Hay cosas que no se pueden perdonar ¿o sí?

viki-morandeira

A lo largo de nuestra vida todos hemos sentido que nos lastimaban. Y no me refiero a un dolor físico, a un golpe, sino a ese dolor emocional que se nos queda dentro cuando alguien hizo algo que no esperábamos, o cuando no hizo algo que sí esperábamos. Podemos tener incluso situaciones que no hemos perdonado y que han ocurrido muchos años atrás.

Vivir sin perdonar a las personas que nos han lastimado implica tener ese dolor presente, esa herida abierta y escarbarla cada vez que recordamos lo ocurrido. ¿Podemos hacer algo? Si, podemos perdonar.

Perdonar es algo simple.

Si en este momento sientes en tu interior que estoy equivocada, que no tengo ni idea de lo que digo y que algunas cosas no se pueden perdonar, te entiendo perfectamente. Hay ofensas que sentimos tan grandes, que dañan nuestro interior de una manera tal que resulta imposible creer que se pueda llegar algún día a perdonar.

Cuando te cuesta perdonar, es necesario que te preguntes: ¿quien sufre en este momento? Tú. ¿Verdad? Cuando uno no ha perdonado algo, es la principal persona que sufre. Es necesario recordar qué perdonar, es, en si mismo, un acto en el que dejamos de sentirnos víctimas de un verdugo. Perdonar es hacer las paces con el pasado, para poder continuar avanzando hacia el futuro sin ese lastre, sin esa herida abierta y sangrante que cada tanto se vuelve a abrir y vuelve a doler. ¿Qué pierdes si perdonas?

A menudo, creemos que lo que nos han hecho es algo tan grave que no puede perdonarse. Creemos, erróneamente, que al perdonar al otro, le liberamos de la culpa o de la responsabilidad sobre lo que sucedió. Pero te has parado a pensar en lo siguiente: ¿hay personas a las que no perdonas que ni siquiera saben que aún las culpas? A veces, en las relaciones de pareja, llevamos una lista de las ofensas del otro, y nos cuesta muy poco, en cualquier discusión, sacar la lista y echarle en cara cosas que sucedieron hace tiempo…

¿A quién hacemos daño con esto? A nosotros, a nuestra relación con esa persona, a esa persona.

Perdonar es algo que hemos hecho ya en el pasado y nos ha permitido recuperar la sonrisa. ¿Y si ahora, para recuperar la paz, la sonrisa, necesitáramos perdonar nuevamente? Te entiendo, se lo doloroso que es pasar por algunas situaciones que nos dejan una herida profunda, y que puede causar incredulidad que nos digan que perdonar es algo simple. Cuando digo simple, no me estoy refiriendo a que sea fácil. Perdonar duele porque implica recordar la ofensa. Perdonar duele porque implica hurgar en esa herida que aún está sin cicatrizar.

Pero a pesar del dolor, más duele no perdonar. No es tan complicado, no necesitas a nadie más que a ti mismo, que a ti misma para procesar el perdón. Ni siquiera hace falta que alguien te pida perdón para elegir perdonar. Tampoco hace falta que le digas a esa persona que le has perdonado. Es algo tuyo y quien más sale ganando eres tú.

Hay dolores antiguos y dolores nuevos, pero todos se pueden limpiar, todos se pueden perdonar de la misma manera. Es necesario querer aprender como perdonar y soltar.

1º Decide perdonar. 

Cuando decidimos perdonar estamos decidiendo liberarnos de un peso, estamos decidiendo estar en paz con el pasado, estamos eligiendo para nosotros la libertad. Toma esa decisión, con calma, por ti, por nadie más que por ti. Tómate el tiempo que necesites, pero una vez que decidas perdonar, es necesario abandonar el impulso de seguir viendo a esa persona como culpable y a ti como víctima.

2º ¿Qué sucedió?

 Muchas veces, en el proceso de perdonar, intentamos hablar con la otra persona y nosotros tenemos un punto de vista sobre lo sucedido, y la otra persona tiene otro. Ahora, quien está procesando el perdón eres tú y por eso, vamos a centrarnos únicamente en lo que a ti te sucedió. Es necesario poder aclarar bien para nosotros mismos cuál fue la ofensa y qué fue lo que ocurrió. Algunas veces, al hacer esto, nos damos cuenta que teníamos expectativas que no se cumplieron y que quizás hemos tomado algo como una ofensa, pero no había intención en el otro en hacernos daño.
3º Escribe cómo te sientes
No es imprescindible que le digas a la otra persona cómo te sientes. Este es un punto que hay que valorar y preparar una charla muy bien si hemos decidido hablar con la persona a quien deseamos perdonar. Es necesario que sepas qué emociones sientes, que no empieces hablando (o escribiendo) del otro, sino de ti, de lo que te ha dolido. Puedes escribir una carta para libertarte de estas emociones, aunque no entregues nunca la carta.
4º Perdona
Una vez que hayas dado los tres pasos anteriores, llegó el momento de liberarte del dolor, de perdonar, de elegir dejar de ver al otro como culpable de tus emociones. La vida a menudo no es como esperábamos y nos tocará aprender a vivir con ello. Es el momento de trabajar en ti para aumentar tu resiliencia, tu capacidad de superar la adversidad.
Hay otro punto que necesitamos también encarar. ¿Cómo volver a retomar la relación con esa persona a quien no habíamos perdonado?
En principio, la reconciliación no es un paso imprescindible. Podemos perdonar situaciones que fueron muy dolorosas pero podemos no desear ni necesitar reconciliarnos con esa persona. Por ejemplo, se puede perdonar a la amante de tu pareja, pero que no te interese en absoluto ser su amiga ni tener ningún tipo de relación con ella. Por lo que no sería necesario dar el paso de la reconciliación.
En cambio, si la persona a la que has decidido perdonar es alguien con quien si deseas volver a hablar, volver a tener una relación, entonces habrá que plantearse hacer las paces. Este es un paso difícil. Nadie quiere remover situaciones que ya han pasado hace tiempo y que pueden generar discusiones, conflictos. Pero el plantemiento, para hacer las paces, ha de ser diferente.
No vas a hablar con esa persona para “remover” lo que pasó.
No vas a hablar con esa persona para que te pida perdón.
Tampoco vas a hablar con esa persona para decirle que le has perdona.
Quieres volver a poder hablar y compartir un rato sin ese dolor que hasta ahora sentías. A veces, aunque hayamos perdonado, las heridas aún están muy “frescas” y necesitamos dejar pasar un tiempo. Perdonar en ningún caso es lo mismo que olvidar. Los recuerdos funcionan de manera aleatoria, y habrá quizás momentos, canciones, personas, nombres que todavía te recuerden esa situación que te dolió. Date el tiempo necesario para que puedas pensar sobre el pasado sin dolor, sin sufrir.
Hace un par de días, leía en Pinterest  una frase que es muy gráfica para comprender que hemos hecho bien el proceso del perdón. Decía así:
Perdonar es poder ir la pasado y volver ileso.
A menudo, nos centramos solo en lo que nos ofendió o dolió a nosotros, sin tener en cuenta que quizás en esa discusión dijimos cosas muy feas que también han dolido a la otra persona. Por eso, para poder tener una reconciliación plena, es necesario pedir perdón. Incluso aunque la persona ofendida seas tú. Si, incluso así. Porque es necesario separar lo sucedido, lo que a ti te dolió, de las emociones de la otra persona. ¿Eres consciente de cómo reaccionaste en ese momento? ¿Dijiste o hiciste cosas que le pueden haber causado dolor cuando estabas enfrascado en tu propio dolor? Entonces, pide perdón, además de perdonar.
Pedir perdón es un gesto de valentía, perdonar, un gesto de fortaleza, y no remover el pasado, dejárlo en el olvido es un gesto que te dará felicidad.

 

Hazlo por ti. Por tu propia felicidad.
Viki Morandeira 
Coach Ontológico

 

cuento olvidar y perdonar

Cuento: Escribir en la Arena

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.  Uno de ellos, agredió al otro, que  ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:

-Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y grabó en una piedra:

-Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida. Intrigado, el amigo preguntó:

-¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió:

-Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.

(Cuento anónimo)

como perdonar
Sana tu Vida: Como Perdonar y Olvidar: Como superar una infidelidad

Porque siempre es mejor perdonar. Porque muchas veces necesitaremos ser perdonados. Porque nadie esta libre de cometer un error o de ofender a un amigo, a su pareja, a su hijo, a su madre…. Perdonar, es una necesidad. Y recordar lo bueno que han hecho por tí, también. Ser agradecido, también es una necesidad.

Amigos, hermanos, parejas, compañeros de trabajo, hijos, vecinos, desconocidos….  da igual desde donde sientas que proviene el daño o quien sea quien te haga un bien. Recuerda, la arena para olvidar lo malo y la fuerte roca para recordar lo bueno.

Desde el Coaching podemos trabajar para gestar los cambios necesarios para perdonar y olvidar, incluso lo que has escrito en piedra!!!

viki Morandeira

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

10 Virtudes para ser una Persona Mejor

cualidades de una persona

 

A veces, olvidamos que ser una persona mejor, también significa ser una persona que vive mejor. Creemos que porque nosotros cultivemos unas determinadas virtudes, los demás, van a seguir comportándose a nuestro alrededor como quieran, incluso mal.

Pero nada más lejos de la realidad. Como se relata en el cuento El círculo del odio, uno es quien puede poner fin a las situaciones conflictivas, si responde de una manera diferente a los demás.

Comparto con ustedes, 10 cualidades de una persona que bien podrían ser los 10 mandamientos modernos. Así por lo menos lo ve Alain de Botton, escritor suizo que creó gran polémica con su libro Religión para Ateos, tanto en creyentes como en no creyentes.

El escritor suizo nos plantea la siguiente pregunta: ¿Cómo serían los 10 mandamientos si pudiésemos reescribirlos? ¿Cualés son las 10 virtudes más importantes para un ser humano? Y  está es su lista:

1.- Resiliencia: Seguir adelante cuando sólo vemos oscuridad en nuestro futuro. Aceptar que las decepciones y los reveses forman parte de cualquier vida humana. No asustar a otras personas con nuestros miedos.

2.- Empatía: La capacidad de conectar con las experiencias de otra persona. Y también el coraje de ponerse en el lugar del otro y mirarse a sí mismo con honestidad.

3.- PacienciaCon frecuencia perdemos los nervios porque creemos que las cosas tendrían que ser perfectas. Los humanos hemos avanzado mucho en algunos aspectos (por ejemplo en la tecnología) pero muy poco en otros: por ejemplo, en la capacidad para aceptar que las cosas no siempre son como queremos.

4.- Sacrificio: De forma natural, todos buscamos nuestro propio beneficio. Pero también tenemos una capacidad milagrosa para, en algunas ocasiones, olvidar nuestros intereses personales y sacrificarnos por otra persona o por una causa.

5.- Buenos modales: Los buenos modales tienen mala fama. Normalmente asumimos que “ser educado” es sinónimo de “ser falso” y lo contrario de “ser nosotros mismos”. Pero los modales son una regla necesaria para cualquier civilización y están íntimamente asociados a la tolerancia: la capacidad de vivir junto a personas con las que nunca estaremos de acuerdo.

6.- Sentido del humor.

7.- Consciencia de uno mismo: No hacer responsables a los demás de todos nuestros problemas o cambios de humor.

8.- Perdón.

9.- Esperanza: El pesimismo no es necesariamente un signo de “inteligencia y profundidad intelectual”, ni el optimismo un reflejo de necedad.

10.- Confianza: A veces no alcanzamos nuestros sueños por el simple hecho de que no nos atrevemos a intentarlos. La confianza no es arrogancia, sino la consciencia de que nuestras vidas son cortas y de que, en realidad, tenemos muy poco que perder cuando nos arriesgamos a luchar por lo que queremos.

Talleres

Porque tan importante como cuidar nuestro cuerpo, hacer ejercicio, comer de manera soludable, también es importante (mucho más) cuidar de nuestra mente y qué virtudes alimentamos en nosotros mismos.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

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Fuente

Somos lo que hacemos

conductas asertivas

 

A menudo, no somos conscientes de esta frase. Decimos ser personas amorosas, comprensivas, optimistas, tolerantes, responsables…. nos tenemos por personas con estas cualidades….. ¿pero en realidad actuamos con esas cualidades, las vivimos en nuestro día a día?

 

No eres comprensivo cuando criticas los errores de los demás.

No eres comprensivo cuando no aceptas al otro como es, con sus defectos y sus virtudes.

No eres comprensivo cuando intentas imponer tu punto de vista.

No eres comprensivo cuando gritas, cuando replicas al otro sin intentar comprenderlo.

No eres comprensivo cuando te quejas de lo que no te gusta culpando al otro por ello.

No eres comprensivo cuando solo quieres que te comprendan a ti.

 

No eres amoroso cuando descargas tu estrés con los que te rodean.

No eres amoroso cuando impides a los demás que te demuestren su amor.

No eres amoroso cuando juzgas a los demás

No eres amoroso cuando quieres venganza o represalias por algo que te dolió.

