Sobre el Matrimonio, del libro El profeta de Khalil Gibran

el profeta khalil gibran

Hace unos días, en uno de esos retos que circulan por las redes sociales, una muy buena amiga me retó a compartir 7 días, 7 libros. Ella me nominó compartiendo el libro El hombre en busca de sentido, de Víctor Frankl. Un libro que leí hace diez años y que me ayudó a tomar fuerzas en un momento duro de mi vida. Ahora me tocaba a mí, una vez aceptado el reto, compartir un 7 libros. No sabía cuál elegir, así que caminé hasta la biblioteca y tomé uno pequeño, antiguo, de hojas de un color entre marrón y amarillo… señal de los muchos años de este libro. El Profeta, de Khalil Gibran.

Este libro, que a está a un lustro de cumplir 100 años de su publicación, maravilla por su sencillez, por su la verdad casi universal de sus conceptos.

En este les comparto un fragmento, cuando Almitra pregunta al poeta diciéndole: ¿Qué nos diréis sobre el Matrimonio, maestro?

 

Amad con devoción,

pero no hagáis del Amor una atadura.

Haced del Amor un mar móvil

entre las orillas de vuestras almas.

Llenaos uno al otro la copa,

pero no bebáis de la misma copa.

Compartid vuestro pan,

pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres,

pero que cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas de un laúd están separadas

aunque vibren con la misma música.

Dad vuestro corazón,

pero no para que vuestro compañero

se adueñe de él.

Porque sólo la mano de la Vida

puede contener los corazones.

Y permaneced juntos,

pero no demasiado juntos.

Porque los pilares sostienen el templo,

pero están separados

Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés,

ni el ciprés bajo la del roble.

El ser humano busca estar en pareja desde hace millones de años. Pero aún no hemos aprendido cómo hacerlo sin sufrimiento, sin dolor. Deberíamos ser expertos en algo que forma parte de la esencia de nuestra especie. Nos necesitamos mutuamente para continuar poblando la tierra en la que vivimos. Nos necesitamos para engendrar a nuestros hijos, pero cada vez más para compartir la crianza, el sustento, la seguridad, el amor tan necesarios para que nuestros hijos conformen su propia vida, sean la próxima generación.

Y aun así no hemos aprendido a vivir ese amor sin ataduras,

Amamos con “posesivos”, “mi mujer”, “mi marido”, porque no hemos aprendido a amar sin la atadura de la posesión.

Amamos buscando que nuestra razón sea aceptada  como “La Verdad”, con la necesidad de que se nos de la razón en las discusiones, sin comprender que es bueno estar de acuerdo en que NO en todo estaremos de acuerdo.

Amamos sin comprender que nuestras diferencias son beneficiosas y que es bueno aceptarlas pero sobre todo respetarlas.

Amamos sin entender que el amor no puede asfixiar, imponer o decidir por el otro.

Amamos sin tener en cuenta que cada uno necesita su propio camino, a la par, pero no el mismo.

Amamos queriendo ayudar cuando hacerlo debilita al otro, que al ser ayudado, no aprende por si mismo a resolver.

Amamos faltos de inteligencia emocional y convertimos la convivencia en un griterío constante, donde las prisas por llegar puntuales son más importantes que la sonrisa y la serenidad.

Amamos faltos de empatía cuando intentamos convencer al otro que hacerlo a nuestra manera será mejor, sin pararnos a pensar que lo que es mejor para mi puede no serlo para mi pareja.

Amamos poniendo como prioridad aspectos materiales de la vida, excediéndonos en las horas de trabajo, buscando el mejor sueldo porque pensamos que así la familia está mejor, pero pagándolo con nuestra infelicidad.

el arte de no amargarse el matrimonioAmamos ingenuamente, como digo en mi libro, El arte de NO amargarse el Matrimonio,

Ingenuamente “Nuestro matrimonio es algo que ya no ponemos en duda, nuestra relación está por encima de todo. Ingenuamente, vemos a otros separarse, pero seguimos pensando que eso es cosa de los demás, no nuestra.”

Amar es un verbo, es una acción y podemos estar “accionando” equivocadamente. De lo contrario no se explica que cada vez aumente el número de divorcios, de fracasos, en algo que llevamos necesitando hacer bien, por la continuidad de nuestras sociedades, desde hace millones de años.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Cuento: Las Piedras Grandes Primero!

A menudo vamos corriendo todo el día. Preocupados, demasiado preocupados por cosas importantes. Que nuestro trabajo salga bien, es importante. Que nuestra empresa venda más, es importante. Que nuestra casa esté organizada, es importante. Que estudiemos y trabajemos es importante. Pero…. ¿sabemos diferenciar entre Importante y Valioso? En nuestra vida, en la mía, en la tuya, todos tenemos cosas importantes, pero también tenemos algo “valioso”, que es mucho más importante que todo lo demás. No descuides lo valioso. Te dejo un cuento que refleja muy bien a lo que me refiero.

 

cuento las piedras grandes

En una conferencia sobre la Gestión del Tiempo, un experto asesor hizo lo siguiente:

 

Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa,

junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:.

Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco.

Luego preguntó: Esta lleno?

 

Todo el mundo lo miro y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con piedras más pequeñas, como garbanzos. Metió parte de ellas en el frasco y lo agitó.

Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes.

El experto sonrió con ironía y repitió: Esta lleno?

Esta vez los oyentes dudaron:

Tal vez no, Bien!

 

Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco.

La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras.

Está lleno? pregunto de nuevo. – No!, exclamaron los asistentes.

Entonces, esta vez tomó la taza de café que tenía sobre su mesa y la tiró dentro del frasco.

 

A fin de que los asistentes vieran el valor pedagógico de este ejercicio, el experto preguntó:

Bueno, que hemos demostrado?,

 

Un alumno respondió:

Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.

¡NO!,dijo el conferenciante: Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después, y además, que siempre queda un hueco para tomar un café con los amigos.

¿Cuales son las grandes piedras en tu vida?.

¿Crees que estamos hablando de trabajo, de proyectos, de emprendimientos?

Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada. Estas son nuestras piedras grandes.

 

Recuerda, ponlas primero. El resto encontrará su Lugar.

viki morandeira

 

 

 

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