4º Hábito Tu felicidad es Tu Responsabilidad

inteligencia emocional es la llave para la felicidadLa búsqueda de la felicidad es en nuestra época casi una obsesión para algunas personas. Si no puedo tener el último modelo de teléfono móvil no soy feliz. Si no puedo acudir a determinados lugares, me siento infeliz. Si no tengo el trabajo que desearía me siento infeliz. Si mis hijos, mi pareja, mis padres o mis hermanos no actúan como yo espero que actúen me siento infeliz. Por otro lado, hay un gran número de personas que tras comprobar que tener el mejor teléfono, el mejor trabajo, la mejor universidad, tampoco ha sido para ellos la fuente de la completa felicidad, deciden hacer cambios en sus vidas. En esta sociedad consumista en la que vivimos, donde las empresas y sus publicidades nos crean necesidades que hace unas décadas no existían, no es nada extraño que los psiquiatras pronostiquen que para el 2030 (solo dentro de 15 años) la depresión será la mayor discapacidad.

Dejamos en manos de los demás, de los resultados que obtenemos, de las posesiones que podemos adquirir, de las relaciones que logramos mantener, la cantidad de felicidad que experimentamos. Y si tenemos en cuenta que pretender tener el control absoluto sobre estas situaciones es el 4º pecado que mata la felicidad, tampoco es de extrañar, que en España, CADA DIA, se suiciden 10 personas.

Y como siempre es mejor prevenir que llorar, sigamos con el 4º Hábito que es imprescindible incorporar para reemplazar el querer tener un excesivo control sobre los demás y sobre las situaciones. Este hábito consiste en Tomar la Responsabilidad Personal sobre nuestra felicidad. ¿Cómo lo hacemos?

  • Nunca culpando a los demás
  • Nunca culpando a las circunstancias.

En el libro Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia gratificante, escrito por Martin Seligman, este nos relata una serie de experimentos científicos en los que se determina que la “pauta explicativa” es determinante a la hora de sentirnos deprimidos, tristes, incluso con la posibilidad de caer en tendencias suicidas.

Cuando explicamos lo que nos sucede de manera “permanente y universal” sentirnos hundidos, infelices, es la consecuencia natural. ¿Eres de los que dice estas frases?

Esto no cambiará nunca.

Todos están en mi contra. Nadie me entiende

Siempre será igual. Nunca saldré de esta situación

Todos mis compañeros son egoístas

Cuando utilizamos pautas explicativas en las que algo es permanente (nunca, siempre) y es universal (todos, nadie) nos convencemos de que la realidad es así, cerramos toda posibilidad de que las situaciones mejoren o de que nosotros tengamos un mínimo control sobre el futuro.

La felicidad no es algo que se alcanza, que se tiene, que se logra, no es un destino al que llegar. Cuando tenga una pareja, me case y tenga niños seré feliz. Cuando acabe la carrera y tenga un trabajo seré feliz. Cuando mi esposa o mi esposo sea de determinada manera seré feliz. Cuando mi jefe me valore seré feliz. como evitar la depresión

Si para sentirte feliz tiene que ocurrir algo que tiene que ver con los demás, o con las circunstancias externas y los resultados que obtengas tienes muchas probabilidades de no llegar a sentirte feliz. Porque la felicidad no es un destino, sino la actitud con la que caminamos.

Esa actitud, esa felicidad, solo puede regularse desde nuestro interior. Haciendo los cambios internos necesarios para dejar de sentir que todo está en nuestra contra y para poder aceptar que a pesar de las circunstancias negativas, tenemos igualmente la capacidad para ser felices. La resiliencia es, en los momentos más duros de nuestra vida, algo necesario para poder continuar adelante. Las emociones no son permanentes, como tampoco lo son las situaciones. Incluso algo tan duro como el dolor que sentimos por la pérdida de un ser querido algún día acabará. O bien porque lo superemos siendo personas resilientes, o bien porque nuestra tristeza y nuestro dolor derrote nuestro cuerpo y enfermemos mortalmente.

Basta de hablar de situaciones tristes y de dolor. En el 4º hábito para una vida de Felicidad y Plenitud es necesario que comprendas que es TU RESPONSABILIDAD sentirte feliz, porque es algo interno, una actitud con la que enfrentas los momentos de la vida. psicologia positiva

Para sentirnos felices y disfrutar de momentos especiales (una boda, las vacaciones, la graduación de nuestros hijos) es necesario tener en cuenta que cuanto mayores sean nuestras expectativas de que algo sea perfecto, mayor puede ser nuestra decepción si algo sale de manera diferente a como yo esperaba que saliera.  Por supuesto que carecer de expectativas en absoluto tampoco es la solución. Los extremos no son positivos en casi ningún aspecto de la vida, tampoco en este. Es necesario encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas de pasar unas vacaciones estupendas y la actitud de aceptar con calma y optimismo si algo no sale de acuerdo a lo planificado. Recuerda, que no depende de las circunstancias, ni de los demás, que uno pueda ser feliz, o disfrutar, sino de la manera en que uno piensa en esos momentos, la actitud con la que enfrentamos lo que escapa de nuestro control, lo que no entraba en nuestras expectativas.

Cuando trabajo con mis clientes en el taller de Inteligencia Emocional, nos enfocamos en sus pensamientos. ¿Qué pensabas cuando has sentido rabia hacia esa persona? ¿Cuáles eran tus pensamientos cuando tuviste ese episodio de ansiedad? ¿Qué interpretación le dabas a la situación para sentirte triste y hundida? En el taller, cada participante, en lugar de centrarse en sus emociones, trabaja en sus pensamientos, en sus pautas explicativas, porque cambiar esos pensamientos es el paso fundamental para experimentar mejoras en esas emociones que nos duelen. Todos tenemos una serie de pensamientos distorsionados, TODOS y no es una enfermedad, sino una realidad, y analizando nuestras interpretaciones, cambiando nuestro enfoque podemos mejorar notablemente nuestras emociones y nuestros niveles de felicidad. Adquirir mayor inteligencia emocional nos hace personas más resilientes, más felices, más exitosas en todos los ámbitos de nuestra vida.

como superar un bajón

Conseguir adquirir el 4º hábito para una Vida Feliz y en Plenitud no es algo que ocurra de un día para el otro. Adquirir la habilidad de escuchar cuales son nuestros pensamientos, comprender cómo ese pensamiento determina una emoción, y lograr procesar un nuevo pensamiento para así tener otra emoción es algo que requiere trabajo, paciencia y perseverancia. Por eso muchas personas no lo consiguen. Porque no invierten lo suficiente en responsabilizarse de sus propias emociones, porque tienen una actitud pesimista que les dice que no podrán lograrlo, que es imposible gestionar correctamente sus emociones cuando alguien les ha hecho daño, cuando son despedidos del trabajo, cuando una situación inesperada se produce. Las emociones son algo que están ahí, que como seres emocionales necesitamos expresar, sentir, comprender. Convertirnos en personas frías como una piedra, que no se permiten sentir tristeza, rabia, frustración, porque “es malo” tampoco es la manera de ser felices. La inteligencia Emocional es la llave para la felicidad.

Recuerda, asumir la responsabilidad sobre nuestra propia felicidad requiere trabajo, paciencia, perseverancia y si de verdad quieres ser el dueño de tu vida y de tus emociones, ten por seguro que podrás lograrlo. Eres la persona más importante de tu vida. Invierte ese tiempo en ti. Ten la suficiente perseverancia y la paciencia necesarias para llegar a tener la llave de tu felicidad adquiriendo las habilidades necesarias para lograr incorporar este hábito.

En la lista de abajo encontrarás los artículos ya publicados sobre el MOOC de la Escuela de Negocios de la India que estoy haciendo online, titulado Una Vida Feliz y en Plenitud. Puedes seguir tu mismo este curso online si tu inglés es bueno, sino, te invito a seguir mi blog para recibir todos los siguientes artículos cuando los vaya publicando.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito El que estás leyendo

5º Pecado DESCONFIAR DE LOS DEMAS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

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Amar y Dar Amor o el Apego Seguro

En la serie de post sobre una Vida Feliz, siguiendo el MOOC que estoy haciendo en la Escuela de Negocios de la India, llegamos al 3º hábito para mejorar los 7 pecados que matan la felicidad. Te recuerdo, que  al final de este artículo tienes los enlaces anteriores. Este hábito es necesario incorporarlo para evitar la infelicidad que produce el tener una Necesidad desmedida en ser amados, o caer en la fachada de mostrarnos como una isla no necesitados de nadie para ser felices.

Como puedes leer en el artículo anterior tanto el poner barreras que nos separan de los demás como el arrastrarnos para mendigar amor son dañinos para nuestra felicidad. El hábito que necesitamos incorporar nos llevará a sentir un Apego Seguro. Nos llevará a tener una relación en la que hay un equilibrio entre la necesidad de independencia y la necesidad de amor. Amar y dar amor para poder sentirlo con reciprocidad.motivacion para empezar la semana

Es importante, en nuestras relaciones personales, comprender en qué punto nos encontramos. No solo en nuestra relación de pareja, sino también en relación con nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, compañeros de trabajo, etc… porque en cada uno de estos entornos podemos sentir más o menos felicidad de acuerdo al nivel de seguridad que sentimos en esa relación.

Con respecto a las distintas áreas que te comentaba, respóndete:

  1. Estoy sintiéndome cómodo, seguro y amado.
  2. Siento que voy mendigando amor y atención
  3. Siento que he levantado una barrera para no necesitarles.

Hazlo por escrito, toma una hoja y el tiempo para responderte, será productivo.

Una vez que hayas determinado en qué punto se encuentra cada una de tus relaciones, intenta “no culpar” a los demás por lo que sientes. Pregúntate: ¿Qué puedo hacer yo para mejorar esta relación? A menudo el dolor que sentimos hace que evitemos a algunas personas, logrando que no se sientan conectadas con nosotras… o al perseguir a alguien constantemente en busca de su amor también puede producir que no nos valoren o no valoren el vínculo que tenemos.  Las personas no cambian porque tú te sientas mal, no cambian porque tú creas que son los culpables de tu dolor e infelicidad, lo siento. Las personas cambian cuando nosotros cambiamos. Por eso, en este post, me gustaría profundizar en ese aspecto. En asumir la responsabilidad de hacer los cambios necesarios para conseguir que tus relaciones personales se sitúen todas en el punto 1 , que todas sean apegos seguros.

¿Te atreves? Se que no será fácil. Por lo general llevamos meses o incluso años sintiendo que los demás no nos quieren, o que no somos una parte activa de un grupo al que nos gustaría pertenecer. Por eso se que revertir esta situación es algo que requiere tiempo, paciencia, comprensión hacia tus sentimientos, una buena dosis de inteligencia emocional, incluyendo el sentido del humor. ¿Nos ponemos manos a la obra?

En el MOOC, el profesor Raj, comenta que uno no elige voluntariamente SER un necesitado de amor o SER una isla solitaria de manera aleatoria, sino que esto es, según algunos estudios científicos, el resultado de la manera en que hemos sido amados de pequeños. De todos modos, por suerte, esto es algo que no será permanente en nosotros, una vez somos adultos, ya que nuestra mente es un órgano de una increíble plasticidad y podemos aprender, mejorar, evolucionar precisamente gracias a permitirnos sentir ese amor seguro, ese apego seguro, confiado en el que nos sabemos amados por quien somos y no por lo que hacemos. Otra cuestión importante es el nivel de auto aceptación que tenemos con nosotros mismos. Podemos mejorar mucho en este aspecto si aprendemos a ser comprensivos con nuestros errores, si nos tratamos con calma cuando algo nos sale mal, en lugar de “criminalizar” cualquiera de nuestros errores.

Para poder ser más felices es necesario poder cultivar el hábito de amar y dar amor, porque tan necesario es sentirnos amados como poder amar. De qué sirve “casi todo” en la vida si no tenemos este aspecto cubierto. No esperes a que los demás adivinen lo que necesitas. No esperes a que los demás te den amor, empieza dándolo tú. Recuerda, recogemos lo que sembramos. ¿Por qué no sembrar más amor si eso es lo que deseamos cosechar? Piénsalo…

Aquí tienes los artículos anteriores, puedes leerlos pinchando cada enlace. Seguiré completando los enlaces Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. EL AMOR Y LA FELICIDAD

3º Hábito  El que estás leyendo

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

El amor y la Felicidad

Si sueles leer mi blog, sabrás que estoy compartiendo una serie de post sobre la Felicidad, inspirados en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, en el que el ponente del curso nos habla de los 7 pecados que matan la felicidad para luego hacer énfasis en los 7 hábitos que necesitamos incorporar para una Vida Feliz. Abajo, al final del artículo de hoy, encontrarás los 4 enlaces anteriores. Igualmente puedes empezar a leer este, y luego continuar con los demás. Hoy es el turno del 3º pecado.   La Necesidad de ser amados para ser felices, o su opuesto, necesitar estar solos para serlo.

soledad infelicidad¡Como negar que somos seres sociales! Ayer mientras paseaba con mi esposo y nuestra hija pequeña, por el Jardín Botánico-Histórico La Concepción, presencié una escena vivida decenas de veces en años anteriores. Una niña, de unos dos añitos, corría, llorando, con los brazos abiertos, hacia donde estaba su padre, esperándola, agachado junto al carrito donde había un bebe, su hermanito supongo, también con los brazos abiertos. Necesitamos el consuelo de otro ser humano cuando algo nos ocurre, la niña había tropezado y necesitaba el amor de su padre, a pesar de ir seguida muy de cerca por su mamá. El amor, desde nuestros primeros pasos, es una necesidad. Pero no solo cuando estamos tristes o hemos tenido un problema, sino también en los momentos de felicidad. ¿Recuerdas a tus hijos gritar: Mira mamá, Mira papá!, cuando estaban haciendo algo de “valientes”?

Está claro que si cada vez que necesitamos amor, lo percibimos, lo tenemos, no habría motivos para ser infeliz…. ¿o si? A veces tenemos y percibimos ese amor, por parte de nuestros padres, o de nuestros hijos, pero nos falta el de nuestra pareja. O podemos tener el amor de nuestra pareja e hijos y sentir la falta del amor de un hermano o un padre…. O incluso en el trabajo, o en la universidad podemos sentirnos poco integrados si los demás no actúan con ese amor que esperamos. Los seres humanos somos seres sociales, formamos grupos y nos hace felices esa sensación de “pertenencia a un grupo”. Incluso hay evidencias científicamente probadas sobre la importancia del afecto desde nuestros primeros años de vida y la correlación entre esto y el hecho de ser adultos emocionalmente sanos. Ahora bien, si has llegado hasta aquí, no permitas que lo que te falte o ha faltado te haga sentir incompleto o infeliz. En el 3º hábito aprenderás a resolverlo plenamente.

¿Cómo te sientes en los grupos a los que perteneces? ¿Qué te hace infeliz en alguno de esos grupos? Espera… solo piensa… no tomes decisiones, por lo menos hasta después de leer el hábito que es necesario incorporar para paliar la infelicidad que nos produce el 3º Pecado que mata la felicidad.

Sentirnos queridos y conectados nos hace sentir felices. Sentir lo contrario nos hace sentir lo contrario. Pero con una salvedad…. La felicidad compartida se multiplica, y la tristeza, cuando no es compartida, duele más, no se libera.

A veces nos enfocamos en lo que nos falta, en lo que no se nos dio, en lo que los demás no nos están dando…. y creemos que nada dependencia emocionalpodemos hacer si esto ocurre. A veces, intentamos pedir ese amor que necesitamos para no sentirnos solos o excluidos, buscamos recibirlo, pero no llegamos a transmitir, a conectar con el otro de manera que nos entienda…. y podemos caer en la impotencia aprendida. Nos rendimos porque creemos que nada de lo que podamos hacer “ya” pueda cambiar o mejorar la situación. Pero, como te decía antes, no te apresures a rendirte, no te apresures a decidir que nada más puede hacerse, sigamos adelante hasta llegar a cambiar ese pesimismo por optimismo y acción.

Como seres humanos tenemos la necesidad de sentirnos amados, pero cuando lo hacemos de una manera “enfermiza”, enfermamos. La solución tampoco es decirnos: “No necesito a nadie” y buscar alejarnos de todas esas personas a quienes internamente necesitamos. Como siempre, nada en exceso es sano.  Cuando no nos sentimos amados, arrastrarnos para buscar el amor de otra persona es tan malo como convertirnos en alguien frío y distante. Ambos extremos nos hacen personas infelices.

apego toxico

Esta infelicidad es algo que compruebo con mis clientes cuando trabajamos juntos por estar atravesando la crisis de los 40 de sus parejas. Incluso sin saberlo, algunas personas se han sentido poco queridas, no tenidas en cuenta, desconectadas de su pareja y eso les ha generado infelicidad. Esa infelicidad no es nada agradable y buscan la manera de evitar ese sentimiento.  A veces, volviéndose personas distantes, que ponen una barrera entre su pareja y ellos, porque no quieren sentir como al necesitar a esa persona y no sentirse conectados están experimentando dolor. En silencio se alejan. Quizás han intentado pedirlo, pero no han podido ni sabido llegar a ser comprendidos. Alejarnos puede darnos la efímera sensación de ser libres y autosuficientes. Podemos decirnos: No necesito su amor, me basto yo, como una manera de construir una muralla entre la persona que queremos para evitar ese dolor que sentimos. Detrás de esa pared pensamos que el dolor no llegará. Pero la realidad es diferente. Volvamos a que somos seres sociales. Necesitamos del otro, necesitamos sentirnos amados, formando parte de grupos donde somos aceptados. Y si no lo tenemos en casa, tarde o temprano buscaremos fuera una cura para nuestra soledad. Recuerda, lo que no se dice no es visible. Y lo que aún diciéndolo, no se ha comprendido por el otro, tampoco es visible.

Sentirnos amados y parte de los grupos a los que queremos pertenecer es importante para ser felices. Por este motivo, si en este instante crees que puedes mejorar en alguna de tus relaciones personales para sentirte más feliz, no mires hacia el otro lado, no culpes a los demás por lo que sientes. En este momento, siendo adultos, es necesario que asumamos la responsabilidad de mejorar nuestro estado emocional sin dejarlo en manos del azar ni en poder de los demás. Si queremos ser felices es necesario asumir que la única persona responsable de nuestra felicidad somos UNICA Y EXCLUSIVAMENTE NOSOTROS.

Para ello, continuemos con el siguiente post, donde profundizaremos en el 3º hábito para una Vida Feliz: Amar y Dar Amor o el Apego Seguro.

Puedes leer los artículos ya publicados pinchando sobre cada enlace. Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. El que estás leyendo

3º Hábito  AMAR Y DAR AMOR o APEGO SEGURO

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA PROPIA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

Encuentra tu Flow

movimiento slow

Continuando con la serie de post en los que comparto los puntos importantes para Una Vida Feliz que forman parte del MOOC de la Escuela de Negocios de la India, hoy le toca el turno al 2º hábito que mejorar nuestra felicidad. Este hábito está relacionado con el 2º pecado, Perseguir la Perfección. 

Puedes leer los post anteriores aquí.

El 1º pecado: Sacrificar la Felicidad. 

El 1º hábito: Priorizar la Felicidad (sin perseguirla) 

Hay una frase que dice: Aquello a lo que te resistes, persiste, aquello que aceptas, se diluye. A menudo no nos damos cuento de estar atados a la persecución de la felicidad impidiendo así que la experimentemos. Nos resistimos a un presente en el que quizás no todo va tan bien como deseamos y eso lo hace persistente. El 2º hábito consiste en Encontrar tu Fluir, tu Flow

Seguramente estarás de acuerdo conmigo en esto: Cuando algo tiene sentido para uno, lo hacemos con gusto, con pasión y no nos pesan los obstáculos. Si tienes hijos, habrás comprobado más de una vez que el día que tiene una excursión se viste mucho más rápido que el resto de los días en los que “solo” irá al colegio. Cuando algo tiene significado lo hacemos sintiéndonos más felices. Y quizás no importa que haya que madrugar, o que tengamos que viajar, o que haya que esperar durante horas para entrar al concierto de tu grupo de música favorito. ¿Verdad? Cuando algo tiene sentido para uno “fluimos” como un río que no importa que se encuentre con piedras en su camino, las bordea, las arrastra, las pasa por encima, pero continúa imperturbable hacia su destino. A esto se refiere el Dr. Raj cuando habla de Fluir.

Cuando fluimos con nuestra meta, sabemos lo que queremos, tenemos un grado de seguridad, paz y confianza que nos acompaña como vencer la timidezen ese trayecto. Nos sentimos fuertes, capaces y permanecemos enfocados absolutamente en lo que estamos haciendo, estamos presentes en el presente, sin tener en cuenta los propios juicios sobre uno mismo, sin preocuparnos sobre lo que los demás pueden estar pensando y casi perdemos la noción del tiempo. Seguramente recordarás momentos en los que estabas haciendo algo que para tí tenía verdadero sentido y fluías, disfrutabas de ese instante y el tiempo te pareció que volaba. ¿Recuerdas momentos así? En mi caso, por ejemplo, me ocurre cuando estoy hablando sobre coaching, sobre inteligencia emocional, cuando estoy parada delante de la gente y siento la necesidad de compartir la felicidad inmensa que siento con todo lo aprendido. A veces puedo estar hablando dos horas, sin apenas darme cuenta del transcurso del tiempo!!!

Cuando estamos preocupados por ser mejores que los demás, cuando internamente pensamos en nosotros, comparándonos con los demás o evaluando nuestro desempeño, nos sentimos tensos, ansiosos y no disfrutamos, no nos permitimos fluir.

Dejarnos fluir libremente, con serenidad, carisma y disfrutando de lo que hacemos es algo que nadie puede hacer por nosotros, y es algo en lo que no sirve de nada compararnos con otros. Estás haciendo algo que te gusta, que para ti tiene sentido y además estás en un estado de confianza total, es ahí cuando fluyes.

Cuestionarte, compararte, dar rienda suelta a tu miedo, alimentar la falta de confianza en ti mismo, tener un diálogo interno negativo que va disminuyendo tu autoestima, o incluso obligarte a ser el mejor de los mejores, “the most”, será algo que te limitará pero sobre todo, será algo que te hará sentir infeliz.

Busca experimentar la felicidad al dejarte fluir. Disfruta como cuando eras niño y te sentías capaz de lograr cualquier cosa que te propusieras. Vuelve a mirarte con fe y confianza en ti.

En muchos otros post de mi blog hemos hablado de confianza, de sentirnos capaces, de saber que somos buenos en algo. Y eso no llega de la noche a la mañana. La maestría no nos llega tras hacer un “master” por ejemplo…. sino con ejercitarnos, con ejercer aquello para lo que nos hemos preparado, con fluir haciéndolo y disfrutándolo.

Ten por seguro que no te sentirás grandioso si vives juzgándote y comparándote con los demás. Perseguir ser el mejor no es una buena idea. Disfrutar de lo que haces, ganar experiencia día a día, aceptarte como eres, incluso cuando estás en proceso de aprendizaje, sin detenerte, eso hará que llegues a fluir el tiempo necesario (Dicen que unas 10.000 horas) para lograr ser un maestro en tu campo. En la cima siempre hay sitio. Camina y llegas.

Y la verdad es que a menudo no podemos “fluir”, no podemos disfrutar y sentirnos felices porque nuestro trabajo no es más que un medio para obtener dinero. Cuando olvidamos nuestra pasión, cuando no nos tomamos el tiempo de descubrir qué es lo que nos hace fluir… muchos días los viviremos con esa sensación de vacío, de infelicidad.

A menudo nos da miedo hacer otra cosa, cambiar de trabajo o haber pasado 5 años de nuestra vida estudiando una carrera para luego dedicarnos a otra profesión que nada tiene que ver con nuestra titulación. No tomamos decisiones que nos hacen felices,  y este es el primer pecado que mata nuestra felicidad, tomamos decisiones que nos dan una cierta seguridad, que nos harán tener un determinado trabajo, un sueldo, un nivel económico o social. Pero no siempre nos hará felices. ¿Cómo remediarlo? No es necesario que abandonemos lo que estamos haciendo, no es necesario que metamos nuestra ropa en la maleta y nos perdamos en una isla desierta…  no. Pero si es necesario suplir esa necesidad de felicidad dedicándole algo de tiempo a nuestros hobbies, a hacer algo que realmente nos guste y en lo que nos podamos sentir “fluir”.

Alguna vez escuché una frase que decía que para ser feliz había dos maneras: Hacer lo que amas. O Amar lo que haces. Y en este aspecto, aunque nuestro trabajo no sea algo que nos apasione, si podemos tener una actitud diferente, dejar de quejarnos y empezar a amar lo que hacemos. Da igual lo que sea. Me gustaría dejarte un cuento sobre esto. Aguila o Pato 

En los siguientes post continuaré compartiendo contigo lo aprendido en este MOOC. Muchas son cuestiones que ya sabemos pero que nunca viene mal refrescar. En próximas entradas, el 3º Pecado que mata la felicidad y el 3º hábito para mejorar en este aspecto.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

¿Cómo ser Feliz?

¿Por qué algunas personas, a pesar de sus dificultades y de pasar por situaciones duras, igualmente son felices?

Una persona feliz, no es aquella que no tiene problemas, sino quien no se deja atrapar por las dificultades. ¿Qué se necesita entonces para ser feliz?

Estudios realizados por la Positivity Psychologist Sonja Lyubomirsky, publicaron las 12 cosas que las personas felices hacen de manera diferente, con lo que consiguen aumentar sus niveles de felicidad. Son 12 cambios sencillos que puedes emprender hoy mismo y comenzar a disfrutar de sus grandes beneficios. Lo han publicado en un libro:  The How of Happiness.

Aquí tienes 12 actitudes de las personas felices. Si te comprometes a ponerlas en práctica, podrás encontrar dentro de ti motivos para ser feliz.

La persona feliz:

  • Es una persona agradecida. En lugar de enfocarse en lo que no tiene, agradece y disfruta de lo que si tiene. Muchas personas cometen el error de solo centrarse en lo que les falta, y aún siendo sanos, teniendo su vida económicamente resuelta, aún asi, son infelices. Una persona feliz no comienza el día pensando en lo mal que le irá, sino en todo lo que puede hacer para mejorar su vida. Una persona feliz es agradecida, con los demás y con su propia vida.

Rico no es quien más tiene sino quien menos necesita.

  • Cultiva el optimismo.  Ser optimista es algo que puede conseguirse con la práctica. Martin Seligman, padre de la psicología positiva, propone que todos podemos ser más optimistas, que todos podemos mejorar nuestra ecuación de felicidad si ponemos de nuestra parte. Desterrar de nuestra mente los pensamientos negativos, en el momento que aparecen, cambiándolos por otros pensamientos positivos, mejora nuestra sensación de felicidad. En cambio, dejar que los pensamientos negativos, se encadenen uno tras otro en nuestra mente, no hace más que hundirnos y cerrarnos las puertas a la felicidad.

Set genético + Circunstancias Personales + Voluntad por ser Feliz= Ser Humano Feliz

  • Evita pensar en exceso. Nuestra mente puede ser nuestro peor enemigo para conseguir sentirnos felices. Al darle vueltas y vueltas a lo mismo, deseando encontrar la respuesta perfecta, la decisión correcta, nos lleva por un camino sin salida. Nunca podemos estar seguros al 100% de estar tomando la decisión correcta, en cambio, si tomamos una decisión  y nos comprometemos al 100% en trabajar para alcanzarla, llegaremos a nuestra meta.
  • No se compara con los demás. Si nos comparamos con personas que aún no han alcanzado el nivel de crecimiento que hemos alcanzado nosotros, podemos tener una falsa idea de superioridad. En cambio si nos comparamos con personas que han hecho ya un largo recorrido en sus vidas, aunque tengan la misma edad que nosotros, podemos salir mal parados y sentirnos inferiores. Una persona feliz solo se compara con quien era ella hace unos meses, y se felicita por todo lo que ha avanzado.
  • Realizan actos de bondad. Compartir con los demás, ser bondadoso, ofrecer apoyo, ser solidarios, son actos que no solo producen beneficio a quien los recibe, sino también a quien los hace. La Serotonita, es un neurotransmisor, que se genera en la persona que realiza el acto de bondad. Recientes estudios científicos así lo confirman. ¿Quieres ser más feliz? Deja de lado tus dolores, tus penas y ayuda a quien está sufriendo. Te sentirás mucho mejor.
  • Son personas sociales. Las tasas de mortalidad en las personas solitarias se duplican. ¿Lo sabías? Cultivar relaciones personales, salir de casa, entrar en contacto con las personas de tu entorno, cuidar de tus amistades, preocuparnos por los demás, hace que tengamos un sentimiento de conección con los demás y que la soledad desaparezca. 
  • Superan las adversidades. En lugar de dejarte arrastrar por las circunstancias negativas de tu vida, úsalas como trampolín para mejorar, para aprender, para crecer. La persona feliz no es quien no tiene problemas, sino quien en lugar de ver un problema, ve un reto, ve algo que puede superar, algo que le ayudará a crecer. Un problema no existe hasta que alguien lo define como tal. Si cambias tu definición, cambiarás tus resultados y tus sensaciones.
  • Saben perdonar. Una persona feliz, no es quien no tiene nada que perdonar, no es quien siempre es tratado bien por los demás… Una persona feliz, no carga con circunstancias del pasado, no odia a nadie, no está constantemente pensando en quienes le han hecho algo malo, no se considera víctima de los demás. Una persona feliz sabe que todos cometemos errores, incluso aquellos a quienes más amamos, les pasa. El rencor, el odio y el remordimiento, son enemigos de la felicidad. Perdona y Perdónate. Esa es la manera de estar en paz con el pasado y con las circunstancias.
  • Se apasionan con sus metas. Una persona feliz, se siente apasionada con lo que está haciendo, puede pasar horas y horas trabajando en algo, sin recordar que ya ha pasado la hora de comer. Son personas de acción, que se dedican con pasión a sus actividades y están comprometidas con sus vidas.
  • Saborean las alegrías de la vida. Al ritmo frenético que se mueven las vidas de algunas personas, les resulta dificil disfrutar de la magia de los pequeños momentos. Una persona feliz disfruta de las cosas sencillas de la vida, un cafe, una charla, una caricia, una flor, un momento de risa con los hijos, son tesoros que cada día podemos saborear para aumentar nuestra felicidad.
  • Son personas comprometidas con un objetivo. Una persona feliz tiene algo en mente, y no puede gastar su tiempo en preocupaciones, en recelos, en recuerdos negativos…. Una persona feliz sabe que es responsable de su futuro, sabe que sus decisiones tienen que ir seguidas de acciones, sabe que las acciones pueden dar resultados positivos o negativos, sabe que un resultado negativo no es un fracaso si vuelve a intentarlo, está comprometida con ese objetivo y con ser el dueño de su destino.
  • Son personas con valores. Sus decisiones y sus acciones, vienen precedidas por los valores que poseen. Una persona feliz no hace aquello que va en contra de sus valores, y además, esos valores son los que buscan el beneficio de todos y no de la propia persona. El amor, la familia, la responsabilidad, el progreso, el crecimiento personal, son sus guías y no una quimera que creen imposible de alcanzar.
  • Son personas que cuidan su salud. Podemos tener excelentes ideas, proyectos, perspectivas de futuro, que no podremos realizar si no cuidamos de nuestro cuerpo. Estar en forma, hacer ejercicio, cuidar nuestra dieta, no son solo importantes, sino imprescindibles. Todo lo que no hagamos por nuestra salud ahora, nos pasará factura en el futuro. También el ejercicio físico es algo muy positivo. Se han hecho estudios médicos, sobre los efectos a corto y largo plazo del ejercicio, comparados con los antidepresivos… ¿Y sabes cual de los dos sale mejor parado? Si, el ejercicio!!  Hacer algún tipo de ejercicio no solo mejora tu salud, tambien tu autoestima!

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Ser Feliz es un Arte

como ser mas feliz

 

Para mi, Ser Feliz es un Arte. Y no todos son artistas en esta vida…..  Pero pueden serlo, de eso estoy segura. Aquellas personas que desean ser felices, tendrían que aceptar que serlo, es convertirse en artistas, hacer arte.

Si tienes 5 minutos, te lo explico. 🙂

Empecemos definiendo ¿qué es arte?

El arte es el uso de la habilidad y la imaginación, para crear objetos, experiencias, melodías o entornos con el fin de lograr el placer estético en el observador.

Tanto el artista, como los observadores, disfrutan de su arte, ¿verdad? Así mismo, todos disfrutamos más en la compañía de una persona feliz, de un artista de la felicidad. ¿Me sigues?

Cada artista, se sirve de diferentes instrumentos y técnicas concretas para expresar su arte. Cualquier persona que quiera pintar, puede aprender a utilizar los instrumentos que utiliza un artista, dedicarle las horas que le dedica un artista a aprender las técnicas y convertirse, a si mismo, en un pintor.

Por eso, estoy convencida, que todos pueden aprender a utlizar las “herramientas” que utilizan las personas felices, para dar forma a su propia felicidad.

Veamos cuales son las herramientas y técnicas del Artista de la Felicidad. Son, en principio, 7. ¿Te animas a intentarlo?

  • Empieza y Termina.  Dejar muchos frentes abiertos, tareas postergadas, situaciones sin resolver, problemas sin enfrentar, retos sin afrontar son las mayores causas de ansiedad  y tensión. Una persona tensa y en situación de ansiedad, dificilmente podrá sentirse feliz. Para aprender el arte de la felicidad, ve concluyendo aquello que tienes sin resolver, cierra etapas, resuelve, enfrenta tus problemas, no escondas la cabeza en la tierra como el avestrúz.
  • Postura de Poder. Si te pido que imagines a una persona triste, ¿cuál sería su postura corporal? ¿Y la de una persona feliz, segura de si misma? Pues si, definitivamente, nuestro estado de ánimo se refleja en nuestra postura corporal. Si deseas sentirte feliz, fuerte, poderoso, confiado, puedes hacerlo, aprendiendo a ser consciente de tu postura corporal y cambiándola cuando sea la de una persona triste, apesadumbrada. Caminar o sentarse, con la espalda recta, los hombros hacia atrás, sacando pecho, la cabeza ligeramente levantada, te dará poder. ¿No me crees? Hazlo ahora mismo y verás como tu energía cambia y aumenta.
  • Aprende Asertividad. Una persona feliz sabe pedir lo que quiere, saber expresar sus sentimientos, ejerce el autorespeto, sabe decir que no, dice lo que piensa. Si crees que aguantar lo que te digan o te hagan es lo que te está generando tristeza y desilusión, busca en mi blog. Hay muchos artículos para ejercitar tu asertividad.
  • Cuida tu imagen. Si descuidas tu imagen, tu ropa, tu aseo personal, dificilmente vas a sentirte a gusto contigo. El hecho de cuidarte, de ponerte guapo, aumenta tu autoestima. Seguramente recordarás días en los que ni siquiera has salido de casa porque no “estabas arreglado”. Pues que yo sepa no tienes nada roto…. solo que no te has dedicado unos minutos a ponerte una ropa que te guste. Sin duda recordarás momentos en los que te considerabas bien vestido y elegante, y te movías con más soltura, confianza y autoestima. PRACTICALO CADA DIA.
  • Se Agradecido. En lugar de fijarte en lo que no tienes, en lo que no eres, en lo que no has conseguido, en lo que no has vivido, disfruta agradeciendo lo que si has hecho, lo que si has conseguido, lo que si tienes y lo que si eres. Una persona feliz es una persona agradecida. Recuerda la frase que dice: Rico no es quien más tiene, sino quien menos necesita. Pues no es que necesites menos, sino que agradeces lo que tienes y sabes que puedes trabajar para vivir mejor. Eso te hará feliz.
  • Recuerda Buenos Momentos. La diferencia entre una persona feliz y una persona infeliz, es que la primera, tiene buenos recuerdos de las situaciones, de las personas, y procura no recrearse en la parte de su pasado que fue dolorosa o desagradable. Rápidamente aleja los pensamientos negativos, los recuerdos dolorosos, y acepta que el pasado no cambiará por mucho que lo tenga en su mente. Centrate en lo positivo de tu vida, deja que los recuerdos negativos se pierdan en el olvido.
  • Pon una meta en tu vida. Tener una misión, una visión, una meta que nos haga levantarnos motivados cada día es el ingrediente principal para la felicidad. Si no sabes ni porqué te levantas, ¿cómo crees que puedes ser feliz? No ates tu felicidad a las personas o a las cosas. Ser feliz es una actitud ante la vida. Tu puedes elegir tener esta habilidad, si la ejercitas.

 

Una persona feliz, optimista, no es una persona ingénua que no ve la realidad, no es alguien que vive en un mundo irreal, aunque así lo crea una persona infeliz que esté a su lado. Si quieres ser feliz, dedica tiempo a aprender a utilizar las “herramientas” para el arte de la felicidad.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

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