Como vivir en la Infelicidad

como ser feliz

Ser Feliz, vivir en un estado de felicidad la mayor parte del tiempo no es tan difícil como podría parecer. Pero mucha gente no lo consigue…. ¿Qué es lo que están haciendo mal? ¿Qué es lo que les hace vivir en un estado de amargura, de desconsuelo e infelicidad?

Permítanme dejarles unos cuantos puntos importantes que hacen que las personas no sean todo lo felices que podrían ser.

Cómo ser Feliz

Si lo que tú quieres es ser feliz, lo principal es que evites las conductas y actitudes erróneas que te llevan a vivir en la amargura. Aquí podrás leer algunas de ellas. Si te sientes identificado, no te asustes. Saber que tenemos algo que cambiar es el primer paso para poder cambiarlo. El segundo es tener la sabiduría para pedir ayuda. Aquí tienes una mano dispuesta a ayudarte. 

¿Cómo ser Feliz?

¿Por qué algunas personas, a pesar de sus dificultades y de pasar por situaciones duras, igualmente son felices?

Una persona feliz, no es aquella que no tiene problemas, sino quien no se deja atrapar por las dificultades. ¿Qué se necesita entonces para ser feliz?

Estudios realizados por la Positivity Psychologist Sonja Lyubomirsky, publicaron las 12 cosas que las personas felices hacen de manera diferente, con lo que consiguen aumentar sus niveles de felicidad. Son 12 cambios sencillos que puedes emprender hoy mismo y comenzar a disfrutar de sus grandes beneficios. Lo han publicado en un libro:  The How of Happiness.

Aquí tienes 12 actitudes de las personas felices. Si te comprometes a ponerlas en práctica, podrás encontrar dentro de ti motivos para ser feliz.

La persona feliz:

  • Es una persona agradecida. En lugar de enfocarse en lo que no tiene, agradece y disfruta de lo que si tiene. Muchas personas cometen el error de solo centrarse en lo que les falta, y aún siendo sanos, teniendo su vida económicamente resuelta, aún asi, son infelices. Una persona feliz no comienza el día pensando en lo mal que le irá, sino en todo lo que puede hacer para mejorar su vida. Una persona feliz es agradecida, con los demás y con su propia vida.

Rico no es quien más tiene sino quien menos necesita.

  • Cultiva el optimismo.  Ser optimista es algo que puede conseguirse con la práctica. Martin Seligman, padre de la psicología positiva, propone que todos podemos ser más optimistas, que todos podemos mejorar nuestra ecuación de felicidad si ponemos de nuestra parte. Desterrar de nuestra mente los pensamientos negativos, en el momento que aparecen, cambiándolos por otros pensamientos positivos, mejora nuestra sensación de felicidad. En cambio, dejar que los pensamientos negativos, se encadenen uno tras otro en nuestra mente, no hace más que hundirnos y cerrarnos las puertas a la felicidad.

Set genético + Circunstancias Personales + Voluntad por ser Feliz= Ser Humano Feliz

  • Evita pensar en exceso. Nuestra mente puede ser nuestro peor enemigo para conseguir sentirnos felices. Al darle vueltas y vueltas a lo mismo, deseando encontrar la respuesta perfecta, la decisión correcta, nos lleva por un camino sin salida. Nunca podemos estar seguros al 100% de estar tomando la decisión correcta, en cambio, si tomamos una decisión  y nos comprometemos al 100% en trabajar para alcanzarla, llegaremos a nuestra meta.
  • No se compara con los demás. Si nos comparamos con personas que aún no han alcanzado el nivel de crecimiento que hemos alcanzado nosotros, podemos tener una falsa idea de superioridad. En cambio si nos comparamos con personas que han hecho ya un largo recorrido en sus vidas, aunque tengan la misma edad que nosotros, podemos salir mal parados y sentirnos inferiores. Una persona feliz solo se compara con quien era ella hace unos meses, y se felicita por todo lo que ha avanzado.
  • Realizan actos de bondad. Compartir con los demás, ser bondadoso, ofrecer apoyo, ser solidarios, son actos que no solo producen beneficio a quien los recibe, sino también a quien los hace. La Serotonita, es un neurotransmisor, que se genera en la persona que realiza el acto de bondad. Recientes estudios científicos así lo confirman. ¿Quieres ser más feliz? Deja de lado tus dolores, tus penas y ayuda a quien está sufriendo. Te sentirás mucho mejor.
  • Son personas sociales. Las tasas de mortalidad en las personas solitarias se duplican. ¿Lo sabías? Cultivar relaciones personales, salir de casa, entrar en contacto con las personas de tu entorno, cuidar de tus amistades, preocuparnos por los demás, hace que tengamos un sentimiento de conección con los demás y que la soledad desaparezca. 
  • Superan las adversidades. En lugar de dejarte arrastrar por las circunstancias negativas de tu vida, úsalas como trampolín para mejorar, para aprender, para crecer. La persona feliz no es quien no tiene problemas, sino quien en lugar de ver un problema, ve un reto, ve algo que puede superar, algo que le ayudará a crecer. Un problema no existe hasta que alguien lo define como tal. Si cambias tu definición, cambiarás tus resultados y tus sensaciones.
  • Saben perdonar. Una persona feliz, no es quien no tiene nada que perdonar, no es quien siempre es tratado bien por los demás… Una persona feliz, no carga con circunstancias del pasado, no odia a nadie, no está constantemente pensando en quienes le han hecho algo malo, no se considera víctima de los demás. Una persona feliz sabe que todos cometemos errores, incluso aquellos a quienes más amamos, les pasa. El rencor, el odio y el remordimiento, son enemigos de la felicidad. Perdona y Perdónate. Esa es la manera de estar en paz con el pasado y con las circunstancias.
  • Se apasionan con sus metas. Una persona feliz, se siente apasionada con lo que está haciendo, puede pasar horas y horas trabajando en algo, sin recordar que ya ha pasado la hora de comer. Son personas de acción, que se dedican con pasión a sus actividades y están comprometidas con sus vidas.
  • Saborean las alegrías de la vida. Al ritmo frenético que se mueven las vidas de algunas personas, les resulta dificil disfrutar de la magia de los pequeños momentos. Una persona feliz disfruta de las cosas sencillas de la vida, un cafe, una charla, una caricia, una flor, un momento de risa con los hijos, son tesoros que cada día podemos saborear para aumentar nuestra felicidad.
  • Son personas comprometidas con un objetivo. Una persona feliz tiene algo en mente, y no puede gastar su tiempo en preocupaciones, en recelos, en recuerdos negativos…. Una persona feliz sabe que es responsable de su futuro, sabe que sus decisiones tienen que ir seguidas de acciones, sabe que las acciones pueden dar resultados positivos o negativos, sabe que un resultado negativo no es un fracaso si vuelve a intentarlo, está comprometida con ese objetivo y con ser el dueño de su destino.
  • Son personas con valores. Sus decisiones y sus acciones, vienen precedidas por los valores que poseen. Una persona feliz no hace aquello que va en contra de sus valores, y además, esos valores son los que buscan el beneficio de todos y no de la propia persona. El amor, la familia, la responsabilidad, el progreso, el crecimiento personal, son sus guías y no una quimera que creen imposible de alcanzar.
  • Son personas que cuidan su salud. Podemos tener excelentes ideas, proyectos, perspectivas de futuro, que no podremos realizar si no cuidamos de nuestro cuerpo. Estar en forma, hacer ejercicio, cuidar nuestra dieta, no son solo importantes, sino imprescindibles. Todo lo que no hagamos por nuestra salud ahora, nos pasará factura en el futuro. También el ejercicio físico es algo muy positivo. Se han hecho estudios médicos, sobre los efectos a corto y largo plazo del ejercicio, comparados con los antidepresivos… ¿Y sabes cual de los dos sale mejor parado? Si, el ejercicio!!  Hacer algún tipo de ejercicio no solo mejora tu salud, tambien tu autoestima!

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

La Fórmula de la Felicidad

To be or not to be. That’s the question. Y así ocurre con la felicidad. Nos planteamos la felicidad en terminos de Ser o No ser…. a veces, olvidando que esa no es la pregunta. Algunas personas, pueden vivir en la creencia de que no se puede ser más felices, o que no podrán tenerlo todo. Pueden creer que la felicidad es un estado inalcanzable, poco accesible para ellos, por sus circunstancias personales, debido a situaciones vividas en su pasado, debido a su “pesimismo”. Pero por suerte, si crees eso, pero estás leyendo este artículo, tengo algo importante que decirte: Existe una fórmula de la felicidad y quizás no lo habías pensado nunca. Piensa, entre cuatro hermanos criados por la misma familia, no todos son iguales,  dos pueden ser más optimistas o tres, y uno más pesimista, o al contrario…. Eso significa, que en cómo actuamos frente a nuestra vida, hay un componente genético que en una primera instancia nos determina como personas más optimistas o con tendencias pesimistas. PERO… , (lo repito por si no ha quedado claro, que “pero” le quite valor a lo anterio, para darle fuerza a lo que ahora voy a decirte.) PERO la genética no lo es todo. Por fortuna, como seres humanos, no solo la genética determinará nuestra experiencia vital.

Martin Seligman, el padre de la psicología positiva, ha formulado la siguiente fórmula para la Felicidad.

S+C+V= UN SER HUMANO FELIZ

S: Set Genético. 

Para el Dr. M. Seligman, la S se corresponde con nuestro “set genético”. Esa predisposición marcada por genética con la que hemos nacido, a ser personas positivas en mayor o menor medida, heredando los mismos genes que nuestra madre o nuestro padre incluyen en su propio set genético y que a su vez, han heredado de sus propios progenitores. ¿Te has planteado a quien te pareces en este aspecto? Si lo analizas, es muy probable que uno de tus padres te haya heredado lo que a su vez también comparte con alguno de tus abuelos.

Ahora, de momento, la ciencia no ha inventado una manera de cambiar nuestros genes por otros. De todos modos, NI SE TE OCURRA!!! Porque no hay nada de malo (ni de bueno) en ser de una forma u otra. Somos diferentes. Simplemente. Y por suerte, esas diferencias son las que hacen que con algunas personas funcionemos mejor, o que con algunas personas nos emparejemos con mejores perspectivas de futuro, por ejemplo, a nivel pareja. Que uno sea más o menos positivo o negativo, no está ni bien ni mal, te lo repito. Simplemente es distinto y como es distinto, eso hace que uno aporte una perspectiva a la relación y que el otro aporte la suya, para enriquecer el resultado final, para formar un mejor equipo. Ahora, una vez que hayas descubierto cómo respondes tú, si con optimismo o con pesimismo, o si eres capaz de ver el lado bueno en las peores situaciones, o si incluso en las mejores circunstancias tu mente encuentra algo que podría mejorarse…. el siguiente paso es ACEPTARTE. Así como eres. Porque luchar contra tus genética te hará infeliz. Ser feliz no depende de nuestro set genético, sino del resultado de la ecuación de la felicidad. Sigamos

C: Circunstancias Personales 

Esta parte de la ecuación la conforman nuestras circunstancias personales, vivencias, experiencias, logros, situaciones buenas y no tan buenas, guerras, migraciones, hermanos, duelos, en definitiva, todo aquello que nos va ocurriendo durante nuestra vida. Para el resultado final de la ecuación de la felicidad, también es una parte igual de importante lo que incluye nuestra situación personal, a nivel social, pero también los aprendizajes que uno va haciendo a lo largo de su vida. La inteligencia emocional que uno va adquiriendo a lo largo de su vida, la resiliencia con la que nos enfrentamos a los distintos momentos que nos ponen a prueba. Esta parte de la ecuación no es algo que heredemos, es algo donde sí podemos tener una parte de “influencia”, ya que la actitud con la que nos plantamos delante de nuestras circunstancias personales, hará que tengamos una perspectiva diferente de nuestra vida. Una misma situación, puede influir de manera muy diferente en dos personas, dependiendo de su inteligencia emocional, de la resiliencia de cada una de ellas y de la actitud con la que se gestionen las distintas circunstancias.

V: Voluntad Personal

Este último sumando de la ecuación de la felicidad es el que quiero que analices con mayor detenimiento. ¿Por qué? Porque es el que depende única y exclusivamente de ti. Ya no entran aquí los antepasados, ni el pasado, el componente V solo podemos incluirlo en modo presente. Si vamos a despejar la fórmula de la felicidad, HOY el valor de la voluntad que ponemos nosotros en todo aquello que hacemos, será determinante a la hora del resultado final: Felicidad o Infelicidad.

¿Crees que estás poniendo de tu parte para conseguir tu felicidad? Recuerda, que ahora mismo no te estoy preguntando cómo eres, ni qué has vivido, simplemente te estoy preguntando: ¿Quieres poner de tu parte para SENTIRTE FELIZ? Si este valor es 0, es bastante probable que el resultado de tu fórmula de la felicidad sea negativo…. ¿A quién no le ha pasado algo malo en su vida alguna vez? Aunque hayas heredado el optimismo, que suma algo más que el pesimismo, igualmente puedes tener un resultado negativo en esta ecuación, porque tus circunstancias personales pueden ser durísimas (guerras, accidentes, violencia, etc) Por eso, tú voluntad, el valor V, es el factor de la fórmula de la felicidad que puede cambiar el resultado POR COMPLETO. Es el que único que podemos controlar.

Despejemos la fórmula. Pongamos ejemplos, con números, para que veas de manera gráfica el funcionamiento de la fórmula de la felicidad.

Imaginemos que los valores para S son los siguientes.

Set genético optimista, +1

Set genético pesimista -1

El valor C, nuestras circunstancias, es el que más subjetivamente puede variar. Por ejemplo, una situación, en el momento que se produce, puede tener un valor negativo. (Que se rompa una pareja, por ejemplo), pero tras unos años, cuando uno se ha vuelto a enamorar, la ruptura inicial ha pasado a ser necesaria para la nueva relación, por lo que ahora puede tener un valor positivo.

Por lo general, cuando estamos preocupados por nuestra felicidad suele ser cuando no nos sentimos felices… (no solemos cocinar o preocuparnos porque nos falte algo en la nevera cuando acabamos de comer 🙂 ) Entonces, supongamos que ahora tus circunstancias personales las tienes en negativo, por ejemplo, dándole un valor de -3

Si empezamos a despejar la fórmula, una persona optimista, tendría el siguiente desarrollo.

+1 – 3 + V = UN SER HUMANO FELIZ. 

Despejando, vemos que “de momento” está en -2 y que para que el resultado final de la fórmula sea positivo, como mínimo tendrá que poner una Voluntad en grado +3.

+1 – 3 + 3 =  + 1 UN SER HUMANO FELIZ. 

Al utilizar esta fórmula para determinar nuestra felicidad, tenemos la probabilidad de ser FELICES siempre. Porque a pesar de la genética, a pesar de las circunstancias, al ser nuestra propia voluntad una variable que nosotros tenemos en nuestras manos, estamos en disposición de aumentar nuestra felicidad en una forma directamente proporcional.

Si te ha tocado un -1 en tu set genético, y un -4 en tus circunstancias personales, AUN ASÍ la fórmula puede dar un resultado positivo. Depende de ti. Puedes pedir ayuda, aceptar que alguien te acompañe para trabajar la voluntad de ser feliz, y te aseguro que lo lograrás. No te quedes con la primera persona (salvo que funcione!!) Sigue probando. Sigue buscando ayuda hasta que conectes con la persona capaz de darle la vuelta a tu ecuación.

Recuerda, hoy, ahora, puedes despejar esta fórmula para ti y comprobar qué valor necesitas para la Voluntad de ser Feliz. Tú eres la persona determinante para ser feliz o infeliz en tu vida.

Porque no importa si en tu vida ha habido circunstancias desfavorables. Todos pasamos por momentos desagradables en nuestra vida, pero aun así, nuestra interpretación y lo que aprendamos de ellos, será lo que determine cómo nos vamos a sentir.

Por eso, APLÍCATE LA FÓRMULA.

Por eso, Despeja esta ecuación.

Si sientes hoy, que la felicidad está ausente en tu vida, prueba aumentar la variable V y así, en forma directamente proporcional aumentarás tu felicidad. En cambio, incluso con una genética favorable y unas circunstancias en positivo, pero sin poner voluntad en ser feliz, estarás atrapado en una vida donde no eres del todo feliz, ni tan infeliz como para hacer algo…. y esto, a la larga, pesa.

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Viki Morandeira

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