Reactivo o Proactivo

Reactivo, proactivo… no, no estoy hablando de medicinas y sus componentes… 🙂 Estamos hablando de la manera en que respondemos a las situaciones. Reactivo Proactivo… ¿ diferencias qué cambia en cada una de ellas?

La reactividad y la proactividad son dos actitudes ante la vida, ante las situaciones que a diario nos va presentando el simple hecho de vivir. ¿Esperas a que algo ocurra para tomar una decisión o piensas con anterioridad que algo puede llegar a ocurrir y tomas decisiones? ¿Reaccionas a veces explosivamente cuando algo ocurre que no te ha gustado o das los pasos necesarios para que eso que no te agrada no llegue a ocurrir?como ser proactivo

Hay infinidad de momentos en los que nuestra actitud puede ser reactiva o puede ser proactiva. Empecemos por definir qué significa cada cosa, ¿verdad? El diccionario de la Real Academia Española aun no incluye ni la palabra proactividad, ni proactivo… por lo que es normal que a muchos nos resulte difícil definir este concepto. La reactividad hace referencia a una “reacción” que se da una vez que el suceso ya ha ocurrido, mientras que la proactividad se refiere a las acciones que emprendemos desde la responsabilidad de asumir que resultados deseamos obtener. Una persona reactiva asume con pesar lo que sucede a su alrededor, incluso llegándose a sentir víctima de estos sucesos. En cambio, una persona proactiva se erige como la fuerza motriz capaz de lograr lo que desea que ocurra. Se sabe responsable del futuro que se escribirá para sí mismo en su propia vida y actúa para que así ocurra.

¿Ponemos unos ejemplos?

Ejemplos de Proactividad

Tenemos pensado vender nuestro coche. Es la primera vez que vamos a vender un vehículo y hay muchas cosas que desconocemos. Una actitud reactiva sería publicar el anuncio y esperar a que un comprador se decida para luego “reaccionar” a este acontecimiento y averiguar qué pasos tenemos que dar para transferir la propiedad de un vehículo. En cambio, una actitud proactiva sería no esperar a que ocurra la venta, sino, mientras vamos respondiendo a los que consultan por nuestro coche, vamos averiguando qué pasos son necesarios dar legalmente para que todo sea correcto en el momento en el que se produzca la venta.

En el entorno laboral nos enfrentamos ante una situación que nos desagrada. Un jefe que carece de las capacidades de liderazgo y nos sentimos poco conectados con lo que transmite sobre la empresa. Una actitud reactiva sería quejarnos cada vez que el jefe nos machaca con sus pocas habilidades sociales, con su falta de empatía o con su nula retroalimentación ante nuestros logros. En cambio, una actitud proactiva consistiría en tomar decisiones, en preguntarnos ¿realmente este es el mejor presente que puedo tener? ¿puedo buscar otro empleo donde sentirme más productivo con un jefe que ejerza un mejor liderazgo? Una persona reactiva tolera, aguanta, se mantiene en una posición hasta que esta sobrepasa su nivel de tolerancia, mientras que una persona proactiva, al comprobar que ese puesto de trabajo que a priori le había parecido adecuado, finalmente no lo es, emprende la búsqueda activa de un nuevo empleo donde continuar con su proyección profesional.

Una persona proactiva no espera que le den un ascenso para asumir nuevos retos, hace que ese ascenso sea el resultado de sus acciones, asumiendo los retos necesarios para conseguirlo.

Una persona que no espera a que el agua salga por debajo de las macetas para correr (reaccionar) y buscar algo con que limpiar, sino que previamente, antes de regar sus plantas y ante la posibilidad de que el agua pueda caer por el balcón sobre la casa del vecino del piso de abajo, ya ha buscado la fregona, un paño o algo para evitar que esto ocurra. Esto es ser precavido, actuar con cautela, pero no es ser proactivo.

Ser proactivo no es lo mismo que ser precavido. No es actuar con precaución o cautela, no es preparar con antelación lo que hará o necesitará. Ser proactivo es dar los pasos necesarios para que ocurra lo que uno desee que ocurra.

 

no es proactividad

 

Una persona reactiva va un paso por detrás. Una persona proactiva va un paso por delante.

Algunas veces nos tendremos que enfrentar a situaciones que no entraban en nuestros planes. Una reestructuración en una empresa que nos toma por sorpresa puede dejarnos sin empleo. Ante esto podemos actuar con reactividad o con proactividad. Una reacción puede ser deprimirnos, sentirnos fuera del mercado laboral por nuestra edad o por necesitar un reciclaje laboral. A veces, la reactividad viene acompañada de un cierto pesimismo ante el futuro que creemos nos espera tras perder el empleo. En cambio, el optimismo es un componente fundamental en las personas proactivas, ya que enfrentan nuevas situaciones con la dosis de esperanza necesaria en conseguir los resultados que desea.

Ser proactivo es tomar la responsabilidad y la determinación de hacer que las cosas sucedan. En cambio una persona proactiva puede ser aquella que ante un suceso determinado se siente víctima dejando que los demás sean los culpables de su situación personal.

Ser proactivo es elegir de manera consciente, meditada, la respuesta que damos a determinadas situaciones. Cuando una persona nos trata con una falta de respeto considerable podemos reaccionar haciendo lo mismo, levantando la voz, convirtiendo la situación en un conflicto o podemos elegir que su falta de respeto no nos afecte, respetándonos a nosotros mismos y actuando desde nuestros valores y principios sin caer en responder con un contraataque sino utilizando las técnicas asertivas para alejarnos de esa situación sin que derive en una discusión. El aplazamiento asertivo es un gesto de proactividad para salvaguardar una relación evitando caer en faltas de respeto mutuas, dando espacio al otro para que se calme, para que podamos retomar la conversación en otro momento en el que los ánimos se hayan serenado.

Hay momentos en los que es necesario preguntarnos si estamos siendo parte del problema o si podemos hacer algo de manera diferente para ser parte de la solución. Muchas veces la clave está en ocuparnos en lugar de preocuparnos.

Viki Morandeira

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