Conductas Asertivas, los tres elementos importantes

conductas asertivas

Desarrollar una conducta asertiva apropiada, saludable, para tener una buena comunicación interpersonal y para sentirnos a gusto con nosotros mismos, no es solo cuestión de decir lo que pensamos y punto…

La postura corporal, los aspectos no relativos a lo que decimos, sino a como lo decimos, y a esos matices que son percibidos por nuestro interlocutor son también importantes a la hora de desarrollar nuestra conducta asertiva.

No es lo mismo, decir; – No, no quiero comprar eso, desde una postura encorvada, escondiéndonos del vendedor de turno, rehuyendo su mirada y transmitiendo como mensaje “visual” que con poco que insistan nos sacarán un si, que hacerlo teniendo en cuenta tres elementos muy importantes que componen la base de nuestro comportamiento asertivo.

Mirar a los ojos

Si no somos capaces de mirar a nuestro interlocutor a la cara, incluso a los ojos, de una manera segura, dificilmente podremos transmitir adecuadamente el mensaje que deseamos darle. La mirada no tiene que ser agresiva, ni desafiante, ni vamos a mirarle con odio, ni con miedo. Cuando nos da vergüenza decir que no a alguien, cuando tememos su rechazo por negarnos a hacer algo, eso también lo reflejamos en la manera en que le miramos o en la manera en que esquivamos su mirada.

Mirar a los ojos, con seguridad. Para decir que no queremos hacer algo, para expresar nuestra opinión, para dejar clara nuestra decisión, para estar en desacuerdo con alguien de una manera asertiva, sin que ese desacuerdo acabe en una discusión, es necesario que la manera en que miramos a nuestro interlocutor refleje la seguridad y confianza que tenemos en nosotros.

No mirar a la cara, no cruzar nuestras miradas al hablar, puede decirle a la persona con quien hablamos que no nos interesa lo que nos dice, que nos da miedo, que tememos que nuestra opinión haga que la relación se resienta. Retirar la mirada puede decirle a nuestro interlocutor que sentimos timidez, expresar sumisión, o incluso, no prestarle atención puede hacerle sentir al otro que nos creemos superiores. Tampoco sería bueno una mirada fija, sosteniendo la mirada de manera desafiante, porque transmitiríamos ira o prepotencia, haciendo sentir incómodos a nuestro interlocutor.

Cuando tengas algo que decir, recuerda que tus ojos también hablan.

Mantener las distancias

A menudo puede ocurrirnos, que algunas personas nos hacen sentir invadidas, o incómodas porque se posicionan demasiado cerca a la hora de hablarnos. Así mismo, cuando queremos transmitir un mensaje acorde con una conducta asertiva, es necesario que tengamos en cuenta lo que se considera “distancia personal”. Esta distancia, dependiendo de las personas, está en torno al medio metro y el metro y 25 centímetros.

Una distancias inferior al medio metro, para personas que no son de nuestra familia más cercana, o amigos intímos nos puede producir incomodidad. Si eres tú quien se acerca demasiado al hablar, ten en cuenta, que la persona con quien estás hablando dejará de prestar atención a lo que le dices, para prestar atención al malestar que siente por tu cercanía.

Una distancia mayor a 1,25 metros, es la considerada distancia social. Cuando trabajamos, cuando estamos estudiando, en un grupo de gente pero sin “hablar” de persona a persona. Si quieres hablar con alguien en concreto, ten en cuenta que lo más apropiado es acercarte, para encontrarte en la “distancia personal”. Tanto si uno está demasiado cerca, siendo un extraño, como si uno se posiciona muy alejado, siendo nuestra pareja, por ejemplo, puede generar incomodidad. Cuando se pone distancia, se está levantando también una barrera para la comunicación.

Postura Corporal

Brazos, piernas y nuestro cuerpo en general son también elementos importantes a la hora de comunicar. Para poder ejercer esa conducta asertiva que buscamos a la hora de comunicarnos con los demás, también es necesario ser conscientes de donde ponemos nuestros brazos, de cómo está nuestra espalda, de qué imagen proyectamos a la persona con quien hablamos. Nuestro cuerpo, asi como la distancia o nuestros ojos, también comunica.

¿Caminas derecho o encorvado? ¿Vas con la cabeza erguida o cabizbajo? ¿Te paras firme, casi agarrotado con los brazos cruzados?

Tu cuerpo, es también parte del lenguaje, y para tener una mejor comunicación asertiva, ha de haber una coherencia entre el mensaje oral y el mensaje corporal que transmites.

