Revista Yo Dona

viki morandeira

 

Cuando la periodista Ana Goñi me contactó para preguntarme sobre la Crisis de los 40 me quedé un poco sorprendida. Uno no suele recibir llamadas de los medios gráficos nacionales para preguntarte algo. Pero claro, tras publicar ¿Qué le pasa a mi Esposo? Como ayudarte y ayudarlo durante su crisis de los 40, con Editorial Círculo Rojo, y tras escribir unos cuantos, (unas decenas de “cuantos” 🙂 ) artículos en mi blog y para otras webs, tampoco era algo para asombrarme tanto. Igualmente, siempre emociona. Supongo que los “mega famosos” tendrán ya dentro de su zona de confort el responder llamadas de periodistas crisis de los 40reconocidos, pero de momento no es mi caso. No lo era en ese momento, allá por finales del 2012. El hecho es que respondí a sus preguntas, y como no sabía bien cuando se iba a publicar el artículo, se me pasó ir cada domingo a comprar el periódico donde viene como suplemento la Revista Yo Dona.

Y este año, ya ves…. 3 años después, “buceando” por internet encontré el artículo completo y la portada donde salió ese artículo. No habla en concreto de la crisis de los 40 del hombre, pero siempre hace ilusión cuando nuestro nombre sale impreso en una revista de gran tirada nacional.

Por si tienen curiosidad, aquí debajo están los enlaces del artículo completo. Solo son dos líneas donde sale mi nombre, pero la verdad es que siempre es agradable y de agradecer que una periodista se tome el tiempo de preguntarte, escucharte y citarte en sus artículos. Así que, aunque 3 años tardes, ¡Gracias Ana Goñi!

 

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Y ahora continuo con “noticias”, ya que el lunes pasado hicimos la primera presentación oficial de mi último libro, El arte de no amargarse el Matrimonio en la Biblioteca Municipal de Carcabuey, en Córdoba. Es la tercera vez que voy y la verdad es que todas las veces me he sentido tan bien acompañada, tan cómoda, que me apetecía empezar por visitarlos en primer lugar a los carcabulences. Bueno, en realidad a excepción de un caballero el resto eran todas mujeres! Y una de ellas justamente me preguntaba… ¿Por qué somos las mujeres las que más nos interesamos en estos temas, en el crecimiento personal y la mejora del matrimonio?

Tengo una teoría, quizás un poco rebuscada…. o quizás equivocada…. pero es la que tengo. 🙂

Las mujeres, hace millones de años, nos quedábamos en la cueva cuidando de los niños mientras el hombre salía con otros cazadores a buscar el alimento. Las mujeres necesitamos aprender habilidades sociales para no terminar matándonos a palos con las otras mujeres cuando nuestros hijos se peleaban…. Necesitamos aprender a comprendernos y a gestionar conflictos. Lo llevamos haciendo desde hace millones de años!!! En cambio, el hombre, necesitaba silencio para poder cazar, necesitaba estar quieto para no espantar a las presas… y así, cada hombre agazapado, su puesto y sin decir ni mu y solo comunicarse por señas, supongo que aprendieron a no preocuparse por los conflictos porque se generaban menos.

Nosotras, con esta teoría cavernícola…., buscamos desde tiempos inmemoriales resolver conflictos, saber cómo hacerlo y por eso creo que nos interesamos más en esto que los hombres…. Por supuesto que las cosas han cambiado y cada día es más parejo el interés por aprender cómo gestionar un conflicto en pareja, o cómo comunicarnos con empatía, y aún nos queda mucho camino por recorrer.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

El amor y la Felicidad

Si sueles leer mi blog, sabrás que estoy compartiendo una serie de post sobre la Felicidad, inspirados en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, en el que el ponente del curso nos habla de los 7 pecados que matan la felicidad para luego hacer énfasis en los 7 hábitos que necesitamos incorporar para una Vida Feliz. Abajo, al final del artículo de hoy, encontrarás los 4 enlaces anteriores. Igualmente puedes empezar a leer este, y luego continuar con los demás. Hoy es el turno del 3º pecado.   La Necesidad de ser amados para ser felices, o su opuesto, necesitar estar solos para serlo.

soledad infelicidad¡Como negar que somos seres sociales! Ayer mientras paseaba con mi esposo y nuestra hija pequeña, por el Jardín Botánico-Histórico La Concepción, presencié una escena vivida decenas de veces en años anteriores. Una niña, de unos dos añitos, corría, llorando, con los brazos abiertos, hacia donde estaba su padre, esperándola, agachado junto al carrito donde había un bebe, su hermanito supongo, también con los brazos abiertos. Necesitamos el consuelo de otro ser humano cuando algo nos ocurre, la niña había tropezado y necesitaba el amor de su padre, a pesar de ir seguida muy de cerca por su mamá. El amor, desde nuestros primeros pasos, es una necesidad. Pero no solo cuando estamos tristes o hemos tenido un problema, sino también en los momentos de felicidad. ¿Recuerdas a tus hijos gritar: Mira mamá, Mira papá!, cuando estaban haciendo algo de “valientes”?

Está claro que si cada vez que necesitamos amor, lo percibimos, lo tenemos, no habría motivos para ser infeliz…. ¿o si? A veces tenemos y percibimos ese amor, por parte de nuestros padres, o de nuestros hijos, pero nos falta el de nuestra pareja. O podemos tener el amor de nuestra pareja e hijos y sentir la falta del amor de un hermano o un padre…. O incluso en el trabajo, o en la universidad podemos sentirnos poco integrados si los demás no actúan con ese amor que esperamos. Los seres humanos somos seres sociales, formamos grupos y nos hace felices esa sensación de “pertenencia a un grupo”. Incluso hay evidencias científicamente probadas sobre la importancia del afecto desde nuestros primeros años de vida y la correlación entre esto y el hecho de ser adultos emocionalmente sanos. Ahora bien, si has llegado hasta aquí, no permitas que lo que te falte o ha faltado te haga sentir incompleto o infeliz. En el 3º hábito aprenderás a resolverlo plenamente.

¿Cómo te sientes en los grupos a los que perteneces? ¿Qué te hace infeliz en alguno de esos grupos? Espera… solo piensa… no tomes decisiones, por lo menos hasta después de leer el hábito que es necesario incorporar para paliar la infelicidad que nos produce el 3º Pecado que mata la felicidad.

Sentirnos queridos y conectados nos hace sentir felices. Sentir lo contrario nos hace sentir lo contrario. Pero con una salvedad…. La felicidad compartida se multiplica, y la tristeza, cuando no es compartida, duele más, no se libera.

A veces nos enfocamos en lo que nos falta, en lo que no se nos dio, en lo que los demás no nos están dando…. y creemos que nada dependencia emocionalpodemos hacer si esto ocurre. A veces, intentamos pedir ese amor que necesitamos para no sentirnos solos o excluidos, buscamos recibirlo, pero no llegamos a transmitir, a conectar con el otro de manera que nos entienda…. y podemos caer en la impotencia aprendida. Nos rendimos porque creemos que nada de lo que podamos hacer “ya” pueda cambiar o mejorar la situación. Pero, como te decía antes, no te apresures a rendirte, no te apresures a decidir que nada más puede hacerse, sigamos adelante hasta llegar a cambiar ese pesimismo por optimismo y acción.

Como seres humanos tenemos la necesidad de sentirnos amados, pero cuando lo hacemos de una manera “enfermiza”, enfermamos. La solución tampoco es decirnos: “No necesito a nadie” y buscar alejarnos de todas esas personas a quienes internamente necesitamos. Como siempre, nada en exceso es sano.  Cuando no nos sentimos amados, arrastrarnos para buscar el amor de otra persona es tan malo como convertirnos en alguien frío y distante. Ambos extremos nos hacen personas infelices.

apego toxico

Esta infelicidad es algo que compruebo con mis clientes cuando trabajamos juntos por estar atravesando la crisis de los 40 de sus parejas. Incluso sin saberlo, algunas personas se han sentido poco queridas, no tenidas en cuenta, desconectadas de su pareja y eso les ha generado infelicidad. Esa infelicidad no es nada agradable y buscan la manera de evitar ese sentimiento.  A veces, volviéndose personas distantes, que ponen una barrera entre su pareja y ellos, porque no quieren sentir como al necesitar a esa persona y no sentirse conectados están experimentando dolor. En silencio se alejan. Quizás han intentado pedirlo, pero no han podido ni sabido llegar a ser comprendidos. Alejarnos puede darnos la efímera sensación de ser libres y autosuficientes. Podemos decirnos: No necesito su amor, me basto yo, como una manera de construir una muralla entre la persona que queremos para evitar ese dolor que sentimos. Detrás de esa pared pensamos que el dolor no llegará. Pero la realidad es diferente. Volvamos a que somos seres sociales. Necesitamos del otro, necesitamos sentirnos amados, formando parte de grupos donde somos aceptados. Y si no lo tenemos en casa, tarde o temprano buscaremos fuera una cura para nuestra soledad. Recuerda, lo que no se dice no es visible. Y lo que aún diciéndolo, no se ha comprendido por el otro, tampoco es visible.

