Cuento: El nudo en la sábana

En la vida no siempre tenemos, de niños, todos la misma fortuna a la hora de pasar tiempo con nuestros padres, o de verlos a diario. Incluso viviendo en la misma casa, los horarios laborales pueden ser tan poco amigables con el hecho de tener una familia, unos hijos, que acabamos viéndonos solo los fines de semana.

Recuerdo, de pequeña, ver a mi padre todos los días. Pero también había días en los que salía de madrugada, cuando yo aún estaba durmiendo, y no era hasta la hora de la cena, cuando por fin lo veía ese día.

¿Cómo hacer para demostrar amor, para estar presentes, en la vida de nuestros hijos, cuando nuestro trabajo está muy lejos de una sana conciliación familiar? Quizás pensamos que nuestros hijos SABEN que le queremos, por que sino, ¿para qué estaríamos haciendo tantos sacrificios? O vayamos un poco más allá. Quizás tu pareja, tu hermana, tu padre, crees que DEBERÍAN SABER cuánto les quieres… ¿verdad? Permíteme compartir el cuento que hemos leído en Optimistas en acción, en el programa número 11 del 7mo año, o como en las series, >La Séptima Temporada< que suena mejor!! 🙂

sleeping-670737_640

Cuento: El nudo en la sábana

 

“En una reunión de padres de cierta escuela, la Directora resaltaba el apoyo que los niños necesitaban de sus padres, pidiéndoles que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.

Uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana. Cuando salía a trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo.

Cuando regresaba era muy tarde y el niño también dormía.

Explicó, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia. El no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en la punta de la sábana.

Eso sucedía absolutamente todas las noches.

Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.

(desconozco el autor)

Aunque este relato hable de ese “estar presente” de un padre, en sus hijos, cuando por tener horarios muy complicados o por viajar, no se pueden ver, también nos sirve para preguntarnos sobre otras relaciones.

¿Estamos seguros que los demás sienten nuestra presencia en el día a día? No hace falta grandes detalles para demostrar amor. No hace falta que el 14 de febrero hagamos un gran gasto o sea un gran evento, (aunque no hay problema tampoco en celebrar un día de manera más especial, por supuesto!!!) Un mensaje , un estoy pensando en ti, un ¡Qué tengas un buen día!, un corazón pintado en el vapor que ha quedado en espejo tras la ducha…. hay maneras sencillas y contundentes de demostrar que para nosotros, esa persona es importante.

Porque a veces, podemos equivocarnos al creer que “debería” saber que le quieres, por todo lo que haces. Recuerda que lo importante no es que tú lo sepas, sino que la otra persona LO SIENTA.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Anuncios