Hábitos Mentales de Éxito

Somos personas de hábitos. Nuestra vida, la tuya, está regida por tus hábitos. Muchos son gestos habituales que repites en tu día a día. Te despiertas y casi siempre sigues los mismos patrones. Cuando te preparas para salir, cuando estás cocinando, cuando enciendes el ordenador… Día a día se sucede en tu vida la repetición de esos hábitos.

El éxito que tengas en tu vida, depende mucho de tus hábitos mentales. ¿Te lo has planteado alguna vez? ¿Sabes cuáles son los hábitos mentales positivos? ¿Eres consciente de que existen hábitos mentales productivos y otros que no lo son? ¿Sabes si tienes hábitos mentales saludables?

Para responder a estas preguntas, quizás sea preciso primero centrarnos en los hábitos mentales y su definición.

El hábito mental se puede definir como un comportamiento adquirido, repetido. Un patrón de comportamiento que repetimos sin apenas cuestionarnos porqué pensamos como pensamos o porqué hacemos cómo hacemos lo que hacemos.

Si al finalizar de leer la lista de hábitos mentales de éxito encuentras que hay algunos que no utilizas, ten en cuenta que los hábitos se pueden incorporar. Así como has incorporado algunos que quizás te alejan de sentirte una persona exitosa, también puedes “desinstalarlos” y cambiarlos por los que tú elijas para tener una vida exitosa.

  • El hábito de la Gratitud

Ser agradecido contigo, con los demás, con la vida es un excelente hábito. ¿Has pensado alguna vez en todas las personas que participan a diario en tu vida? ¿Te sientes agradecido por ello? ¿A cuantas personas puedes agradecer por la tostada que te tomas en el desayuno? ¿Agradeces al agricultor que siembra el trigo, al que lo cosecha, a quien lo convierte en harina, a quien convierte esa harina en pan y la hornea mientras tú todavía estás durmiendo, a quien lo lleva desde el obrador de la panadería, hasta la tienda donde lo compras, a quien lo compra, cuando no eres tú? Con solo desayunar tenemos ya a una docena de personas por quien sentir gratitud.

Podemos vivir sin pensar, o podemos vivir sintiendo gratitud por cada instante de nuestra vida. Las personas exitosas son personas que se sienten agradecidas por quien son, por quienes tienen a su lado, por lo que han conseguido, por los retos que la vida les ha planteado, por estar vivos…

  • El hábito de Celebrar

¿En qué te enfocas en tu día a día? ¿En tus fracasos o en tus éxitos? Celebrar los éxitos diarios tuyos y de los demás, celebrar los éxitos que te han llevado hasta donde estas hoy es también un hábito mental de saludable.

Hay personas que no saben celebrar, sentirse felices por cada uno de sus logros, en cambio, se pasan los días pensando en todo lo que les ha salido mal. Son personas que no están a gusto con su vida, porque siempre les falta algo para llegar a ser felices, porque se centran en lo que no han conseguido, en lugar de felicitarse, sentirse orgullosos por su trabajo y esfuerzo. Pueden decirse, no se hablar inglés, nunca termino nada de lo que empiezo. Pero eso no es verdad. Quizás han acabado una carrera universitaria o decenas de proyectos, pero en lugar de reconocer los pasos que han dado para llegar a donde están en ese momento, siguen pensando en aquello que no han podido lograr hasta ahora.

Las personas exitosas en lugar de pensar en lo que no son, no tienen o no hacen, celebran lo que hacen, lo que son y lo que tienen.

  • El hábito de Confiar

¿Desconfías de los demás, de que alguien haga algo bueno por ti, de la buena fe de los demás, de que si prestas algo te lo devolverán como estaba, de que si haces un favor no lo recordarán? ¿Crees que los demás van a engañarte, defraudarte, a sacarte ventaja de alguna manera y te intentas proteger?

Cuando confiamos o desconfiamos, los demás lo perciben. ¿Te has dado cuenta que algunas personas actúan con desconfianza aunque tú no les hayas dado motivos para ello? ¿Cómo te sientes si así ocurre? Confiar está comprobado científicamente que favorece que la otra persona también confíe en nosotros. Las personas exitosas esperan lo mejor de los demás, confían en ellos y dan sin esperar recibir, aunque confían que la confianza mutua será más ventajosa para ambos. Cuando damos sin la expectativa de esperar algo a cambio, generalmente la otra persona se siente más predispuesta a devolver el favor, aunque no lo hayamos puesto como premisa para ofrecer primero nuestro favor.

  • El hábito de Evaluar tu vida

¿Eres de las personas que se preguntan si lo que están haciendo les acerca a su yo ideal? Las personas exitosas han adquirido el hábito mental de preguntarse continuamente si están dando los pasos que le llevan a ser la persona que quieren ser. No se posicionan como víctimas de las circunstancias, de la suerte o de las oportunidades, sino que asumen la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.

prohibido sentarse a esperar que suceda

  • El hábito de la Felicidad

Quizás resulte difícil de aceptar que la felicidad también es un hábito mental. Ser felices a veces creemos que es algo que se escapa de nuestra influencia, de nuestra posibilidades de hacer algo para ser más felices. ¿Qué es para ti la felicidad? ¿Qué te hace feliz? Si tomamos decisiones que nos hacen felices, lo más normal es que lo seamos. En cambio, cuando hay personas que al tomar decisiones se olvidan de preguntarse si eso que están por hacer les hace realmente felices. Trabajar de noche no pudiendo ver a nuestros hijos o a nuestra pareja, trabajar a cientos de kilómetros de casa y pasando poco tiempo en familia, elegir una carrera porque creemos que nos dará una seguridad económica, pero sin que realmente sea algo que nos apasiona, todas estas son decisiones que quizás no nos hacen felices. Las personas exitosas ponen en  primer lugar sentirse felices en su propia piel, tomando decisiones que están en coherencia con lo que necesitan, con quien son y con lo que desean hacer en su vida.

  • El hábito de Pedir Ayuda cuando lo necesitas

Hay una frase que escuché hace tiempo y que puede parecer un chiste y dice así: Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe. Para tener éxito es necesario asumir que si tenemos que aprender a hacer todo solos, nos llevará muchísimo más tiempo que si pedimos ayuda en aquello que no somos expertos o que no nos gusta hacer. Pedir ayuda demuestra nuestra grandeza, demuestra la humildad para reconocer que otras personas pueden ayudarnos a resolver situaciones que para nosotros son complejas pero que para ellos pueden ser algo muy simple. Las personas de éxito se rodean de personas de las que pueden aprender, de personas exitosas y capaces de ayudarles en su propio crecimiento personal.

Recuerda, los hábitos mentales también pueden adquirirse. Nada cambia en nuestra vida hasta que no cambiemos dentro de nuestra mente. El agradecimiento, la confianza, la felicidad, valorarnos, evaluar nuestro presente y saber pedir ayuda son hábitos mentales que al incorporarnos nos acercan a aquello que para nosotros es el éxito.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

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Desvalimiento Aprendido ¿Por qué nos rendimos ante la adversidad?

Hay veces en las que me quedo asombrada de lo poco que nos diferenciamos de los animales. Incluso nos parecemos en cuestiones tan importantes como las que determinan si tendremos éxito o no en nuestra vida. ¿En qué puedes tú parecerte a un ratón de laboratorio? En que ambos pueden experimentar el Desvalimiento aprendido, o también llamada Indefensión Aprendida.