Una persona que esconde la cabeza entre sus hombros, con los brazos atrás y medio jorobado, nos transite timidez, inseguridad, baja autoestima, dolor. Cuando estamos nerviosos, nuestras manos no paran de moverse para aflojar la ansiedad, o nos tapamos la cara, o tocamos la nariz o el caballo… todo eso comunica.

Es posible mejorar nuestra comunicación interpersonal, a través del taller de Comunicacion Asertiva, online.

Para que el mensaje guarde esa coherencia entre lo dicho y lo que trasmite tu lenguaje corporal, la mejor es una postura erguida, con los hombros ligeramente hacia atrás, la cabeza derecha, firme, mirando a la cara o a los ojos, manteniendo la distancia apropiada a cada situación. Piensa que cuando ves una película, a veces te basta con mirar al personaje para saber mucho de el, incluso antes de que abra la boca. ¿verdad?

Pues en la vida real, los demás (y cuando digo los demás, me refiero a todas aquellas personas con quienes hablas a lo largo del día, tus hijos, tu pareja, los compañeros, el jefe, tus padres, hermanos, el dueño de la tienda, a quien te cruzas por la calle, todos) decía que los demás, te ven a ti como tu ves a los personajes de las películas, y juzgan y calculan de acuerdo al lenguaje corporal que les transmites. El cerebro, es capaz de captar ese lenguaje corporal en cuestión de segundos y juzgarlo para decidir como actuar, también en cuestión de segundos. Si alguien parece atacarte, porque se está defendiendo, es probable que se haya sentido amenazado, y esto puede ser , no solo con tus palabras, sino también con tu mirada, con tu postura corporal o con la distancia que has puesto entre tú y el.

Mejorar nuestra conducta asertiva, es importante para relacionarnos con los demás, para evitar malos entendidos y para cuidar de las emociones, tanto nuestras, como de las personas con quienes nos relacionamos.

 

Viki Morandeira

Coach Personal

¿Que hay detras de la Queja?

comunicacion no violenta

¿Alguna vez te has preguntado qué hay detrás de una queja? O inmediatamente después de oírla, sobre ti, te dedicas a contraatacar, a desmentir, a excusarte, a salvar tu pellejo?? Identificar una queja y saber responder de la manera correcta es una de las cualidades de las personas con inteligencia emocional.

Una queja, no es más que otra manera de hablar, en la que NO COMUNICAMOS lo que realmente queremos comunicar. Quejarnos es la mejor manera de perder nuestro tiempo, ya que dificilmente conseguimos aquello que deseamos. O por lo menos, no lo conseguimos por convencimiento interno del otro, de aquel de quien nos quejamos, sino para NO ESCUCHARNOS MAS!!!

¿Te suena?

¿Como usas la queja?

¿Quieres saber qué hay detrás de las quejas de los demás?

Que el otro no sepa comunicarse, y pida las cosas que necesita o quiere, con una queja, no es suficiente motivo para que tu también actues mal!  ¿No crees?

Una queja es una petición enmascarada.

Cuando alguien se queja de que somos impuntuales, nos está pidiendo que no seamos impuntuales, ¿verdad?

Cuando alguien se queja de que no hemos recogido la mesa, nos está pidiendo que recojamos la mesa, ¿verdad?

Detrás de todas las quejas que vierten los demás sobre ti, hay peticiones. Peticiones, sentimientos y necesidades de la otra persona.

Cuando alguien se queja de tu impuntualidad, no solo te está pidiendo que seas puntual, también te está transmitiendo que se siente angustiado conforme pasan los minutos esperando y que para no sentirse mal, necesita que le avises si llegarás tarde.

¿Verdad que si en lugar de “soltarte” llegas tarde”, te hubiera mostrado sus sentimientos, explicado sus necesidades y hecho una petición tu no te hubieras sentido ofendido o molesto por esa queja?

El arte de comunicarse. Si. Lamentablemente creemos que hablar es comunicarse y nada más lejos de la realidad. Podemos pasar horas hablando con alguien…. y cuando nos despedimos….. no tener ni idea de lo que hemos hablado, porque no ha sabido transmitirnos ningun mensaje!!!

Recuerda, en lugar de tomarte las quejas de los demás como algo personal (Pensamiento automático, personalización)  y de defenderte contraatacando . FRENA. PREGUNTATE Y PIENSA.

  1. ¿Cuáles son sus sentimientos para hablarme así?
  2. ¿Qué necesidad tiene?
  3. ¿Cuál es su petición?

Una vez que has respondido a estas tres preguntas, en lugar de responder a la queja, responde como si la persona que se ha quejado de ti, te hubiera dado esas tres respuestas, como si la persona que tienes delante se hubiera comunicado de manera adecuada contigo. Recuerda, que los demás no sepan hacerlo, no te exime a ti de procurar mejorar tu comunicación.

En esto consiste uno de los 7 hábitos de la gente Altamente Efectiva, de Stephen Covey. Comprender antes de ser comprendido.

La mayoría de nuestras discusiones o conflictos personales, incluidos los conflictos de pareja, se dan porque procuramos que el otro nos comprenda, antes de comprenderle…. Ya sabes que podemos trabajar juntos online, desde cualquier parte del mundo. Tu comunicación puede mejorar y tus relaciones lo harán!!

Viki Moranderia

Tu Coach Personal

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Como mejorar tus relaciones personales mejorando tu comunicacion

Nuestras relaciones personales dependen mucho de nuestra comunicación. Cuando no sabemos comunicarnos bien, cuando nuestras necesidades personales, en una relación, no están satisfechas, surgen en nosotros infinidad de sentimientos negativos.

A menudo nos quejamos del otro.

Nunca me escuchas

No me comprendes

No haces nada de lo que te pido

Siento como si hablara solo

Y creemos que el otro es quien debe comprendernos, cuando en realidad, somos nosotros quienes necesitamos expresar mejor nuestras necesidades, mediante una buena comunicación.

Si nos sentimos incomprendidos o no escuchados pueden surgir las siguientes emociones:

  • Rabia: estamos molestos, indignados, malhumorados, hostiles, gruñones.
  • Tristeza: nos mostramos desilusionados, apáticos, indiferentes, solitarios.
  • Sorpresa: nos sentimos perdidos, asustados, desconcertados.
  • Dolor: estamos frágiles, dolídos, sensibles, vulnerables.
  • Disgusto: nos comportamos con frialdad, rencorosos, descontentos.
  • Miedo: nos mostramos inseguros, tensos, pasivos, cerrados.
  • Preocupación: estamos agitados, agobiados, nerviosos, intranquilos.
  • Vergüenza: estamos tímidos, acobardados.
  • Cansancio: nos sentimos impotentes, desanimados,
Si la comunicación está fallando, se generan dentro de nosotros una gran cantidad de emociones que nos cuesta gestionar con inteligencia emocional. Confundimos la falta de comunicación con falta de amor. Porque tendemos a pensar que si amáramos a esa persona, no sentirírmos rabia hacia ella, no sentiríamos esa preocupación, ese cansancio y disgusto. No estaríamos experimentando este dolor, disgusto, preocupación…
Y si hemos culpado al otro por no comprendernos, nos hemos puesto en el lugar de víctima, y desde esta posición dificilmente podemos hacer algo para solucionarlo.
Si en tus relaciones personales estás experimentando estas emociones dolorosas, hay una manera efectiva de resolverlo. Haciéndonos responsables de la solución y no víctimas de la situación.
Expresar tus necesidades, al comunicarte con la otra persona, es algo que es tú responsabilidad. Los demás no son adivinos, los demás pueden mal interpretar tus quejas, personalizando lo que tu dices, en lugar de darse cuenta de tus necesidades.
Hablar no siempre es comunicar. Por eso, la opción correcta para mejorar tus relaciones personales pasa por aprender a comunicarte mejor.
¿Estás cansado de no ser escuchado? ¿Harto de decir las cosas mil veces? ¿Irritado por que la otra persona no te comprende, no hace lo que le pides?
Siempre puedes mejorar la manera en que expresas tus necesidades. Una queja, una crítica no son la manera adecuada de decir lo que necesitamos.
En cambio, una buena comunicación, nos trae una variedad de emociones positivas muy gratificantes:
  • Calma: nos sentimos en paz, relajados, confiados, armoniosos.
  • Placer: nos mostramos felices, radiantes, afortunados, vivos, comunicativos.
  • Afecto: estamos cariñosos, cordiales, próximos, atraídos, reconocidos, valorados.
  • Interés: nos mostramos involucrados, despreocupados, interesados en el otro.
  • Apertura: estamos receptivos, disponibles, agradecidos, generosos, liberados.
Si quieres sentir estas emociones en tus relaciones personales, necesitas mejorar tu comunicación. Comunicar asertivamente tus necesidades, para que la otra persona pueda reconocer y comprender qué es lo que esperas de ella para poder hacerlo.
En el taller 21 días para Mejorar tu Comunicación Interpersonal puedes aprender a comunicarte de manera efectiva, y hacer que tus relaciones personales sean fantásticas.
No lo dudes. Si no te encuentras bien en tu relación, dale una oportunidad a la comunicación y verás como todo mejora.
Viki Morandeira
Tu Coach Personal