Ponle Freno a la Queja

¿Cuántas veces te quejas al día?

¿Te toca escuchar las quejas de los demás?

¿Qué obtienes al quejarte?

¿Se soluciona eso de lo que te quejas al contarlo a alguien?

O aún peor…. ¿tienes diálogos internos de queja continua?

 

Claro, podrás decirme que así como está el mundo es imposible no quejarse!!! Bien, como tu quieras…. pero …. vuelvo a preguntarte: ¿Solucionas algo al quejarte? ¿Te quejas a quien corresponde? O …. ¿sabes como convertir una queja en algo positivo?

Todos nos quejamos, es la pura verdad. ¡Pero quiero decirte que tiene solución! ¡¡Qué con unos sencillos pasos vas a poder librarte de las quejas de una vez por todas!!! No te digo que para siempre, porque quejarse es un deporte habitual en todos nosotros. Pero por lo menos, podrás eliminar aquellas quejas de las que tomes consciencia!!! ¿No te parece fantástico?

Bueno. ¿Nos ponemos en movimiento? Y como el movimiento se demuestra andando… (como decía un cómico en mi infancia) pues …andemos!!!

Te voy a explicar una sencilla técnica para limpiar las quejas de tu día a día. Pero no es solo dejar de quejarnos. Es “actuar” sobre ellas. A este ejercicio le he puesto por nombre:

 

Extirpación en casos de Quejitis Aguda.

1º- Empecemos por el principio, lo principal es saber ¿de qué me quejo?

Durante todo el día, ten a mano un lápiz y un papel. En tu bolsillo, sobre tu escritorio, a todas horas, en un sitio donde puedas verlo. Si no puedes tenerlo a la vista, procura tener otra cosa que puedas ver durante todo el día, como una cinta atada en la muñeca, o cambiarte un anillo de dedo. Algo que no sea habitual, que notes SI o SI.

 

2º- Cada vez que te escuches quejarte, o que pienses en una queja, APÚNTALA en el papel.

 

3º- A la noche, o al día siguiente, en un momento que tengas media hora libre, relee tu lista de quejas y somete a una de ellas a este interrogatorio.

a) ¿Me quejo de algo sobre lo que yo puedo actuar? ¿Depende en alguna medida de mí que esto cambie?

Por ejemplo, me molesta que haga calor, y es agosto, que eso cambie no depende de mi. Depende de mi pasar más o menos calor. Refrescarme, encender el aire acondicionado, pero no puedo cambiar que en Agosto haga calor.

En este caso, cuando no puedo cambiar aquello que me molesta, lo mejor es cambiar mi actitud.

a) ¿Cuánto tiempo he invertido en expresar esta queja? ¿Cuántos días, meses, años llevo quejándome de lo mismo?

b) ¿La he expresado a la persona o en el sitio adecuado?

Al quejarme en relación a la actuación de otra persona, ¿se lo digo a la persona que me produce ese malestar, para que esté al tanto y pueda cambiar su forma de actuar?

Veamos, voy a explicar este punto. Si me molesta que el perro del vecino haga pipi en la puerta de mi casa, y me quejo a mi marido, a mi suegra, a la vecina del otro lado, a mis compañeros de trabajo…. ¿dejará el perro del vecino de hacer pipi en mi puerta?

c) ¿Obtuve algún resultado al expresar esa queja?

d) ¿Cómo puedo cambiar la forma de expresar esa queja? ¿Como puedo expresar eso que me molesta, y pedir lo que yo necesito?

¿A qué me refiero con esto?

Por ejemplo, me molesta que mi compañero de trabajo venga y se instale en mi escritorio a contarme sus cosas cuando yo estoy ocupado trabajando.

En lugar de decirme: “Qué pesado es, ya está aquí otra vez” porqué no practico unas cuantas veces en decirme: ” Perdona, tengo que terminar este trabajo y necesito estar concentrado” Si me lo digo varios días seguidos, pronto tendré la suficiente fuerza para decirlo a mi compañero.

O me molesta que mi marido no me llame si va a retrasarse. En lugar de quejarme a otras personas, debo tomar acción sobre esta queja si quiero solucionarla. Y la única solución posible es dando a conocer a mi marido mis necesidades.

En lugar de decirle…. Me molesta que no me llames.

Prueba decir……… Cuando no me llamas me siento mal, para sentirme bien, necesito simplemente que me llames y me digas, llegaré veinte minutos más tarde.

Las quejas…. expresadas como necesidad en el momento adecuado, a la persona correcta, actúan como una varita mágica.

En cambio, si expreso mi queja como un requerimiento, como una exigencia….. producirá en el otro “INMEDIATAMENTE” la aparición de las tácticas de guerra.