Te cuento cómo unos ratones nos pueden ayudar a comprendernos mejor. Estudiando sobre Psicología Positiva, leía un experimento hecho por el doctor Seligman y su equipo, con unos ratones. En dos cubos llenos de agua, metieron igual cantidad de animalitos. En uno de ellos, metieron unos tacos de madera donde podían pararse para dejar de nadar y no ahogarse. En el otro, no pusieron nada, pero sacaron a los ratones antes que llegaran a ahogarse.

En la segunda parte del experimento, añadieron tacos de madera al cubo que no los tenía. Los ratones que se habían salvado de morir ahogados ahora estaban en un cubo donde tenían una manera de salvarse. ¿Qué sucedió?

Los ratones que tuvieron la primera mala experiencia, donde casi mueren ahogados, ni siquiera intentaron subirse a los palos, mientras que los segundos, buscaron por todos los medios flotar sobre ellos.

Con este experimento, el Dr. Seligman, pretendía explicar la pasividad de algunos de sus pacientes ante la posibilidad de hacer algo para cambiar hacia mejor sus vidas. ¿Por qué algunas personas pueden hacer aquello que les conduce a una vida exitosa y otras no?

Algunas veces somos como los ratones que casi mueren en el primer cubo. Ante una adversidad, lo intentamos, pero al no conseguirlo, asumimos que no hay nada que hacer, que por mucho que nademos, no habrá salvación. Si una vez nos fue mal, creemos que siempre nos irá mal. En esto consiste la indefención aprendida. Incluso hay otro experimento, muy sencillo, que muestra los resultados en personas, en unos pocos minutos. Te invito a ver este video y comprobar lo fácil que resulta perder la confianza, sentirnos estúpidos o frustrados ante la adversidad.

La vida a veces nos presenta momentos difíciles, pero tenemos opciones. Siempre habrá una opción, una decisión, un paso para dar. NO seas como los ratones que, incluso teniendo los tacos de madera donde salvar sus vidas, se rendían…

¡¡¡Por lo menos intentemos ser más listos que los ratones!!!!

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El desvalimiento aprendido fue estudiado por Martin Seligman durante décadas, tras haber vivido, de pequeño, cómo su padre se rendía ante las adversidades que tuvo que enfrentar en su vida laboral. Martin Seligman, el padre de la Psicología Positiva, dedica su vida a enseñar a ser personas optimistas. Su libro, Aprenda Optimismo, Haga de la Vida una experiencia Maravillosa es sin duda un libro que ayuda incluso a aquellos que somos de por si optimistas.

La Resiliencia es la capacidad de salir reforzados superando las dificultades. Y una actitud optimista es imprescindible. Recuerda esta frase:

No he conocido nunca a una persona fuerte con un pasado fácil.

Por muy duro que sea en el momento actual tu situación, sigue intentándolo, da pequeños pasos, busca una salida. Jamás te rindas. Así como aprendemos a dejarnos vencer y a permitir que la dificultad nos ahogue, también aprendemos a resistirnos,  a buscar salidas, a convertirnos en personas resilientes que crecen tras la adversidad.

Piensa en todo aquello que no te atreves a hacer, en aquello que has dado por perdido, en aquello que has descartado por imposible, y ¡ arriésgate! El triunfo es para aquellos que se esfuerzan por alcanzarlo. Si no puedes sin ayuda, pídela, búscala, aférrate al taco de madera y sal de esa situación que te ahoga.

¿Te has parado a pensar en la vida de los demás? ¿Conoces a personas que han pasado por situaciones similares, pero que han conseguido resultados diferentes? El optimismo, la psicología positiva, fueron la base para plantear muchos experimentos y así comparar en laboratorios que existen personas, mentes, que se rinden ante la adversidad y otras que no.

Pero si nos fijamos a nuestro alrededor, estamos rodeados de situaciones reales, de personas reales donde los resultados de estos experimentos se comprueban cada día. ¿Cuál es la diferencia entre una persona que estando paralítica, tras un accidente, luego de trabajar y entrenar, logra una medalla de oro en natación, y una persona que también paralítica, acaba su vida en una depresión interminable? ¿Te has parado a pensar que ante la misma situación, ante el mismo infortunio, hay personas que reaccionan y siguen luchando mientras  que otras no lo hacen?

No hace falta ser un científico, ni un investigador para darnos cuenta que es un hecho, que es real, que hay personas que superan los golpes más duros de la vida y otras que no. ¿En qué se diferencian si el golpe fue el mismo? Tienen una mentalidad optimista, no se rinden, siguen buscando salidas, su diálogo interior es posibilitador, buscan apoyo en sus logros del pasado para recordarse que pueden nuevamente salir adelante, luchan con todas sus fuerzas en lugar de rendirse y dejarse arrastrar hacia la derrota.

Una mentalidad optimista, ganadora, puede entrenarse. Como también investigó Martin Seligman, hay personas que tienen un componente genético que les predispone hacia el optimismo, o hacia el pesimismo. Pero si lees su fórmula de la felicidad, comprobarás que incluso si tus genes tienen una tendencia pesimistas, también puedes tener éxito y ser feliz en tu vida. Depende de ti. NO de la vida que te haya tocado. Siempre, siempre, depende de nosotros, de nuestra actitud ante las circunstancias. Desde el coaching trabajamos en adquirir una mentalidad optimista, una mentalidad de crecimiento, capaz de ver las posibilidades y las oportunidades, y dejando de ver solo los obstáculos o lo que puede salir mal.

Tú decides.  Ahora lo sabes. Lo que diferencia a una persona exitosa de una persona que no logra avanzar, no es su capacidad, no es su inteligencia, no es su talento tampoco…. sino su optimismo. Lamentablemente hay personas capaces, inteligentes, preparadas, talentosas… que se dejan arrastrar por el pesimismo y el desvalimiento aprendido.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

El coaching es la disciplina que saca lo mejor de ti. Escríbeme si quieres que trabajemos en un proceso de coaching personalizado.

NOTIFICACIÓN A LOS LECTORES: LOS LIBROS QUE RECOMIENDO LOS HE LEÍDO Y NO LOS RECOMIENDO PORQUE RECIBA UNA COMISIÓN CUANDO COMPRES DESDE ALGUNO DE SUS ENLACES, SINO PORQUE LOS CONSIDERO DE GRAN UTILIDAD. El precio de los libros será igual si lo compras desde este enlace o entrando a la web directamente.

Afirmaciones Positivas ¿Por qué funcionan?

afirmaciones positivas

A casi nadie le es ajeno que las afirmaciones positivas están de moda. Los libros de Louise Hay,  el libro y la película El Secreto, la Ley de la Atracción, y los recién llegados libros de afirmaciones para colorear llenan los estantes de librerías, kioskos, grandes supermercados…

Y como casi todo en la vida, las afirmaciones positivas tienen defensores y detractores, evangelizadores y demonizadores que mantienen posturas totalmente opuestas. ¿Tú qué crees sobre las afirmaciones positivas? Vamos a hablar sobre este tema, no para convencerte de una cosa u otra, sino para que tú seas quien se forme una opinión al respecto.

Algunos hablan de “autosugestión” para definir el efecto que se puede perseguir al utilizar las afirmaciones positivas. Otros pueden mencionar al universo, a fuerzas invisibles que conspiran para que recibas aquello en lo que creas con firmeza y decisión…  Hay quien  afirma que es de ingenuos creer que por decir “Yo tengo éxito” alguien pueda lograr tan ansiada meta…  ¿Y si hubiera evidencias científicas?  A veces, necesitamos pruebas para creer en algo que nuestra mente se niega a aceptar como veraz.

