, que hacer lo que nos apetecía hacer podía llevar a conflictos que nos resultaba más doloroso afrontar que el dolor que nos proporcionaba ceder, bajar la cabeza y evitarnos así el disgusto de los demás descargado sobre nosotros.

Complacer a los demás es un hábito que hemos incorporado creyendo que nos daba un resultado positivo. Puede que de pequeños fuera así, pero ya adultos, la falta de asertividad, la conducta pasiva es un lastre enorme, es un vaso lleno a punto de rebalsar.

Poder decir que no, ser asertivo, respetando tanto nuestro punto de vista como el derecho del otro a pensar diferente, tiene mucho que ver con nuestra integridad y nuestra autoestima. Actuar en las distintas situaciones como “se espera que actuemos” no hace más que provocar que nos sintamos estresados, enfadados, tanto con nosotros mismos como con los demás.

No necesitas seguir sufriendo. Necesitas entrenar tu asertividad.

Taller Comunicación Asertiva

Bien, te propongo que empieces a conocerte. ¿Qué tal si haces un diario de Asertividad?

Es muy sencillo!!! Necesitas llevar un registro de tu Conducta Asertiva (o no asertiva)

A la noche, o en el momento que tengas libre, apunta en tu Diario los momentos en los que dijiste que si en lugar de no. Los que dijiste que no en lugar de si. Los momentos en los que no expresaste tu opinión con claridad y educación. Los momentos en los que dejaste de reclamar algo que creías justo. Los momentos en los que te sentiste mal luego de aceptar un trabajo. Los momentos en los que te pusiste en último lugar. Los momentos en los que no ejerciste el autorespeto. Los momentos en los que no dijiste lo que pensabas, y lo guardaste en tu columna izquierda.

¿Podrás hacerlo?

Cada vez que tomamos decisiones que en realidad no queremos tomar, cada vez que aceptamos hacer algo que en realidad no queremos hacer, cada vez que toleramos que no se respeten nuestros derechos o nuestros deseos, estamos actuando con falta de asertividad.

Tenemos esas creencias limitantes que es mejor que cambiemos por otras creencias que nos permitan sentirnos a gusto con nosotros mismos. Cuando tengas ya escrito tu diario de asertividad, de por lo menos 5 o 7 días, para tener un buen abanico de cosas que NO TE GUSTA HACER, o que HACES SIN QUERERLO REALMENTE. o de esas cosas que ACEPTAS POR NO MOLESTAR., cuando tengas una buena lista, vuelve a mi blog y sigue leyendo sobre las técnicas asertivas y los derechos asertivos.

Venga… no seas remolón!!! Estamos hablando de mejor tus sentimientos hacia tí mismo, estamos hablando de quererte y respetarte más para que los demás también lo hagan!!! ¿Estás demasiado ocupado para ocuparte de ti???

Podemos hacerlo juntos.

Taller Comunicación Asertiva

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Cuento: El Eco de la Vida

 

A veces, creemos que la vida nos trata injustamente, que no tenemos suerte, que nada nos sale bien…. permíteme que te deje un cuento, que compartió conmigo Sandra, amiga y seguidora de mi blog.

 

Un hijo y su padre estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, se lastimó y gritó:
“AAAhhhhhhhhhhhhhhh ! ! !”.


Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algun lugar en la montaña:
“AAAhhhhhhhhhhhhhhh ! ! !”


Con curiosidad, el nino gritó: “Quién eres tú?”
Recibió de respuesta: “Quién eres tú?”
Enojado con la contestación, gritó: “Cobarde!”
Recibió de respuesta:”Cobarde!”


Miró a su padre y le preguntó: “Qué sucede?”


El padre sonrió y dijo: “Hijo mío, presta atención.”
Y entonces el padre gritó a la montaña: “Te admiro!”
La voz respondió: “Te admiro!”
De nuevo el hombre gritó: “Eres un campeón!”
La voz respondió: “Eres un campeón!”


El niño estaba asombrado, pero no entendía. Luego el padre explicó:
“La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA…
Te devuelve todo lo que dices o haces…


Nuestra vida es simplemente reflejo de nuestras acciones…
Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor…
Si deseas más competitividad en tu grupo, ejercita tu competencia…

Si no nos gusta lo que recibimos de la vida, puede que sea hora de escuchar qué estamos enviando al eco. Si entras a un sitio con una sonrisa, es muy probable que recibas más de una de vuelta. Si tratas a los demás con dureza y exigencias, ten por seguro que no será amor lo que recibas en retorno. Si te tratas a ti con respeto, siendo un ejemplo de conducta asertiva, pronto los demás te tratarán con respeto.

¿Qué estás recibiendo en tu vida?

Piénsalo bien. Tu respuesta te dirá lo que estás enviando al eco de la vida.

Si deseas que cambie lo que recibes de los demás, empieza por cambiar lo que tu das. No seas mezquino, da tu amor y tu comprensión sin juzgar ni esperar nada a cambio. Poco a poco, el eco de la vida, te irá devolviendo lo que tu envies.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal