Cuento: El Eco de la Vida

 

A veces, creemos que la vida nos trata injustamente, que no tenemos suerte, que nada nos sale bien…. permíteme que te deje un cuento, que compartió conmigo Sandra, amiga y seguidora de mi blog.

 

Un hijo y su padre estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, se lastimó y gritó:
“AAAhhhhhhhhhhhhhhh ! ! !”.


Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algun lugar en la montaña:
“AAAhhhhhhhhhhhhhhh ! ! !”


Con curiosidad, el nino gritó: “Quién eres tú?”
Recibió de respuesta: “Quién eres tú?”
Enojado con la contestación, gritó: “Cobarde!”
Recibió de respuesta:”Cobarde!”


Miró a su padre y le preguntó: “Qué sucede?”


El padre sonrió y dijo: “Hijo mío, presta atención.”
Y entonces el padre gritó a la montaña: “Te admiro!”
La voz respondió: “Te admiro!”
De nuevo el hombre gritó: “Eres un campeón!”
La voz respondió: “Eres un campeón!”


El niño estaba asombrado, pero no entendía. Luego el padre explicó:
“La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA…
Te devuelve todo lo que dices o haces…


Nuestra vida es simplemente reflejo de nuestras acciones…
Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor…
Si deseas más competitividad en tu grupo, ejercita tu competencia…

Si no nos gusta lo que recibimos de la vida, puede que sea hora de escuchar qué estamos enviando al eco. Si entras a un sitio con una sonrisa, es muy probable que recibas más de una de vuelta. Si tratas a los demás con dureza y exigencias, ten por seguro que no será amor lo que recibas en retorno. Si te tratas a ti con respeto, siendo un ejemplo de conducta asertiva, pronto los demás te tratarán con respeto.

¿Qué estás recibiendo en tu vida?

Piénsalo bien. Tu respuesta te dirá lo que estás enviando al eco de la vida.

Si deseas que cambie lo que recibes de los demás, empieza por cambiar lo que tu das. No seas mezquino, da tu amor y tu comprensión sin juzgar ni esperar nada a cambio. Poco a poco, el eco de la vida, te irá devolviendo lo que tu envies.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

Sueña, Crea, Ama, Baila, Conquista, Valora, Imagina…..

¿Te cuesta salir de tu zona de comodidad?

¿Crees que al no arriesgar nada, no pierdes nada?

¿Crees que necesitas estar a punto de asfixiarte para hacer algo por tu vida?

Te dejo una frase de Tonny Robbins

Mucha gente no es completamente feliz, pero no es tan infeliz como para hacer algo al respecto. Este es un sitio peligroso donde estar.

Y permíteme que comparta contigo un cuento zufi. Si lo lees más de una vez, podrás sentir, ver, entender mejor su significado.

El místico Sufí Sheikh Farid, se dirigía hacia el río a tomar su baño matutino. Un buscador le siguió y le preguntó: “Por favor, espera un minuto. Pareces tan lleno de lo divino; pero yo ni siquiera siento un deseo por ello. Pareces tan loco, y observándote he sentido que debe haber algo en ello. Eres tan feliz y extático y yo soy tan desgraciado; pero aún así no aparece en mí el deseo de buscar lo divino. Entonces, ¿qué hacer? ¿Cómo crear el deseo?”.

Farid miró al hombre y dijo: “Ven conmigo. Voy a tomar mi baño matutino. Báñate conmigo en el río y quizás la respuesta pueda ser dada mientras te bañas. De otra forma, veremos después del baño. Ven conmigo”. El hombre se quedó un poco intrigado. Este Sheik Farid parecía un poco loco; ¿cómo iba a responderle mientras se bañaba? Pero nadie sabe cómo actúan los místicos, así que le siguió. Ambos se metieron en el río, y cuando el hombre se estaba sumergiendo, Farid saltó sobre él y le hundió bajo la superficie del agua. El hombre empezó a inquietarse.

¿Qué clase de respuesta era ésta? Al principio pensó que Farid estaba bromeando, pero después la cosa se puso seria. ¡No lo iba a soltar! Se puso a luchar con él. Farid era un hombre muy pesado y fuerte y el buscador era muy delgado –como son los buscadores. Pero cuando tu vida está en peligro… Hasta ese hombre tan delgado arrojó a Farid a un lado, saltó sobre él y dijo: “¿Eres un asesino? ¿Qué estás haciendo? Soy un pobre hombre. Sólo he venido a preguntarte cómo puede surgir en el corazón el deseo de buscar lo divino, ¡y tú ibas a matarme!”.

Farid le dijo: “Espera. Primero unas preguntas. Cuando te empujaba hacia abajo y te estabas asfixiando, ¿cuántos pensamientos había en tu mente?”. El hombre contestó, “¿Cuántos? Sólo uno –cómo salir afuera a respirar”. Farid preguntó, “¿Cuánto tiempo se prolongó ese pensamiento?”. El hombre respondió, “Tampoco eso permaneció allí durante mucho tiempo, porque mi vida estaba en peligro. Puedes permitirte el pensar cuando no arriesgas nada. Mi vida estaba en peligro -hasta ese pensamiento desapareció. Entonces, el salir fuera del agua no era un pensamiento: era todo mi ser”. Farid le dijo: “Lo has comprendido. Esta es la respuesta. Si te sientes asfixiado en este mundo, presionado por todos lados, y si sientes que nada va a pasar en este mundo excepto la muerte –entonces, el deseo de buscar la verdad, o Dios, o como quieras llamarlo, surgirá. Y eso tampoco durará mucho. Poco a poco ese deseo deja de ser un deseo, se convierte en tu ser. La sed misma se transforma en tu ser.

-Te he mostrado el camino”, dijo Farid. “Ahora puedes irte”.

fuente: Planeta cuentos

 

Vive tu vida con ese deseo, deja que el deseo de estar vivo se convierta en tu ser. Disfruta de cada paso, asume retos, ama con los ojos abiertos, acepta la diversidad del mundo, sueña ese mundo, cada día un poco mejor gracias a tus pasos.

 

Viki Morandeira

Tu Coach Personal