Sentirnos amados y parte de los grupos a los que queremos pertenecer es importante para ser felices. Por este motivo, si en este instante crees que puedes mejorar en alguna de tus relaciones personales para sentirte más feliz, no mires hacia el otro lado, no culpes a los demás por lo que sientes. En este momento, siendo adultos, es necesario que asumamos la responsabilidad de mejorar nuestro estado emocional sin dejarlo en manos del azar ni en poder de los demás. Si queremos ser felices es necesario asumir que la única persona responsable de nuestra felicidad somos UNICA Y EXCLUSIVAMENTE NOSOTROS.

Para ello, continuemos con el siguiente post, donde profundizaremos en el 3º hábito para una Vida Feliz: Amar y Dar Amor o el Apego Seguro.

Puedes leer los artículos ya publicados pinchando sobre cada enlace. Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. El que estás leyendo

3º Hábito  AMAR Y DAR AMOR o APEGO SEGURO

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA PROPIA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

Alimentando al lobo equivocado

los dos lobos
¿Cómo pasamos de estar cómodos y tranquilos en nuestra vida a desear salir corriendo de ella?
Alimentando al lobo equivocado.

¿De qué me estás hablando?, dirás ahora…. O puede que recuerdes el cuento de LOS DOS LOBOS que compartí en mi blog hace tiempo y tengas una idea de lo que voy a hablarte.

Bueno, puedes leer ahora el cuento, pero regresa, porque lo que quiero que leas es la aplicación práctica, a tu propia vida, de este cuento.

Ante una situación podemos tener distintos comportamientos, y esos comportamientos, son el resultado de nuestros sentimientos. ¿Y de donde viene lo que uno siente? De alimentar al lobo correcto o al lobo equivocado… ¿Te lo explico?

Una persona hace algo que no es lo que tú esperabas, olvida llamarte el día de tu cumpleaños, le habías pedido un favor y no lo hizo, en algún momento, por algún motivo que ahora mismo ni siquiera es importante tener en cuenta, tenías una expectativa con esa persona y no se cumplió. ¿Cómo te sientes?

Es normal que uno se sienta defraudado, triste, que le invada incluso una cierta rabia por que no ha sido tenido en cuenta como esperaba…. pero de ahí a considerar a la otra persona una mala persona o no considerarla digna de tu amistad hay un gran paso. Y la diferencia está en alimentar al lobo equivocado. Podemos alimentar esos pensamientos que nos dicen que esa persona no nos quiere porque no nos ha llamado, podemos alimentar la rabia y querer pagarle con la misma moneda, podemos alimentar la frustración y alejarnos de esa persona sin siquiera pedirle explicaciones por lo sucedido…. Tenemos muchos pensamientos que al alimentarlos darán como resultado el deterioro de una relación, ya sea de amistad, de pareja o de trabajo.

Por ejemplo, en una relación de pareja en la que todo funcionaba y eran felices, también podemos caer en el error de alimentar al lobo equivocado y tomar una decisión que cambie el futuro de muchas personas por no haber tenido otra perspectiva al respecto. Pongamos un ejemplo.

Es probable que la relación con tu pareja funcionara BIEN. Tu pareja contigo estaba a gusto, todo iba casi bien, pero empezaron a tener distanciamiento en el sexo. Y su mente empezó a cuestionarse. ¿Esto es lo que quería para mi en una relación de pareja? ¿No me quiere y por eso no tenemos ya intimidad como antes? ¿No le importo y le da más tiempo a sus amigos, a los niños, a su trabajo? ¿No me presta atención y cada vez le importo menos?

A medida que se va alimentando la duda en la relación, a medida que alimentamos los pensamientos equivocados, al lobo equivocado, nuestra DUDA va creciendo más que la certeza en que tenemos una relación hermosa…. y claro, cuando hay algo muy grande, lo que queda pequeñito al lado no es fácil de ver…..

A menudo no nos cuestionamos nuestros razonamientos. Tomamos como válido aquello que pensamos sin siquiera cuestionarlo y esos pensamientos nos generan dolor, desazón, desilusión…. Alimentamos pensamientos en los que la situación es negativa y por lo general bastante peor de lo que es en realidad. Nuestra mente necesita respuestas y nos hacemos las preguntas equivocadas.