Una de las frases célebres de Mark Twain dice: “Es mucho más fácil engañar a alguien que convencer a alguien de que ha sido engañado”  Cuando nos convencemos de algo, incluso aunque no sea cierto, resulta mucho más difícil que cambiemos de opinión que haber creído algo que no era del todo verdad.

No podemos ya pasar por alto las evidencias científicas que tras muchos estudios la Psicología Positiva ha demostrado. Pensar en positivo da mejores resultados que pensar en negativo.

Cuando Martin Seligman profundizó en el estudio del “desvalimiento aprendido” lo hacía tras haber presenciado cómo su padre, luego de algunos reveses de la vida, se rindió y dejó de tener pensamientos positivos sobre su propio futuro. Martin Seligman dedicó y dedica su vida a los beneficios de Pensar en Positivo. Las afirmaciones positivas funcionan y está demostrado por más de un estudio científico, pero sobre todo, por las personas que tenemos a nuestro alrededor. optimistas pragmaticos

Decía Helen Keller… “Ningún pesimista ha descubierto el secreto de las estrellas, ni ha navegado por mares desconocidos, ni ha abierto una puerta al espíritu humano. Y si nos paramos a pensar… seguramente encontraremos muchísimos ejemplos de emprendedores, científicos, soñadores, actores, inventores, personas de carne y hueso, como tú y como yo, que HAN CREÍDO con firmeza en que eso que “pensaban” era posible. Cuando creemos que algo es posible, cuando nada en nuestro interior duda de que podamos alcanzar algo, daremos los pasos necesarios para lograrlo.

Vivimos a un ritmo demasiado vertiginoso y quizás, creemos que las afirmaciones positivas operan como la magia: “de inmediato”. Pero la realidad es que todo requiere su tiempo.

En cambio, el pensamiento negativo, en palabras de la profesora María del Carmen Navarro Maldonado, puede considerarse como “la peste de las neuronas”. En un artículo que publicó en el 2008 se refiere a la incidencia que tienen nuestros pensamientos en nuestra vida.

Si reflexionamos al respecto, podemos recordar que muchas veces, cuando pensamos en negativo, estamos experimentando emociones negativas y a su vez, estas emociones, (ira, miedo, frustración) generan en nuestro organismo cortisol y otras hormonas que incluso llegan a afectar nuestra salud. Pensar en negativo, “hacernos mala sangre” como decían nuestras abuelas, nos enferma. Por algo lo dirían nuestras abuelas, ¿verdad?

Las afirmaciones positivas funcionan cuando REALMENTE PONEMOS TODA NUESTRA CONFIANZA Y FE EN ELLAS. Cuando podemos creer en algo, podemos dar los pasos necesarios, invertir nuestro tiempo en aprender, en mejorar nuestras capacidades, en hacer alianzas, en vencer nuestros propios miedos, para finalmente, materializar aquello que hemos afirmado.

postura corporal correcta 1Haz la prueba. Ponte de pie, o sentado, pero con la espalda recta, los hombres hacia atrás, el mentón ligeramente despegado del pecho, la mirada al frente. Como puedes ver en la imagen que hay aquí mismo. Yo le llamo “la postura de poder”. En los talleres online muchas veces hablamos de la importancia de esta postura. No termines de leer este artículo sin hacer, por ti mismo, un pequeño experimento. Adopta la “postura de poder”, prepara dos o tres afirmaciones positivas a tu elección, en las que puedas creer con total seguridad. Y dilas mientras respiras profundamente. Prueba, por ejemplo: Soy una persona feliz. Soy una persona sana. Todo es perfecto. Repite estas frases, dos o tres veces, mientras estás en la postura de poder y respiras profundamente. Puedes también cerrar los ojos si te apetece. ¿Lo haces ahora? Te espero….

¿Y? ¿Qué tal? ¿Cómo se siente? Nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestra realidad, están tan relacionados, tan interconectados que sería una negligencia obviar la importancia que tiene en tu propio futuro el PODER CREER EN TI y el poder creer que vivirás situaciones afortunadas, que tendrás un mejor futuro, que llegarás a celebrar tus logros. ¿Si tú no crees en ti, entonces quien? Recuerda, como dijo Nelson Mandela… Tu pequeñez no le sirve al mundo!!! 

Y no te quedes con ser optimista durante una semana…. No te dediques a repetir afirmaciones positivas SOLO durante unos días para desmoralizarte a la semana porque no se han convertido en realidad. Creer en que podemos es mucho más poderoso que querer algo. 

¿Qué te parece si escribes tus propias frases, tus propias afirmaciones positivas, y las tienes a mano para repetirlas todos los días, durante un mes? ¿Te animas a invertir 5 minutos de tu tiempo, cada día, durante solo un mes? ¿Es demasiado? Cuando acabe el mes, y puedas comprobar cómo te sientes, cómo desde tu interior sientes la fuerza de una vida más agradable, de un futuro que se carga de esperanzas, estoy segura que te parecerá que has invertido muy poco comparado con los beneficios obtenidos!!!

Y si eres de las personas que se considera “realista”, me encantaría intercambiar contigo opiniones, puntos de vista. Como optimista, las personas realistas siempre me han llamado la atención, supongo que por aquello de que los opuestos se atraen… ¿Qué les hace creer tan firmemente en que la opción negativa es más probable que la positiva? ¿y sabes qué me respondo? Lo mismo que decía Helen Keller, pero con mis palabras. Es imposible que una persona que no cree pueda lograr aquello en lo que no cree. Y por eso, ellos mismos crean su realidad, por eso, su propia negatividad hace que sus profecías oscuras se cumplan, por eso, cuando algo les sale mal, tal como ellos habían vaticinado, al final se quedan satisfechos, contentos por estar en lo cierto…. En cambio, un optimista, si algo sale mal, vuelve a intentarlo, se levanta y lo hace de otra manera, busca otro camino. NO fracasa, al final lo logra, porque el fracaso jamás fue una opción, porque su mente se inundaba de frases y afirmaciones positivas, o lo que es lo mismo, porque sus neuronas no se intoxicaban con pesimismo ni pensamientos negativos.

Lo siento por los realistas, por aquellos que no se consideran personas negativas…. porque aun no han descubierto que ellos mismos son artífices de todo lo que no conseguirán en sus vidas.

“Podemos crear la guerra o podemos crear la paz, somos creadores.”

Bruce Lipton

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico.

 

 

 

4º Hábito Tu felicidad es Tu Responsabilidad

inteligencia emocional es la llave para la felicidadLa búsqueda de la felicidad es en nuestra época casi una obsesión para algunas personas. Si no puedo tener el último modelo de teléfono móvil no soy feliz. Si no puedo acudir a determinados lugares, me siento infeliz. Si no tengo el trabajo que desearía me siento infeliz. Si mis hijos, mi pareja, mis padres o mis hermanos no actúan como yo espero que actúen me siento infeliz. Por otro lado, hay un gran número de personas que tras comprobar que tener el mejor teléfono, el mejor trabajo, la mejor universidad, tampoco ha sido para ellos la fuente de la completa felicidad, deciden hacer cambios en sus vidas. En esta sociedad consumista en la que vivimos, donde las empresas y sus publicidades nos crean necesidades que hace unas décadas no existían, no es nada extraño que los psiquiatras pronostiquen que para el 2030 (solo dentro de 15 años) la depresión será la mayor discapacidad.

Dejamos en manos de los demás, de los resultados que obtenemos, de las posesiones que podemos adquirir, de las relaciones que logramos mantener, la cantidad de felicidad que experimentamos. Y si tenemos en cuenta que pretender tener el control absoluto sobre estas situaciones es el 4º pecado que mata la felicidad, tampoco es de extrañar, que en España, CADA DIA, se suiciden 10 personas.

Y como siempre es mejor prevenir que llorar, sigamos con el 4º Hábito que es imprescindible incorporar para reemplazar el querer tener un excesivo control sobre los demás y sobre las situaciones. Este hábito consiste en Tomar la Responsabilidad Personal sobre nuestra felicidad. ¿Cómo lo hacemos?

  • Nunca culpando a los demás
  • Nunca culpando a las circunstancias.

En el libro Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia gratificante, escrito por Martin Seligman, este nos relata una serie de experimentos científicos en los que se determina que la “pauta explicativa” es determinante a la hora de sentirnos deprimidos, tristes, incluso con la posibilidad de caer en tendencias suicidas.

Cuando explicamos lo que nos sucede de manera “permanente y universal” sentirnos hundidos, infelices, es la consecuencia natural. ¿Eres de los que dice estas frases?

Esto no cambiará nunca.

Todos están en mi contra. Nadie me entiende

Siempre será igual. Nunca saldré de esta situación

Todos mis compañeros son egoístas

Cuando utilizamos pautas explicativas en las que algo es permanente (nunca, siempre) y es universal (todos, nadie) nos convencemos de que la realidad es así, cerramos toda posibilidad de que las situaciones mejoren o de que nosotros tengamos un mínimo control sobre el futuro.

La felicidad no es algo que se alcanza, que se tiene, que se logra, no es un destino al que llegar. Cuando tenga una pareja, me case y tenga niños seré feliz. Cuando acabe la carrera y tenga un trabajo seré feliz. Cuando mi esposa o mi esposo sea de determinada manera seré feliz. Cuando mi jefe me valore seré feliz. como evitar la depresión

Si para sentirte feliz tiene que ocurrir algo que tiene que ver con los demás, o con las circunstancias externas y los resultados que obtengas tienes muchas probabilidades de no llegar a sentirte feliz. Porque la felicidad no es un destino, sino la actitud con la que caminamos.

Esa actitud, esa felicidad, solo puede regularse desde nuestro interior. Haciendo los cambios internos necesarios para dejar de sentir que todo está en nuestra contra y para poder aceptar que a pesar de las circunstancias negativas, tenemos igualmente la capacidad para ser felices. La resiliencia es, en los momentos más duros de nuestra vida, algo necesario para poder continuar adelante. Las emociones no son permanentes, como tampoco lo son las situaciones. Incluso algo tan duro como el dolor que sentimos por la pérdida de un ser querido algún día acabará. O bien porque lo superemos siendo personas resilientes, o bien porque nuestra tristeza y nuestro dolor derrote nuestro cuerpo y enfermemos mortalmente.

Basta de hablar de situaciones tristes y de dolor. En el 4º hábito para una vida de Felicidad y Plenitud es necesario que comprendas que es TU RESPONSABILIDAD sentirte feliz, porque es algo interno, una actitud con la que enfrentas los momentos de la vida. psicologia positiva

Para sentirnos felices y disfrutar de momentos especiales (una boda, las vacaciones, la graduación de nuestros hijos) es necesario tener en cuenta que cuanto mayores sean nuestras expectativas de que algo sea perfecto, mayor puede ser nuestra decepción si algo sale de manera diferente a como yo esperaba que saliera.  Por supuesto que carecer de expectativas en absoluto tampoco es la solución. Los extremos no son positivos en casi ningún aspecto de la vida, tampoco en este. Es necesario encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas de pasar unas vacaciones estupendas y la actitud de aceptar con calma y optimismo si algo no sale de acuerdo a lo planificado. Recuerda, que no depende de las circunstancias, ni de los demás, que uno pueda ser feliz, o disfrutar, sino de la manera en que uno piensa en esos momentos, la actitud con la que enfrentamos lo que escapa de nuestro control, lo que no entraba en nuestras expectativas.

Cuando trabajo con mis clientes en el taller de Inteligencia Emocional, nos enfocamos en sus pensamientos. ¿Qué pensabas cuando has sentido rabia hacia esa persona? ¿Cuáles eran tus pensamientos cuando tuviste ese episodio de ansiedad? ¿Qué interpretación le dabas a la situación para sentirte triste y hundida? En el taller, cada participante, en lugar de centrarse en sus emociones, trabaja en sus pensamientos, en sus pautas explicativas, porque cambiar esos pensamientos es el paso fundamental para experimentar mejoras en esas emociones que nos duelen. Todos tenemos una serie de pensamientos distorsionados, TODOS y no es una enfermedad, sino una realidad, y analizando nuestras interpretaciones, cambiando nuestro enfoque podemos mejorar notablemente nuestras emociones y nuestros niveles de felicidad. Adquirir mayor inteligencia emocional nos hace personas más resilientes, más felices, más exitosas en todos los ámbitos de nuestra vida.

como superar un bajón

Conseguir adquirir el 4º hábito para una Vida Feliz y en Plenitud no es algo que ocurra de un día para el otro. Adquirir la habilidad de escuchar cuales son nuestros pensamientos, comprender cómo ese pensamiento determina una emoción, y lograr procesar un nuevo pensamiento para así tener otra emoción es algo que requiere trabajo, paciencia y perseverancia. Por eso muchas personas no lo consiguen. Porque no invierten lo suficiente en responsabilizarse de sus propias emociones, porque tienen una actitud pesimista que les dice que no podrán lograrlo, que es imposible gestionar correctamente sus emociones cuando alguien les ha hecho daño, cuando son despedidos del trabajo, cuando una situación inesperada se produce. Las emociones son algo que están ahí, que como seres emocionales necesitamos expresar, sentir, comprender. Convertirnos en personas frías como una piedra, que no se permiten sentir tristeza, rabia, frustración, porque “es malo” tampoco es la manera de ser felices. La inteligencia Emocional es la llave para la felicidad.

Recuerda, asumir la responsabilidad sobre nuestra propia felicidad requiere trabajo, paciencia, perseverancia y si de verdad quieres ser el dueño de tu vida y de tus emociones, ten por seguro que podrás lograrlo. Eres la persona más importante de tu vida. Invierte ese tiempo en ti. Ten la suficiente perseverancia y la paciencia necesarias para llegar a tener la llave de tu felicidad adquiriendo las habilidades necesarias para lograr incorporar este hábito.

En la lista de abajo encontrarás los artículos ya publicados sobre el MOOC de la Escuela de Negocios de la India que estoy haciendo online, titulado Una Vida Feliz y en Plenitud. Puedes seguir tu mismo este curso online si tu inglés es bueno, sino, te invito a seguir mi blog para recibir todos los siguientes artículos cuando los vaya publicando.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito El que estás leyendo

5º Pecado DESCONFIAR DE LOS DEMAS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

4º Pecado que mata tu Felicidad

Se suele decir que no hay peor ciego que quien “no quiere” ver, pero en realidad yo creo que la peor de las cegueras es la de la ignorancia. Ignorar que hay algo que estamos haciendo mal hace que sea imposible mejorarlo. Si uno ignora donde está la pérdida de agua de una tubería… ¿Por dónde empieza a romper la pared?

Muchas de las situaciones problemáticas vividas, aquellas que tarde o temprano darán como resultado que la vida haga Los Tres LLamados para despertarnos…. son situaciones que luego de comprenderlas nos parece hasta “tonto” no haber caído en ello antes y así evitarnos dolor y problemas en nuestras relaciones personales. Nadie nace sabiendo…. por eso, es fantástico poder seguir aprendiendo, poder seguir creciendo y ayudar a los demás a abandonar la ceguera antes de que sufran por este motivo.

Todos cometemos errores, y en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, estoy profundizando en los Errores y los Hábitos necesarios para una Vida de Felicidad y Realización. Abajo encontrarás los enlaces a todos los artículos sobre este tema, y hoy le toca el turno al 4º Pecado que mata nuestra felicidad: Ser Excesivamente Controladores

Podemos caer en este pecado que nos impide ser felices cuando nos “enfada” la realidad. No nos sentimos felices si el día de nuestra boda llueve, si nuestro hijo no aprueba sus asignaturas escolares, si nuestra suegra no nos recibe con una sonrisa, si nuestro jefe no valora nuestro trabajo, si nuestro equipo de fútbol no gana un partido, si nuestra esposa no nos pregunta si necesitamos algo, si nuestro esposo no nos invita a una salida romántica…. Pretendemos controlar las situaciones, las acciones de las personas, y cuando estas no son como “deberían” ser, nos instalamos en la infelicidad.

Esto es algo totalmente inconsciente. No nos hemos dado cuenta que esa necesidad de que se cumplan nuestras expectativas es la generadora de nuestra infelicidad y en ningún momento se nos ocurre pensar que “por sufrir” podemos entrar dentro de las personas que cometemos el 4º pecado que mata nuestra felicidad. ¿Controlador? Yo no soy controlador!!!  No le digo a nadie lo que tiene que hacer.

Si, entiendo que puedas decirme eso, y que no te sientas una persona controladora. Permíteme seguir con el tema y verás como puedes mejorar notablemente tus emociones. Hay miles, millones de situaciones que escapan de nuestro control, situaciones en las que no tenemos “poder de acción”, como la lluvia, que una persona tenga un atasco y se retrase en una cita, que un amigo deje de serlo porque no era “tan amigo” como uno creía… En nuestro día a día hay infinidad de pequeños momentos que ocurren y precisamente no son agradables. Nuestra actitud ante estas circunstancias, la manera en que pensamos sobre lo que nos sucede, es lo que determina si sufrimos o no, y durante cuanto tiempo.

Caemos en el error de querer que “todo y todos” sean como a nuestra mente se le ocurre que “debería” ser, y cuando no es así, hacemos comentarios, opinamos, damos consejos, para que “todo y todos” esté alineado con la manera en que nosotros creemos que debería ser. Te pongo un ejemplo para que nos entendamos mejor.

Quizás piensas: Mi esposo tendría que cuidar más su alimentación.

Detrás de este pensamiento no hay nada de malo, ¡Por supuesto que no! La cuestión es… qué hacemos tras pensar así. Podemos asumir que cada uno es responsable de su vida, que yo puedo esforzarme por cuidar la mía, comer sano, comprar alimentos saludables, pero a fin de cuentas no puedo “controlar” lo que hace mi esposo y él, en algún momento de su vida, verá los beneficios de mejorar su alimentación y hará los cambios necesarios. O bien puede querer “ayudar” a mi esposo a comer mejor, dándole constantes consejos sobre lo que “debería” hacer, o criticando constantemente su “mala conducta alimentaria”, o incluso haciendo bromas delante de amigos o familiares sobre lo mal que come o lo poco que se cuida, todo con la BUENA INTENCION de cuidar su alimentación. Todo con amor hacia mi esposo. Aunque el resultado que pueda conseguir sea TERRIBLE!!!  Cuando intentamos “ayudar” a alguien que no nos ha pedido ayuda, cuando sin quererlo, con nuestras acciones buscamos controlar que la otra persona sea como “debería” ser…. estamos haciendo un gran daño a la relación con esa persona. Intentar que los demás sean como yo creo que debería ser me genera a mi mismo infelicidad, y también hace que a medio y largo plazo, la relación con esa persona se deteriore.

Otras veces, cometemos el pecado de querer controlar los “resultados”. Me explico mejor. Sufrimos cuando los resultados no son los que esperábamos. Si resulta que el día de nuestra boda se presenta lluvioso, sufrimos. Si íbamos a ver un eclipse y está nublado, nos quejamos. Si hace calor, frío, humedad, si el clima está demasiado seco….. nos quejamos por todo lo que no es como en ese momento nuestra mente desearía que fuera, y eso nos hace sentir infelices. NO es la realidad la que nos genera infelicidad, sino la zona control zona influenciamanera en que nos relacionamos con la realidad.

Con esto no quiero decir que ahora, para ser feliz, tengas que “dejar que el azar trabaje”. No es precisamente volviéndonos personas absolutamente despreocupadas, a las que todo les da igual, en la manera en que somos felices. NO, Recuerda, En el medio está la felicidad o lo que es lo mismo… ninguno de los extremos nos hará felices. Estudios científicos en asilos de ancianos, han demostrado que aquellos que podían “controlar” algunas situaciones de su día a día, tenían un mejor estado de ánimo, mejor salud y morían menos!!!! Por lo que poder “decidir” o controlar ciertos aspectos es verdaderamente importante. Darnos la libertad de tomar ciertas decisiones mejora nuestros niveles de felicidad e incluso alarga nuestra vida. La cuestión está en  determinar qué situaciones están fuera de nuestra zona de control, cuales están dentro de nuestra zona de influencia y cuales están en la zona de no control para así mejorar nuestra felicidad.

Hace tiempo escribí sobre los pensamientos distorsionados, sobre la Falacia de Control, y sobre cómo eso nos hace sentir infelices. Lo que es necesario profundizar es el hecho de lo que nuestro “control” sobre los demás, produce en los demás. La reactancia psicológica es una reacción humana natural, que ocurre en respuesta a una percibida “amenaza” a la propia libertad. ¿Alguna vez has intentado que tu hijo hiciera una cosa (los deberes, lavarse los dientes, etc) y has conseguido exactamente lo contrario? Pues bien, eso es “reactancia psicológica”. El otro, ante una situación que interpreta como un intento de control sobre su libertad reacciona con una actitud de defensa a su libertad. Si le dices a tu esposo que coma sano, responderá haciendo lo contrario.  ¿Eso le hará feliz? Comer mal no es que le haga feliz, pero no sentirse controlado o “guiado” en lo que debería hacer SI hace que una persona se sienta feliz. Por eso es necesario analizar hasta que punto estamos actuando intentando que los demás “sean” como nosotros creemos que deberían ser, o que actúen como nosotros creemos que deberían actuar. Si ocurre lo contrario, también es posible que seas consciente de situaciones en los que sintieras como alguien “quería controlar” tu vida y tu sensación instintiva ha sido la de rechazo hacia ese control. ¿Lo has notado? Ni tú quieres controlar al otro, ni el otro quiere controlarte a ti. Ambos desean lo mejor para el otro, cometiendo el error de pensar que lo que uno piensa es lo que sería mejor para el otro…. ahí es donde está el problema y la infelicidad mutua.Mi responsabilidad

Cuando lo que deseamos controlar son los resultados que obtenemos es necesario hacer una pequeña diferencia. Querer ir a una
determinada Universidad, querer tener un determinado modelo de vehículo, aspirar a una relación estupenda, no significa ser controlador en exceso. Tener aspiraciones y tratar de lograr lo que deseamos es bueno, sano y deseable. El problema llega cuando cualquiera de nuestras aspiraciones se transforma para nosotros en una obsesión o cuando no conseguimos nuestro deseo y eso se convierte en el fin del mundo. Nos hace infelices obsesionarnos con lograr algo o sentir que es catastrófico si algo no alcanzamos a lograrlo o si una persona deja de formar parte de nuestra vida.

