Afirmaciones Positivas ¿Por qué funcionan?

afirmaciones positivas

A casi nadie le es ajeno que las afirmaciones positivas están de moda. Los libros de Louise Hay,  el libro y la película El Secreto, la Ley de la Atracción, y los recién llegados libros de afirmaciones para colorear llenan los estantes de librerías, kioskos, grandes supermercados…

Y como casi todo en la vida, las afirmaciones positivas tienen defensores y detractores, evangelizadores y demonizadores que mantienen posturas totalmente opuestas. ¿Tú qué crees sobre las afirmaciones positivas? Vamos a hablar sobre este tema, no para convencerte de una cosa u otra, sino para que tú seas quien se forme una opinión al respecto.

Algunos hablan de “autosugestión” para definir el efecto que se puede perseguir al utilizar las afirmaciones positivas. Otros pueden mencionar al universo, a fuerzas invisibles que conspiran para que recibas aquello en lo que creas con firmeza y decisión…  Hay quien  afirma que es de ingenuos creer que por decir “Yo tengo éxito” alguien pueda lograr tan ansiada meta…  ¿Y si hubiera evidencias científicas?  A veces, necesitamos pruebas para creer en algo que nuestra mente se niega a aceptar como veraz.

Una de las frases célebres de Mark Twain dice: “Es mucho más fácil engañar a alguien que convencer a alguien de que ha sido engañado”  Cuando nos convencemos de algo, incluso aunque no sea cierto, resulta mucho más difícil que cambiemos de opinión que haber creído algo que no era del todo verdad.

No podemos ya pasar por alto las evidencias científicas que tras muchos estudios la Psicología Positiva ha demostrado. Pensar en positivo da mejores resultados que pensar en negativo.

Cuando Martin Seligman profundizó en el estudio del “desvalimiento aprendido” lo hacía tras haber presenciado cómo su padre, luego de algunos reveses de la vida, se rindió y dejó de tener pensamientos positivos sobre su propio futuro. Martin Seligman dedicó y dedica su vida a los beneficios de Pensar en Positivo. Las afirmaciones positivas funcionan y está demostrado por más de un estudio científico, pero sobre todo, por las personas que tenemos a nuestro alrededor. optimistas pragmaticos

Decía Helen Keller… “Ningún pesimista ha descubierto el secreto de las estrellas, ni ha navegado por mares desconocidos, ni ha abierto una puerta al espíritu humano. Y si nos paramos a pensar… seguramente encontraremos muchísimos ejemplos de emprendedores, científicos, soñadores, actores, inventores, personas de carne y hueso, como tú y como yo, que HAN CREÍDO con firmeza en que eso que “pensaban” era posible. Cuando creemos que algo es posible, cuando nada en nuestro interior duda de que podamos alcanzar algo, daremos los pasos necesarios para lograrlo.

Vivimos a un ritmo demasiado vertiginoso y quizás, creemos que las afirmaciones positivas operan como la magia: “de inmediato”. Pero la realidad es que todo requiere su tiempo.

En cambio, el pensamiento negativo, en palabras de la profesora María del Carmen Navarro Maldonado, puede considerarse como “la peste de las neuronas”. En un artículo que publicó en el 2008 se refiere a la incidencia que tienen nuestros pensamientos en nuestra vida.

Si reflexionamos al respecto, podemos recordar que muchas veces, cuando pensamos en negativo, estamos experimentando emociones negativas y a su vez, estas emociones, (ira, miedo, frustración) generan en nuestro organismo cortisol y otras hormonas que incluso llegan a afectar nuestra salud. Pensar en negativo, “hacernos mala sangre” como decían nuestras abuelas, nos enferma. Por algo lo dirían nuestras abuelas, ¿verdad?

Las afirmaciones positivas funcionan cuando REALMENTE PONEMOS TODA NUESTRA CONFIANZA Y FE EN ELLAS. Cuando podemos creer en algo, podemos dar los pasos necesarios, invertir nuestro tiempo en aprender, en mejorar nuestras capacidades, en hacer alianzas, en vencer nuestros propios miedos, para finalmente, materializar aquello que hemos afirmado.

postura corporal correcta 1Haz la prueba. Ponte de pie, o sentado, pero con la espalda recta, los hombres hacia atrás, el mentón ligeramente despegado del pecho, la mirada al frente. Como puedes ver en la imagen que hay aquí mismo. Yo le llamo “la postura de poder”. En los talleres online muchas veces hablamos de la importancia de esta postura. No termines de leer este artículo sin hacer, por ti mismo, un pequeño experimento. Adopta la “postura de poder”, prepara dos o tres afirmaciones positivas a tu elección, en las que puedas creer con total seguridad. Y dilas mientras respiras profundamente. Prueba, por ejemplo: Soy una persona feliz. Soy una persona sana. Todo es perfecto. Repite estas frases, dos o tres veces, mientras estás en la postura de poder y respiras profundamente. Puedes también cerrar los ojos si te apetece. ¿Lo haces ahora? Te espero….

¿Y? ¿Qué tal? ¿Cómo se siente? Nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestra realidad, están tan relacionados, tan interconectados que sería una negligencia obviar la importancia que tiene en tu propio futuro el PODER CREER EN TI y el poder creer que vivirás situaciones afortunadas, que tendrás un mejor futuro, que llegarás a celebrar tus logros. ¿Si tú no crees en ti, entonces quien? Recuerda, como dijo Nelson Mandela… Tu pequeñez no le sirve al mundo!!! 

Y no te quedes con ser optimista durante una semana…. No te dediques a repetir afirmaciones positivas SOLO durante unos días para desmoralizarte a la semana porque no se han convertido en realidad. Creer en que podemos es mucho más poderoso que querer algo. 

¿Qué te parece si escribes tus propias frases, tus propias afirmaciones positivas, y las tienes a mano para repetirlas todos los días, durante un mes? ¿Te animas a invertir 5 minutos de tu tiempo, cada día, durante solo un mes? ¿Es demasiado? Cuando acabe el mes, y puedas comprobar cómo te sientes, cómo desde tu interior sientes la fuerza de una vida más agradable, de un futuro que se carga de esperanzas, estoy segura que te parecerá que has invertido muy poco comparado con los beneficios obtenidos!!!

Y si eres de las personas que se considera “realista”, me encantaría intercambiar contigo opiniones, puntos de vista. Como optimista, las personas realistas siempre me han llamado la atención, supongo que por aquello de que los opuestos se atraen… ¿Qué les hace creer tan firmemente en que la opción negativa es más probable que la positiva? ¿y sabes qué me respondo? Lo mismo que decía Helen Keller, pero con mis palabras. Es imposible que una persona que no cree pueda lograr aquello en lo que no cree. Y por eso, ellos mismos crean su realidad, por eso, su propia negatividad hace que sus profecías oscuras se cumplan, por eso, cuando algo les sale mal, tal como ellos habían vaticinado, al final se quedan satisfechos, contentos por estar en lo cierto…. En cambio, un optimista, si algo sale mal, vuelve a intentarlo, se levanta y lo hace de otra manera, busca otro camino. NO fracasa, al final lo logra, porque el fracaso jamás fue una opción, porque su mente se inundaba de frases y afirmaciones positivas, o lo que es lo mismo, porque sus neuronas no se intoxicaban con pesimismo ni pensamientos negativos.

Lo siento por los realistas, por aquellos que no se consideran personas negativas…. porque aun no han descubierto que ellos mismos son artífices de todo lo que no conseguirán en sus vidas.

“Podemos crear la guerra o podemos crear la paz, somos creadores.”

Bruce Lipton

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico.

 

 

 

Anuncios