¿Y si te estás equivocando al pensar que tu pareja no te quiere?
¿Y si aquello que tú piensas que es un motivo para sus conductas en realidad no lo es?
¿Y si me planteara ser una persona proactiva en lugar de una persona reactiva?

¿Qué pasos puedo dar yo para que esta situación cambie?

La mayoría de las veces, cuando permanecemos alimentando al lobo equivocado (la desilusión, la furia, el victimismo, la intolerancia, la frustración) solo conseguimos que nuestras emociones sean cada vez más y más dolorosas.

¿Qué ocurriría si pusieras una dosis de optimismo en tu vida? La gran mayoría de las veces, cuando alimentamos al lobo correcto, cuando alimentamos la confianza, la alegría, la esperanza, la ilusión, la responsabilidad en lugar del victimismo, aquella situación que nos generaba dolor empieza a cambiar.

Tus relaciones no se deterioran por lo que hacen los demás, a veces, se deterioran por alimentar al lobo equivocado, por no dar los pasos necesarios para conseguir las mejoras que tú necesitas en esa relación, cuando alimentas la duda, cuando te encierras levantando muros para que esos pensamientos que alimentas sobre tu pareja no duelan y no le permitas acercarse.

Los demás no nos leen la mente. Los demás a veces no comprenden lo que hemos dicho. Los demás no siempre escuchan para comprender, a veces solo escuchan para responder y ante tu queja lo primero que hacen es quejarse. Recuerda, en una interacción entre dos personas cada uno tiene un 50% de responsabilidad en el perfecto funcionamiento de esa relación, pero en cuanto a comunicar, quien necesita comunicar algo es quien en ese caso tiene el 100% de responsabilidad de explicarse hasta que el otro entienda perfectamente qué estamos comunicando.

Este es un fallo de comunicación muy habitual, si el otro no nos entiende, si sentimos que no comprende nos rendimos, nos batimos en retirada dejando de asumir nuestra responsabilidad personal en ser entendidos. Es menos complejo decir “no me entiende” que enfrentarnos a varias conversaciones en las que busquemos ser comprendidos…. ¿Pero sabes el precio que tiene esta actitud? Cuando alimentas la idea de que el otro no te entiende y no te entenderá nunca estás muchas veces poniendo la primera piedra para construir un camino hacia el divorcio. ¿Te separas porque tu pareja no te entiende o porque tú no has sabido transmitir lo que necesitabas transmitir? Piénsalo.

Antes de dar un paso definitivo, agota todas las posibilidades. Antes de alimentar la frustración y la desilusión busca ayuda, aprende a comunicarte de manera efectiva, busca comprender qué es lo que la otra persona necesita escuchar para poder entenderte….. Te aseguro que vale la pena esforzarse para tener una comunicación plena, porque de ello dependerá el futuro de tu familia, de tu pareja, de tus hijos. Alimenta al lobo correcto. Alimenta el perdón, la aceptación, la alegría, la dicha…. Cada día puedes dar pequeños pasos enfocados a tener una actitud mucho más positiva hacia los demás y hacia las situaciones que vives. Recuerda, no eres víctima de los demás, tu vida no es el resultado de lo que los demás han decidido para ti. Estamos donde estamos por los pasos que hemos dado pero también y muy significativamente por los pasos que no hemos dado.

¿Cuántas veces no has buscado otra manera de explicar lo que necesitas para ser entendido por los demás?

Recuerda, La flexibilidad del emisor determina el éxito de la comunicación.

¿Cuántas veces has “soltado” lo que tenías que decir sin tener la seguridad de que te han comprendido?

La gente no siempre entiende lo que uno ha querido decir porque a veces no lo hemos expresado lo mismo que pensamos, o lo hemos expresado mediante una queja y el otro se ha defendido en lugar de comprendernos.

Recuerda: El motivo por el que te comunicas es para conseguir un determinado resultado, y tú eres la persona responsable de transmitir ese mensaje para que produzca en el otro un efecto. No es culpable el otro por no haberte entendido….

Cuando te enfrentes a una persona que está alimentando al lobo equivocado es necesario RECONOCERLO. Porque muy probablemente esa persona está viendo una realidad muy diferente a la que tú vives. Si tu pareja está alimentando la duda sobre la relación es necesario pasar de ser parte de su problema a convertirte en responsable de la solución.

Si un amigo, familiar o tu pareja,  está alimentando al lobo equivocado con respecto a la relación contigo, si te trata de manera diferente y tú no ves el motivo, es muy probable que tuviera expectativas que tú no conocías, no le lees la mente…. Pero aun así, ante un cambio de actitud de una de las personas que te importan es necesario actuar. NO alimentes en ese momento al lobo equivocado tu también!!  Pregunta, trata de saber qué fue lo que le hizo tener una actitud diferente hacia ti, escucha, busca comprender en primer lugar qué es lo que hay detrás de su queja. Recuerda, si alguien te dice algo no te lo dice para que tú te justifiques, sino para que le entiendas, para conseguir un cambio, para expresar una necesidad. Aunque no sepa hacerlo, si nosotros buscamos no sentirnos atacados de modo personal y elegimos buscar qué siente y porqué se siente así, estaremos alimentando al lobo correcto y podremos mejorar nuestra relación.

Cada día podemos construir o destruir. Cada día podemos mejorar o deteriorar una relación y cuanto antes tomemos consciencia de ello, mejor.

Viki Morandeira

Tu coach personal
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Cuento: Nunca te Ates

el aguila y el halcon
Nunca te ates

Muchas veces, creemos que nuestra pareja es nuestra vida. Vivimos pensando y haciendo lo mejor para nuestra pareja, olvidándonos de nosotros mismos.

Eso, no solo es perjucicial para uno, sino también para el otro. Muchas crisis de pareja, tienen como origen una excesiva dependencia emocional por una de las partes.

Otras veces, creemos que nuestra pareja tiene que ser como nuestra sombra, que tiene que tener una perspectiva de futuro igual a la que tenemos nosotros, que tiene que hacer las cosas de igual manera que nosotros las haríamos…. le queremos como un reflejo, como si fuera una continuación de nuestra mente.

Si quieres tener una vida feliz, tienes que recordar, que la felicidad es responsabilidad de cada uno y no de nuestras parejas. Si deseamos una pareja feliz tenemos que recordar que si nuestra pareja nos dice que si para no escucharnos más, eso es perjudicial a corto plazo y mortal para nuestra pareja a largo plazo.

Comparto contigo un cuento para ejemplificar este pensamiento.

NUNCA TE ATES

Una vez un guerrero indígena muy respetado y la hija de una mujer que había sido matrona de la tribu, se enamoraron y se amaban profundamente. Habían pensado en casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu.

Pero antes de formalizar el casamiento fueron a ver al Brujo, un hombre muy sabio y muy poderoso, que tenía elixires, y conjuros, hierbas increíbles, para saber si los astros estaban a su favor y si los Dioses los iban a proteger.

El brujo, les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes y que no había ninguna razón para que los dioses se opongan. Entonces ellos le dijeron que querían hacer algún conjuro que les diera la formula para ser felices siempre…

El brujo les dijo:

– Bueno hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si están dispuestos porque es bastante trabajoso.

– Sí, claro-, le dijeron.

Entonces el brujo le pidió al guerrero que: escale la montaña más alta, busque allí al halcón más vigoroso, el que vuele más alto, el que le parezca más fuerte, el que tenga el pico más afilado, y que vivo, se lo traiga.

Y el brujo le dijo a ella: a ti no te va a ser tan fácil, vas a tener que internarte en el Monte, buscar el águila que te parezca que es la mejor cazadora, la que vuele más alto, la que sea más fuerte, la de mejor mirada, vas a tener que cazarla sola, sin que nadie te ayude y vas a tener que traerla viva aquí.

Cada uno salió a cumplir su tarea. Cuatro días después volvieron con el ave que se les había encomendado, y le preguntaron al brujo:

– ¿Ahora qué hacemos?, ¿las cocinamos?, ¿las comemos?, ¿tomamos su sangre?, ¿qué hacemos con ellas?”

El brujo les dijo: – “Vamos a hacer el conjuro. ¿Volaban alto?”, preguntó.

– “Sí”, le dijeron.

– “¿Eran fuertes sus alas, eran sanas, independientes?”

– “Sí”, contestaron.

– “Muy bien”, dijo el brujo, “Ahora átenlas entre sí por las patas y suéltenlas para que vuelen”…

Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse, intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en el piso, y se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí.

Entonces el brujo de la tribu les dijo: – “Este es el conjuro: Si ustedes quieren ser felices para siempre:

VUELEN INDEPENDIENTES Y JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO”

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

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