No eres amoroso cuando no hablas de lo que sientes, de lo que te molesta.

No eres amoroso cuando no respetas los tiempos y necesidades de quienes te rodean.

No eres amoroso cuando respondes con resentimiento, con odio, con rabia.

 

No eres optimista cuando te criticas, te juzgas y te condenas por un error.

No eres optimista cuando te centras en los problemas y no en las posibles soluciones.

No eres optimista cuando no puedes ver los esfuerzos de los demás.

No eres optimista cuando dejas que un mal dia o un mal año te hunda

No eres optimista cuando dejas que las emociones negativas te arrastren

No eres optimista cuando tienes un diálogo interno derrotista

No eres optimista cuando crees que las “cartas ya están echadas”

 

Quiero hablar de tolerancia, como aceptación, y no como lo que tolerar significa. Por eso, pondré aceptador, en lugar de tolerante. Puedes leer sobre lo que realmente significa tolerar aqui.  desde mi punto de vista.

 

No eres aceptador cuando solo toleras a los demás pero esperas que cambien sin cambiar tu primero.

No eres aceptador cuando quieres tener la razón a toda costa.

No eres aceptador cuando toleras las cosas “por ahora”, por no discutir

No eres aceptador cuando insistes en que tu postura, tu ideología, tu religión, tu opinión está bien y la de los demás está mal.

 

No eres responsable cuando esperas que los demás sean adivinos y sepan lo que necesitas sin hablar.

No eres responsable cuando esperas que tus problemas se solucionen desde fuera

No eres responsable cuando crees que tu dolor es culpa de los demás.

No eres responsable cuando pones por encima de lo valioso, lo importante.

No eres responsable cuando procrastinas, cuando dejas todo para el ultimo momento

No eres responsable cuando vives la vida que “crees” que esperan de ti y no la que tu esperas vivir.

No eres responsable cuando no hablas desde tus sentimientos.

No eres responsable cuando dices una cosa, pero haces otra.

No eres responsable cuando no das lo mejor de ti, para conseguir tus metas y superarte.

No eres responsable cuando te conformas con lo que puedes hacer, en lugar de ir más allá y hacer lo que necesitas hacer.

 

¿Qué haces en tu día a día? Pues mírate, porque así es como eres. Si no te gusta, empieza a hacer las cosas de manera diferente!!!!!  Verás como tu vida es mucho más feliz!

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.coachingprotagonistas.wordpress.com

Cuento: La Bolsa de Papas

como perdonar y olvidar

 

Este cuento, nos muestra de una manera muy gráfica, cual es el peso del rencor. Algunas veces, creemos que hay cosas que no se pueden perdonar, que no se deberían perdonar, que no es justo perdonar….. Creemos que perdonar es decir que eso que ha ocurrido no nos importa o no nos ha dolido, pero no es así. Perdonar es una necesidad. Como perdonar y olvidar es algo que cada uno de nosotros tiene que aprender a trabajar, por nuestro propio bien.

 

EL PESO DEL RENCOR
El tema del día era el resentimiento, y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento. Escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas.
Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. El fastidio de acarrear esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y como mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas que eran mas importantes para mi.
Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila sentimental. Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantener el resentimiento por algo que ya había pasado y no podía cambiarse. Me di cuenta que cuando me llenaba de resentimiento, aumentaba mi stress, no dormía bien y mi atención se dispersaba.
Perdonar y dejarlas ir me lleno de paz y calma, alimentando mi espíritu. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos.

como perdonar
Sana tu Vida: Como Perdonar y Olvidar: Como superar una infidelidad

El perdón es una expresión de amor. De amor hacia nosotros mismos.
El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo.
No significa que estés de acuerdo con lo que paso, ni que lo apruebes. perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimo.
Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causan dolor o enojo.
La falta de perdón te ata a las personas con el resentimiento. Te tiene encadenado. La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.
El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario. Muchas veces la persona mas importante a la que tienes que perdonar e es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.
La declaración del perdón es la clave para liberarte. ¿Con que personas estás resentido? ¿A quienes no puedes perdonar? ¿Eres tu infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos? Perdona para que puedas ser perdonado, recuerda que con la vara que mides, serás medido….
Aligera tu carga y estarás mas libre para moverte hacia tu propia felicidad. Sin perdón no podemos ser felices.

Taller Sanación Emocional. Borra tu Pasado

Viki Morandeira

Tu Coach Personal