Cuento: El buscador de Jorge Bucay

En este momento la gran mayoría de las personas están inmersas en una búsqueda: Como ser Feliz. En la búsqueda de la felicidad podemos cometer varios errores. A veces, podemos creer que nos falta algo para poder ser felices, podemos pensar que cuando lleguemos a tal punto lograremos la ansiada felicidad. Las personas sufren y se hunden cuando las situaciones de sus vidas no son perfectas…. incluso, ahora, con todo el tiempo que se pasa en interne, algunas personas sufren cuando ven que en las redes sociales los demás parecen ser más felices que ellos….

Es imposible ser feliz siempre si centramos nuestra búsqueda fuera de nosotros, en posesiones materiales o posiciones sociales. Quizás, para disfrutar de la felicidad solo sea necesario dejar de buscarla y aprender a encontrarla dentro nuestro, atesorando esos momentos mágicos y sintiéndonos afortunados por haberlos vivido, en lugar de sentirnos desafortunados porque ya han pasado.

yo quiero felicidad

Les dejo este cuento de Jorge Bucay, El buscador.

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador…

Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra.

Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina, a la derecha del sendero, le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.

… Una portezuela de bronce invitaba a entrar.

De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.

El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor.

Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción:

Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días.

Se sobrecogió un poco al darse cuenta que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar.

Mirando a su alrededor el hombre se dio cuenta que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía:

Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.

Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.

Una por una, empezó a leer las lápidas.

Todas tenían inscripciones similares, un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.

Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años…

Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó.

Lo miró llorar por un rato, en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– No, ningún familiar – dijo el buscador – ¿qué pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?. ¿por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de niños?.

El anciano se sonrió y dijo:

– Puede Ud. serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré…

Cuando un joven cumple 15 años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgada al cuello.

Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y anota en ella:

a la izquierda, qué fue lo disfrutado…

a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media? …

Y después … la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana? …

  • ¿Y el embarazo o el nacimiento de su primer hijo … ?
  • ¿Y el casamiento de los amigos … ?
  • ¿Y el viaje más deseado … ?
  • ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano … ?
  • ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?…. ¿horas?, ¿días? …

Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos….

Cuando alguien muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su lápida, porque ESE es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO .

Si te sientes triste, sumido en un estado de infelicidad, mira hacia atrás, toma una libreta, y suma todo el tiempo que has sido feliz. No te olvides de dar las gracias!!! Todo pasa, y este momento duro también pasará.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Esperar que todo sea perfecto nos hace infelices

como ser feliz

Todos hemos escuchado la metáfora en la que se compara al nivel de optimismo/pesimismo con un vaso, que puede estar medio lleno o medio vacío, según dónde estemos enfocando nuestra mirada. Si nos enfocamos más en los sucesos negativos, en las situaciones que no han dado el resultado que nosotros deseábamos, en lugar de buscar el aprendizaje o el lado bueno de los hechos, estamos cometiendo el 6º pecado que mata nuestra felicidad. Feliz no es quien vive en su día a día millones de momentos de felicidad, sino quien sabe valorar los que tenga, sin darle una importancia vital a lo que no es perfecto en su vida.

Desconfiar de la vida es el 6º pecado que merma nuestras posibilidades de sentirnos felices. ¿Si las cosas no te salen bien como te sientes? ¿Como miras hacia el futuro si algo no ha ido bien? Tener una visión pesimista sobre lo que puede ocurrir en nuestro futuro hace que no seamos felices hoy.

Esto mismo es lo que nos dice Julián Marías en su libro La felicidad humana, “Llevamos bien el estar mal hoy si pensamos que mañana estaremos bien. Por el contrario, aunque nos sintamos bien, si creemos que mañana nos vamos a sentir mal, dejamos de sentirnos bien”.

A menudo algo puede ocurrir en nuestra vida y lo valoramos, en ese momento, como algo negativo. Por ejemplo, perder un avión o llegar tarde a una cita. Si nos centramos exclusivamente en lo que no ha salido como esperábamos puede que no podamos ver otros aspectos positivos de esa situación. Por ejemplo, perdemos un vuelo, pero al tomar el siguiente conocemos a una persona que puede ser importante para nuestro futuro, o al llegar tarde a una cita puede que sin siquiera saberlo hayamos evitado estar en un momento dado envueltos en un accidente de coche.

Hay un cuento, un relato que se titula, El caballo perdido del anciano sabio, que se utiliza en este MOOC para ilustrar como a priori las cosas pueden parecer “mala suerte” y no es con el tiempo y hasta el final, cuando a veces las cosas cambian. Nos duele lo que ocurre cuando no es perfecto,cuando lo “etiquetamos” como mala suerte…. pero puede que nos estemos adelantando en el tiempo y que lo mejor sea esperar, quedarnos con el hecho desprovisto de negatividad, para darle tiempo al tiempo.

Nos hace infelices pensar que TODO tiene que ser perfecto, que si llueve en el momento en el que estamos saliendo de la iglesia, el día de nuestra boda, ya no disfrutaremos de la fiesta. O nos hace infelices pensar que un matrimonio es siempre maravilloso, y ante las primeras diferencias nos venimos abajo. Perseguir que todo sea magnífico y apasionado y si no lo es, significa que es malo, eso nos hace infelices. Esto tiene mucho que ver con uno de los pensamientos distorsionados. Polarización. Si pensamos en términos de blanco y negro, todo lo que ocurra en medio de esos dos extremos dejamos de considerarlo.

Así como desear que todo sea positivo puede llevarnos a la infelicidad, no tener ninguna expectativa tampoco es la solución. Como en muchas otras ocasiones, la virtud está en mantenernos en el medio, en encontrar un punto en equilibrio donde tengamos preferencia porque nos ocurran determinadas cosas positivas, pero sin caer en la falta total de esperanza o de ilusión en lo que está por venir. Tener esta actitud ante la vida puede ser un signo de depresión que estamos pasando por alto.

El punto intermedio, para el Prof. Raj, es Perseguir nuestras pasiones sin apasionarnos, y así introduce el 6º hábito para una vida feliz y en plenitud, que trataremos en un próximo artículo.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito Responsabilizarse de la Felicidad

5º Pecado Desconfiar de los demás.

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado El que estás leyendo

6º Hábito: Perseguir nuestra pasión sin apasionarnos

7º Pecado Ignorar la fuente interior

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

Desconfía de todos y aumenta tu infelicidad

como confiar en los demás

¿Hasta que punto ser desconfiado nos perjudica? Este es el 5º Pecado que disminuye nuestros niveles de felicidad. Siguiendo con la serie de artículos en los que estoy compartiendo lo aprendido en el MOOC Una vida de Felicidad y Realización que puedes seguir tu mismo en Coursera, o a través de la web de la Escuela de Negocios de India ISB. El curso en videos está en inglés y si quieres puedes leer los artículos anteriores en los que he ido compartiendo los pecados que matan nuestra felicidad y los hábitos por los que tenemos que cambiar esos pecados para ser más felices en nuestra vida.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito Responsabilizarse de la Felicidad

5º Pecado El que estás leyendo.

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

Continuemos. Desconfiar de los demás nos hace personas infelices. Tener una serie de prejuicios acerca de los demás, pensar en que no serán confiables, en que pueden defraudarnos, en que nos engañarán es algo que disminuye nuestra felicidad.

¿Te acuerdas de la frase El ladrón cree a todos de su condición? Siempre que pienso en personas con miedo a ser engañadas, con miedo a recibir de los demás deslealtad o con miedo a que se aprovechen de ellos, no puedo evitar pensar en esta frase. Pero también es importante tener en cuenta la propia experiencia. Si en el pasado hemos esperado demasiado de los demás y no se han cumplido nuestras expectativas, podemos generar esa predisposición a esperar algo malo de todos, sin darles el beneficio de la duda.

Poder confiar en los demás es algo necesario ya que vivimos en grupos sociales, donde nos relacionamos constantemente. Es doloroso trabajar en una empresa donde no podemos confiar en nuestros compañeros, es incómodo estar en un grupo de amigos o de estudio en el que constantemente tengamos miedo a ser defraudados por los demás. Incluso hay estudios científicos que comparan los niveles de confianza en las demás personas de la sociedad y la prosperidad económica. A mayor confianza en los demás, mayor prosperidad se constata en los países. Por eso, muchas veces escucharemos encuestas que revelan los niveles de confianza del país donde vivimos.

Y en este aspecto que es importante para nuestra felicidad, entra en juego también la oxitocina. Las hormonas que segrega nuestro cerebro tienen una gran importancia en cómo nos comportamos, cómo nos sentimos, cómo nos relacionamos con los demás. Nuestra química interna es una gran desconocida, algo más puedes profundizar en el artículo Hormonas y Emociones.

Cuando confiamos en otros nuestro cerebro segrega oxitocina. Esta hormona es conocida como la hormona del apego, la hormona de la confianza, o la hormona del amor. Esto es algo que tiene mucho sentido para explicar aspectos de las relaciones humanas como la infidelidad en el matrimonio. Cuando una persona está atravesando momentos difíciles, y en esa situación particular, se abre emocionalmente a otra persona que no es su pareja, hablando sobre lo que siente… y percibiendo que puede confiar en esa persona con la que está hablando, su cerebro segrega oxitocina. Un neurotransmisor que también segregamos en el momento del parto o al amamantar y en el momento del orgasmo. Para mí, que trabajo con mujeres durante la crisis de los 40 de sus esposos, comprobar cómo la oxitocina es el inicio de una infidelidad hace que tenga más herramientas para poder ayudarles a recuperar su pareja.

La desconfianza ha sido también una parte de nuestra evolución. El miedo a los demás, el tomar precauciones y no confiar ciegamente en los demás, puede hacer que un pez, por ejemplo, no se confíe de su depredador y pueda seguir vivo. Si la desconfianza existe, probablemente sea porque tiene una función en la evolución de nuestra especie. Lo que causa infelicidad no es desconfiar de algunas personas, sino desconfiar de todos, casi como la única predisposición que tenemos ante los demás. El equilibrio, la Confianza Inteligente, es lo que el Prof. Raj nos recomienda como el 5to hábito a incorporar para ser más felices.

¿Cómo confiar en los demás nos beneficia a nosotros? Poder dejar de lado el instinto que nos pide desconfiar de los demás hace que al darle un voto de confianza a una persona, esta pueda “pagarnos” confiando también en nosotros. Sentir que vivimos en un entorno donde podemos confiar en los demás nos hace sentirnos más felices, seguros y este es otro de los beneficios de confiar. Y por el contrario, cuando desconfiamos de todos, conseguimos que los demás también sientan desconfianza al tratar con nosotros. Una persona excesivamente miedosa a ser engañada, genera en los demás el miedo a ser engañados por ella, generando relaciones de desconfianza.

Quizás es necesario mirar a nuestro alrededor y analizar este punto. ¿Conoces personas en las que muchos confían? ¿Cómo se relacionan con sus pares, son personas que confían proactivamente? En Coaching hay una premisa que me parece muy importante comentar. Trata a los demás como crees que pueden ser y no como los percibes en este momento. Si tratamos a los demás dándoles nuestra confianza, aunque sean personas miedosas que nos transmiten que no se abren a confiar en nosotros, podemos, dando nosotros el primer paso, lograr entablar una relación de confianza mutua que nos hará sentir más felices a ambos.

Puedes poner a prueba esto en tu trabajo, al entrar en contacto con personas desconocidas para ti, por ejemplo al ir a un nuevo gimnasio o club deportivo, al unirte a una asociación literaria…. ¿Qué reacción tendrían los demás hacia ti si tuvieras un excesivo cuidado por miedo a ser engañado? Lo más probable es que no entablaras relaciones de confianza y que tampoco ellos sintieran que pueden confiar en ti. Y como no confían en ti, puede que al final se “defiendan” y terminen teniendo actitudes que tú interpretarás como la profecía autocumplida. Tu no confiabas, hacen algo porque ellos tampoco confían en ti y eso te hace decir: Yo tenía razón, no podía confiar en ellos.

Esto es algo que podemos también extrapolar a las relaciones entre los países. Si un país se relaciona con otro con desconfianza, cualquier movimiento que haga el otro país puede analizarlo desde el miedo y considerarlo una amenaza. En cambio, cuando entre dos países entablan relaciones de mutua confianza, es más probable que tengan intercambios satisfactorios. En la historia de nuestras sociedades tenemos múltiples ejemplos de países que han desconfiado el uno del otro. Me viene a la mente, por ejemplo, la larga desconfianza entre EEUU y Cuba. En estos momentos estamos asistiendo a un hecho histórico que es la vuelta a las relaciones entre ambos países. Han dejado de tener un miedo paralizante, han dejado de ver al otro como un enemigo, o como una fuente de peligro, y el resultado es que la otra parte también se ha abierto a generar una relación de confianza.

¿Por qué tendemos a desconfiar de los demás? Por lo general porque tenemos una visión poco realista de lo confiables que pueden ser los demás. Y eso nos hace disminuir nuestros niveles de felicidad. Las noticias suelen contribuir también a esa visión negativa que tenemos sobre qué podemos esperar de los demás. Incluso cuando es noticia que alguien devuelva un maletín lleno de dinero que se haya encontrado en un taxi, por ejemplo, eso no hace más que reforzar que la confianza es algo excepcional y no la norma. En Canada, un periódico, llevó a cabo un experimento. Fueron dejando 20 carteras con 200 dólares y una dirección dentro. Preguntaron cuántas carteras pensaban que serían devueltas,  la respuesta promedio fue que sólo devolverían 5 de las 20. Y la realidad que dejó en evidencia este experimento, fue que se devolvieron 16 de las 20 carteras, con todo dentro, por supuesto. Esto demostró que las personas suelen ser más dignas de confianza de lo que tendemos a creer, restándonos así experimentar más confianza y más felicidad en nuestra vida.

Por eso, si queremos poder tener relaciones donde los demás sean personas en quienes podemos confiar, personas que no nos defraudarán, quizás tengamos que asumir dar el primer paso, ya que confiar en el otro hace que la otra persona responda positivamente. En un par de días podrás leer el siguiente artículo, sobre el 5to hábito: Confianza Inteligente.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

4º Hábito Tu felicidad es Tu Responsabilidad

inteligencia emocional es la llave para la felicidadLa búsqueda de la felicidad es en nuestra época casi una obsesión para algunas personas. Si no puedo tener el último modelo de teléfono móvil no soy feliz. Si no puedo acudir a determinados lugares, me siento infeliz. Si no tengo el trabajo que desearía me siento infeliz. Si mis hijos, mi pareja, mis padres o mis hermanos no actúan como yo espero que actúen me siento infeliz. Por otro lado, hay un gran número de personas que tras comprobar que tener el mejor teléfono, el mejor trabajo, la mejor universidad, tampoco ha sido para ellos la fuente de la completa felicidad, deciden hacer cambios en sus vidas. En esta sociedad consumista en la que vivimos, donde las empresas y sus publicidades nos crean necesidades que hace unas décadas no existían, no es nada extraño que los psiquiatras pronostiquen que para el 2030 (solo dentro de 15 años) la depresión será la mayor discapacidad.

Dejamos en manos de los demás, de los resultados que obtenemos, de las posesiones que podemos adquirir, de las relaciones que logramos mantener, la cantidad de felicidad que experimentamos. Y si tenemos en cuenta que pretender tener el control absoluto sobre estas situaciones es el 4º pecado que mata la felicidad, tampoco es de extrañar, que en España, CADA DIA, se suiciden 10 personas.

Y como siempre es mejor prevenir que llorar, sigamos con el 4º Hábito que es imprescindible incorporar para reemplazar el querer tener un excesivo control sobre los demás y sobre las situaciones. Este hábito consiste en Tomar la Responsabilidad Personal sobre nuestra felicidad. ¿Cómo lo hacemos?

  • Nunca culpando a los demás
  • Nunca culpando a las circunstancias.

En el libro Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia gratificante, escrito por Martin Seligman, este nos relata una serie de experimentos científicos en los que se determina que la “pauta explicativa” es determinante a la hora de sentirnos deprimidos, tristes, incluso con la posibilidad de caer en tendencias suicidas.

Cuando explicamos lo que nos sucede de manera “permanente y universal” sentirnos hundidos, infelices, es la consecuencia natural. ¿Eres de los que dice estas frases?

Esto no cambiará nunca.

Todos están en mi contra. Nadie me entiende

Siempre será igual. Nunca saldré de esta situación

Todos mis compañeros son egoístas

Cuando utilizamos pautas explicativas en las que algo es permanente (nunca, siempre) y es universal (todos, nadie) nos convencemos de que la realidad es así, cerramos toda posibilidad de que las situaciones mejoren o de que nosotros tengamos un mínimo control sobre el futuro.

La felicidad no es algo que se alcanza, que se tiene, que se logra, no es un destino al que llegar. Cuando tenga una pareja, me case y tenga niños seré feliz. Cuando acabe la carrera y tenga un trabajo seré feliz. Cuando mi esposa o mi esposo sea de determinada manera seré feliz. Cuando mi jefe me valore seré feliz. como evitar la depresión

Si para sentirte feliz tiene que ocurrir algo que tiene que ver con los demás, o con las circunstancias externas y los resultados que obtengas tienes muchas probabilidades de no llegar a sentirte feliz. Porque la felicidad no es un destino, sino la actitud con la que caminamos.

Esa actitud, esa felicidad, solo puede regularse desde nuestro interior. Haciendo los cambios internos necesarios para dejar de sentir que todo está en nuestra contra y para poder aceptar que a pesar de las circunstancias negativas, tenemos igualmente la capacidad para ser felices. La resiliencia es, en los momentos más duros de nuestra vida, algo necesario para poder continuar adelante. Las emociones no son permanentes, como tampoco lo son las situaciones. Incluso algo tan duro como el dolor que sentimos por la pérdida de un ser querido algún día acabará. O bien porque lo superemos siendo personas resilientes, o bien porque nuestra tristeza y nuestro dolor derrote nuestro cuerpo y enfermemos mortalmente.

Basta de hablar de situaciones tristes y de dolor. En el 4º hábito para una vida de Felicidad y Plenitud es necesario que comprendas que es TU RESPONSABILIDAD sentirte feliz, porque es algo interno, una actitud con la que enfrentas los momentos de la vida. psicologia positiva

Para sentirnos felices y disfrutar de momentos especiales (una boda, las vacaciones, la graduación de nuestros hijos) es necesario tener en cuenta que cuanto mayores sean nuestras expectativas de que algo sea perfecto, mayor puede ser nuestra decepción si algo sale de manera diferente a como yo esperaba que saliera.  Por supuesto que carecer de expectativas en absoluto tampoco es la solución. Los extremos no son positivos en casi ningún aspecto de la vida, tampoco en este. Es necesario encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas de pasar unas vacaciones estupendas y la actitud de aceptar con calma y optimismo si algo no sale de acuerdo a lo planificado. Recuerda, que no depende de las circunstancias, ni de los demás, que uno pueda ser feliz, o disfrutar, sino de la manera en que uno piensa en esos momentos, la actitud con la que enfrentamos lo que escapa de nuestro control, lo que no entraba en nuestras expectativas.

Cuando trabajo con mis clientes en el taller de Inteligencia Emocional, nos enfocamos en sus pensamientos. ¿Qué pensabas cuando has sentido rabia hacia esa persona? ¿Cuáles eran tus pensamientos cuando tuviste ese episodio de ansiedad? ¿Qué interpretación le dabas a la situación para sentirte triste y hundida? En el taller, cada participante, en lugar de centrarse en sus emociones, trabaja en sus pensamientos, en sus pautas explicativas, porque cambiar esos pensamientos es el paso fundamental para experimentar mejoras en esas emociones que nos duelen. Todos tenemos una serie de pensamientos distorsionados, TODOS y no es una enfermedad, sino una realidad, y analizando nuestras interpretaciones, cambiando nuestro enfoque podemos mejorar notablemente nuestras emociones y nuestros niveles de felicidad. Adquirir mayor inteligencia emocional nos hace personas más resilientes, más felices, más exitosas en todos los ámbitos de nuestra vida.

como superar un bajón

Conseguir adquirir el 4º hábito para una Vida Feliz y en Plenitud no es algo que ocurra de un día para el otro. Adquirir la habilidad de escuchar cuales son nuestros pensamientos, comprender cómo ese pensamiento determina una emoción, y lograr procesar un nuevo pensamiento para así tener otra emoción es algo que requiere trabajo, paciencia y perseverancia. Por eso muchas personas no lo consiguen. Porque no invierten lo suficiente en responsabilizarse de sus propias emociones, porque tienen una actitud pesimista que les dice que no podrán lograrlo, que es imposible gestionar correctamente sus emociones cuando alguien les ha hecho daño, cuando son despedidos del trabajo, cuando una situación inesperada se produce. Las emociones son algo que están ahí, que como seres emocionales necesitamos expresar, sentir, comprender. Convertirnos en personas frías como una piedra, que no se permiten sentir tristeza, rabia, frustración, porque “es malo” tampoco es la manera de ser felices. La inteligencia Emocional es la llave para la felicidad.

Recuerda, asumir la responsabilidad sobre nuestra propia felicidad requiere trabajo, paciencia, perseverancia y si de verdad quieres ser el dueño de tu vida y de tus emociones, ten por seguro que podrás lograrlo. Eres la persona más importante de tu vida. Invierte ese tiempo en ti. Ten la suficiente perseverancia y la paciencia necesarias para llegar a tener la llave de tu felicidad adquiriendo las habilidades necesarias para lograr incorporar este hábito.

En la lista de abajo encontrarás los artículos ya publicados sobre el MOOC de la Escuela de Negocios de la India que estoy haciendo online, titulado Una Vida Feliz y en Plenitud. Puedes seguir tu mismo este curso online si tu inglés es bueno, sino, te invito a seguir mi blog para recibir todos los siguientes artículos cuando los vaya publicando.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito El que estás leyendo

5º Pecado DESCONFIAR DE LOS DEMAS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

4º Pecado que mata tu Felicidad

Se suele decir que no hay peor ciego que quien “no quiere” ver, pero en realidad yo creo que la peor de las cegueras es la de la ignorancia. Ignorar que hay algo que estamos haciendo mal hace que sea imposible mejorarlo. Si uno ignora donde está la pérdida de agua de una tubería… ¿Por dónde empieza a romper la pared?

Muchas de las situaciones problemáticas vividas, aquellas que tarde o temprano darán como resultado que la vida haga Los Tres LLamados para despertarnos…. son situaciones que luego de comprenderlas nos parece hasta “tonto” no haber caído en ello antes y así evitarnos dolor y problemas en nuestras relaciones personales. Nadie nace sabiendo…. por eso, es fantástico poder seguir aprendiendo, poder seguir creciendo y ayudar a los demás a abandonar la ceguera antes de que sufran por este motivo.

Todos cometemos errores, y en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, estoy profundizando en los Errores y los Hábitos necesarios para una Vida de Felicidad y Realización. Abajo encontrarás los enlaces a todos los artículos sobre este tema, y hoy le toca el turno al 4º Pecado que mata nuestra felicidad: Ser Excesivamente Controladores

Podemos caer en este pecado que nos impide ser felices cuando nos “enfada” la realidad. No nos sentimos felices si el día de nuestra boda llueve, si nuestro hijo no aprueba sus asignaturas escolares, si nuestra suegra no nos recibe con una sonrisa, si nuestro jefe no valora nuestro trabajo, si nuestro equipo de fútbol no gana un partido, si nuestra esposa no nos pregunta si necesitamos algo, si nuestro esposo no nos invita a una salida romántica…. Pretendemos controlar las situaciones, las acciones de las personas, y cuando estas no son como “deberían” ser, nos instalamos en la infelicidad.

Esto es algo totalmente inconsciente. No nos hemos dado cuenta que esa necesidad de que se cumplan nuestras expectativas es la generadora de nuestra infelicidad y en ningún momento se nos ocurre pensar que “por sufrir” podemos entrar dentro de las personas que cometemos el 4º pecado que mata nuestra felicidad. ¿Controlador? Yo no soy controlador!!!  No le digo a nadie lo que tiene que hacer.

Si, entiendo que puedas decirme eso, y que no te sientas una persona controladora. Permíteme seguir con el tema y verás como puedes mejorar notablemente tus emociones. Hay miles, millones de situaciones que escapan de nuestro control, situaciones en las que no tenemos “poder de acción”, como la lluvia, que una persona tenga un atasco y se retrase en una cita, que un amigo deje de serlo porque no era “tan amigo” como uno creía… En nuestro día a día hay infinidad de pequeños momentos que ocurren y precisamente no son agradables. Nuestra actitud ante estas circunstancias, la manera en que pensamos sobre lo que nos sucede, es lo que determina si sufrimos o no, y durante cuanto tiempo.

Caemos en el error de querer que “todo y todos” sean como a nuestra mente se le ocurre que “debería” ser, y cuando no es así, hacemos comentarios, opinamos, damos consejos, para que “todo y todos” esté alineado con la manera en que nosotros creemos que debería ser. Te pongo un ejemplo para que nos entendamos mejor.

Quizás piensas: Mi esposo tendría que cuidar más su alimentación.

Detrás de este pensamiento no hay nada de malo, ¡Por supuesto que no! La cuestión es… qué hacemos tras pensar así. Podemos asumir que cada uno es responsable de su vida, que yo puedo esforzarme por cuidar la mía, comer sano, comprar alimentos saludables, pero a fin de cuentas no puedo “controlar” lo que hace mi esposo y él, en algún momento de su vida, verá los beneficios de mejorar su alimentación y hará los cambios necesarios. O bien puede querer “ayudar” a mi esposo a comer mejor, dándole constantes consejos sobre lo que “debería” hacer, o criticando constantemente su “mala conducta alimentaria”, o incluso haciendo bromas delante de amigos o familiares sobre lo mal que come o lo poco que se cuida, todo con la BUENA INTENCION de cuidar su alimentación. Todo con amor hacia mi esposo. Aunque el resultado que pueda conseguir sea TERRIBLE!!!  Cuando intentamos “ayudar” a alguien que no nos ha pedido ayuda, cuando sin quererlo, con nuestras acciones buscamos controlar que la otra persona sea como “debería” ser…. estamos haciendo un gran daño a la relación con esa persona. Intentar que los demás sean como yo creo que debería ser me genera a mi mismo infelicidad, y también hace que a medio y largo plazo, la relación con esa persona se deteriore.

Otras veces, cometemos el pecado de querer controlar los “resultados”. Me explico mejor. Sufrimos cuando los resultados no son los que esperábamos. Si resulta que el día de nuestra boda se presenta lluvioso, sufrimos. Si íbamos a ver un eclipse y está nublado, nos quejamos. Si hace calor, frío, humedad, si el clima está demasiado seco….. nos quejamos por todo lo que no es como en ese momento nuestra mente desearía que fuera, y eso nos hace sentir infelices. NO es la realidad la que nos genera infelicidad, sino la zona control zona influenciamanera en que nos relacionamos con la realidad.

Con esto no quiero decir que ahora, para ser feliz, tengas que “dejar que el azar trabaje”. No es precisamente volviéndonos personas absolutamente despreocupadas, a las que todo les da igual, en la manera en que somos felices. NO, Recuerda, En el medio está la felicidad o lo que es lo mismo… ninguno de los extremos nos hará felices. Estudios científicos en asilos de ancianos, han demostrado que aquellos que podían “controlar” algunas situaciones de su día a día, tenían un mejor estado de ánimo, mejor salud y morían menos!!!! Por lo que poder “decidir” o controlar ciertos aspectos es verdaderamente importante. Darnos la libertad de tomar ciertas decisiones mejora nuestros niveles de felicidad e incluso alarga nuestra vida. La cuestión está en  determinar qué situaciones están fuera de nuestra zona de control, cuales están dentro de nuestra zona de influencia y cuales están en la zona de no control para así mejorar nuestra felicidad.

Hace tiempo escribí sobre los pensamientos distorsionados, sobre la Falacia de Control, y sobre cómo eso nos hace sentir infelices. Lo que es necesario profundizar es el hecho de lo que nuestro “control” sobre los demás, produce en los demás. La reactancia psicológica es una reacción humana natural, que ocurre en respuesta a una percibida “amenaza” a la propia libertad. ¿Alguna vez has intentado que tu hijo hiciera una cosa (los deberes, lavarse los dientes, etc) y has conseguido exactamente lo contrario? Pues bien, eso es “reactancia psicológica”. El otro, ante una situación que interpreta como un intento de control sobre su libertad reacciona con una actitud de defensa a su libertad. Si le dices a tu esposo que coma sano, responderá haciendo lo contrario.  ¿Eso le hará feliz? Comer mal no es que le haga feliz, pero no sentirse controlado o “guiado” en lo que debería hacer SI hace que una persona se sienta feliz. Por eso es necesario analizar hasta que punto estamos actuando intentando que los demás “sean” como nosotros creemos que deberían ser, o que actúen como nosotros creemos que deberían actuar. Si ocurre lo contrario, también es posible que seas consciente de situaciones en los que sintieras como alguien “quería controlar” tu vida y tu sensación instintiva ha sido la de rechazo hacia ese control. ¿Lo has notado? Ni tú quieres controlar al otro, ni el otro quiere controlarte a ti. Ambos desean lo mejor para el otro, cometiendo el error de pensar que lo que uno piensa es lo que sería mejor para el otro…. ahí es donde está el problema y la infelicidad mutua.Mi responsabilidad

Cuando lo que deseamos controlar son los resultados que obtenemos es necesario hacer una pequeña diferencia. Querer ir a una
determinada Universidad, querer tener un determinado modelo de vehículo, aspirar a una relación estupenda, no significa ser controlador en exceso. Tener aspiraciones y tratar de lograr lo que deseamos es bueno, sano y deseable. El problema llega cuando cualquiera de nuestras aspiraciones se transforma para nosotros en una obsesión o cuando no conseguimos nuestro deseo y eso se convierte en el fin del mundo. Nos hace infelices obsesionarnos con lograr algo o sentir que es catastrófico si algo no alcanzamos a lograrlo o si una persona deja de formar parte de nuestra vida.

En el siguiente artículo te hablaré del 4º Hábito. Controlar todo lo que ocurre en tu vida o todo lo que hacen los demás no es tu responsabilidad, no está en tu mano. Lo que sí está dentro de tu zona de control es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE SER FELIZ.

Puedes leer los anteriores artículos haciendo click sobre cada uno de los puntos siguientes.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado. El que estás leyendo ahora

4º Hábito SER RESPONSABLE DE TU FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

El amor y la Felicidad

Si sueles leer mi blog, sabrás que estoy compartiendo una serie de post sobre la Felicidad, inspirados en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, en el que el ponente del curso nos habla de los 7 pecados que matan la felicidad para luego hacer énfasis en los 7 hábitos que necesitamos incorporar para una Vida Feliz. Abajo, al final del artículo de hoy, encontrarás los 4 enlaces anteriores. Igualmente puedes empezar a leer este, y luego continuar con los demás. Hoy es el turno del 3º pecado.   La Necesidad de ser amados para ser felices, o su opuesto, necesitar estar solos para serlo.

soledad infelicidad¡Como negar que somos seres sociales! Ayer mientras paseaba con mi esposo y nuestra hija pequeña, por el Jardín Botánico-Histórico La Concepción, presencié una escena vivida decenas de veces en años anteriores. Una niña, de unos dos añitos, corría, llorando, con los brazos abiertos, hacia donde estaba su padre, esperándola, agachado junto al carrito donde había un bebe, su hermanito supongo, también con los brazos abiertos. Necesitamos el consuelo de otro ser humano cuando algo nos ocurre, la niña había tropezado y necesitaba el amor de su padre, a pesar de ir seguida muy de cerca por su mamá. El amor, desde nuestros primeros pasos, es una necesidad. Pero no solo cuando estamos tristes o hemos tenido un problema, sino también en los momentos de felicidad. ¿Recuerdas a tus hijos gritar: Mira mamá, Mira papá!, cuando estaban haciendo algo de “valientes”?

Está claro que si cada vez que necesitamos amor, lo percibimos, lo tenemos, no habría motivos para ser infeliz…. ¿o si? A veces tenemos y percibimos ese amor, por parte de nuestros padres, o de nuestros hijos, pero nos falta el de nuestra pareja. O podemos tener el amor de nuestra pareja e hijos y sentir la falta del amor de un hermano o un padre…. O incluso en el trabajo, o en la universidad podemos sentirnos poco integrados si los demás no actúan con ese amor que esperamos. Los seres humanos somos seres sociales, formamos grupos y nos hace felices esa sensación de “pertenencia a un grupo”. Incluso hay evidencias científicamente probadas sobre la importancia del afecto desde nuestros primeros años de vida y la correlación entre esto y el hecho de ser adultos emocionalmente sanos. Ahora bien, si has llegado hasta aquí, no permitas que lo que te falte o ha faltado te haga sentir incompleto o infeliz. En el 3º hábito aprenderás a resolverlo plenamente.

¿Cómo te sientes en los grupos a los que perteneces? ¿Qué te hace infeliz en alguno de esos grupos? Espera… solo piensa… no tomes decisiones, por lo menos hasta después de leer el hábito que es necesario incorporar para paliar la infelicidad que nos produce el 3º Pecado que mata la felicidad.

Sentirnos queridos y conectados nos hace sentir felices. Sentir lo contrario nos hace sentir lo contrario. Pero con una salvedad…. La felicidad compartida se multiplica, y la tristeza, cuando no es compartida, duele más, no se libera.

A veces nos enfocamos en lo que nos falta, en lo que no se nos dio, en lo que los demás no nos están dando…. y creemos que nada dependencia emocionalpodemos hacer si esto ocurre. A veces, intentamos pedir ese amor que necesitamos para no sentirnos solos o excluidos, buscamos recibirlo, pero no llegamos a transmitir, a conectar con el otro de manera que nos entienda…. y podemos caer en la impotencia aprendida. Nos rendimos porque creemos que nada de lo que podamos hacer “ya” pueda cambiar o mejorar la situación. Pero, como te decía antes, no te apresures a rendirte, no te apresures a decidir que nada más puede hacerse, sigamos adelante hasta llegar a cambiar ese pesimismo por optimismo y acción.

Como seres humanos tenemos la necesidad de sentirnos amados, pero cuando lo hacemos de una manera “enfermiza”, enfermamos. La solución tampoco es decirnos: “No necesito a nadie” y buscar alejarnos de todas esas personas a quienes internamente necesitamos. Como siempre, nada en exceso es sano.  Cuando no nos sentimos amados, arrastrarnos para buscar el amor de otra persona es tan malo como convertirnos en alguien frío y distante. Ambos extremos nos hacen personas infelices.

apego toxico

Esta infelicidad es algo que compruebo con mis clientes cuando trabajamos juntos por estar atravesando la crisis de los 40 de sus parejas. Incluso sin saberlo, algunas personas se han sentido poco queridas, no tenidas en cuenta, desconectadas de su pareja y eso les ha generado infelicidad. Esa infelicidad no es nada agradable y buscan la manera de evitar ese sentimiento.  A veces, volviéndose personas distantes, que ponen una barrera entre su pareja y ellos, porque no quieren sentir como al necesitar a esa persona y no sentirse conectados están experimentando dolor. En silencio se alejan. Quizás han intentado pedirlo, pero no han podido ni sabido llegar a ser comprendidos. Alejarnos puede darnos la efímera sensación de ser libres y autosuficientes. Podemos decirnos: No necesito su amor, me basto yo, como una manera de construir una muralla entre la persona que queremos para evitar ese dolor que sentimos. Detrás de esa pared pensamos que el dolor no llegará. Pero la realidad es diferente. Volvamos a que somos seres sociales. Necesitamos del otro, necesitamos sentirnos amados, formando parte de grupos donde somos aceptados. Y si no lo tenemos en casa, tarde o temprano buscaremos fuera una cura para nuestra soledad. Recuerda, lo que no se dice no es visible. Y lo que aún diciéndolo, no se ha comprendido por el otro, tampoco es visible.

Sentirnos amados y parte de los grupos a los que queremos pertenecer es importante para ser felices. Por este motivo, si en este instante crees que puedes mejorar en alguna de tus relaciones personales para sentirte más feliz, no mires hacia el otro lado, no culpes a los demás por lo que sientes. En este momento, siendo adultos, es necesario que asumamos la responsabilidad de mejorar nuestro estado emocional sin dejarlo en manos del azar ni en poder de los demás. Si queremos ser felices es necesario asumir que la única persona responsable de nuestra felicidad somos UNICA Y EXCLUSIVAMENTE NOSOTROS.

Para ello, continuemos con el siguiente post, donde profundizaremos en el 3º hábito para una Vida Feliz: Amar y Dar Amor o el Apego Seguro.

Puedes leer los artículos ya publicados pinchando sobre cada enlace. Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. El que estás leyendo

3º Hábito  AMAR Y DAR AMOR o APEGO SEGURO

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA PROPIA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

Hábitos para una Vida Feliz

la felicidad

Si no has leído el 1º Pecado de la serie de 7 pecados que matan la felicidad, te sugiero que lo hagas antes de seguir con este post. Puedes leerlo pinchando aquí: Sacrificar la Felicidad. 

Es importante poder reconocer qué pasos hemos dado para no sentirnos felices, y esos son los 7 pecados, e igual de importante es incorporar los 7 hábitos que nos harán mejorar el nivel de felicidad que experimentamos. Si uno es feliz dentro de si mismo, en sí mismo, podrá ser feliz en compañía de los demás. Y cuando alguien no es feliz en si mismo, puede cometer el error de culpar a los demás, (principalmente a su pareja, o a sus padres) por esa felicidad que no siente. Recuerda, nadie más que tú eres la persona responsable de tu vida, de tus decisiones, de tus pecados y de tus buenos hábitos. Toma las riendas…. no culpes a los demás.

Pasemos entonces al primero de los 7 hábitos que nos ayudarán a mejorar nuestra felicidad.

Hábito: Priorizar -sin perseguir- la felicidad.

Al tomar decisiones importantes, es necesario que incorporemos el hábito de priorizar nuestra Felicidad en lugar de poner en primer lugar los medios por los cuales consideramos que seremos felices.

Un ejemplo, en el que podemos cometer el error de priorizar un medio en lugar de priorizar nuestra felicidad, se da cuando tomamos la decisión de tener varios trabajos que no nos permiten pasar tiempo con nuestra pareja, con nuestra familia. O cuando decidimos aceptar un trabajo que tendremos que desarrollar a cientos de kilómetros de nuestro hogar y que hará que pasemos por momentos de soledad, de necesidad de cercanía con nuestra pareja, nuestros hijos y que a la larga puede hundirnos en una sensación de infelicidad que buscaremos resolver de otras maneras cuando priorizamos este trabajo y no a nuestra pareja o a nuestra familia.

Recuerda, siempre que tengas que tomar una decisión importante, piensa en qué es lo que deseas para ti en tu propia vida. Si la respuesta es ser feliz, ten en cuenta que puedes replantearte si ese trabajo a 400 kilómetros de tu hogar realmente te hace feliz, si realmente era lo que tú querías para tu vida, o si solo es una manera de obtener dinero. Trabajos puedes encontrar otros…. que a fin de cuentas, pueden darte los medios que buscabas en el camino hacia un fin (dinero, posición social, prestigio, nivel de vida, etc.)

Este hábito, Priorizar sin perseguir, forma parte de las clases del MOOC de la Escuela de Negocios de India que imparte el Prof. Raj Raghunathan.

En varios estudios llevados a cabo con cientos de personas, pudo comprobar como aquellos que incorporaban el hábito de Priorizar su felicidad a la hora de tomar decisiones diarias finalmente evaluaban sus vidas como más felices. Eso si, lo lograban quienes no caían en el error de perseguir la felicidad.

Cuando “perseguimos” la felicidad podemos caer en el error de evaluar cómo de felices somos ahora comparándolo con el nivel de felicidad que desearíamos tener, comparando lo que hemos conseguido hasta ahora, con lo que hemos definido como aquello que nos hace feliz… y a veces, esto puede hacer que la felicidad que percibimos en nosotros descienda….

Recuerda, la felicidad no es un destino, sino una actitud ante la vida, es la manera en que caminamos por la vida.

Toma las decisiones que te hagan feliz. Si has tomado decisiones para lograr una mejor posición, un aumento de poder, un sueldo mayor…. y no te sientes feliz, sino estresado y angustiado, quizás sería un buen momento para replantearte tus decisiones. ¿Has priorizado tu felicidad o has puesto en primer lugar el dinero, el éxito, la fama, la posición, el trabajo? ¿Persigues la felicidad de manera excesiva, piensas constantemente en lo que te hace feliz y en que no tienes aquello que te hace feliz?

Muchas veces tenemos todo lo que podríamos tener para ser felices y aun así no nos sentimos felices. Algunas de esas veces creemos que lo que nos hace infeliz es nuestra relación de pareja, la relación con nuestros padres, las personas que nos rodean en nuestro círculo más íntimo. ¿Por qué? Porque cuando una persona no se siente feliz, sino estresada, genera hormonas que limitan sus capacidades cognitivas, perceptivas y emocionales. El estrés hace que tu cuerpo segregue epirefrina, norepirefrina y cortisol. Estas hormonas que también son neurotransmisoras, se van transmitiendo de neurona en neurona, haciendo que aquello que pensamos lo creamos como una realidad absoluta. Estas hormonas limitan incluso nuestro campo de visión, que pasa de 270º cuando estamos serenos, a solo 30º cuando estamos bajo una situación de estrés.

¿Y esto qué tiene que ver con la felicidad? Desde mi punto de vista mucho. Somos seres donde todo está interrelacionado. No solemos prestar atención a qué puede haber originado nuestros sentimientos, nuestra sensación de falta de felicidad… y luego de episodios de estrés (muerte de alguien cercano, cambio de trabajo, estrés laboral, una obra en casa, aumento de responsabilidades, etc) nuestro cuerpo empieza a segregar hormonas que nos hacen perder capacidades cognitivas, no pensamos bien. Y de ahí a estar pidiéndole el divorcio a tu pareja no creas que hay muchos pasos…..

Desde mi punto de vista la crisis de los 40 tiene una relación directa con la manera en que gestionamos nuestra vida, con las decisiones que hemos tomado y si no hemos priorizado la felicidad, lo que nos hace sentir felices, podemos llegar a creer que el problema es nuestra pareja cuando en realidad todo viene de no haber sabido priorizar aquello que nos hace felices.

Antes de pensar que los demás tienen la culpa de tu infelicidad, tómate esto con calma y piensa en qué pasos has dado para estar donde estás, piensa incluso en los que no has dado y asume tu responsabilidad. Nadie nos obliga a tomar una decisión u otra. Bueno, si, a veces nos ponen una pistola en la cabeza y nos toca elegir entre vivir y hacer eso que no queremos, o morir. Salvo que te hayan puesto un revolver en la cabeza, ten claro que todas las demás decisiones entran dentro de tu responsabilidad. Piensalo…

Puedes leer más sobre este tema o incluso tomar tu mismo el curso de la ISB de la India, Te dejo aquí el enlace. Es en inglés, eso si.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Si quieres aprender más sobre cómo responsabilizarte de tu felicidad o de cómo evitar que tu crisis de los 40 rompa tu vida o te haga tomar decisiones que cambiarían el futuro de muchas personas a las que quieres… ponte en contacto conmigo. Hay camino hacia la recuperación. Caminemos. En este formulario que ves a continuación podrás enviarme un mensaje directamente a mi mail, no es el lugar donde dejar un comentario publico. Si lo que quieres es dejar un comentario público en el blog, busca más abajo donde pone Comentarios. Un saludo.

 

 

7 pecados que matan la felicidad

como ser feliz

Muchas veces perseguimos la felicidad. Nos sentimos infelices si no experimentamos momentos de plena felicidad. ¿Cómo hemos llegado a tener esa sensación, ese vacío existencial que nos hace, a veces, cuestionarnos la vida entera? Trabajando con mujeres que necesitan ayuda para evitar el divorcio durante la crisis de los 40 en el hombre al que aman, la infelicidad es un tema crucial.

Muchas veces creemos que aquello que no sentimos tiene origen en nuestro compañero de vida. Creemos que el responsable de nuestra infelicidad es nuestro matrimonio, nuestra pareja y que la solución pasa por una separación. Como si cortar los lazos con esa persona con quien hemos construido nuestra familia, nuestra vida, durante 15 o 20 años, fuera la manera de recuperar la libertad para hacer las cosas de manera diferente.

Lo siento. No puedo opinar así. La infelicidad, así como la felicidad, no son el resultado de un estupendo matrimonio, ni de una carrera llena de éxitos o de un nivel de vida excelente. La felicidad es el resultado de no cometer los 7 pecados que la hieren de muerte.

Si queremos aprender la manera como ser feliz en nuestra vida, empecemos por analizar si no estamos cometiendo alguno de estos 7 pecados que detalla el Profesor Raj Raghunathan en el MOOC del ISB (Escuela de Negocios de India) titulado Una Vida de Felicidad y Plenitud. 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

Casi resulta gracioso si lo pensamos. ¿Por qué no soy feliz? Porque no he hecho las cosas que me hacían feliz. PUNTO.  Pero por muy simple que resulte este primer pecado, permíteme extenderme un poco más. El Prof. Raj dice que “devaluamos” la felicidad, que sacrificamos, momentáneamente ser felices, con la ilusión de que por este camino llegaremos a ser felices en el futuro. Olvidamos darle prioridad.

¿Verdaderamente podemos sentirnos felices trabajando a tiempo completo en tres trabajos distintos, haciendo miles de horas extras, viendo a nuestros hijos y a nuestra pareja unas pocas horas a la semana con la intención de que puedan ir a un buen colegio y a una buena universidad? Uno de los hombres con los que trabajé recientemente, se vio en esta situación y no era el precisamente quien cuestionó su felicidad, sino su esposa…  Desde la estupenda intención de darle a sus hijos lo mejor, sacrificando los instantes de felicidad diaria, estuvieron a punto de darle a sus hijos un divorcio y un futuro totalmente contrario al que deseaban darles.

Sea lo que sea lo que te haga infeliz en este momento de tu vida, intenta descifrarlo. ¿Te estás saboteando? ¿Has aceptado un modo de vida que ahora no te hace feliz? ¿Crees que tu pareja es feliz con tu modo de vida? Seguramente no lo será y cuando estén juntos habrá situaciones y momentos tensos,  en los que requiera más atención y más tiempo….. Ambos creían que era lo mejor, pero si no está siendo lo apropiado, si tu vida no te hace feliz, no cambies a las personas que están en tu vida, primero, asume tu responsabilidad y piensa todos aquellos momentos en los que has decidido sacrificar la felicidad en pos de mejores resultados a futuro…

En el curso sobre Felicidad y Plenitud, el Prof. Raj comparte una investigación en la que se le pide a varias personas que respondan ¿Qué le pedirían a un genio? Ahora no vale que me respondas Felicidad, porque ya sabes de qué estamos hablando!!! 🙂 La realidad de las respuestas deja en los primeros tres lugares, Dinero, Nivel Social y Relación de Pareja. Uf… menos mal que en tercer puesto ha entrado la pareja. ¿Porque sabes una cosa? Lo que emocionalmente más nos desestabiliza puede llegar a ser el no estar experimentando felicidad en nuestra relación de pareja.

Cada nuevo cliente con el que trabajo online, suele estar sufriendo por este motivo. Lo hemos escuchado cientos de veces… Contigo pan y cebolla… pero en lugar de cuidar de nuestras relaciones, de poner en primer lugar la felicidad de nuestra pareja, la nuestra, la de nuestros hijos, nos centramos en aquello que le hemos pedido al genio…. Damos prioridad al trabajo, a conseguir más dinero, un mejor puesto, una mejor posición social, una mejor carrera deportiva…. para comprobar…. tras 15 años.. (o incluso antes) que persiguiendo estos objetivos nos sentimos infelices y vacíos…. creyendo que esto encima es culpa de nuestra relación.

Lo siento, pero si lo has pensado así, estás cometiendo el pecado de no haber priorizado tu felicidad y a tu pareja, poniendo por delante carrera, trabajo, dinero, status, éxito, etc…

Por supuesto que nadie peca conociendo cuál será el resultado de este error….  Ingenuamente, solemos creer que “ya habrá tiempo para lo demás”. Ya habrá tiempo para compartir con nuestros hijos….. pues no. Lamentablemente, la infancia de nuestros hijos va tan deprisa que cuando nos “despertamos” somos los amargados y quemados padres de unos adolescentes que ya no tienen tiempo para nosotros…. o incluso peor… ya son unos adultos jóvenes que han volado del nido para emprender su carrera universitaria…  No estoy diciendo que para ser feliz tenemos que dejar de trabajar, tenemos que dejar de aspirar a más en nuestras profesiones o en nuestras expectativas económicas. No me refiero a eso. Sino más bien a que podemos priorizar y disfrutar con mayor felicidad y plenitud nuestras vidas.

Te dejo un cuento que nos habla también sobre las prioridades. Las piedras grandes primero. 

Ah, me olvidaba. los 6 pecados restantes… aquí abajo tienes los enlaces. (Empezarán a estar operativos todos, cuando todos los haya publicado) Ten paciencia y vuelve a mi blog cada semana , o puedes seguir mi blog buscando abajo a la derecha donde pone Seguir.  Así recibes las actualizaciones de mi blog  en tu mail. Como tu prefieras. 🙂

coaching para protagonistas

 

Si quieres saber cómo cambiar este pecado por un buen hábito, te invito a leer el siguiente artículo pinchando AQUI.

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

3º Pecado. SEmana tres.

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Puedes buscarme en facebook. 

 

Una Vida de Película

coaching ontologico

¡¡¡Espero que estés viviendo una vida de película!!!

Bueno, en realidad todos vivimos nuestra propia película… con algunas diferencias. Hay personas que viven películas de terror… Otros viven auténticos dramas… Hay quien vive y revive constantemente películas de pesadillas…. Menos mal que no son todos, porque sino…. ufff… También hay personas que viven películas románticas, películas familiares, comedias, series tipo B….

En realidad, con una vida de película no me estoy refiriendo al género, ni al éxito o la diversión que haya en tu vida, más bien hablaba de ser el Director de tu peli.

Porque deseo que seas tú la persona que dirige tu vida.
Deseo que seas tú quien planifica y escribe el guión.
Deseo que seas tú quien haya puesto allí en lo alto, el final que deseas.
Y porque deseo que seas tú el Protagonista Principal de esta peli.

Hace poco, respondiendo a una persona que me preguntaba por mis talleres online, no pude contener a la mujer que habla y explica todo que llevo dentro… 🙂 y fui reflexionando sobre cómo se llega a pedir ayuda.

Me gustaría compartirlo contigo. Aquí va…

El coaching es una gestión inteligente y acompañada, de los cambios que deseamos hacer en nuestra vida. ¿Sabes como denominamos en coaching al momento en el que uno DECIDE que necesita ese cambio, al momento en el que pide ayuda?

Quiebre.

Un quiebre es el momento en el que uno dice: BASTA, HASTA AQUI LLEGUE, A PARTIR DE AQUI QUIERO CAMBIAR.

Mientras “nuestra peli” va genial, va bien, o no es ni un drama ni de terror, muchos vivimos en automático. De cuando en cuando, tras algunas situaciones, pensamos que “deberíamos” hacer esto o aquello… pero lo dejamos pasar… seguimos en automático… total, “la peli” no va tan mal como para cambiar de canal…

Pero cuando decretamos un quiebre, cuando la furia, el dolor, la incertidumbre hacen que se nos pasen por la cabeza ideas alocadas…. (¿tiro la TV por la ventana para no ver más esta peli?) en ese momento tenemos varias opciones….

Nuestra decisión irá conformando nuestro futuro.

Podemos elegir volver a vivir en automático, respirar un poquito, y seguir igual que antes…. hasta que lleguemos a nuestro límite y quien sabe lo que seamos capaces de hacer….

Podemos decidir romper, con furia, presas del victimismo, con nuestra vida anterior, dándole un giro radical a nuestra vida, culpando a los demás de no ser felices…..

O podemos decir, TIEMPO MUERTO!!! Como en los partidos de baloncesto. Decretar un quiebre, decir BASTA y ahora voy a reflexionar, pedir ayuda, asumir mi responsabilidad, gestar los cambios necesarios, reorganizar mi película, preguntarme qué pasos he dado en mi vida para llegar al punto donde me encuentro, preguntarme qué final quiero para mi película, preguntarme qué significa para mi “una vida de pelicula” , y asumir el compromiso de ir dando los pasos necesarios para ser el Protagonista Principal.

ES TU DECISIÓN.

Ni tus padres, ni tu pareja, ni tu trabajo, ni tus hijos, ni tus hermanos, ni las circunstancias de tu vida son los responsables de tu peli. Cada uno es el director de la suya. Incluso ante situaciones durísimas, como la relatada en la Vida es Bella, podemos elegir una actitud capaz de lograr que nadie nos borre la sonrisa.

Puede que no tengamos la vida de película que imaginábamos para nosotros… pero eso no significa que sea imposible. La vida real, ya sabemos que supera a la ficción. Puedes darle la vuelta a tu vida, decir, QUIEBRO!!!! , pedir ayuda, aceptar que solo te está siendo difícil , y reencontrarte contigo, con la responsabilidad de pasar de vivir una película…. a tener una Vida de Película.

No queremos una peli que se acabe en pocos años, ¿verdad? Queremos que lleve más tiempo. Por eso, cuanto antes emprendamos el viaje, antes llegaremos.

La gestión de nuestras emociones es el camino por el que transitar hacia esa vida que nos gustaría vivir. Muchas veces, si nuestra mente está ocupada haciendo una lista de todo lo que no tiene, todo lo que no funciona, todo lo que no he logrado, todo lo que los demás no son, no hacen o no me dan….. tenemos muy poco tiempo para disfrutar de lo que SI ES. De lo que realmente está siendo hoy, en nuestra vida!!

Ser feliz no es un “objetivo” de vida. Muchas veces vamos “viviendo” y tolerando situaciones que para nada son las que de manera voluntaria habríamos elegido, pero… como creemos que no hay otra manera de hacerlo, o creemos que no hay otro camino para llegar a donde realmente deseamos llegar, que es a Sentirnos Felices… seguimos caminando, “viviendo” y tolerando…

Hay tanto que podemos cambiar sin cambiar tanto!!!!  El coaching es la disciplina que te ayuda a gestionar esos cambios, sin presión ni prisas, sin romper con tu vida, sin cortar con el pasado, sin tener que perder en el camino quien tú eres.

Para mi, una Vida de Película es una vida donde hay momentos de felicidad, donde estamos en paz con nosotros y con el otro, donde nuestras relaciones personales son sanas y fluidas, donde tenemos metas, una misión y una visión de lo que deseamos vivir en nuestro futuro… Mi Vida de Película incluye estar con mis hijos, disfrutar con mi marido, reír juntos, caminar de la mano, saber decirnos lo que pensamos, lo que sentimos, gestionar los momentos en los que a alguno de los dos algo le ha dolido, poder escucharnos con el corazón abierto y la boca cerrada. Y también incluye mi trabajo, ser coach y ser escritora. Y disfrutar del ocio como yo sienta la necesidad de disfrutarlo. ¡No puedes hacerte una idea de lo que se disfruta el campo, la naturaleza y el taller de agricultura ecológica que estoy haciendo! Aunque llueva, aunque haga sol, aunque tenga que estar llenando carretillas de estiércol de pollo como en esta foto!!!  Vivir una Vida de Película es para mí disfrutar de este caminar diario.

coaching emocional

 

No existe un solo camino. NO existe una sola felicidad. NO existe una sola película. NO existe una “receta” genérica que sirva para todos. Lo que a ti te hace sentirte una persona libre y feliz puede ser totalmente opuesto a lo que tiene sentido para el resto del mundo. Tu realidad es válida. Tu idea de cómo serías feliz es válida, como la es la mía, o la de millones de personas en el mundo.

Por eso, TE DESEO QUE DESCUBRAS COMO EL COACHING PUEDE AYUDARTE a descubrir como sentir la felicidad en plenitud.

coaching personal

coaching personal