Cuento: La parábola del Caballo

 

frases para empezar la semana

Este cuento, forma parte de la recopilación hecha por Jaime Lopera Gutierrez y Marta Inés Bernal Trujillo, en su libro: La Culpa es de la Vaca.

La parábola del Caballo

Un campesino que enfrentaba muchas dificultades, poseía algunos caballos que lo ayudaban en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los mejores caballos había caído en un viejo pozo abandonado. Era muy profundo, y resultaría extremadamente difícil sacarlo de allí.

El campesino fue rápidamente al lugar del accidente y evaluó la situación, dándose cuenta de que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el costo del rescate, concluyó que no valía la pena, y pidió al capataz que sacrificara al caballo tirando tierra al pozo hasta enterrarlo. Y así se hizo.

A medida que la tierra le caía encima, el animal la sacudía. Esta se acumuló poco a poco en el fondo del pozo, permitíendole subir. Los hombres se dieron cuenta de que el caballo no se dejaba enterrar sino que, al contrario, estaba subiendo, hasta que finalmente consiguió salir del socavón.

A veces, en nuestra vida, nos sentimos metidos dentro de un pozo, poco valorados, pisoteados, viendo que los otros nos quieren tapar con la tierra de la incomprensión, del egoísmo, de la falta de apoyo.

¿Sabes?

Tú también puedes ser como el caballo de esta parábola. Es tu decisión aceptar que la tierra que otros te lanzan te tape, o sacudírtela con fuerza y subir sobre ella para salir del pozo. Recuerda, cuanta más tierra te quieran tirar encima, más tendrás para usarla de punto de apoyo para subir y salir adelante.

Tu vida, depende de tus decisiones. Si aceptas, si toleras, si te quedas con lo que te tiran… serás tu mismo quien decida tu entierro. En cambio, si no aceptas esto, si eres protagonista activo de tu vida, si usas todo lo que está a tu alcance para crecer, dentro de poco, en lugar de tirarte tierra, querrán acercarte a tí para saber cómo lo has hecho.

¡Te lo aseguro!

No te resignes. Atrévete a brillar. Aún no es tarde para ser felices!!

Taller 21 días para Retomar las Riendas de tu vida.

 

viki morandeira

Tu Coach Personal

 

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cuentos con inteligencia emocional

Cuento: Crecer como un Arbol

Comparto con ustedes, uno de los cuentos de mi libro A ti te Cuento, que pueden ver en este enlace y pedirlo tanto en papel como en ebook. 

Aquí va, espero que les guste!

 

 

 

Para mí, no hay mayor placer que dormir una siesta,

sobre el cesped y bajo un árbol. Les dejo un cuento

de mi autoría, para entender a los árboles y aprender

de ellos…


Un día, caminando para buscar un árbol que me cobijara, encontré dos

que estaban juntos. Uno era pequeño y parecía un poco enfermo, eran

de la misma especie y no me preguntes porque lo se, pero tuve la

sensación que habían sido plantados el mismo día. El otro, era mas

frondoso y parecía tener mas que compartir, los toque a los dos y

finalmente me recosté a la sombra del mayor.


En unos minutos, comencé a escuchar unas quejas…


Siempre igual..

Cada día tengo que aguantar el mismo desprecio…

La gente es muy egoísta, solo buscan su comodidad…

El constante sonido quejumbroso ceso de pronto, cuando se escucho

otro sonido, mas profundo, calmo y relajante.


Era algo así como ..

Eres hermoso, igual que yo, porque venimos de la misma semilla. Si tu

quisieras tendrías a mas gente cobijada bajo tu sombra.

 

Si, pero la culpa es tuya. Si tu no estuvieras ahí, me elegirían a

mi, eso ya lo se.


Mientras no te hagas responsable de ti mismo, encontraras siempre a

quien culpar por tu falta de decisión y por no llegar tan alto como

puedes llegar.

 

Claro, pero de todos modos es tu culpa, tienes raíces mas grandes y

consigues mas agua y nutrientes que yo…

 

Y cambiando el tono, de quejumbroso a ligeramente humilde pregunto

Dime, como lo has hecho?

 

Cuando nuestras semillas viajaban juntas por el aire y caímos juntos

en esta ladera, comprendí que tenía una responsabilidad , para llegar

a sobrevivir debía buscar agua, formar raíces y asentarme. Luego, una

vez conseguido esto, no me conforme con ser responsable y descubrí que

tenia una misión… Crecer y crecer hasta donde da mi potencial. Por

eso, mi tarea diaria es estirar un pocos mas mis raíces, buscar nuevas

aguas, alimentarme mejor… Y así , cuanto la gente agradece mi

esfuerzo sentandose a mi sombra, vuelvo a aprender cada día que estoy

aqui por esa misión, y con renovadas fuerzas y alegría, agradecido,

vuelvo a estirar mis raíces un poco mas allá, mas profundo,

experimentando nuevas aguas que me ayudan a seguir creciendo,,, así lo

hago.

 

Como lo has hecho tu?

Yo cuando caímos aquí, vi que la tierra era fértil, que cada tanto

caía algo de lluvia y eso me proporcionaba alimento. Te veía a ti

esforzarte, estirarte para llegar mas lejos, y te tache de ambicioso.

En cambio, yo me quede recogiendo cómodamente el agua que llegaba a

mis raíces. Como cada tanto llegaba. No necesite esforzarme.

Ahora, ya mis raíces se han endurecido y atrofiado y por mas que lo

intento no crecen como las tuyas.

 

Si dejaras de mirarme, y aprendieras que triunfar es superarse a

uno mismo y no ganar a los demás, creeme, llegarías mas lejos.

 

Una brisa suave y húmeda me despertó. Había dormido plácidamente

hasta que una lluvia de primavera estaba dando su primer aviso..,

 

Pasados unos años, volví a esa pradera, y me asombro ver dos árboles

casi iguales, bellos, con sombra y estupendo aspecto. Al sentarme

apoyado junto al tronco del que era ligeramente pequeño, recordé un

sueno que tuve una vez sobre dos arboles

 

Y al recordar aquel sueño, me dije a mi misma… Que tontería

de sueño!!!

Los arboles siempre crecen hasta el máximo de su potencial, solo los

hombres nos conformamos y acomodamos para luego quejarnos y culpar a

los demás de nuestro destino…

 

Me recosté y volví a echarme la siesta.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Cuento: El círculo del odio

Un cuento para recordar cuando te encuentras dentro del círculo, y para que recuerdes que tú decides cuando quieres salir de él.

Un importante empresario, estaba enojado y regañó al director de uno de sus negocios. El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado porque había un abundante almuerzo.

La señora, gritó a la empleada, que luego de la regañina, rompió un plato y dió una patada al perro porque la hizo tropezar.

El animal salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por allí. Cuando ella fue a la farmacia, para hacerse una curación, le gritó al farmacéutico porque le dolió la aplicación de la vacuna. Este hombre, llegó a su casa y le gritó a su  madre, porque la comida no era de su agrado.

La señora, manantial de amor y perdón, le acarició la cabeza mientras le retiraba el plato y le decía:

“Hijo querido, te prometo que mañana haré tu comida favorita. Trabajas mucho, estás cansado y hoy precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumdadas, para que puedas descansar bien. Mañana te sentirás mejor”

Lo besó y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos. En ese momento, se interrumpió el círculo del odio, al chocar con la paciencia, la aceptación, la dulzura, el perdón y el amor.  

Porque tú siempre puedes decidir terminar una discusión, porque no importa el tamaño de la ofensa, hace más daño continuar la pelea. Somos nosotros quien podemos dar el primer paso, para que el círculo del odio se apague, para que la llama de la ira se extinga. Aceptando que el otro puede tener un mal día y que su actitud no es algo personal contra nosotros. 

 En el taller online de Inteligencia Emocional para la acción, trabajamos una semana entera en la correcta gestión de la ira. Tu cambias tu actitud y el mundo cambia a tu alrededor. 

Si quieres aprender Inteligencia Emocional, consúltame.

En nuestras relaciones personales muchisimas veces no somos conscientes de seguir alimentando el círculo del odio. Cuando escuchamos al otro desde nuestra necesidad de que nos comprenda y no actúe con ira, sentimos dolor y eso sigue alimentando nuestra necesidad de defendernos, de atacar, o de expresar esa ira con otras personas. En cambio si buscamos comprender por qué se siente así, si escuchamos sus palabras para comprender qué nos están diciendo de ellos mismos, en lugar de personalizar su ataque, podremos calmarnos, actuar con inteligencia emocional, con empatía y así evitar que el círculo del odio siga creciendo y nos tenga a los dos dentro.

No importa lo que hagan los demás. Si tu cambias, ellos cambiarán para adaptarse. Si tu actúas con serenidad, día tras día, pronto verás los resultados.

Recuerda, dos no discuten si uno no quiere. Puede que la persona con la que estás discutiendo internamente tampoco quiera discutir, pero no sabe como controlar sus emociones, no sabe como gestionar su frustración, su ansiedad, su rabia… aún así, tu puedes ayudar a que la situación no se convierta en un conflicto si permaneces en calma, si te alejas de sus expresiones de ira y no las asumes como un ataque personal hacia ti.

Piensa: Lo que los demás hacen o dicen nos habla de ellos. Busca entender ese lenguaje que no se te está expresando con palabras. Con paciencia y dándole y dándote el tiempo necesario, mejoraran ambos en comunicación efectiva, en comunicación emocional. Recuerda, el primer paso  para comunicarse es comprender. Si personalizamos, no estamos comprendiendo al otro.

