4º Pecado que mata tu Felicidad

Se suele decir que no hay peor ciego que quien “no quiere” ver, pero en realidad yo creo que la peor de las cegueras es la de la ignorancia. Ignorar que hay algo que estamos haciendo mal hace que sea imposible mejorarlo. Si uno ignora donde está la pérdida de agua de una tubería… ¿Por dónde empieza a romper la pared?

Muchas de las situaciones problemáticas vividas, aquellas que tarde o temprano darán como resultado que la vida haga Los Tres LLamados para despertarnos…. son situaciones que luego de comprenderlas nos parece hasta “tonto” no haber caído en ello antes y así evitarnos dolor y problemas en nuestras relaciones personales. Nadie nace sabiendo…. por eso, es fantástico poder seguir aprendiendo, poder seguir creciendo y ayudar a los demás a abandonar la ceguera antes de que sufran por este motivo.

Todos cometemos errores, y en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, estoy profundizando en los Errores y los Hábitos necesarios para una Vida de Felicidad y Realización. Abajo encontrarás los enlaces a todos los artículos sobre este tema, y hoy le toca el turno al 4º Pecado que mata nuestra felicidad: Ser Excesivamente Controladores

Podemos caer en este pecado que nos impide ser felices cuando nos “enfada” la realidad. No nos sentimos felices si el día de nuestra boda llueve, si nuestro hijo no aprueba sus asignaturas escolares, si nuestra suegra no nos recibe con una sonrisa, si nuestro jefe no valora nuestro trabajo, si nuestro equipo de fútbol no gana un partido, si nuestra esposa no nos pregunta si necesitamos algo, si nuestro esposo no nos invita a una salida romántica…. Pretendemos controlar las situaciones, las acciones de las personas, y cuando estas no son como “deberían” ser, nos instalamos en la infelicidad.

Esto es algo totalmente inconsciente. No nos hemos dado cuenta que esa necesidad de que se cumplan nuestras expectativas es la generadora de nuestra infelicidad y en ningún momento se nos ocurre pensar que “por sufrir” podemos entrar dentro de las personas que cometemos el 4º pecado que mata nuestra felicidad. ¿Controlador? Yo no soy controlador!!!  No le digo a nadie lo que tiene que hacer.

Si, entiendo que puedas decirme eso, y que no te sientas una persona controladora. Permíteme seguir con el tema y verás como puedes mejorar notablemente tus emociones. Hay miles, millones de situaciones que escapan de nuestro control, situaciones en las que no tenemos “poder de acción”, como la lluvia, que una persona tenga un atasco y se retrase en una cita, que un amigo deje de serlo porque no era “tan amigo” como uno creía… En nuestro día a día hay infinidad de pequeños momentos que ocurren y precisamente no son agradables. Nuestra actitud ante estas circunstancias, la manera en que pensamos sobre lo que nos sucede, es lo que determina si sufrimos o no, y durante cuanto tiempo.

Caemos en el error de querer que “todo y todos” sean como a nuestra mente se le ocurre que “debería” ser, y cuando no es así, hacemos comentarios, opinamos, damos consejos, para que “todo y todos” esté alineado con la manera en que nosotros creemos que debería ser. Te pongo un ejemplo para que nos entendamos mejor.

Quizás piensas: Mi esposo tendría que cuidar más su alimentación.

Detrás de este pensamiento no hay nada de malo, ¡Por supuesto que no! La cuestión es… qué hacemos tras pensar así. Podemos asumir que cada uno es responsable de su vida, que yo puedo esforzarme por cuidar la mía, comer sano, comprar alimentos saludables, pero a fin de cuentas no puedo “controlar” lo que hace mi esposo y él, en algún momento de su vida, verá los beneficios de mejorar su alimentación y hará los cambios necesarios. O bien puede querer “ayudar” a mi esposo a comer mejor, dándole constantes consejos sobre lo que “debería” hacer, o criticando constantemente su “mala conducta alimentaria”, o incluso haciendo bromas delante de amigos o familiares sobre lo mal que come o lo poco que se cuida, todo con la BUENA INTENCION de cuidar su alimentación. Todo con amor hacia mi esposo. Aunque el resultado que pueda conseguir sea TERRIBLE!!!  Cuando intentamos “ayudar” a alguien que no nos ha pedido ayuda, cuando sin quererlo, con nuestras acciones buscamos controlar que la otra persona sea como “debería” ser…. estamos haciendo un gran daño a la relación con esa persona. Intentar que los demás sean como yo creo que debería ser me genera a mi mismo infelicidad, y también hace que a medio y largo plazo, la relación con esa persona se deteriore.

Otras veces, cometemos el pecado de querer controlar los “resultados”. Me explico mejor. Sufrimos cuando los resultados no son los que esperábamos. Si resulta que el día de nuestra boda se presenta lluvioso, sufrimos. Si íbamos a ver un eclipse y está nublado, nos quejamos. Si hace calor, frío, humedad, si el clima está demasiado seco….. nos quejamos por todo lo que no es como en ese momento nuestra mente desearía que fuera, y eso nos hace sentir infelices. NO es la realidad la que nos genera infelicidad, sino la zona control zona influenciamanera en que nos relacionamos con la realidad.

Con esto no quiero decir que ahora, para ser feliz, tengas que “dejar que el azar trabaje”. No es precisamente volviéndonos personas absolutamente despreocupadas, a las que todo les da igual, en la manera en que somos felices. NO, Recuerda, En el medio está la felicidad o lo que es lo mismo… ninguno de los extremos nos hará felices. Estudios científicos en asilos de ancianos, han demostrado que aquellos que podían “controlar” algunas situaciones de su día a día, tenían un mejor estado de ánimo, mejor salud y morían menos!!!! Por lo que poder “decidir” o controlar ciertos aspectos es verdaderamente importante. Darnos la libertad de tomar ciertas decisiones mejora nuestros niveles de felicidad e incluso alarga nuestra vida. La cuestión está en  determinar qué situaciones están fuera de nuestra zona de control, cuales están dentro de nuestra zona de influencia y cuales están en la zona de no control para así mejorar nuestra felicidad.

Hace tiempo escribí sobre los pensamientos distorsionados, sobre la Falacia de Control, y sobre cómo eso nos hace sentir infelices. Lo que es necesario profundizar es el hecho de lo que nuestro “control” sobre los demás, produce en los demás. La reactancia psicológica es una reacción humana natural, que ocurre en respuesta a una percibida “amenaza” a la propia libertad. ¿Alguna vez has intentado que tu hijo hiciera una cosa (los deberes, lavarse los dientes, etc) y has conseguido exactamente lo contrario? Pues bien, eso es “reactancia psicológica”. El otro, ante una situación que interpreta como un intento de control sobre su libertad reacciona con una actitud de defensa a su libertad. Si le dices a tu esposo que coma sano, responderá haciendo lo contrario.  ¿Eso le hará feliz? Comer mal no es que le haga feliz, pero no sentirse controlado o “guiado” en lo que debería hacer SI hace que una persona se sienta feliz. Por eso es necesario analizar hasta que punto estamos actuando intentando que los demás “sean” como nosotros creemos que deberían ser, o que actúen como nosotros creemos que deberían actuar. Si ocurre lo contrario, también es posible que seas consciente de situaciones en los que sintieras como alguien “quería controlar” tu vida y tu sensación instintiva ha sido la de rechazo hacia ese control. ¿Lo has notado? Ni tú quieres controlar al otro, ni el otro quiere controlarte a ti. Ambos desean lo mejor para el otro, cometiendo el error de pensar que lo que uno piensa es lo que sería mejor para el otro…. ahí es donde está el problema y la infelicidad mutua.Mi responsabilidad

Cuando lo que deseamos controlar son los resultados que obtenemos es necesario hacer una pequeña diferencia. Querer ir a una
determinada Universidad, querer tener un determinado modelo de vehículo, aspirar a una relación estupenda, no significa ser controlador en exceso. Tener aspiraciones y tratar de lograr lo que deseamos es bueno, sano y deseable. El problema llega cuando cualquiera de nuestras aspiraciones se transforma para nosotros en una obsesión o cuando no conseguimos nuestro deseo y eso se convierte en el fin del mundo. Nos hace infelices obsesionarnos con lograr algo o sentir que es catastrófico si algo no alcanzamos a lograrlo o si una persona deja de formar parte de nuestra vida.

En el siguiente artículo te hablaré del 4º Hábito. Controlar todo lo que ocurre en tu vida o todo lo que hacen los demás no es tu responsabilidad, no está en tu mano. Lo que sí está dentro de tu zona de control es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE SER FELIZ.

Puedes leer los anteriores artículos haciendo click sobre cada uno de los puntos siguientes.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado. El que estás leyendo ahora

4º Hábito SER RESPONSABLE DE TU FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

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Cuento: El regalo de los Insultos

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¿Cómo te relacionas con los demás cuando no son tan agradables contigo? ¿Cómo te sientes?

En ocasiones, en nuestro día a día, nos relacionamos con personas que son excesivamente críticas con nosotros. Personas que opinan sobre como deberíamos hacer las cosas. Compañeros de trabajo, familiares, amigos o incluso ¡¡nuestra pareja!!

Constantemente estamos relacionándonos con personas que pueden ser tóxicas para nuestras emociones. Ante esto, tenemos varias maneras de responder. Podemos sentirnos víctimas inocentes de su mal genio o de su prepotencia, podemos sentir que el destino nos ha puesto esta prueba, podemos creer que tenemos que “aguantar” y tolerar su manera de tratarnos. O también tenemos la opción de elegir una actitud diferente, que nos ayude a cuidar nosotros mismos de nuestras emociones. Si no cuidas tú mismo, tú misma de tus emociones, ¿quién lo hará por ti?

Si tu jefe tiene muy poco tacto al decir las cosas, si tu madre da su opinión y esto te duele, si tu pareja es demasiado vehemente para decirte como interpreta que debes hacer las cosas….. permite que comparta contigo un cuento.

El regalo de los insultos

En una ocasión cuando Buda estaba predicando su doctrina, un hombre se le acercó y comenzó a insultarlo e intentar agredirlo pero Buda se mantuvo en un estado de imperturbable serenidad y silencio. Cuando hubo terminado su acción, se retiró.

Un discípulo que se sintió indignado por los insultos que el hombre lanzó contra Buda le preguntó porqué dejó que lo maltratara y lo agrediera.
A lo que Buda respondió con segura tranquilidad: –“Si yo te regalo un caballo pero tú no lo aceptas ¿de quién es el regalo?

El discípulo contestó: –“Si no lo acepto, sería tuyo todavía”. 
Entonces Buda respondió: -“Bueno. Estas personas emplean parte de su tiempo en regalarme sus insultos, pero al igual que un regalo, yo elijo si quiero aceptarlo o no. Los insultos son como regalos: si lo recoges, lo aceptas; si no lo recoges, quien te insulta se lo queda en sus manos. No podemos culpar al que insulta de nuestra decisión de aceptar su regalo. Por esa misma razón, esos insultos son para mí como un regalo que elijo no recoger. Simplemente los dejo en los mismos labios de donde salen.”

Este cuento me recuerda a una de las técnicas asertivas que utilizamos en el taller de Comunicación Asertiva. La técnica del banco de niebla. No necesitamos tomarnos al pie de la letra todo lo que nos dicen los demás, no necesitamos ofendernos, sufrir, dolernos por lo que dicen los demás. En algunas ocasiones, es mucho mejor no aceptar ese regalo envenenado, permitir que el banco de niebla cubra unos momentos la situación, para poder decidir luego qué podemos entender de esta situación.

Viki Morandeira
Tu Coach Personal

CUENTO FUENTE:  http://abremente.blogspot.com/2011/10/breves-cuentos-del-buda-i-el-regalo.html#ixzz3PRgmrALF

Fundamentos de PNL: Mente y Cuerpo son partes del mismo sistema cibernetico (8)

robert dilts viki morandeira
Junto a Robert Dilts

Desde la PNL se postula que Mente y Cuerpo son partes del mismo sistema cibernético. Veamos, esto no quiere decir que seamos una máquina…. sino que se refiere, a que nuestro cuerpo y nuestra mente son parte de un sistema abierto que tiene la característica de interactuar y de influirse entre si.

Un cambio en nuestra mente, afecta a nuestro cuerpo. Por ejemplo, si hablamos de nuestra postura corporal, seguramente habrás notado, que cuando te asaltan pensamientos tristes, desoladores, tu cuerpo experimenta unos cambios concretos. Ralentizas tu ritmo, caminas más lentamente que cuando te encuentras en un estado de ánimo positivo o alegre. ¿Me sigues?

Por eso, desde la Programación Neurolingüística, podemos utilizar herramientas para mejorar el rendimiento de nuestro sistema cibernético, para conseguir lo que nosotros deseamos.

Si piensas negativa o positivamente , esto afecta a tu cuerpo. Y lo que siente tu cuerpo, influye en tus sentimientos o parte cognitiva. Somos un todo interrelacionado en el que uno mismo puede controlar esos cambios para obtener mejores resultados.

Robert Dilts, a quien tuve el hermoso placer de conocer en Santiago de Compostela, en Galicia, durante un encuentro internacional de Coaching, en uno de sus libros afirma que las enfermedades son una comunicación. Su madre, superó un cáncer trabajando con PNL y visualizaciones que le ayudaron en su proceso de curación.

Recuerda que puedes cambiar tu estado emocional con PNL cambiando tu postura corporal, cambiando tu respiración, cambiando tus pensamientos. Con unos pocos minutos y unos simples ejercicios de PNL que cualquier persona puede hacer, se puede afectar positivamente nuestro estado emocional, pasando de la tristeza a la calma, pasando del dolor a la tranquilidad.

Tenemos estas herramientas a nuestro alcance. Si las necesitas, es hora de aprender a usarlas. 

coaching personal

 

 

 

Prohibida la Auto-Depreciación

ejercicios aumentar la autoestima

Depreciar (según la rae.es) es disminuir o rebajar el valor o precio de algo. Tener una baja autoestima, es disminuir nuestro valor, rebajar nuestro precio. (si tuviéramos uno ^.^) Si quieres saber como aumentar tu autoestima, aqui te dejo un ejercicio de Coaching para que lo practiques a diario.

Depreciarnos, es precisamente lo que hacemos cuando hablamos de nosotros mismos en los siguientes términos:

Soy un mendrugo.

No valgo para nada.

Soy una burra.

Esto es imposible.

Todo me pasa a mi.

Esto ya no tiene solución.

Yo no valgo la pena.

No pierdas el tiempo conmigo.

Yo no puedo aprender.

El primer paso para que los demás nos respeten es RESPETARNOS PRIMERO. Si tú mismo te faltas el respeto, creyéndote menos que otros….. ¿qué crees que vas a recibir de los demás?

Por eso, a partir de hoy, CORTA. Toma una decisión en firme. Cada vez que te “escuches” a ti mismo hablando de forma despectiva sobre ti, toma nota, y cuando puedas, ESCRIBE 20 VECES SU CONTRARIO.

Si, como se hacía o se hace en el cole con las faltas de ortografía. La repetición es la clave del aprendizaje. YO QUIERO QUE LO APRENDAS.

En lugar de Yo no puedo aprender, escribe 20 veces: YO PUEDO APRENDER. y ve leyéndolo en voz alta, con fuerza, con confianza, hasta que sientas que esa frase se metió por tus venas.

Y luego… cuéntame tu experiencia, dejando un comentario aquí o en facebook.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

Somos lo que hacemos

conductas asertivas

 

A menudo, no somos conscientes de esta frase. Decimos ser personas amorosas, comprensivas, optimistas, tolerantes, responsables…. nos tenemos por personas con estas cualidades….. ¿pero en realidad actuamos con esas cualidades, las vivimos en nuestro día a día?

 

No eres comprensivo cuando criticas los errores de los demás.

No eres comprensivo cuando no aceptas al otro como es, con sus defectos y sus virtudes.

No eres comprensivo cuando intentas imponer tu punto de vista.

No eres comprensivo cuando gritas, cuando replicas al otro sin intentar comprenderlo.

No eres comprensivo cuando te quejas de lo que no te gusta culpando al otro por ello.

No eres comprensivo cuando solo quieres que te comprendan a ti.

 

No eres amoroso cuando descargas tu estrés con los que te rodean.

No eres amoroso cuando impides a los demás que te demuestren su amor.

No eres amoroso cuando juzgas a los demás

No eres amoroso cuando quieres venganza o represalias por algo que te dolió.

No eres amoroso cuando no hablas de lo que sientes, de lo que te molesta.

No eres amoroso cuando no respetas los tiempos y necesidades de quienes te rodean.

No eres amoroso cuando respondes con resentimiento, con odio, con rabia.

 

No eres optimista cuando te criticas, te juzgas y te condenas por un error.

No eres optimista cuando te centras en los problemas y no en las posibles soluciones.

No eres optimista cuando no puedes ver los esfuerzos de los demás.

No eres optimista cuando dejas que un mal dia o un mal año te hunda

No eres optimista cuando dejas que las emociones negativas te arrastren

No eres optimista cuando tienes un diálogo interno derrotista

No eres optimista cuando crees que las “cartas ya están echadas”

 

Quiero hablar de tolerancia, como aceptación, y no como lo que tolerar significa. Por eso, pondré aceptador, en lugar de tolerante. Puedes leer sobre lo que realmente significa tolerar aqui.  desde mi punto de vista.

 

No eres aceptador cuando solo toleras a los demás pero esperas que cambien sin cambiar tu primero.

No eres aceptador cuando quieres tener la razón a toda costa.

No eres aceptador cuando toleras las cosas “por ahora”, por no discutir

No eres aceptador cuando insistes en que tu postura, tu ideología, tu religión, tu opinión está bien y la de los demás está mal.

 

No eres responsable cuando esperas que los demás sean adivinos y sepan lo que necesitas sin hablar.

No eres responsable cuando esperas que tus problemas se solucionen desde fuera

No eres responsable cuando crees que tu dolor es culpa de los demás.

No eres responsable cuando pones por encima de lo valioso, lo importante.

No eres responsable cuando procrastinas, cuando dejas todo para el ultimo momento

No eres responsable cuando vives la vida que “crees” que esperan de ti y no la que tu esperas vivir.

No eres responsable cuando no hablas desde tus sentimientos.

No eres responsable cuando dices una cosa, pero haces otra.

No eres responsable cuando no das lo mejor de ti, para conseguir tus metas y superarte.

No eres responsable cuando te conformas con lo que puedes hacer, en lugar de ir más allá y hacer lo que necesitas hacer.

 

¿Qué haces en tu día a día? Pues mírate, porque así es como eres. Si no te gusta, empieza a hacer las cosas de manera diferente!!!!!  Verás como tu vida es mucho más feliz!

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

www.coachingprotagonistas.wordpress.com

Relato sobre No Violencia

Este relato, nos enseña la importancia de nuestros actos. Castigar a un niño cuando hace algo mal, cuando miente, no nos da el resultado que esperamos. Y aún así, volvemos a repetir la conducta errónea, volvemos a castigarle. Si queremos aprender como hacer que un niño no mienta, necesitamos aprender esta lección.  No uses el castigo, usa tu intelingencia emocional

Descubre en este relato una mejor manera de conseguir tu meta.

LA MENTIRA DESCUBIERTA

El Dr. Arun Gandhi, nieto de Mahatma Gandhi y fundador del instituto M.K. Gandhi para la Vida Sin Violencia, en su lectura del 9 de Junio en la Universidad de Puerto Rico, compartió la siguiente historia como un ejemplo de la vida sin violencia en el arte de sus padres:

Yo tenía 16 años y estaba viviendo con mis padres en el instituto que mi abuelo había fundado en las afueras, a 18 millas de la ciudad de Durban, en Sudáfrica, en medio de plantaciones de azúcar. Estábamos bien al interior del país y no teníamos vecinos, así que a mis dos hermanas y a mí, siempre nos entusiasmaba el poder ir a la ciudad a visitar amigos o ir al cine. Un día mi padre me pidió que le llevara a la ciudad para asistir una conferencia que duraba el día entero y yo aproveché esa oportunidad.

Como iba a la ciudad mi madre me dio una lista de cosas del supermercado que necesitaba y como iba a pasar todo el día en la ciudad, mi padre me pidió que me hiciera cargo de algunas cosas pendientes, como llevar el auto al taller.

Cuando me despedí de mi padre él me dijo:

– Nos vemos aquí a las 5 pm. y volvemos a la casa juntos. Después de completar muy rápidamente todos los encargos, me fui hasta el cine más cercano. Me concentré tanto en la película, una película doble de John Wayne, que me olvidé del tiempo.

Eran las 5:30 p. m. cuando me acordé. Corrí al taller, conseguí el auto y me apuré hasta donde mi padre me estaba esperando. Eran casi las 6 p. m.

Él me preguntó con ansiedad:

– ¿Por qué llegas tarde?

Me sentía mal por eso y no le podía decir que estaba viendo una película de John Wayne; entonces le dije que el auto no estaba listo y tuve que esperar…esto lo dije sin saber que mi padre ya había llamado al taller.

Cuando se dio cuenta que había mentido, me dijo:

– Algo no anda bien en la manera como te he criado puesto que no te he dado la confianza de decirme la verdad. Voy a reflexionar que es lo que hice mal contigo. Voy a caminar las 18 millas a la casa y a pensar sobre esto.

Así que vestido con su traje y sus zapatos elegantes, empezó a caminar hasta la casa por caminos que no estaban ni pavimentados ni alumbrados. No lo podía dejar solo… así que yo manejé 5 horas y media detrás de el… viendo a mi padre sufrir la agonía de una mentira estúpida que yo había dicho.

Decidí desde ahí que nunca más iba a mentir.

Muchas veces me acuerdo de este episodio y pienso… Si me hubiese castigado de la manera como nosotros castigamos a nuestros hijos… ¿hubiese aprendido la lección?. ¡No lo creo!…

Hubiese sufrido el castigo y hubiese seguido haciendo lo mismo... Pero esta acción de no violencia fue tan fuerte que la tengo impresa en la memoria como si fuera ayer…

¡Éste es el poder de la vida sin violencia!.

Y también en nuestra vida diaria, con nuestras relaciones de pareja, de adultos, es necesario que analicemos, que nos preguntemos.

¿Soy una persona cercana, con quien se puede hablar?

¿Mis opiniones y mi manera de hablar le permiten a mi pareja expresarse, decir lo que piensa o siente sin importar que sea diferente a mi punto de vista?

¿Cómo es mi empatía a la hora de comunicarme con mi pareja?

Cuando nuestra comunicación en algún momento falla, es necesario pensar en que tenemos un 50% de responsabilidad. ¿Lo estamos asumiendo?

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Cuento: ¿Qué puede Matar al Amor?

Comparto con ustedes un cuento sobre el Amor. Pero no tiene nada de cuento… es la pura verdad. Si alguien sabe el autor, estaré encantada de que me lo comenten al final del post, para asi poder editar la entrada y poner al autor que lo desconozco. Gracias! Ahi va el cuento.

 

¿QUÉ PUEDE MATAR EL AMOR?

Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos  sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos.

 

Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo:

– “Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien”.

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere  matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quien seria tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.

– “Quiero que maten al Amor”, dijo.

 

Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas. El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:

– ” Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará”.

 

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron tan decepcionados.

– “Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante”.

Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo:

– “En vista de que El Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará”.

 

Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida pero después de luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la frialdad, al egoísmo, a la indiferencia, a la pobreza, a la enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo los demás:

– “Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos”.

De pronto de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte.

– “Yo mataré el Amor, dijo con seguridad”.

Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo:

– “Ve y hazlo”.

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar por fin EL AMOR HABIA MUERTO.

 

Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló:

– “Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado y sin decir mas se marchó”.

– “Espera dijo el Odio, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:

– SOY LA RUTINA”

 

Si no quieres que tu amor muera, no dejes nunca entrar a la rutina en tu pareja.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Asesoramiento en Problemas de Pareja

www.coachingprotagonistas.wordpress.com

Ser Feliz es un Arte

como ser mas feliz

 

Para mi, Ser Feliz es un Arte. Y no todos son artistas en esta vida…..  Pero pueden serlo, de eso estoy segura. Aquellas personas que desean ser felices, tendrían que aceptar que serlo, es convertirse en artistas, hacer arte.

Si tienes 5 minutos, te lo explico. 🙂

Empecemos definiendo ¿qué es arte?

El arte es el uso de la habilidad y la imaginación, para crear objetos, experiencias, melodías o entornos con el fin de lograr el placer estético en el observador.

Tanto el artista, como los observadores, disfrutan de su arte, ¿verdad? Así mismo, todos disfrutamos más en la compañía de una persona feliz, de un artista de la felicidad. ¿Me sigues?

Cada artista, se sirve de diferentes instrumentos y técnicas concretas para expresar su arte. Cualquier persona que quiera pintar, puede aprender a utilizar los instrumentos que utiliza un artista, dedicarle las horas que le dedica un artista a aprender las técnicas y convertirse, a si mismo, en un pintor.

Por eso, estoy convencida, que todos pueden aprender a utlizar las “herramientas” que utilizan las personas felices, para dar forma a su propia felicidad.

Veamos cuales son las herramientas y técnicas del Artista de la Felicidad. Son, en principio, 7. ¿Te animas a intentarlo?

  • Empieza y Termina.  Dejar muchos frentes abiertos, tareas postergadas, situaciones sin resolver, problemas sin enfrentar, retos sin afrontar son las mayores causas de ansiedad  y tensión. Una persona tensa y en situación de ansiedad, dificilmente podrá sentirse feliz. Para aprender el arte de la felicidad, ve concluyendo aquello que tienes sin resolver, cierra etapas, resuelve, enfrenta tus problemas, no escondas la cabeza en la tierra como el avestrúz.
  • Postura de Poder. Si te pido que imagines a una persona triste, ¿cuál sería su postura corporal? ¿Y la de una persona feliz, segura de si misma? Pues si, definitivamente, nuestro estado de ánimo se refleja en nuestra postura corporal. Si deseas sentirte feliz, fuerte, poderoso, confiado, puedes hacerlo, aprendiendo a ser consciente de tu postura corporal y cambiándola cuando sea la de una persona triste, apesadumbrada. Caminar o sentarse, con la espalda recta, los hombros hacia atrás, sacando pecho, la cabeza ligeramente levantada, te dará poder. ¿No me crees? Hazlo ahora mismo y verás como tu energía cambia y aumenta.
  • Aprende Asertividad. Una persona feliz sabe pedir lo que quiere, saber expresar sus sentimientos, ejerce el autorespeto, sabe decir que no, dice lo que piensa. Si crees que aguantar lo que te digan o te hagan es lo que te está generando tristeza y desilusión, busca en mi blog. Hay muchos artículos para ejercitar tu asertividad.
  • Cuida tu imagen. Si descuidas tu imagen, tu ropa, tu aseo personal, dificilmente vas a sentirte a gusto contigo. El hecho de cuidarte, de ponerte guapo, aumenta tu autoestima. Seguramente recordarás días en los que ni siquiera has salido de casa porque no “estabas arreglado”. Pues que yo sepa no tienes nada roto…. solo que no te has dedicado unos minutos a ponerte una ropa que te guste. Sin duda recordarás momentos en los que te considerabas bien vestido y elegante, y te movías con más soltura, confianza y autoestima. PRACTICALO CADA DIA.
  • Se Agradecido. En lugar de fijarte en lo que no tienes, en lo que no eres, en lo que no has conseguido, en lo que no has vivido, disfruta agradeciendo lo que si has hecho, lo que si has conseguido, lo que si tienes y lo que si eres. Una persona feliz es una persona agradecida. Recuerda la frase que dice: Rico no es quien más tiene, sino quien menos necesita. Pues no es que necesites menos, sino que agradeces lo que tienes y sabes que puedes trabajar para vivir mejor. Eso te hará feliz.
  • Recuerda Buenos Momentos. La diferencia entre una persona feliz y una persona infeliz, es que la primera, tiene buenos recuerdos de las situaciones, de las personas, y procura no recrearse en la parte de su pasado que fue dolorosa o desagradable. Rápidamente aleja los pensamientos negativos, los recuerdos dolorosos, y acepta que el pasado no cambiará por mucho que lo tenga en su mente. Centrate en lo positivo de tu vida, deja que los recuerdos negativos se pierdan en el olvido.
  • Pon una meta en tu vida. Tener una misión, una visión, una meta que nos haga levantarnos motivados cada día es el ingrediente principal para la felicidad. Si no sabes ni porqué te levantas, ¿cómo crees que puedes ser feliz? No ates tu felicidad a las personas o a las cosas. Ser feliz es una actitud ante la vida. Tu puedes elegir tener esta habilidad, si la ejercitas.

 

Una persona feliz, optimista, no es una persona ingénua que no ve la realidad, no es alguien que vive en un mundo irreal, aunque así lo crea una persona infeliz que esté a su lado. Si quieres ser feliz, dedica tiempo a aprender a utilizar las “herramientas” para el arte de la felicidad.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

¿Trabajamos juntos?