Me refiero, con esto, a que si uno expresa una queja, EXIGIENDO, el otro, se defenderá ESCUDÁNDOSE y CONTRAATACANDO.

Cuando nos quejamos de actitudes o acciones de otras personas, muchas veces lo que nos molesta no es el HECHO, sino lo que PENSAMOS NOSOTROS sobre ese hecho.

Si quien va delante nuestro en una avenida, frena ante el semáforo en ambar. Nos molestará, o NO, dependiendo de lo que pensemos. Si vamos con prisa, seguro que soltamos una queja y algo más…. pero si vamos paseando…. el mismo hecho no nos afecta en absoluto.

Seguiremos hablando de las quejas….. porque da para más de un post!!! Aqui tienes uno más. 

Animo!!!! Quita hoy mismo alguna queja de tu mesa!!!!

Viki Morandeira

¿Eres de los que se la pasan quejándose? Pierdes el tiempo, amigo…

coaching inteligencia emocional

Pues claro!!  Todos tenemos quejas. Quejarse es ya como respirar, algo que hacemos incluso sin ser conscientes!

¿Podrías decirme de qué te quejas?

Una buena manera de resolver esas cuestiones que nos molestan, que nos agobian, que no nos gustan es HACER ALGO AL RESPECTO!!!

PUFF!!  ¿Difícil? Puede que no te guste hacerlo, pero ten por seguro, que HACER algo para cambiar aquello de lo que nos quejamos, es mucho más sano, y mucho más emocionalmente inteligente que continuar quejándote TODA TU VIDA!!!!

Hay una frase de Henry David Thoreau que dice:

No cambian las cosas, cambiamos nosotros. 

 

¿Te acuerdas de esas verduras, o de esa comida que de niño no te gustaba? Piensa en algo que no te gustara cuando eras niño, y que ahora comes. ¿Qué ha cambiado? ¿Ha cambiado el sabor del brócoli? ¿Ha cambiado el sabor del pescado? …. ¡No cambian las cosas, cambiamos nosotros! ¿Entiendes a lo que me refiero?

Esas circunstancias, esas situaciones de las que te quejas, son hechos que no te gustan. (Como el pescado cuando eras pequeño) Entonces, ¿qué piensas hacer? ¿Esperar a que cambie el sabor del pescado? Eso no va a ocurrir.   Pues ya ves…… por mí, sigue esperando……

Bien, ahora que ya has asumido, que no quieres llegar a anciano esperando que las cosas se resuelvan, entonces, ahora te dejo otra frase.

Si algo no te gusta, CÁMBIALO.

Si no puedes cambiarlo, cambia TU ACTITUD. 

De niña, no me gustaba “el coliflor” pero ahora si. No cambió el coliflor, ni su color, ni su textura, ni su sabor, cambié yo.

Luego de haber conducido algo de joven, y haber dejado pasar 15 años, con el tiempo y ya con 30 años me parecía difícil conducir, y ahora… ¡¡¡Ahora lo disfruto enormemente!!!  No cambió nada, cambié yo. Cambió mi actitud.

¿En qué cosas crees que puedes HACER algo para que sean como a tí te gustaría?

¿En qué aspectos no puedes hacer nada, más que CAMBIAR TU ACTITUD?

Quejarnos de lo que no es “perfecto” en nosotros, en nuestra vida, en nuestros compañeros de trabajo, en nuestra pareja, en nuestros padres, en nuestros hijos, en las situaciones cotidianas…. no las resuelve, no las cambia, no nos libera de la incomodidad, no nos libera del dolor. Expresar o no expresar una queja en voz alta no marca ninguna diferencia. Bueno, si, vale, en realidad si marca una diferencia. Si solo te quejas a ti mismo, si solo te quejas internamente de todo aquello que te incomoda te sentirás mal, frustrado, incómodo contigo y con la vida, te sentirás amargado. En cambio, si eres de aquellas personas que expresan sus quejas con amigos, familiares, pareja, etc, no solo te sentirás víctima y amargado, sino que además todas esas personas te verán como un amargado. ¿Esa impresión quieres dar a los demás? ¿Así quieres sentirte? Estoy convencida que no. Entonces, empieza por una situación a la vez y ve poniendo remedio a todo aquello de lo que te quejas. Uno a uno resuelve esos problemas y te aseguro que en el corto plazo dejarás de sentir que eres víctima de los demás, de las circunstancias, de la vida. Nada ocurre para amargarte a ti, expresamente a ti, simplemente, las cosas ocurren.

Si quieres, ya sabes, con un par de sesiones de Coaching Personal, podemos desterrar multitud de quejas, de insatisfacciones, de malestares que lo único que hacen es quitarte energías que podrías estar utilizando en conseguir tus metas. No te pases la vida quejándote. Pasa tu vida caminando hacia tus objetivos y sueños.

Tu Coach Personal

Mejora tu Vida con 18 cambios clave. (1º parte)

coaching emocional

Muchas veces, hemos escuchado, leído, que para que nuestra vida cambie, tenemos que emprender acciones. Y en gran medida, es así. Aunque nuestra vida, no solo cambia por emprender acciones, sino también por dejar de hacer algunas cosas que son improductivas o completamente negativas para nuestra vida.

¿Sabes todo lo que haces y está en contra de tu vida?

¿Sabes cuales son las conductas que deberías cambiar?

¿Tienes noción de qué es lo que no te ayuda a ser feliz?

Hace unas semanas, en el programa de radio semanal, que tengo en www.RadioLucena.es , hablé sobre 18 cosas que dejar de hacer.

¿Te animas a descubrir los 18 Cambios que necesitas hacer para Mejorar tu Vida?

1.- Deja de querer tener la Razón.

Muchas veces, no somos conscientes de todo lo que perdemos al intentar tener la razón en una conversación, al querer imponer nuestra “verdad”, o al no aceptar que los demás tienen derecho a tener otras culturas, otras perspectivas, otras ideas. ¿Por que la tuya tiene que ser más válida que la de otros? Tus ideas, tus verdades, tus razones, son las que son porque has nacido en un lugar determinado, en una época determinada, con una historia propia. Piensa… si hubieras nacido en la India, o en Inglaterra, o en Venezuela, tus ideas, tus creencias y tus razones, serían completamente distintas. ¿No crees?

 2.- Dejar de culpar a los demás por tus problemas o por tu sufrimiento.


Es mucho más cómodo pensar que los demás son los culpables de lo que ocurre en nuestra vida. Pero eso no resuelve nada. Aceptar nuestra responsabilidad es la única forma de cambiar nuestra vida, de dejar de sufrir y de resolver nuestros problemas. Nadie puede hacerlo por nosotros. Aprendiendo a liberarnos de culpabilizar, mejoramos nuestra vida de manera exponencial.

3.- Abandonar el Diálogo Interno Derrotista.


¿Sabes con quien pasas la mayor parte de tu tiempo? Contigo. Y esa vocecita interna que te habla todo el día, muchas veces, es la causante de tu falta de energía, de tu falta de confianza, de tu falta de fe en conseguir mejores resultados. ¿Qué pruebas tienes para afirmar que todo te irá mal? ¿Y si eligieras creer que puede irte mejor? Te aseguro que cambiar el diálogo derrotista, por un diálogo positivo y esperanzador, obrará milagros en tu vida.

4.- Dejar atrás la Queja.

¿Conoces algo más improductivo que la queja? Quien se acostumbra a la queja, sin luego ponerse manos a la obra a promover ese cambio necesario, no consigue nada. Si nos quejamos que sea siempre el paso previo para resolver aquello que nos molesta. Incluso así, siempre hay otra manera de expresarnos, diferente a la queja, que produce mejores resultados. Se llama, Asertividad, ¿la practicas?

5.- Dejar de buscar la Aprobación de los Demás.

¿Haces lo que sea para que los demás te aprecien? ¿Te cuesta decir que no a alguien? Para mejorar nuestra vida, necesitamos mejorar también este aspecto. Saber decir que no es saber respetarnos. Cuando buscamos la aprobación del otro, a veces, de manera enfermiza, conseguimos el efecto contrario. En lugar de aprobarnos, aceptarnos, aquellas personas de quien buscamos su aprobación, empiezan a dejar de respetarnos. Elegir hacer y decir lo que uno quiere hacer y decir es el camino para mejorar tu vida.

6.- No te compares ni busques impresionar a nadie. 


Compararse con los demás no es una buena técnica para avanzar en nuestra vida. Siempre habrá alguien mejor que tu, mas sabio, más hábil, mas paciente, mas elegante, mas…. en aquello en lo que te compares. Y también hay alguien que esta por debajo tuyo en eso que te comparas…. ¿verdad? Por eso, cuando sufres porque vives comparándote con los demás, y además, solo lo haces con lo que están por encima tuyo…. no ganas nada. Se tu mismo. Supérate a ti mismo. Cada día, busca aprender algo nuevo, mejorar una habilidad, y habrás conseguido impresionarte a ti mismo.

12 cambios mas que necesitas hacer en tu vida, la 2º Parte.  O puedes seguirme en facebook, donde comparto los enlaces de las publicaciones. Estaré encantada de contar contigo.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal