Hay cosas que no se pueden perdonar ¿o sí?

viki-morandeira

A lo largo de nuestra vida todos hemos sentido que nos lastimaban. Y no me refiero a un dolor físico, a un golpe, sino a ese dolor emocional que se nos queda dentro cuando alguien hizo algo que no esperábamos, o cuando no hizo algo que sí esperábamos. Podemos tener incluso situaciones que no hemos perdonado y que han ocurrido muchos años atrás.

Vivir sin perdonar a las personas que nos han lastimado implica tener ese dolor presente, esa herida abierta y escarbarla cada vez que recordamos lo ocurrido. ¿Podemos hacer algo? Si, podemos perdonar.

Perdonar es algo simple.

Si en este momento sientes en tu interior que estoy equivocada, que no tengo ni idea de lo que digo y que algunas cosas no se pueden perdonar, te entiendo perfectamente. Hay ofensas que sentimos tan grandes, que dañan nuestro interior de una manera tal que resulta imposible creer que se pueda llegar algún día a perdonar.

Cuando te cuesta perdonar, es necesario que te preguntes: ¿quien sufre en este momento? Tú. ¿Verdad? Cuando uno no ha perdonado algo, es la principal persona que sufre. Es necesario recordar qué perdonar, es, en si mismo, un acto en el que dejamos de sentirnos víctimas de un verdugo. Perdonar es hacer las paces con el pasado, para poder continuar avanzando hacia el futuro sin ese lastre, sin esa herida abierta y sangrante que cada tanto se vuelve a abrir y vuelve a doler. ¿Qué pierdes si perdonas?

A menudo, creemos que lo que nos han hecho es algo tan grave que no puede perdonarse. Creemos, erróneamente, que al perdonar al otro, le liberamos de la culpa o de la responsabilidad sobre lo que sucedió. Pero te has parado a pensar en lo siguiente: ¿hay personas a las que no perdonas que ni siquiera saben que aún las culpas? A veces, en las relaciones de pareja, llevamos una lista de las ofensas del otro, y nos cuesta muy poco, en cualquier discusión, sacar la lista y echarle en cara cosas que sucedieron hace tiempo…

¿A quién hacemos daño con esto? A nosotros, a nuestra relación con esa persona, a esa persona.

Perdonar es algo que hemos hecho ya en el pasado y nos ha permitido recuperar la sonrisa. ¿Y si ahora, para recuperar la paz, la sonrisa, necesitáramos perdonar nuevamente? Te entiendo, se lo doloroso que es pasar por algunas situaciones que nos dejan una herida profunda, y que puede causar incredulidad que nos digan que perdonar es algo simple. Cuando digo simple, no me estoy refiriendo a que sea fácil. Perdonar duele porque implica recordar la ofensa. Perdonar duele porque implica hurgar en esa herida que aún está sin cicatrizar.

Pero a pesar del dolor, más duele no perdonar. No es tan complicado, no necesitas a nadie más que a ti mismo, que a ti misma para procesar el perdón. Ni siquiera hace falta que alguien te pida perdón para elegir perdonar. Tampoco hace falta que le digas a esa persona que le has perdonado. Es algo tuyo y quien más sale ganando eres tú.

Hay dolores antiguos y dolores nuevos, pero todos se pueden limpiar, todos se pueden perdonar de la misma manera. Es necesario querer aprender como perdonar y soltar.

1º Decide perdonar. 

Cuando decidimos perdonar estamos decidiendo liberarnos de un peso, estamos decidiendo estar en paz con el pasado, estamos eligiendo para nosotros la libertad. Toma esa decisión, con calma, por ti, por nadie más que por ti. Tómate el tiempo que necesites, pero una vez que decidas perdonar, es necesario abandonar el impulso de seguir viendo a esa persona como culpable y a ti como víctima.

2º ¿Qué sucedió?