En el siguiente artículo te hablaré del 4º Hábito. Controlar todo lo que ocurre en tu vida o todo lo que hacen los demás no es tu responsabilidad, no está en tu mano. Lo que sí está dentro de tu zona de control es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE SER FELIZ.

Puedes leer los anteriores artículos haciendo click sobre cada uno de los puntos siguientes.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado. El que estás leyendo ahora

4º Hábito SER RESPONSABLE DE TU FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

Perseguir los “most” te hace infeliz

vivir feliz

Este post forma parte de una serie de artículos sobre La Felicidad. Pecados y Hábitos y se basa en el MOOC que el Prof. Raj imparte en inglés, y que puedes seguir tu mismo entrando en la Web de la ISB Escuela de Negocios de la India.

El 1º post de la serie podrás leerlo pinchando aquí: Sacrificar la Felicidad. 

El 2º post, Hábitos: Priorizar la Felicidad (sin perseguirla) 

Continuemos con el 2º de los pecados que impide vivir feliz a las personas.

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

El Prof. Raj llama al segundo pecado que mata nuestra felicidad, Perseguir la Superioridad, y lo considera el más importante. Aunque no comparto del todo esta opinión, para mí el primero es el más importante de los errores, aunque respeto plenamente todas las opiniones.  ¿Qué quiero decir cuando me refiero  a “most”?

Queremos ser el mejor en todo. Perseguir ser superiores nos pone en terreno pantanoso, en infelicidad, porque muchas veces nos comparamos de manera equivocada. Por ejemplo, querer ser como Nadal cuando llevamos 1 año dedicándonos al tenis, o cuando a pesar de dedicar muchos años, no hemos tenido en cuenta que otras personas pueden haber invertido muchas más horas que nosotros para llegar al nivel de excelencia en el que se encuentran. Querer ser “the most” incluso en nuestras relaciones de pareja, hace que solo nos centremos en la imagen que tenemos de otras parejas, la comparemos con la nuestra y no tengamos en cuenta que solo vemos de la vida de los demás lo que nos permiten ver… por lo general… aquello de lo que están orgullosos.

Muchas veces, los juicios de los demás, el feedback que recibimos sobre algo que hacemos, cuando no es positivo, puede hacer que abandonemos nuestras metas porque “no somos lo suficientemente buenos”. Y eso también hará que nos sintamos infelices. Perseguimos ser el mejor, pero cuando la evaluación de los demás no es la que esperábamos nuestra autoestima baja y nos rendimos. Por el contrario, cuando recibimos una retroalimentación positiva, nuestro autoconcepto mejora y nos sentimos felices haciendo nuestro trabajo.

Por lo general las personas necesitamos la aprobación de los demás. Somos seres sociales y nos gusta pertenecer a grupos y necesitamos tener una buena imagen de nosotros para sentirnos bien en ese grupo. Nos comparamos para saber si vamos progresando, buscamos ser superiores para así dejar de tener que demostrarle a los demás que somos buenos en algo.

Progresar, buscar superarnos no es malo. Al contrario, a medida que vamos comprobando cómo avanzamos nuestra autoestima aumenta y nos sentimos más felices al ver nuestros progresos. La cuestión es que esta búsqueda del progreso, de ser “most” en algunos aspectos de nuestra vida no se convierta en una obsesión, no se convierta en algo que nos duele, que nos impide vernos como realmente somos, o que nos impida ver todos los progresos que ya hemos hecho y solo nos centramos en lo que aún no hemos conseguido.

Por ejemplo, cuando nos comparamos con otros de nuestra misma edad, con familiares, o con compañeros a nivel laboral, profesional, podemos evaluar si vamos bien o no, pero lamentablemente podemos lograr que surja en nosotros la envidia. Compararnos con otros en nuestra búsqueda de ser “the most” puede hacer que disminuya nuestra felicidad si los demás lo están haciendo mucho mejor que nosotros (sin tener en cuenta las peculiaridades de los demás y de su esfuerzo, por ejemplo) Y al sentirnos inferiores a los demás, con esa cierta envidia, nos separamos de ellos, las situaciones se vuelven tensas y eso nos hace vivir esos momentos con infelicidad, a veces incluso con estrés.

Otro de los aspectos que puede hacernos infeliz al perseguir “the most” es el materialismo. Cuando comparamos nuestra riqueza económica, monetaria con la de los demás es seguro que habrá más de una persona que en nuestro mismo area de interés tenga un mayor nivel económico que el nuestro. Si nos comparamos con el vecino, mirando, por ejemplo, qué vehículo conduce, podemos hacer el esfuerzo y comprar uno mejor…. pero la “felicidad” que eso nos proporciona no perdura en el tiempo. Incluso antes de que nuestro vecino cambie de coche podemos sentir que el que nos hemos comprado ya no nos satisface y nos preocupemos por comprar otro más caro.

Fijarnos en los demás hace que nos separemos de ellos al generar envidia y materialismo. Si puedes buscar progresar, mejorar, por ti, por lo que significa para ti, sin tener en cuenta a los demás, tendrás menos probabilidades de sentirte infeliz. La Felicidad es una de las cualidades de las personas exitosas y trabajar para hacerte responsable de sentirte feliz es el camino hacia el éxito.

Enfocarnos en ser mejores que los demás, a nivel cognitivo, profesional, puede hacer que pongamos tanto esfuerzo en esto que esa misma preocupación nos limite y nos haga lograr peores resultados.

Este “pecado” que limita nuestra felicidad puede mejorarse, o evitarse incorporando en nosotros el 2º hábito. Encuentra Tu Flow. 

Viki Morandeira

Tu coach personal

¿Eres feliz? Si la respuesta es si, te felicito, sigue haciendo lo que has hecho hasta ahora. Pero si la respuesta es un tímido si, o un no…. quizás sea el momento de hacer cambios, de averiguar qué te está limitando en tu felicidad. Por lo general no vemos nuestros errores, no somos tontos… Nadie haría algo que le hace infeliz sabiendo que eso le arruinará la vida a medio-largo plazo, ¿verdad? A veces, unos ojos lejanos, unos ojos que no sean los nuestros, pueden ayudarnos a encontrar dónde necesitamos implementar mejoras para aumentar nuestra felicidad, para que en el momento en que alguien nos pregunte ¿Eres Feliz?, la respuesta sea un ROTUNDO SI, sin peros, sin condicionantes, sin limitantes.

En el camino disfrutamos la felicidad. Pero si vivimos pensando que “ya alcanzaremos algún día la felicidad” nos perdemos muchos años caminando sin sentir la cálida compañía de la felicidad. El mejor momento para empezar a construir una vida que te haga feliz hoy pero también mañana, es AHORA MISMO.

Hábitos para una Vida Feliz

la felicidad

Si no has leído el 1º Pecado de la serie de 7 pecados que matan la felicidad, te sugiero que lo hagas antes de seguir con este post. Puedes leerlo pinchando aquí: Sacrificar la Felicidad. 

Es importante poder reconocer qué pasos hemos dado para no sentirnos felices, y esos son los 7 pecados, e igual de importante es incorporar los 7 hábitos que nos harán mejorar el nivel de felicidad que experimentamos. Si uno es feliz dentro de si mismo, en sí mismo, podrá ser feliz en compañía de los demás. Y cuando alguien no es feliz en si mismo, puede cometer el error de culpar a los demás, (principalmente a su pareja, o a sus padres) por esa felicidad que no siente. Recuerda, nadie más que tú eres la persona responsable de tu vida, de tus decisiones, de tus pecados y de tus buenos hábitos. Toma las riendas…. no culpes a los demás.

Pasemos entonces al primero de los 7 hábitos que nos ayudarán a mejorar nuestra felicidad.

Hábito: Priorizar -sin perseguir- la felicidad.

Al tomar decisiones importantes, es necesario que incorporemos el hábito de priorizar nuestra Felicidad en lugar de poner en primer lugar los medios por los cuales consideramos que seremos felices.

Un ejemplo, en el que podemos cometer el error de priorizar un medio en lugar de priorizar nuestra felicidad, se da cuando tomamos la decisión de tener varios trabajos que no nos permiten pasar tiempo con nuestra pareja, con nuestra familia. O cuando decidimos aceptar un trabajo que tendremos que desarrollar a cientos de kilómetros de nuestro hogar y que hará que pasemos por momentos de soledad, de necesidad de cercanía con nuestra pareja, nuestros hijos y que a la larga puede hundirnos en una sensación de infelicidad que buscaremos resolver de otras maneras cuando priorizamos este trabajo y no a nuestra pareja o a nuestra familia.

Recuerda, siempre que tengas que tomar una decisión importante, piensa en qué es lo que deseas para ti en tu propia vida. Si la respuesta es ser feliz, ten en cuenta que puedes replantearte si ese trabajo a 400 kilómetros de tu hogar realmente te hace feliz, si realmente era lo que tú querías para tu vida, o si solo es una manera de obtener dinero. Trabajos puedes encontrar otros…. que a fin de cuentas, pueden darte los medios que buscabas en el camino hacia un fin (dinero, posición social, prestigio, nivel de vida, etc.)

Este hábito, Priorizar sin perseguir, forma parte de las clases del MOOC de la Escuela de Negocios de India que imparte el Prof. Raj Raghunathan.

En varios estudios llevados a cabo con cientos de personas, pudo comprobar como aquellos que incorporaban el hábito de Priorizar su felicidad a la hora de tomar decisiones diarias finalmente evaluaban sus vidas como más felices. Eso si, lo lograban quienes no caían en el error de perseguir la felicidad.

Cuando “perseguimos” la felicidad podemos caer en el error de evaluar cómo de felices somos ahora comparándolo con el nivel de felicidad que desearíamos tener, comparando lo que hemos conseguido hasta ahora, con lo que hemos definido como aquello que nos hace feliz… y a veces, esto puede hacer que la felicidad que percibimos en nosotros descienda….

Recuerda, la felicidad no es un destino, sino una actitud ante la vida, es la manera en que caminamos por la vida.

Toma las decisiones que te hagan feliz. Si has tomado decisiones para lograr una mejor posición, un aumento de poder, un sueldo mayor…. y no te sientes feliz, sino estresado y angustiado, quizás sería un buen momento para replantearte tus decisiones. ¿Has priorizado tu felicidad o has puesto en primer lugar el dinero, el éxito, la fama, la posición, el trabajo? ¿Persigues la felicidad de manera excesiva, piensas constantemente en lo que te hace feliz y en que no tienes aquello que te hace feliz?

Muchas veces tenemos todo lo que podríamos tener para ser felices y aun así no nos sentimos felices. Algunas de esas veces creemos que lo que nos hace infeliz es nuestra relación de pareja, la relación con nuestros padres, las personas que nos rodean en nuestro círculo más íntimo. ¿Por qué? Porque cuando una persona no se siente feliz, sino estresada, genera hormonas que limitan sus capacidades cognitivas, perceptivas y emocionales. El estrés hace que tu cuerpo segregue epirefrina, norepirefrina y cortisol. Estas hormonas que también son neurotransmisoras, se van transmitiendo de neurona en neurona, haciendo que aquello que pensamos lo creamos como una realidad absoluta. Estas hormonas limitan incluso nuestro campo de visión, que pasa de 270º cuando estamos serenos, a solo 30º cuando estamos bajo una situación de estrés.

¿Y esto qué tiene que ver con la felicidad? Desde mi punto de vista mucho. Somos seres donde todo está interrelacionado. No solemos prestar atención a qué puede haber originado nuestros sentimientos, nuestra sensación de falta de felicidad… y luego de episodios de estrés (muerte de alguien cercano, cambio de trabajo, estrés laboral, una obra en casa, aumento de responsabilidades, etc) nuestro cuerpo empieza a segregar hormonas que nos hacen perder capacidades cognitivas, no pensamos bien. Y de ahí a estar pidiéndole el divorcio a tu pareja no creas que hay muchos pasos…..

Desde mi punto de vista la crisis de los 40 tiene una relación directa con la manera en que gestionamos nuestra vida, con las decisiones que hemos tomado y si no hemos priorizado la felicidad, lo que nos hace sentir felices, podemos llegar a creer que el problema es nuestra pareja cuando en realidad todo viene de no haber sabido priorizar aquello que nos hace felices.

Antes de pensar que los demás tienen la culpa de tu infelicidad, tómate esto con calma y piensa en qué pasos has dado para estar donde estás, piensa incluso en los que no has dado y asume tu responsabilidad. Nadie nos obliga a tomar una decisión u otra. Bueno, si, a veces nos ponen una pistola en la cabeza y nos toca elegir entre vivir y hacer eso que no queremos, o morir. Salvo que te hayan puesto un revolver en la cabeza, ten claro que todas las demás decisiones entran dentro de tu responsabilidad. Piensalo…

Puedes leer más sobre este tema o incluso tomar tu mismo el curso de la ISB de la India, Te dejo aquí el enlace. Es en inglés, eso si.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Si quieres aprender más sobre cómo responsabilizarte de tu felicidad o de cómo evitar que tu crisis de los 40 rompa tu vida o te haga tomar decisiones que cambiarían el futuro de muchas personas a las que quieres… ponte en contacto conmigo. Hay camino hacia la recuperación. Caminemos. En este formulario que ves a continuación podrás enviarme un mensaje directamente a mi mail, no es el lugar donde dejar un comentario publico. Si lo que quieres es dejar un comentario público en el blog, busca más abajo donde pone Comentarios. Un saludo.

 

 

7 pecados que matan la felicidad

como ser feliz

Muchas veces perseguimos la felicidad. Nos sentimos infelices si no experimentamos momentos de plena felicidad. ¿Cómo hemos llegado a tener esa sensación, ese vacío existencial que nos hace, a veces, cuestionarnos la vida entera? Trabajando con mujeres que necesitan ayuda para evitar el divorcio durante la crisis de los 40 en el hombre al que aman, la infelicidad es un tema crucial.

Muchas veces creemos que aquello que no sentimos tiene origen en nuestro compañero de vida. Creemos que el responsable de nuestra infelicidad es nuestro matrimonio, nuestra pareja y que la solución pasa por una separación. Como si cortar los lazos con esa persona con quien hemos construido nuestra familia, nuestra vida, durante 15 o 20 años, fuera la manera de recuperar la libertad para hacer las cosas de manera diferente.

Lo siento. No puedo opinar así. La infelicidad, así como la felicidad, no son el resultado de un estupendo matrimonio, ni de una carrera llena de éxitos o de un nivel de vida excelente. La felicidad es el resultado de no cometer los 7 pecados que la hieren de muerte.

Si queremos aprender la manera como ser feliz en nuestra vida, empecemos por analizar si no estamos cometiendo alguno de estos 7 pecados que detalla el Profesor Raj Raghunathan en el MOOC del ISB (Escuela de Negocios de India) titulado Una Vida de Felicidad y Plenitud. 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

Casi resulta gracioso si lo pensamos. ¿Por qué no soy feliz? Porque no he hecho las cosas que me hacían feliz. PUNTO.  Pero por muy simple que resulte este primer pecado, permíteme extenderme un poco más. El Prof. Raj dice que “devaluamos” la felicidad, que sacrificamos, momentáneamente ser felices, con la ilusión de que por este camino llegaremos a ser felices en el futuro. Olvidamos darle prioridad.

¿Verdaderamente podemos sentirnos felices trabajando a tiempo completo en tres trabajos distintos, haciendo miles de horas extras, viendo a nuestros hijos y a nuestra pareja unas pocas horas a la semana con la intención de que puedan ir a un buen colegio y a una buena universidad? Uno de los hombres con los que trabajé recientemente, se vio en esta situación y no era el precisamente quien cuestionó su felicidad, sino su esposa…  Desde la estupenda intención de darle a sus hijos lo mejor, sacrificando los instantes de felicidad diaria, estuvieron a punto de darle a sus hijos un divorcio y un futuro totalmente contrario al que deseaban darles.

Sea lo que sea lo que te haga infeliz en este momento de tu vida, intenta descifrarlo. ¿Te estás saboteando? ¿Has aceptado un modo de vida que ahora no te hace feliz? ¿Crees que tu pareja es feliz con tu modo de vida? Seguramente no lo será y cuando estén juntos habrá situaciones y momentos tensos,  en los que requiera más atención y más tiempo….. Ambos creían que era lo mejor, pero si no está siendo lo apropiado, si tu vida no te hace feliz, no cambies a las personas que están en tu vida, primero, asume tu responsabilidad y piensa todos aquellos momentos en los que has decidido sacrificar la felicidad en pos de mejores resultados a futuro…

En el curso sobre Felicidad y Plenitud, el Prof. Raj comparte una investigación en la que se le pide a varias personas que respondan ¿Qué le pedirían a un genio? Ahora no vale que me respondas Felicidad, porque ya sabes de qué estamos hablando!!! 🙂 La realidad de las respuestas deja en los primeros tres lugares, Dinero, Nivel Social y Relación de Pareja. Uf… menos mal que en tercer puesto ha entrado la pareja. ¿Porque sabes una cosa? Lo que emocionalmente más nos desestabiliza puede llegar a ser el no estar experimentando felicidad en nuestra relación de pareja.

Cada nuevo cliente con el que trabajo online, suele estar sufriendo por este motivo. Lo hemos escuchado cientos de veces… Contigo pan y cebolla… pero en lugar de cuidar de nuestras relaciones, de poner en primer lugar la felicidad de nuestra pareja, la nuestra, la de nuestros hijos, nos centramos en aquello que le hemos pedido al genio…. Damos prioridad al trabajo, a conseguir más dinero, un mejor puesto, una mejor posición social, una mejor carrera deportiva…. para comprobar…. tras 15 años.. (o incluso antes) que persiguiendo estos objetivos nos sentimos infelices y vacíos…. creyendo que esto encima es culpa de nuestra relación.

Lo siento, pero si lo has pensado así, estás cometiendo el pecado de no haber priorizado tu felicidad y a tu pareja, poniendo por delante carrera, trabajo, dinero, status, éxito, etc…

Por supuesto que nadie peca conociendo cuál será el resultado de este error….  Ingenuamente, solemos creer que “ya habrá tiempo para lo demás”. Ya habrá tiempo para compartir con nuestros hijos….. pues no. Lamentablemente, la infancia de nuestros hijos va tan deprisa que cuando nos “despertamos” somos los amargados y quemados padres de unos adolescentes que ya no tienen tiempo para nosotros…. o incluso peor… ya son unos adultos jóvenes que han volado del nido para emprender su carrera universitaria…  No estoy diciendo que para ser feliz tenemos que dejar de trabajar, tenemos que dejar de aspirar a más en nuestras profesiones o en nuestras expectativas económicas. No me refiero a eso. Sino más bien a que podemos priorizar y disfrutar con mayor felicidad y plenitud nuestras vidas.

Te dejo un cuento que nos habla también sobre las prioridades. Las piedras grandes primero. 

Ah, me olvidaba. los 6 pecados restantes… aquí abajo tienes los enlaces. (Empezarán a estar operativos todos, cuando todos los haya publicado) Ten paciencia y vuelve a mi blog cada semana , o puedes seguir mi blog buscando abajo a la derecha donde pone Seguir.  Así recibes las actualizaciones de mi blog  en tu mail. Como tu prefieras. 🙂

coaching para protagonistas

 

Si quieres saber cómo cambiar este pecado por un buen hábito, te invito a leer el siguiente artículo pinchando AQUI.

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

3º Pecado. SEmana tres.

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Puedes buscarme en facebook. 

 

Buenos Propósitos para el Nuevo Año

buenos propositos¿Qué te parece si en lugar de sentirte mal por los problemas, en lugar de quejarte por lo que no sale bien, en lugar de poner excusas y encontrar culpables nos proponemos  Buenos Propósitos para Vivir Mejor?

Por ejemplo…

  • ¿Cómo sería tu día si en lugar de pensar que todo te va a salir mal, cambias “rápidamente” tus pensamientos y eliges otros positivos?  A fin de cuentas, ¡¡no puedes estar seguro al 100% que todo te vaya a salir mal!!
  • ¿Qué tal iría tu día si en lugar de ocupar el 90% de tu día en pensar en tus problemas, dedicaras ese tiempo a pensar y poner por escrito “soluciones“?  Entre ellas, si las relees luego, ¡¡podrás encontrar más de una que si las emprendes con dedicación y disciplina podriá resolver tus desvelos!
  • ¿Y si en lugar de pasarte el día criticando a los demás, viendo sus defectos, sus deficiencias, sus lentitudes, te dedicaras a descubrir sus cualidades? Te aseguro que saldrías sorprendido. Cambiar nuestra actitud ante alguien con quien no nos sentimos a gusto, hará que la situación cambie.
  • ¿Cuál sería la diferencia en tu vida, si asumieras la responsabilidad sobre tu futuro, tanto económico, como físico, como amoroso? Ser proactivo, actuar antes de que el agua nos llegue al cuello, es una buena manera de no arrepentirnos dentro de 10 años por no haber hecho lo que debíamos!!
  • ¿Sabes como sería tu vida si en lugar de tener miedo, en lugar de no empezar hasta que todo esté perfecto, en lugar de buscar el día y momento oportunos, decidieras empezar ahora, (si, hoy mismo) para luego  ir modificando lo que no te agrada e ir aprendiendo de tus propios errores? Si quieres te digo yo como sería…. FANTASTICA!!!

Por qué no te propones, esta semana, estos 5 nuevos hábitos…

  1. Elegir pensamientos Positivos.
  2. No pasar el día pensando en Problemas, tomar acción en soluciones.
  3. Cambiar la actitud ante las personas que no te gustan
  4. Comprometerte con tu futuro físico, económico, amoroso y entrar en acción.
  5. Dar esos pasos que te retienen estancado, (por miedo) ya que ésta es la manera de superarlo.

Y si quieres, para la semana que viene puedes proponerte 5 Buenos Hábitos Nuevos!!!!

Cambiar tu vida, cambiar la forma en la que ves tus posibilidades, es posible. Es más, yo diría que es imprescindible!!! Desde el Coaching podemos hacerlo juntos. ¿Lo hablamos?

Tu Coach Personal