¿Es imposible para ti?

Para algunas personas hay cosas imposibles. Algunas son reales, pero una gran mayoría de nuestros “imposibles” son ilusiones, son limitaciones que nuestra propia mente ha puesto a nuestra verdadera capacidad. Está claro que tenemos algunas limitaciones, por supuesto. No podemos saltar y llegar hasta la luna… pero ¿tus imposibles son absurdos como querer llegar de un salto hasta la luna o son situaciones reales, que otras personas SI han logrado?

Mi abuela siempre decía, Si otro puede hacerlo, yo también puedo hacerlo. Incluso,algunas veces, más que saber que otros pueden hacerlo, lo que necesitamos saber es que “no es imposible”. Eso me recuerda a un relato hermoso.

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Había una vez dos niños que patinaban sobre una laguna congelada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación.

Cuando de pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua. El otro niño viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron:

– ¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa piedra y sus manos tan pequeñas!

En ese instante apareció un anciano y dijo:

“Yo sé como lo hizo”…

– “¿Cómo?”. Le preguntaron al anciano, y él contestó:

– “No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo”.

 

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Ojalá nuestra mente permaneciera libre de “no puedes“, ojalá ninguna persona tuviera que escuchar durante su infancia, durante su vida, que algo de lo que quiere hacer le es imposible. Pero la realidad, la cruda realidad, es que tú, cuando eras pequeño, e incluso ahora, has escuchado muchas veces que “no podías” hacer algo.

Quizás no te lo han dicho de esa manera, pero con otras palabras, ese fue el mensaje que te han implantado en tu mente. Cada frase en la que te decían que no podías, ha ejercido en tu vida como una barrera, como esas barreras que ponen en una calle cuando está en obras…

 

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A menudo nos han hecho creer que no podíamos, o que era imposible….. que ese camino estaba cerrado para nosotros, y a pesar de los años transcurridos, a pesar de haber crecido, cambiado, madurado, podemos seguir teniendo esa limitación, esa barrera tan presente como el primer día que la pusieron delante de nuestros ojos. Otras veces, hemos sido nosotros mismos quienes nos hemos cerrado a la posibilidad de lograr aquello que anhelábamos. Como en el relato de El elefante atado…

Nuestras limitaciones mentales, a pesar de mantenernos sujetos con una simple cuerda… parecen cadenas que nos mantienen paralizados y esclavos de nuestros propios “yo no puedo”…

Decía Henry Ford, “Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, en ambos casos tienes razón”.

Y de pequeños, se nos ha dicho tantas veces “no hagas esto”, “no hagas aquello”, que cargamos a nuestras espaldas miedos, inseguridades, dudas….

Si, es posible que alguna de tus metas sea difícil. Si, es posible que algunos de tus objetivos requiera esfuerzos, disciplina, motivación diaria… ¿o acaso crees que el éxito les llega a los demás por suerte o casualidad?

¿Cómo sabes que no es posible? ¿Lo has intentado? ¿Cuántas veces? ¿Te has permitido fallar, caer, y volver a levantarte para seguir intentándolo? Perdemos nuestra confianza y nuestra autoestima baja cuando ante el primer intento abandonamos. En cambio, si te enfocas en lograr algo, y persistes a pesar de los contratiempos, si continuas transitando hacia tu meta, al lograrlo, sentirás como tu confianza aumenta, como se hincha tu pecho de orgullo y tu autoestima crece y sube como un globo…

¿Cómo pretendemos tener confianza si nos rendimos? ¿Cómo pretendemos tener una buena autoestima y un buen autoconcepto si ante un contratiempo no volvemos a intentarlo? Así  es como las personas exitosas han construido una sólida personalidad. Enfrentando a sus propia voz interior que les decía “no puedes”, enfrentando a las limitaciones mentales que otros habían puesto en su mente, así han logrado confiar y tener la capacidad de expresar todo su talento.

No te reprimas, no te censures, no te prives de demostrar tu talento. ¿Qué ganas con ello? A veces, llega un momento en la vida, en el que tenemos que dejar de escuchar las opiniones de los demás, sobre todo cuando nos reprimen, cuando nos transfieren sus miedos, cuando nos encarcelan en la infelicidad de no hacer aquello que deseábamos hacer…  Tenemos que asumir, que con buenas intenciones, queriendo protegernos, nos han ido asfixiando, aniquilando nuestra personalidad, cortando  nuestras alas… pero ya no somos la misma persona a la que protegían. Ahora, esa protección o sobreprotección nos está haciendo daño, tanto daño, que nos hemos convertido en esclavos de nuestra falta de confianza, aprisionados en cárceles de paredes hechas de miedos e inseguridades…

Nadie vendrá a liberarte. Cuando a través de un proceso de coaching escuchas tu propia voz interior, que clama libertad, es el momento de escucharla, de dejarla hablar, de tomar decisiones, dar pasos pequeños. Si durante mucho tiempo has creído que todo te era imposible, que tú no podías, si no te has fijado metas… tampoco  podemos empezar con cambios drásticos.

Una persona, que quiere convertirse en escalador, no saca un pasaje al Tibet y escala el Himalaya como primera demostración de que puede escalar. Su mente se opondría, su miedo le mandaría continuas señales para evitar que hiciera algo temerario. Y por eso el miedo es una emoción necesaria. Porque nos protege. Pero ¿de qué te protegen tus miedos? A veces, no nos damos cuenta que los peligros han desaparecido, que no son reales, y de lo único que nos separa nuestro miedo es de vivir… de caminar nuestra propia vida, incluso aunque cometamos errores.

 

Si has vivido paralizado, es el momento de fijarte metas pequeñas. No importa lo que opinen los demás, ya puedes dejar de escucharlos, ya has dejado que decidieran durante mucho tiempo lo que podías o no podías hacer…. lo que era posible o imposible… ahora, te toca fijarte tus propias metas. Da igual que sea correr un kilómetro. ¿Otros corren maratones? Felicitaciones para ellos, pero si tú no has corrido nunca, una meta para iniciarte y demostrarte que puedes confiar en ti no es apuntarte a una maratón, sino empezar con pasos pequeños, empezar con un kilómetro. Y cuando sientas que tus fuerzas y tu talento están de vuelta contigo, puedes fijarte como meta correr dos kilómetros….

Y no estoy hablando de correr, es solo un ejemplo. Estoy hablando de vivir, de fijarte tus propias metas, SI, LAS TUYAS, las que tú quieras, sin importar lo que los demás digan sobre ello. Estoy hablando de tu vida, y si sientes que ha llegado el momento de vivirla, ADELANTE, patea ese letrero que te cerraba el paso, y avanza, porque solo así podrás volver a confiar en ti, porque solo así podrás sentir que puedes hacerlo, porque solo así tu autoestima comenzara a crecer y crecer, a ascender y subir… porque solo así podrás liberarte de las creencias y miedos limitantes que los demás han puesto en tu mente.

Perdónalos. Querían ayudar. Y perdónate, por haberte dejado limitar por sus miedos. Ni ellos ni tú tienen la culpa. No busques culpables… no sirve para nada. Asume que VIVIR  y SENTIRTE LIBRE ES TU RESPONSABILIDAD. Y que además, ES HERMOSO!

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Taller Retoma las Riendas de tu Vida

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Creer y el Efecto Placebo

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Decenas de pruebas científicas lo han comprobado. Muchos estudiosos y grandes “mentes” vuelven a poner a prueba la efectividad del Efecto Placebo, de las sustancias placebo, de la fuerza inmensa que tiene el “creer” en algo. Ellos, no creen en las anteriores pruebas científicas y vuelven a intentar comprobarlo por ellos mismos. Genial. Cuanto más se divulgue, mejor.

Creer que algo funciona hace que funcione.

¿No te lo crees?

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Wikipedia

No hace falta que lo creas. Algunas de las personas a las que NO operaron de rodilla puede que no creyeran en la veracidad de la eficacia del efecto placebo. Al fin y al cabo parece algo increíble. ¿Puede que si se simula una operación de rodilla, el paciente al que le han “simulado” la operación artroscópica sienta la misma mejoría que aquellos a los que realmente se les ha realizado la operación? Si. No solo pueden sentir esa mejoría, de hecho LA SIENTEN. Creían que les operaban y que eso mejoraría su situación y sintieron el efecto en su propio cuerpo.

Aquí puedes leer la noticia, que no me lo estoy inventando 🙂

Investigación tras investigación los médicos y científicos de todo el mundo prueban una y otra vez el poder de las Creencias. Creer que algo funciona hace que funcione.

¿Te lo repito? Creer que en tu vida algo funciona, hace que funcione. 

Creer que lograrás conseguirlo, hace que no te rindas hasta conseguirlo.

Creer que algo es posible, hace que insistas, que perseveres, que vuelvas a la carga hasta lograrlo.

Y si creer hace que funcione, ¿no creer hará que no funcione?

Tener creencias optimistas, dotar de ese efecto placebo a nuestras metas hace que tengamos más oportunidades para lograrlo. En la vida, puede que un comprimido de azúcar y harina de arroz nos quite el dolor de cabeza, pero “creer” que seremos millonarios, o grandes futbolistas no hace que por arte de magia lo seamos.

Confiar en que lograremos algo no siempre es sinónimo de lograrlo. Por mucho que nos paremos en la cornisa de un edificio de 10 pisos y digamos “Creo que puedo volar” “Creo que vuelo”, “Vuelo”… lo más probable es que la gravedad y la escasa aerodinámica de nuestro cuerpo sigan las leyes físicas que las rigen y que acabemos con todos nuestros huesos fracturados y sin seguir vivos para comprobar que no funcionó.

El sentido común es algo a lo que es bueno hacer caso cuando estamos ante situaciones peligrosas. Ser pesimista en momentos como ese pueden marcar la diferencia entre seguir vivo o no.

La realidad que necesitamos afrontar cada día, cada mes, cada año, hasta lograr nuestras metas, muchas veces no es algo que dependa de nosotros o que podamos controlar. Pero siempre podemos controlar nuestra mente, nuestras creencias. El camino puede estar plagado de competidores, ser duro, requerir esfuerzo, compromiso, perseverancia, pero si nuestra mente tiene creencias como: “No seré capaz”, “No tengo las habilidades necesarias”, “No es para mí”, lo más probable es que nos resulte realmente difícil transitar el camino hacia nuestras metas.

Perseverancia. Aprendizaje. Motivación. Decisión. Caminar la Milla Extra. Paciencia. Humildad. Responsabilidad.

Tener esas creencias positivas, optimistas, confiar en el efecto placebo que pueda producir creer no hará que todo llegue a nuestras vidas. Pero no confiar, no creer, no tener esa mirada optimista, muy probablemente hará que nos rindamos antes de llegar, que no emprendamos los aprendizajes necesarios, que no recarguemos nuestra vida de motivación, que no tomemos las decisiones necesarias, que no caminemos la milla extra, que perdamos la paciencia ante los obstáculos, que olvidemos la necesaria humildad para aceptar que siempre somos aprendices y para que no asumamos la responsabilidad que nos corresponde sobre nuestro futuro.

No lo olvides. El día de mañana estarás justo donde tus pasos te lleven. Ni un paso antes, ni un paso después.

¿Emprendemos ese viaje juntos? ¿Te doy una mano? ¿Qué puedes perder? Solo la oportunidad de que tu vida sea la que deseas dentro de un par de años… ¿no vale la pena para ti? Seguro que si.

Viki Morandeira

Tu coach personal

Si realmente quieres recuperar la motivación, recuperar la dirección de tu vida, aquí me tienes. Escríbeme rellenado este formulario de contacto. Si lo que deseas es dejar un mensaje sobre este artículo, puedes ir un poquitín más hacia abajo y dejarlo. Será un placer saludarte.

Barreras mentales que nos limitan en nuestros logros

¿Por qué algunas personas consiguen mejores logros que otras?

¿Por qué algunas personas superan las circunstancias personales y llegan hasta donde habían soñado llegar?

Porque CREEN que pueden.

 

Entre nuestros objetivos, nuestras metas personales y el momento presente en el que nos encontramos hay diversas barreras que nos impiden estar en el momento actual como desearíamos estar. Nuestras barreras mentales son más poderosas que las barreras circunstanciales.

¿Cuáles son esas barreras internas que nos están frenando?

Los miedos.

Los no. No puedo. No tengo. No soy. No se.

La zona de confort.

En un proceso de Coaching abordamos estas barreras internas enfrentando a la persona con sus propios limitantes. Trabajar con un coach personal ayuda a escuchar, a escucharnos a nosotros mismos en nuestros anhelos. Ayuda a ver nuestras capacidades, nuestros Si puedo. Si tengo. Si soy. Si se. A descubrir nuestros miedos y a vencerlos. A ver la utilidad, los beneficios de salir de nuestra zona de confort.

¿Qué miedos nos frenan?

El miedo al fracaso. El miedo al éxito. El miedo al que dirán. El miedo a los cambios. El miedo a perder el control de nuestras vidas. El miedo a defraudar a los demás. El miedo a perder a los demás.

Nuestras creencias limitantes, expresadas como No. No puedo aprender a hacerlo. No se me da bien. No se hacerlo. No puedo lograrlo, nadie en mi familia lo hizo antes. No tengo tiempo. No tengo dinero. No tengo las habilidades necesarias. No tengo la capacidad que tienen otros. No se como se logra.

Y el habernos acomodado a una determinada zona de confort, tener un nivel de tolerancia muy alto que nos hace vivir “no tan bien” y conformarnos con ello. Que nos hace creer que así es como deberían ser las cosas en nuestra vida, que no podemos aspirar a más.

El primer paso para lograr nuestras metas, por grandes o pequeñas que sean, es saber qué nos está frenando, qué nos está impidiendo dar los pasos necesarios para avanzar. Por lo general estas limitaciones son internas y cuando cambiamos internamente empezamos a dar los pasos necesarios para que los cambios se produzcan en el exterior. Sin un cambio interior no hay logros, no hay cambio exterior en nuestra realidad.

Como decía Einstein, si hacemos lo que siempre hacemos, es de locos esperar un resultado distinto. Por eso, para llegar hasta donde nunca hemos llegado, es necesario hacer lo que aún no hemos hecho.

Y si tenemos una meta, si hemos decidido qué queremos conseguir en nuestra vida, es tiempo de escucharnos, de analizar cuales son nuestros miedos, de preguntarnos cuales son las creencias que nos limitan, cuales son nuestros no tengo, no puedo, no se, no soy.

Y comprender que los resultados que deseamos están si o si fuera de nuestra zona de confort. Que sin dar pasos fuera de lo conocido, de lo que controlamos, de lo que no nos causa incomodidad solo seguiremos consiguiendo lo que hasta ahora venimos consiguiendo.

Es necesario retarnos a ir mas allá de nuestros límites, de nuestra zona conocida, buscar el incomodarnos para crecer. Si tenemos miedo a hablar en público, solo enfrentando al público, poniéndonos delante de una audiencia y empezando a hablar ganaremos la seguridad y confianza necesarias para que esto deje de ser un problema. Si tenemos miedo a conducir, solo sentándonos delante del volante, permitiéndonos ayudar por el profesor de la autoescuela para ir ganando práctica, solo así conseguiremos ganar confianza y seguridad para poder conducir. Cuando estos miedos nos impiden avanzar hacia nuestras metas, es necesario conocerlos, conocernos a nosotros mismos, escucharnos y así saber qué es lo que necesitamos mejorar.

Si tenemos miedo de ir a una entrevista de trabajo, pero deseamos tener un trabajo, difícilmente vamos a conseguirlo quedándonos en casa o haciendo lo que hasta ahora hemos hecho. Es necesario dar pasos fuera de nuestra zona de confort.

Si somos personas que ciertas circunstancias nos generan vergüenza, nos dan timidez, es necesario comprender qué esto nos está frenando. Aceptar que hay algo que podemos mejorar. Tener claro que la timidez no es algo inherente a nuestra persona, sino una conducta que nos protege del miedo a hacer el ridículo, del miedo a no ser escuchados, del miedo al rechazo de los demás, del miedo a no caer bien a todo el mundo, del miedo a mostrarnos como somos, porque creemos que los demás no aprobarán como somos.

Para poder realmente cambiar nuestra vida es necesario SENTIR LA NECESIDAD DE HACERLO. Mientras nos permitamos estar en la zona donde las cosas no están tan mal como para hacer algo, vamos perdiendo autoestima, perdiendo la motivación, acomodándonos a nuestra jaula que es la zona conocida, sin retarnos a dar pasos fuera. Cuantas personas han querido aprender inglés, han pagado cursos, han comprado miles de libros, cds, pero no ha sido hasta que han tenido la necesidad de entender y hacerse entender cuando han logrado dar pasos para lograr tener un buen nivel de inglés.

Nada logramos si no nos retamos a nosotros mismos, si no validamos nuestras metas, dándonos permiso para lograrlas, dejando de creer que no somos merecedores de algo mejor en nuestras vidas. Una vez que hacemos el cambio interno de permitirnos ambicionar más resultados en nuestra vida, nos damos permiso para enfrentar nuestros miedos, creemos que es posible llegar y llegamos porque nada nos detiene hasta lograrlo.

Paciencia, perseverancia, pasos pequeños, utilizar el método kaizen en nuestro camino hacia nuestras metas. Así como en la escuela hemos ido avanzando paso a paso, lección a lección, en nuestra vida, en nuestros emprendimientos también podemos avanzar paso a paso.

Es necesario asumir que todo lo que nos propongamos tendrá una serie de pasos que dar, que de no darlos nos vamos a encontrar en un año en el mismo lugar pero cargados de frustración, descargados de autoestima y vacíos de motivación.

Hace unas semanas mi blog www.cordobacoaching.blogspot.com pasó el Millón de visitas. Con un solo artículo no lo hubiera logrado. Fueron necesarios muchos pasos, muchos artículos, muchos aprendizajes, muchos errores, mucha perseverancia y mucha pasión por lo que hago para que ese millón de visitas fuera una realidad. Para eso fue necesario el cambio interno, el creer que era posible, el creer en mi proyecto, el no rendirme ante los errores, el seguir aprendiendo día a día, el hacer cursos de SEO y de wordpress, el aprender de los que ya estaban haciendo lo que yo quería hacer, el recibir ayuda, el saber pedir ayuda, el asumir el Aún no lo se, pero quiero aprenderlo.

Cada paso nos da práctica. Cada práctica nos da mejores resultados. Cada resultado positivo nos da confianza y seguridad. Y esto nos retroalimenta, nos ayuda a tener más motivación, más fuerzas para dar más pasos. Si nosotros no nos movemos, tanto interna como externamente, podemos seguir muchos años en el mismo lugar, quejándonos por no haber conseguido nuestras metas, culpando a los demás por ello, sintiendo el remordimiento de no haber arriesgado, la desilusión de haber perdido el tiempo, de haber desaprovechado las oportunidades.

Como decía Marie Curie, en la vida no hay nada que temer. Solo hay que comprender.

Si comprendemos que nuestra meta es válida, alcanzable.

Si comprendemos que hay que hacer cambios internos para llegar

Si comprendemos que no basta con saber, que hay que aplicar

Si comprendemos que somos libres para ser mejores o libres para no hacer nada y seguir igual

Si comprendemos que paso a paso podremos llegar, entonces podremos asumir el firme compromiso con nuestra mejora personal y avanzar con decisión , como la tortuga, para ganarle a todas las liebres que se crucen en nuestro camino. Igualmente, la tortuga ganó porque no se comparó con la liebre. Sino, de seguro que no habría ni empezado la carrera. Compararnos es limitarnos. Solo podemos compararnos con nosotros mismos, para poder crecer, para ser un poco mejor de lo que nos acostamos ayer, y para saber que mañana podemos ser un poco mejores que la persona que somos hoy.

Viki Morandeira

Tu coach Personal.

Experto en Excusas

¿Consigues los objetivos que te propones?

¿Cumples las metas que te marcas?

Si no es así, es posible que sea porque tienes un master en excusas.

Si llevas años ejerciendo de Experto en excusas, es probable que te suene lo que escribo a continuación:

Si tuviera más motivación

Si tuviera más dinero

Si consiguiera un trabajo

Si hubiera estudiado

Si tuviera mejor salud

Si no hubiera crisis

Si tuviera tiempo

Si los demás me comprendieran

Si los demás no fueran tan negativos

Si no tuviera hijos

Si fuera soltero

Si fuera casado

Si las condiciones fueran diferentes

Si pudiera volver al pasado

Si no me preocupara el “qué dirán”

Si no tuviera miedo al fracaso

Si ahora tuviera una nueva oportunidad

Si fuera tan listo como…

Si pudiera hacer lo que quiero

Si me hubieran dado esa oportunidad

Si no me hubieran sobreprotegido

Si me atreviera a imponer mi idea

Si mi familia me entendiera

Si viviera en una ciudad

Si mi superior me valorara

Si tuviera la ayuda de alguien

Si no fuera tan gordo

Si conocieran mi talento

Si nadie se me opusiera

Si no tuviera tantas preocupaciones

Si los demás no me pusieran nervioso

Si pudiera ahorrar algo de dinero

Si hubiera nacido rico

Si no tuviera que cuidar de los hijos

Si pudiera conocer a la gente adecuada….

Y decenas de frases que a diario ponemos como excusa para no hacer lo que sabemos que nos llevará camino a nuestro objetivo.

Nada de lo anterior te impide conseguir lo que quieres. Solo necesitas escribir tu meta, escribir un plan, ponerle fecha y empezar!!!! Mientras no entres en acción, mientras no te comprometas con tu futuro, mientras aceptes tus propias excusas, seguirás estando en el mismo sitio que te encuentras ahora.

Ya no tienes más excusas para seguir así. Si empiezas, recibirás el enorme privilegio de vivir como tu quieres vivir, como tu has sido capaz de diseñarlo en tu mente. El único precio que pagas por no hacerlo es ponerte la etiqueta de fracasado.

Está en tí cambiarte esa etiqueta, arrójala bien lejos de tí, y ponte manos a la obra. En unos meses o unos años, serás una persona completamente diferente. No tienes nada que perder y sí mucho que ganar.

(basado en el libro Piense y Hágase Rico, de Napoleon Hill)

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

 

 

 

 

Frases Celebres que pueden darnos problemas

 

Los genios son admirados, los ricos son envidiados, los poderosos son temidos pero solo los hombre de caracter son confiables. (Alfred Adler)

 

Esta frase tiene en si misma varias creencias limitantes.

 

¿Puedes descubrirlas?

 

Vamos a ver. Tu eres una persona muy inteligente, y podrías llegar a ser un genio si te esfuerzas un poquito. Pero… de joven…. aceptaste esta frase como “LA VERDAD” y entonces, te encuentras en un gran problema.

 

Quieres ser una persona en quien se pueda confiar. Quieres ser alguien a quienes los demás se acercan. Quieres no perder la confianza que los demás han depositado en ti…. entonces….. tu propia creencia limitante te saboteará, para que no llegues a ser un genio. Siempre que para tí, ser una persona de confianza sea más importante que ser una persona cuya genialidad sobresale por encima de sus otras características.

 

También, a través de esta frase, podemos deducir que los ricos, son personas que sufren la envidia de los demás, quizás les veas como personas sin escrúpulos, capaces de hacer cualquier cosa para alcanzar su riqueza y por eso, no se puede confiar en ellos. Tú, también tienes la oportunidad de tener libertad financiera, incluso de ser muy rico…. pero si has asumido esta frase (y tantas otras que hay del estilo…) no querrás serlo. Si entre tus valores figura ser una persona en la que se pueda confiar…. y tienes como creencia que los ricos no lo son…. te sabotearás toda tu vida para no llegar a serlo, porque prefieres ser creíble, confiable que rico!!!

 

Incluso el poder querrás tratar de evitarlo a toda costa si has tomado esta frase como una máxima. Tienes la capacidad para alcanzar cualquier escalón en tu escala laboral, profesional, académica. Y eso, es muy probable que te sitúe en una posición de poder. Tendrás a tu cargo personal, podrás dirigir equipos de trabajo, proyectos importantes.. pero…. si para tí, el poder es contrario a ser confiable, si para ti las personas poderosas no son trigo limpio, te autosabotearás para no llegar a tener poder.

 

Por eso, te pide, POR TI, que antes de aceptar una frase como esta como “la verdad” tengas bien claro, que solo es una frase bonita, que puede no corresponder a la realidad del 99% de los ricos, de los poderosos y de los genios !!!!

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

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El Autosabotaje, o cuando el enemigo está dentro de nuestra mente.

 

 

¿Sientes a menudo que está siendo saboteado desde dentro?

¿Sientes que sabes lo que tienes que hacer, pero algo desde tu interior te lo impide?

 

Esto es así y les ocurre a muchas personas. No te asustes.. Se llaman Creencias Limitantes y tienen solución.

 

Pero para poder poner solución a algo, primero tenemos que ser conscientes de ese algo…. ¿cuales son realmente tus creencias limitantes?

 

  • ¿Crees que no te mereces una vida mejor?
  • ¿Crees que si cambias, si progresas, si mejoras tu vida (como ha sido hasta ahora) puede verse en peligro?
  • ¿Crees que tú no eres capaz ni válido para alcanzar tus metas?
  • ¿Te comparas con los demás y te consideras inferior que tus compañeros?
  • ¿Te atemoriza compartir tus opiniones o ideas por que crees que las rechazarán?
  • ¿Compruebas como los demás avanzan y tu te quedas relegado a la frustración?
  • ¿Qué piensas que te impide entrar en acción hacia una vida mejor?

 

Seguramente, como también me ocurría a mi, tendrás uno o varios pensamientos limitantes. Estas creencias, están tan integradas a tu mente, que ya no eres consciente de ellas.

Cuando uno cree en algo, no lo cuestiona. La mente, una vez que ha incorporado una creencia, dificilmente la cuestiona de manera inconsciente, sino que uno mismo tiene que hacer un ejercicio de autoconocimiento, de autoreflexión, para llegar a detectar cuales son nuestros pensamientos limitantes.

Y te aseguro que una vez que los descubras te parecerá inverosimil que algo asi pudiera estar frenandote en la vida.

¿Y como cambiar nuestras creencias limitantes?

Pues una vez que has detectado cuales son los pensamientos que te frenan, que te limitan, que te impiden sentirte una persona plenamente capaz de conseguir mejores resultados en tu vida, es hora de cambiarlos.

No es algo que ocurra de la noche a la mañana, porque como ya sabes, somos personas de hábitos, y nuestras creencias limitantes, van seguidas de conductas que convertimos en hábitos.

  1. Detectar que nos decimos a nosotros mismos que nos está impidiendo avanzar.
  2. Enjuiciar esos pensamientos, ponerlos en duda, refutarlos.
  3. Elegir nuevos pensamientos motivantes, que nos impulsen a actuar y nos den fuerzas
  4. Hacerlo cada dia, sin importar si un dia no lo logramos, volverlo a intentar.
  5. Mantener nuestra mente enfocada en lo que podemos hacer y hacerlo.
Tu puedes ser, hacer y tener mucho más de lo que eres, haces y tienes. Si te encuentras paralizado y lamentándote de tu mala vida, de la mala suerte que tienes, siento decirte que no es mala suerte….. sino otra cosa. Tus creencias limitentes, aquello que no crees posible, es lo que te impide hacerlo posible.
Se puede. Si consigues cambiar esos pensamientos que te han limitado en algun aspecto de tu vida, comprobarás como puedes cambiar y mejorar tu vida. Existen varias técnicas y ejercicios de PNL que te ayudarán a lograrlo. Hay herramientas que te harán más sencilla esta tarea, no las desestimes!!
Nunca es tarde para ser lo que se podría haber sido. Esta frase, de George Elliot, es otra de las frase motivadoras que me repito semanalmente para continaur en mi crecimiento personal y profesional.
Tampoco es tarde para ti. Yo “desperté” con 37 años. Y estoy plenamente satisfecha de haber reconocido mis creencias limitantes. Ahora, nada me impide seguir creciendo, nada me limita. Solo se que es cuestión de perseverancia, trabajo y tiempo.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

 

 

miedo al exito

¿Cuáles son tus excusas para no triunfar?

Aunque me digas que no sabes lo que te gusta, que no tienes metas, que no se te ocurre que puedes hacer….. es seguro que no te has “dedicado” a pensarlo.

Pero no porque no tengas ganas de pensarlo, sino, mas bien, porque el “miedo al cambio” te frena, te paraliza tanto, que no te animas siquiera a soñar con lo que podrías ser o hacer si te lo propusieras.

 ¿Sabes? A mi, no hace mucho, me pasaba lo mismo. Tenia un miedo terrible a “ser yo”.

 Si, ese era mi mayor miedo. Vivía siendo como yo creía que los demás esperaban que yo fuera. Vivía no mostrando todo lo que yo era capaz de hacer. Viíia pidiendo perdón por ser buena en algo. Vivía pidiendo perdón por ser inteligente. Vivía pidiendo perdón si brillaba. Vivía inmersa en el miedo al rechazo. 

Poco a poco, estos miedos, habían hecho que la verdadera Viki, quedara tapada, oculta, bajo tantas excusas, que me había auto convencido que yo no era capaz de hacerlo. Que no podía hacer nada por cambiar mi vida.

 Sabes, muchas veces, no estamos tan mal como para hacer algo, pero tampoco estamos satisfechos con ese tipo de vida que llevamos. Internamente, nos quejamos, sabemos que queremos vivir de otra manera, pero nos quedamos ahí, como zombies…

Me había puesto un montón de excusas que me ayudaban a no sentirme mal por no estar haciendo lo que quería. Aliviaban el peso de no estar haciendo nada con mi vida. No digo que cuidar de mis tres hermosos hijos, trabajar a tiempo completo, usar mi ocio a mi antojo fuera “no hacer nada”. Pero no estaba haciendo algo que me apasionara. Mi trabajo me daba de comer, pero no me gustaba.

 Hasta que mi vida estresada, cargada de ocupaciones y preocupaciones se vio alterada. En esos meses, me di cuenta que estaba viviendo como un zombie. Y empece a querer saber quien era yo, como era mi yo verdadero y no el que mostraba a los demás, que me gustaba hacer realmente. Hasta que descubrí el Coaching. Me zambulli de lleno. Me inscribí a estudiar y leí decenas de libros, a uno o dos libros por semana.

Y así fue como descubrí cuales fueron mis excusas para no hacer, mis excusas para no triunfar. Te las cuento.

 

Si tuviera tiempo…..

Si no tuviera que ocuparme de la casa….

Si viviera en otra ciudad….

Si no tuviera que trabajar tanto…

Si no me importaran las criticas…

Si no tuviera miedo a brillar…

Si me gustara mas mi imagen…

Si no tuviera tres hijos…

Si hubiera empezado antes…

 

Y así, una vez que supe cuales eran mis excusas, pude decirme a mi misma

 

TU PUEDES

 

Porque en realidad, ¡siempre se puede!

 

  • El tiempo, es relativo, y en 24 horas tenemos muchas horas para dedicar 1 o media, a dar los pequeños pasos necesarios para caminar rumbo a nuestra meta.
  • Ocuparme de otras obligaciones, no me quita que siempre quede algo de tiempo para dar esos pequeños pasos. Es más, si estoy haciendo algo con las manos, mi cabeza siempre puede seguir pensando, diseñando, organizando, preparando mi trabajo para cuando me siente a ello.
  • No es el sitio donde uno vive, no es la gente que te rodea. Si tu no puedes hacer aquí y ahora, no lo podrás hacer en ningún otro sitio, ni en ningún otro tiempo. En cambio, si puedes hacerlo aqui y ahora, podras hacerlo en cualquier sitio y cualquier momento.
  • Siempre puedes organizarte para trabajar menos, o para dedicar una hora a tu pasión, mientras continuas trabajando, hasta que te encuentras con la suficiente auto confianza para largarte sola.
  • Las criticas son como el pan de cada día. Las personas tenemos una mente critica. Medimos las cosas comparando con un “standard” que tenemos en nuestra mente, con nuestras creencias, con nuestra experiencia, con nuestra historia, con nuestras limitaciones…. Si tu me dices que quieres inventar una maquina para volar, mi critica sera que es imposible, porque en mi mente, no existe una maquina para volar. Así aprendí, que haga lo que haga, los demás siempre tendrán algo que decir, nunca llueve a gusto de todos, y yo no tengo que contentar a todo el mundo.
  • Brillar, ese era mi peor miedo. Tenia la creencia limitante que si brillaba, la persona que yo mas quiero, se iba a sentir mal, se iba a alejar de mi. Y ese era el miedo que me paralizaba. De pronto, comprendí que podría alejarse de mi por otros motivos, y que tampoco este seria el fin del mundo. Comprendí que brillando no le deslumbraba, sino que le estimulaba a brillar. Cambie yo, internamente, mis ideas, mis pensamientos, mis prioridades, y todo, de pronto, cambio a mi alrededor.
  • Incluso mi imagen. Descubrí que había tenido un complejo de fea desde los 8 años más o menos. Que en mi interior había luchado por el amor de los demás, por agradar a los demás. Me di cuenta que siempre fui hermosa, que lo soy. Y me di cuenta que no necesito ser la mejor, la mas buena, la mas servicial para que los demás me quieran. Aprendí a quererme a mi misma, aprendí a valorarme a mi misma, aprendí a respetarme a mi misma… y ahora, me siento mucho mas querida, mucho mas valorada y mucho mas respetada.

Sabes…. para que tu vida cambie, solo necesitas cambiar tu. Y poco a poco, viviendo un día a la vez, y dando de ti lo mejor ese único día, verás como tu vida comienza a cambiar, a dirigirse hacia donde tu quieres, y podrás empezar a disfrutar del placer de estar vivo. ¿Te animas?

 

21 DÍAS TE SEPARAN DE TU CAMINO AL EXITO

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

Escucho Voces…. ¿Es grave doctor?

Por lo general, si una persona escucha voces, todos diríamos que sí, que es grave. Y cuando esa persona le hace caso a esas voces, cuando se deja guiar por ellas…. la cosa se va poniendo peor…

¿Y si yo te dijera que tú también escuchas voces?

¿Y si yo te dijera que tú también le haces caso a esas voces?

Mira estas frases… y dime si no te resuenan en la cabeza…

  • Si fuera bueno en esto, no habría cometido este error. Seguro que soy pésimo.
  • Otra vez me he equivocado, soy un incompetente.
  • Mi idea no funcionó, soy un fracaso.
  • Este problema es demasiado grande, yo no sirvo para solucionarlo.
  • No soy capaz, esto es imposible.
  • No conseguí el resultado esperado, los demás tenían razón.
  • Esto es todo culpa mía.
  • Fui demasiado ambicioso , es lógico que no alcance mi meta.
  • No tengo suerte, la vida es injusta conmigo, nunca podré lograrlo.

Sabes… estas frases, te las dices cada vez que te rindes. Estas frases te las dices a tí mismo incluso antes de ponerte en acción hacia tu meta. Estas y las que tu vocecita te dice a diario, son las que incluso te impiden siquiera SOÑAR con metas más grandes.

Estas frases, te incapacitan. Estas frases te convierten en una persona con miedo, estas frases NO TE SIRVEN PARA NADA.

Entonces… vamos a hacer una cosa. Vamos a EXTIRPARLAS de una vez por todas. Vamos a acallar esa voz que te llena de pensamientos negativos. Y una vez que tu mente se haya quedado sin ese ruido de fondo…. ya verás como puedes DECIDIR enseñarle a tu mente FRASES POSITIVAS Y MOTIVADORAS.

Vamos con el ejercicio.

1º Busca un momento de tranquilidad, donde no tengas interrupciones, donde puedas concentrarte. Busca una hoja y un lápiz.

2º Piensa en aquellas cosas que te gustaría conseguir, o en aquellas en las que no obtuviste el resultado esperado y luego abandonaste. Y a medida que piensas en ellas, pregúntate a tí misma, ¿porqué me detuve? ¿qué me frenó? ¿Qué me dije a mi mismo para no continuar? ¿escuché también a otros? ¿Qué me dijeron los demás? Y con las metas que no te animas siquiera a empezar a dar pasitos para alcanzar, también pregúntate. ¿Qué me impide empezar? ¿Qué pensamiento me está frenando? ¿Cuál es la barrera que no me deja avanzar hacia mi meta?¿Qué creo que pasará si empiezo a caminar hacia mi meta? ¿Qué creo que pasará si consigo mi meta?

3º Anota todas esas frases que tu mente te está diciendo, sin parar, sin cuestionarlas, escribe, escribe y escribe, todo el tiempo que sea necesario. VACIA TU MENTE DE ESAS VOCES.

4º Una vez hecho esto. Te voy a pedir que te prepares para llenarte de POSITIVIDAD. Tu mente ya está vacía de todos esos bloqueos. Ahora cárgate de pensamientos positivos y busca contradecir todo aquello que has escrito.

Por ejemplo…

Las mujeres con hijos no pueden conseguir triunfar. (si has escrito esto, sé bien sincera contigo, esto no es verdad, piensa en millones de mujeres que triunfan y tienen hijos. Ellas pueden, ¿tu eres mas tonta que ellas? NO!! y ahora me dirás otras tantas excusas. Pero te digo, el antídoto para las excusas es la decisión y la acción!!! )

Ahora, una vez que has TACHADO y cambiado cada una de esas CREENCIAS LIMITANTES por otras CREENCIAS POSIBILITADORAS, ya puedes tirar, quemar, enterrar ese papel.

LO ÚNICO QUE TE DETIENE ES ESA VOCECITA. Cállala, deja de escucharla y cambia la música de fondo!!! Decide tú que quieres escuchar!!!! Es tu vida, Es tu futuro. No dejes que una simple vocecita te la arruine

Si quieres que hagamos juntos este ejercicio, estaré encantada. No sabes lo liberardor que es, y la energía que te dá una vez terminado. Será para mí un placer trabajar contigo.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

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