 Muchas veces, en el proceso de perdonar, intentamos hablar con la otra persona y nosotros tenemos un punto de vista sobre lo sucedido, y la otra persona tiene otro. Ahora, quien está procesando el perdón eres tú y por eso, vamos a centrarnos únicamente en lo que a ti te sucedió. Es necesario poder aclarar bien para nosotros mismos cuál fue la ofensa y qué fue lo que ocurrió. Algunas veces, al hacer esto, nos damos cuenta que teníamos expectativas que no se cumplieron y que quizás hemos tomado algo como una ofensa, pero no había intención en el otro en hacernos daño.
3º Escribe cómo te sientes
No es imprescindible que le digas a la otra persona cómo te sientes. Este es un punto que hay que valorar y preparar una charla muy bien si hemos decidido hablar con la persona a quien deseamos perdonar. Es necesario que sepas qué emociones sientes, que no empieces hablando (o escribiendo) del otro, sino de ti, de lo que te ha dolido. Puedes escribir una carta para libertarte de estas emociones, aunque no entregues nunca la carta.
4º Perdona
Una vez que hayas dado los tres pasos anteriores, llegó el momento de liberarte del dolor, de perdonar, de elegir dejar de ver al otro como culpable de tus emociones. La vida a menudo no es como esperábamos y nos tocará aprender a vivir con ello. Es el momento de trabajar en ti para aumentar tu resiliencia, tu capacidad de superar la adversidad.
Hay otro punto que necesitamos también encarar. ¿Cómo volver a retomar la relación con esa persona a quien no habíamos perdonado?
En principio, la reconciliación no es un paso imprescindible. Podemos perdonar situaciones que fueron muy dolorosas pero podemos no desear ni necesitar reconciliarnos con esa persona. Por ejemplo, se puede perdonar a la amante de tu pareja, pero que no te interese en absoluto ser su amiga ni tener ningún tipo de relación con ella. Por lo que no sería necesario dar el paso de la reconciliación.
En cambio, si la persona a la que has decidido perdonar es alguien con quien si deseas volver a hablar, volver a tener una relación, entonces habrá que plantearse hacer las paces. Este es un paso difícil. Nadie quiere remover situaciones que ya han pasado hace tiempo y que pueden generar discusiones, conflictos. Pero el plantemiento, para hacer las paces, ha de ser diferente.
No vas a hablar con esa persona para “remover” lo que pasó.
No vas a hablar con esa persona para que te pida perdón.
Tampoco vas a hablar con esa persona para decirle que le has perdona.
Quieres volver a poder hablar y compartir un rato sin ese dolor que hasta ahora sentías. A veces, aunque hayamos perdonado, las heridas aún están muy “frescas” y necesitamos dejar pasar un tiempo. Perdonar en ningún caso es lo mismo que olvidar. Los recuerdos funcionan de manera aleatoria, y habrá quizás momentos, canciones, personas, nombres que todavía te recuerden esa situación que te dolió. Date el tiempo necesario para que puedas pensar sobre el pasado sin dolor, sin sufrir.
Hace un par de días, leía en Pinterest  una frase que es muy gráfica para comprender que hemos hecho bien el proceso del perdón. Decía así:
Perdonar es poder ir la pasado y volver ileso.
A menudo, nos centramos solo en lo que nos ofendió o dolió a nosotros, sin tener en cuenta que quizás en esa discusión dijimos cosas muy feas que también han dolido a la otra persona. Por eso, para poder tener una reconciliación plena, es necesario pedir perdón. Incluso aunque la persona ofendida seas tú. Si, incluso así. Porque es necesario separar lo sucedido, lo que a ti te dolió, de las emociones de la otra persona. ¿Eres consciente de cómo reaccionaste en ese momento? ¿Dijiste o hiciste cosas que le pueden haber causado dolor cuando estabas enfrascado en tu propio dolor? Entonces, pide perdón, además de perdonar.
Pedir perdón es un gesto de valentía, perdonar, un gesto de fortaleza, y no remover el pasado, dejárlo en el olvido es un gesto que te dará felicidad.

 

Hazlo por ti. Por tu propia felicidad.
Viki Morandeira 
Coach Ontológico

 

Perdonar y volver a confiar nos hace más felices

Confiar en los demas

Si desconfiar de los demás nos hace personas menos felices… no será muy complicado pensar que confiar en los demás nos haga personas más felices. Pero… en esto puede que tengas un pero. Es probable que tengas un pensamiento que te diga…”si confío en todos seguramente me harán sufrir, me engañarán, me sentiré defraudada cuando luego de confiar en alguien esta persona me falle”. Puede que también pienses que no se puede confiar en los demás, que la gente no es digna de confianza. Es probable que “generalices” o que tengas recuerdos de situaciones donde en el pasado alguna persona te haya hecho daño por haber confiado a ciegas. ¿Cómo es tu postura en este sentido? ¿Te proteges de los demás evitando bajar la guardia para que nadie pueda dañarte? El 5to hábito que necesitamos incorporar es la Confianza Inteligente. Para poder encontrar un equilibrio entre permitirnos confiar en las personas y en que esa confianza no sea ciega, es necesario que sigas leyendo.

La confianza inteligente consiste en maximizar los beneficios de confiar en los demás, minimizando los riesgos de ser lastimados por una confianza ciega.

Confiar en los demás es un ejercicio que nos hará aumentar nuestros niveles de felicidad. En primer lugar, sería bueno recordar que por norma general, las personas merecen nuestra confianza más de lo que nosotros solemos creer. Podemos recordarnos que los medios de comunicación no colaboran para que tengamos una mejor perspectiva sobre las personas en general, porque suelen ser noticias los fraudes, la corrupción, la delincuencia, los asesinatos…. y pocas veces son motivo para dedicar minutos en los noticieros, los hechos que demuestran que las personas son dignas de confianza.

En segundo lugar, también es bueno que tengamos en cuenta que cuando damos el primer paso, tratando a los demás como merecedores de nuestra confianza, los demás suelen responder positivamente y actuando para no defraudar nuestra expectativa de confianza debido a la liberación de oxitocina en esta interacción con ellos.

La tercera estrategia para adquirir el hábito de la Confianza Inteligente, consiste en disminuir el dolor que sentimos al MaquetaciÛn 1 (Page 1)ser engañados por los demás. ¿Cómo hacerlo? Aceptando que por lo general las personas merecen nuestra confianza y si alguien hace algo que no está de acuerdo a nuestras expectativas, quizás nuestras expectativas eran mayores a lo que esa persona podía hacer. Quizás creíamos lo que creyó la Rana del cuento de La Naturaleza del Escorpión. Confiar es mucho más beneficioso en nuestra vida y podemos sobrellevar encontrarnos con algún que otro escorpión sin que eso nos impida apostar por ser felices a pesar de la naturaleza de los demás. También perdonar las ofensas nos beneficia. El perdón no es hacerle un regalo a quien nos lastimó, sino hacer algo necesario para nuestra paz interior. Puedes leer aquí un extracto de mi libro ¿Qué le pasa a mi esposo? donde hablo del perdón, algo tan necesario durante la crisis de los 40 o durante una infidelidad.

Perdonar y volver a confiar en las personas es mucho más beneficioso, a la larga, que defendernos y construir murallas para que nadie tenga posibilidad de acercarse a nosotros y que nos puedan herir.

Aquí tienes los anteriores artículos que inician la serie.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito Responsabilizarse de la Felicidad

5º Pecado Desconfiar de los demás.

5º Hábito: El que estás leyendo.

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

Perdonar y Olvidar Taller Online

perdonar y olvidar

Inscríbite Ahora



¿Como perdonar y olvidar? La vida no siempre es amable con nosotros. Sufrimos duros golpes, inesperados, de aquellas personas a quienes más amamos. ¿Cómo perdonar una infidelidad? ¿Cómo perdonar los malos modos y las faltas de respeto? Cuando no perdonamos, cuando sentimos que no podemos perdonar, nos cargamos de emociones negativas, de rencor, de dolor, de ira.
¿Has oído hablar de la mala sangre? Recuerdo haber escuchado de pequeña esta frase…. la gente se hacía “mala sangre” cuando se preocupaba. Si te preocupa perdonar, si no consigues hacerlo, estás teniendo “mala sangre“. De pequeña jamás me lo cuestioné, pero ahora como Coach, lo veo en muchos de los participantes de este taller. Enferman, se debilitan, bajan sus defensas, sus vidas se vuelven confusas, trabajar les cuesta porque su mente se va del trabajo a la situación que no han conseguido perdonar.
¿Quieres cambiar esto en tu vida?

¿Quieres dejar de sentir dolor por el pasado?

¿Quieres volver a tener una buena relación con esa persona?

¿Quieres olvidarlo y emprender un nuevo rumbo con alegría?

¿Quieres mejorar tu salud y tu estado de ánimo?

¿Quieres recuperar la confianza tras una infidelidad?

 

Este taller tiene las claves que necesitas para superar ese dolor. No estarás dos años en tratamiento, no necesitas ir a una consulta, una vez por semana durante meses…. Te ofrezco que puedas liberarte del peso, del dolor que acarreas, en tres semanas de taller. Estaré a tu lado en todo momento para acompañarte en el proceso del perdón. ¿Cuánto crees que gastarás en tiempo y dinero si eliges el camino largo? Si quieres perdonar, también hay un camino corto. En este taller lo transitarás.

¿Quién pierde cuando no perdonas?

 A través de este Taller y mediante ejercicios prácticos y resolutivos, trabajaremos juntos para perdonar, para sanar y ayudar a cicatrizar heridas antiguas y nuevas, dolores y sufrimientos que te impiden vivir en paz y armonia. Mediante la comprensión del Perdón en toda su magnitud. Perdonar y el perdón no son patrimonio de una religión en concreto, ni de ninguna en exclusiva. Perdonar es una necesidad para vivir felices, para tener mejores relaciones personales, para entrar en paz con nuestro pasado y poder tener un futuro.

Podemos amar a una persona y desear perdonarle, pero a veces resulta sumamente difícil lograrlo. Perdonar y Olvidar es una tarea que hay que hacer de manera consciente. Es una necesidad para que nuestra relación vuelva a ser lo que era, e incluso mejor que antes.

 Me gustaria dejarte una frase de Juan Pablo II,

 

“El perdón, ciertamente, no surge en el hombre de manera espontánea y natural. Perdonar sinceramente en ocasiones puede resultar heroico. Aquellos que se han quedado sin nada por haber sido despojados de sus propiedades, los prófugos y cuantos han soportado el ultraje de la violencia, no pueden dejar de sentir la tentación del odio y de la venganza. La experiencia liberadora del perdón, aunque llena de dificultades, puede ser vivida también por un corazón herido, gracias al poder curativo del amor, que tiene su primer origen en Dios-Amor. La inmensa alegría del perdón, ofrecido y acogido, sana heridas aparentemente incurables, restablece nuevamente las relaciones y tiene sus raíces en el inagotable amor de Dios.” (Juan Pablo II, l-l-97)

 El camino del perdón, es un camino que se elige transitar de forma voluntaria y consciente, que produce una sensación de paz, de tranquilidad, un cerrar heridas para continuar la vida.

 

Objetivos del Curso

 

  • Dotar a los participantes de las nociones necesarias para liberarse de los obstáculos que el no perdón ha puesto en sus vidas.
  • Trabajar para eliminar la sensación  de frustración, de culpa, de humillación, de decepción.
  • Recuperar el equilibrio, la paz y la armonía en las relaciones personales donde había algo que perdonar.
  • Volver a ser felices, aprendiendo a olvidar aquellos hechos del pasado que nos lo impiden.
  • Eliminar los pensamientos negativos en la relación.
  • Eliminar el dolor de los recuerdos mediante técnicas de PNL. 
  • Recuperar la salud, la energía y las ganas de seguir adelante.

 

Metodología

 

El curso se desarrolla de una manera completamente participativa y práctica. Cada día recibirá en su mail, el material, que consiste en una guía de trabajo, un audio y un ejercicio. Cada día deberá hacer ese ejercicio, y enviarlo a mi mail para su corrección. A través de narraciones, el uso de técnicas y ejercicios específicos se irá guiando a los participantes para avanzar en el camino del perdón, en la liberación del dolor que esas heridas, aún abiertas, producen en sus vidas.

 

Desarrollo

 
  1. ¿Por qué elegir perdonar?
  2. El perdón, puerta hacia la paz mental
  3. ¿Qué es perdonar?
  4. El proceso de pedir perdón.
  5. El proceso de perdonar.
  6. El sufrimiento es lingüistico.
  7. Aprendiendo a Olvidar. Ejercicio de PNL que alivia el dolor en minutos.
  8. Despejando la rabia, eliminar el dolor.
  9. Aprendiendo a comunicar mi dolor.
  10. Perdonar a la familia, a la pareja, a los hijos.
  11. Perdonarse a uno mismo.
  12. La Aceptación.
  13. Aprender a vivir sin culpa.
  14. La tarea diaria de Elegir ser Feliz

 

Si quieres recuperar tu vidamejorar tu relación con esa persona a quien te cuesta perdonar, o simplemente vivir sin guardar rencor al pasado, este taller es para ti. Estare contigo dos semanas, y durante ese tiempo aprenderas a perdonar y a olvidar, con el añadido, que tambien aprenderas a sonreir y recuperaras la felicidad en tu vida.

 

¿Cuánto vale para ti ser feliz y dejar de sufrir? ¿Qué precio estás pagando ahora, en salud, por no poder olvidar? En dos semanas habrás cambiado ese sufrimiento por la herramientas para dejar atrás el pasado de una vez, con tu firme decisión en ser feliz.

Estare encantada de responder a tus preguntas, en mi mail coachingparaprotagonistas(arroba) hotmail.com

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.coachingprotagonistas.wordpress.com

¿Qué es Perdonar?

comunicacion interpersonal

¿Qué es el perdón?

Perdonar es amar.

Perdonar es saber que somos humanos y cometemos errores.

Perdonar es aceptar que teníamos unas normas demasiado rígidas para que los demás cumplieran hacia nosotros.

Perdonar es dar otra oportunidad.

Perdonar es aceptar que algo que ha hecho otra persona, nos ha dolido, pero que ya forma parte del pasado.

Perdonar es apostar por el futuro, para vivir un presente feliz y en paz.

Perdonar es dejar de culpar a los demás por nuestros sentimientos.

Perdonar es quedar en paz con los hechos y las personas.

Perdonar es ver en el otro sus virtudes y las cosas buenas vividas juntos.

Perdonar es aceptar que el otro es responsable de sus actos, y que como toda persona, puede haber cometido un error.

Perdonar es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos.

Perdonar es empezar a cicatrizar heridas.

Perdonar es reconocer que la otra persona nos importa, mucho más que nuestro orgullo o que lo que puedan opinar los demás.

Perdonar es renunciar a la venganza y a pesar de lo mal que creamos que se portó el otro, y desear lo mejor para él.

Perdonar es liberarnos del veneno del odio y el rencor.

Perdonar es entrar en paz para poder aprender de nuestro pasado.

Perdonar es saber que hemos pasado el invierno, pero ya no temblamos, porque ahora podemos disfrutar del agradable calor de la primavera.

(Extraído de mi libro, ¿Qué le pasa a mi esposo?)

viki morandeira

Tu Coach Personal

Librarnos del sufrimiento en las Relaciones Interpersonales

 

En nuestro trabajo, en nuestra familia, en nuestra vecindad, en nuestra universidad, entre hermanos, entre primos…… ¿quién no ha tenido un problema con alguien cercano y se ha sentido dolido y herido?

Las Relaciones Interpersonales pueden mejorar mucho si aplicamos la Inteligencia Emocional a ellas. Nuestro bienestar emocional, en gran medida, depende de tener unas relaciones satisfactorias. Por eso, aunque nos vaya bien en muchos otros ámbitos de la vida, si no nos hablamos con un primo o una hermana, tenemos una espinita clavada en el corazón.

Déjame detallarte unas cuantas reglas para interactuar con los demás, que espero te ayuden a mejorar tus relaciones.

  • Buscar solución: Cuando tengas un conflicto con alguna persona cercana, ten presente, qué es lo más importante en todo esto. ¿Demostrarle que tú tienes razón en tus exigencias y ellos no? No, eso no era lo importante… Lo importante es encontrar una solución, acorde a los dos, un ganar/ganar. Piensa que los demás también tienen necesidades, horarios, preocupaciones, que haceres…. y que sus necesidades son tan legítimas como las tuyas. Algunas veces, nuestros conflictos pueden deberse a la Falacia de Control (pincha y lee ahi)
  • Salir de tu zona de confort: Si, lo sé, a veces es molesto, doloroso salir de la zona de confort. Arriesgarse a hacer algo y enfrentarnos a la otra persona, decirle lo que nos duele o molesta puede parecer algo imposible de hacer. Pero es la mejor manera de resolver tus propias heridas. ¿Acaso la otra persona conoce tus sentimientos? ¿Le has dicho: Te quiero, me gustaría tener una mejor relación contigo, me siento triste y desilusionado cuando pasa mi cumpleaños y no me llamas, porque TE QUIERO y me gustaría tener una relación más cercana contigo? Si aún no lo has dicho, quizás es hora de cargarte de valor y salir de tu zona de confort. Para ello, previamente, prepárate para lo peor. Asume que el otro puede decirte: Vale, esto es muy bonito, pero no me interesa que me quieras. Cualquier resultado mejor que el peor, será para tí un paso adelante!!!  No dejes pasar tu vida sin dar un primer paso para acercarte a esa persona para mostrarle tus sentimientos, tu necesidad de recuperar la relación.
  • Busca sus virtudes: ¿Crees que podrías decirme 10 virtudes de aquella persona con la que tu relación no es buena? Quizás, también ha llegado la hora de mirarle con buenos ojos. Por lo general, todos tenemos un “ideal” para las otras personas con las que vamos interactuando. Cuando las personas actúan y reaccionan de acuerdo a nuestro ideal, a nuestras espectativas… va todo bien, son buenas personas. En cambio, cuando no hacen lo que esperamos, salta una alarma en nuestro cerebro. “Se ha desviado del ideal” y es por eso que vemos más defectos, a veces, que virtudes, en las personas. Nadie es 100% perfecto, nadie está 100% animado y listo para lo que tu necesitas siempre!!! Las personas no son siempre como “deberían” ser, ¿acaso tu eres siempre como deberías ser? En tus relaciones, procura ver, de vez en cuando, las cualidades positivas de los demás.
  • Planificar: Si lo que queremos es tener una mejor relación con alguien, debemos ponernos manos a la obra, planificando los pasos necesarios para mejorar. Por ejemplo, llamar por teléfono, enviar una foto, dejar un Te Quiero en su muro de facebook. O una frase bonita. Dar el primer paso, y los siguientes que hayas planificado, sin esperar el resultado. Una cosecha no puede recogerse antes de tiempo, ¿verdad? Pues en las relaciones personales es igual. Primero Sembrar….. ya llegará el tiempo de recoger.
  • Responsabilidad:  Es probable que creas al otro culpable de tu dolor, de tu sufrimiento. Y cuando lo haces así, a ti solo te queda el lugar de víctima. Con este tipo de visión de la realidad, nos quedamos en un camino cortado, en un punto muerto en la relación. ¿Por qué? Porque cuando nos sentimos víctimas de los demás, de las circunstancias, creemos que no podemos hacer nada para solucionarlo, que no podemos hacer nada para liberarnos de nuestro dolor y como creemos que no podemos, pues no lo hacemos. Permíteme decirte, que tus emociones, son tu responsabilidad. Nadie es responsable de tu felicidad más que uno mismo. Ante un hecho doloroso, tenemos dos caminos, pedir al otro que enmiende su error y analizar nuestros pensamientos y nuestra parte de responsabilidad en ello.

Es tu vida. No te quedes esperando a que el tiempo pase y el dolor se disipe, porque dificilmente ocurrirá. Perdonar, mejorar la comunicación, analizar nuestros pensamientos, mejorar nuestras interpretaciones, hablar abiertamente de como nos sentimos y pedirle al otro lo que necesitamos para restaurar la confianza, son pasos que sí podemos dar si abandonamos el lugar de víctima.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Inteligencia Emocional. El rencor y las Enfermedades

¿Tienes alguien a quien guardas rencor? Me gustaría mostrarte algo. A medida que vayas leyendo, acuérdate de esa persona, del daño que te ha hecho. Recuerda su cara y la situación tan fea por la que te ha hecho pasar. No ha sido justo y eso te llena de ira. Es una malísima persona y no merece ser feliz.

Bueno, deten ahora tu pensamiento, ¿podrías decirme como late tu corazón? ¿Han aumentado tus pulsaciones, la frecuencia de tu respiración? El aumento que has sentido, está íntimamente ligado a tu rencor hacia esa persona, a lo que tú piensas sobre la situación. Da igual el tiempo que haga que eso ocurrió. Tus sentimientos, si no has sabido como perdonar y olvidar, estarán ahi. Tan vivos y dolorosos como el primer día.

Nuestro cuerpo, no deja de ser una máquina. Un complejo sistema, que a determinados estímulos produce determinadas reacciones, ¡CON SOLO PENSAR!  ¿Te has dado cuenta del poder de tus propios pensamientos? Si queremos mantener una vida más saludable, es vital aprender a gestionar nuestras emociones. Cada vez que recordamos el rencor que tenemos a alguien, estamos segregando una serie de hormonas tóxicas para nuestro organismo.

Si quieres tu cuerpo, si quieres a tu corazón, lo mejor que puedes hacer, es aprender a perdonar. Aprender que perdonar no es hacerle ningún favor al otro, sino que te lo estás haciendo a ti. A tu salud. A tu corazón. A tu vida.

El sentimiento del rencor, baja las defensas, y nos pone en riesgo de enfermar. Somos un todo, donde nuestro cuerpo reacciona a lo que nuestra mente piensa. Nunca lo olvides.

Para mantenernos sanos, lo mejor es no guardar rencor a nadie. Por nada. Si ellos guardan otros sentimientos, será problema de ellos y no tuyo. ¡Es tu responsabilidad gestionar tus propios sentimientos y es muy recomendable que lo hagas!

Viki Morandeira

Tu Coach Personal