Tanto en el taller de Comunicación Asertiva, como en el taller de Inteligencia Emocional podemos trabajar estos aspectos tan importantes para ser más felices con las personas que más queremos. Mejorar nuestra inteligencia emocional y nuestra asertividad tiene como beneficio ser personas mucho más felices. Si realmente quieres dejar de quejarte de los demás y ser más feliz, ya lo sabes. Asume tu parte de responsabilidad, aprende, mejora. Los demás lo harán a su ritmo.

 

Viki Morandeira

 

Cuento: La taza de té

Este cuento nos ayuda a entender nuestros sentimientos y a no personalizar el dolor que podemos sentir cuando alguien, con su taza llena, no es capaz de comprender que pensemos de manera diferente, o que tengamos creencias, conocimientos, opiniones o verdades que no son iguales a las de ellos. Yo en el pasado era como el profesor. Y sin querer, la manera en que llevaba mi taza llena a todos lados, iba haciendo daño a los demás. Necesité vaciar mi taza y eso no solo me hizo más feliz a mi, sino y lo que es más importante, a las personas con quienes comparto mi vida.

En el taller de Comunicación Asertiva, estaba trabajando el tema de las quejas con una cliente, cuando surgió este frase:

• No puedo soportar que obvien mis comentarios cuando intervengo en el diálogo de la cena, y hagan como si no lo hubieran escuchado

Pude imaginar el dolor de esta persona al no sentirse escuchada, al sentirse menospreciada por su propia familia. Pude comprender una vez más el dolor que yo misma había producido por llevar mi taza llena. Sin duda, su familia no puede escucharle porque llevan sus tazas llenas.

Porque seguramente piensan muy diferente, son muy LÓGICOS y ella ya ha dejado de serlo, porque seguramente ella ha encontrado mundos diferentes, que le apasionan, donde ha aprendido y encontrado espacios maravillosos, llenos de paz y de gente hermosa. Pero ellos aún tienen su taza llena y no cabe nada nuevo en su interior. Para ellos no existen otras realidades que las que ya creen reales. Pueden incluso tomar por tontas a las personas que no tienen su misma lógica, su misma verdad y por eso no le dan importancia a las palabras, a los comentarios de mi cliente. No es su intención lastimarla, ni menospreciarla, pero es el resultado que se obtiene al personalizar sus conductas.

¿Cómo evitar sentirnos mal cuando alguien no entiende nuestro punto de vista?

NO intentes evangelizarlos, no intentes que comprendan. Porque no pueden. Todo lo que ganas es que te vean a ti como una persona ingenua, como alguien que se cree cualquier cosa, como alguien que no es inteligente. Porque algunas personas, cuando son demasiado “lógicas”, cuando “su verdad” es la única posible, menosprecian cualquier otra idea. Cualquier otra posibilidad, cualquier otra cultura, cualquier otra verdad. NO INTENTES QUE TE ENTIENDAN. NO ESTAN PREPARADOS PARA HACERLO.

Y aquí les dejo una reflexión cortita… este hermoso cuento.

Posibilidades

Tienes suerte, cuanto menos sabes de algo, mas posibilidades tienes de aprender.

Una taza de té

Un sabio japonés, conocido por la sabiduría de sus doctrinas, recibió la visita de un profesor universitario que había ido a verlo, para preguntarle sobre su pensamiento.
El profesor universitario tenía fama de ser creído y orgulloso, no prestando nunca atención a las sugerencias de los demás, creyéndose siempre en posesión de la verdad.

El sabio quiso enseñarle algo. Para ello, comenzó por servirle una taza de té. Comenzó echando el té poco a poco. Hasta que la taza se llenó.

El sabio, aparentando no percatarse que la taza estaba ya llena, siguió echando té y más té, hasta que la taza reboso y el líquido comenzó a manchar el mantel.

El anciano mantenía su expresión serena y sonriente.

El profesor de universidad, miró desbordarse el té, tan estupefacto, que no lograba explicarse una distracción tan contraria a las normas de la buena urbanidad; pero, a un cierto punto, no pudo contenerse y dijo al anciano sabio:

 

¡Esta llena! ¡Ya no cabe más!

 

El sabio, imperturbable y sin inmutarse, le dijo:

 

Tú también estás lleno, de tu cultura, de tus opiniones y conjeturas eruditas y completas, igual que le ocurre a esta taza.

¿Cómo puedo hablarte de la sabiduría, que solo es comprensible a los ánimos sencillos, abiertos, si antes no vacías tu taza?

El profesor comprendió la lección y desde aquel día se esforzó en escuchar las opiniones de los demás sin despreciar ninguna de ellas.

 

Cuento japonés.

Si lo deseas, puedes escucharlo aquí.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal