Desconfía de todos y aumenta tu infelicidad

como confiar en los demás

¿Hasta que punto ser desconfiado nos perjudica? Este es el 5º Pecado que disminuye nuestros niveles de felicidad. Siguiendo con la serie de artículos en los que estoy compartiendo lo aprendido en el MOOC Una vida de Felicidad y Realización que puedes seguir tu mismo en Coursera, o a través de la web de la Escuela de Negocios de India ISB. El curso en videos está en inglés y si quieres puedes leer los artículos anteriores en los que he ido compartiendo los pecados que matan nuestra felicidad y los hábitos por los que tenemos que cambiar esos pecados para ser más felices en nuestra vida.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito Responsabilizarse de la Felicidad

5º Pecado El que estás leyendo.

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

Continuemos. Desconfiar de los demás nos hace personas infelices. Tener una serie de prejuicios acerca de los demás, pensar en que no serán confiables, en que pueden defraudarnos, en que nos engañarán es algo que disminuye nuestra felicidad.

¿Te acuerdas de la frase El ladrón cree a todos de su condición? Siempre que pienso en personas con miedo a ser engañadas, con miedo a recibir de los demás deslealtad o con miedo a que se aprovechen de ellos, no puedo evitar pensar en esta frase. Pero también es importante tener en cuenta la propia experiencia. Si en el pasado hemos esperado demasiado de los demás y no se han cumplido nuestras expectativas, podemos generar esa predisposición a esperar algo malo de todos, sin darles el beneficio de la duda.

Poder confiar en los demás es algo necesario ya que vivimos en grupos sociales, donde nos relacionamos constantemente. Es doloroso trabajar en una empresa donde no podemos confiar en nuestros compañeros, es incómodo estar en un grupo de amigos o de estudio en el que constantemente tengamos miedo a ser defraudados por los demás. Incluso hay estudios científicos que comparan los niveles de confianza en las demás personas de la sociedad y la prosperidad económica. A mayor confianza en los demás, mayor prosperidad se constata en los países. Por eso, muchas veces escucharemos encuestas que revelan los niveles de confianza del país donde vivimos.

Y en este aspecto que es importante para nuestra felicidad, entra en juego también la oxitocina. Las hormonas que segrega nuestro cerebro tienen una gran importancia en cómo nos comportamos, cómo nos sentimos, cómo nos relacionamos con los demás. Nuestra química interna es una gran desconocida, algo más puedes profundizar en el artículo Hormonas y Emociones.

Cuando confiamos en otros nuestro cerebro segrega oxitocina. Esta hormona es conocida como la hormona del apego, la hormona de la confianza, o la hormona del amor. Esto es algo que tiene mucho sentido para explicar aspectos de las relaciones humanas como la infidelidad en el matrimonio. Cuando una persona está atravesando momentos difíciles, y en esa situación particular, se abre emocionalmente a otra persona que no es su pareja, hablando sobre lo que siente… y percibiendo que puede confiar en esa persona con la que está hablando, su cerebro segrega oxitocina. Un neurotransmisor que también segregamos en el momento del parto o al amamantar y en el momento del orgasmo. Para mí, que trabajo con mujeres durante la crisis de los 40 de sus esposos, comprobar cómo la oxitocina es el inicio de una infidelidad hace que tenga más herramientas para poder ayudarles a recuperar su pareja.

La desconfianza ha sido también una parte de nuestra evolución. El miedo a los demás, el tomar precauciones y no confiar ciegamente en los demás, puede hacer que un pez, por ejemplo, no se confíe de su depredador y pueda seguir vivo. Si la desconfianza existe, probablemente sea porque tiene una función en la evolución de nuestra especie. Lo que causa infelicidad no es desconfiar de algunas personas, sino desconfiar de todos, casi como la única predisposición que tenemos ante los demás. El equilibrio, la Confianza Inteligente, es lo que el Prof. Raj nos recomienda como el 5to hábito a incorporar para ser más felices.

¿Cómo confiar en los demás nos beneficia a nosotros? Poder dejar de lado el instinto que nos pide desconfiar de los demás hace que al darle un voto de confianza a una persona, esta pueda “pagarnos” confiando también en nosotros. Sentir que vivimos en un entorno donde podemos confiar en los demás nos hace sentirnos más felices, seguros y este es otro de los beneficios de confiar. Y por el contrario, cuando desconfiamos de todos, conseguimos que los demás también sientan desconfianza al tratar con nosotros. Una persona excesivamente miedosa a ser engañada, genera en los demás el miedo a ser engañados por ella, generando relaciones de desconfianza.

Quizás es necesario mirar a nuestro alrededor y analizar este punto. ¿Conoces personas en las que muchos confían? ¿Cómo se relacionan con sus pares, son personas que confían proactivamente? En Coaching hay una premisa que me parece muy importante comentar. Trata a los demás como crees que pueden ser y no como los percibes en este momento. Si tratamos a los demás dándoles nuestra confianza, aunque sean personas miedosas que nos transmiten que no se abren a confiar en nosotros, podemos, dando nosotros el primer paso, lograr entablar una relación de confianza mutua que nos hará sentir más felices a ambos.

Puedes poner a prueba esto en tu trabajo, al entrar en contacto con personas desconocidas para ti, por ejemplo al ir a un nuevo gimnasio o club deportivo, al unirte a una asociación literaria…. ¿Qué reacción tendrían los demás hacia ti si tuvieras un excesivo cuidado por miedo a ser engañado? Lo más probable es que no entablaras relaciones de confianza y que tampoco ellos sintieran que pueden confiar en ti. Y como no confían en ti, puede que al final se “defiendan” y terminen teniendo actitudes que tú interpretarás como la profecía autocumplida. Tu no confiabas, hacen algo porque ellos tampoco confían en ti y eso te hace decir: Yo tenía razón, no podía confiar en ellos.

Esto es algo que podemos también extrapolar a las relaciones entre los países. Si un país se relaciona con otro con desconfianza, cualquier movimiento que haga el otro país puede analizarlo desde el miedo y considerarlo una amenaza. En cambio, cuando entre dos países entablan relaciones de mutua confianza, es más probable que tengan intercambios satisfactorios. En la historia de nuestras sociedades tenemos múltiples ejemplos de países que han desconfiado el uno del otro. Me viene a la mente, por ejemplo, la larga desconfianza entre EEUU y Cuba. En estos momentos estamos asistiendo a un hecho histórico que es la vuelta a las relaciones entre ambos países. Han dejado de tener un miedo paralizante, han dejado de ver al otro como un enemigo, o como una fuente de peligro, y el resultado es que la otra parte también se ha abierto a generar una relación de confianza.

¿Por qué tendemos a desconfiar de los demás? Por lo general porque tenemos una visión poco realista de lo confiables que pueden ser los demás. Y eso nos hace disminuir nuestros niveles de felicidad. Las noticias suelen contribuir también a esa visión negativa que tenemos sobre qué podemos esperar de los demás. Incluso cuando es noticia que alguien devuelva un maletín lleno de dinero que se haya encontrado en un taxi, por ejemplo, eso no hace más que reforzar que la confianza es algo excepcional y no la norma. En Canada, un periódico, llevó a cabo un experimento. Fueron dejando 20 carteras con 200 dólares y una dirección dentro. Preguntaron cuántas carteras pensaban que serían devueltas,  la respuesta promedio fue que sólo devolverían 5 de las 20. Y la realidad que dejó en evidencia este experimento, fue que se devolvieron 16 de las 20 carteras, con todo dentro, por supuesto. Esto demostró que las personas suelen ser más dignas de confianza de lo que tendemos a creer, restándonos así experimentar más confianza y más felicidad en nuestra vida.

Por eso, si queremos poder tener relaciones donde los demás sean personas en quienes podemos confiar, personas que no nos defraudarán, quizás tengamos que asumir dar el primer paso, ya que confiar en el otro hace que la otra persona responda positivamente. En un par de días podrás leer el siguiente artículo, sobre el 5to hábito: Confianza Inteligente.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

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