9 pasos para Mejorar tu Motivacion

 

Nuestra mente, ese órgano maravilloso, ha tenido, desde sus inicios, la tarea de permitir nuestra supervivencia. Por eso, las funciones que nuestro cerebro realiza en automático, sin nuestra intervención, son la respiración, la digestión, la protección. Pero tu cerebro no solo sirve para que sobrevivas, también es necesario usarlo para vivir la vida que deseas vivir. Estar vivo es algo que está ocurriendo, incluso sin nuestra decisión o voluntad, pero hay otras cuestiones para las que es necesario utilizar nuestra mente: La motivación.

¿Deseas ser feliz? La mayoría de las personas a quienes le hagas esta pregunta dirán que sí, por supuesto, quién no desearía ser feliz. La felicidad es una de las metas más importantes de nuestra generación. Y para lograr esa felicidad, es necesario que haya coherencia entre lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos. Y es aquí donde necesitamos poner en marcha nuestra mente, es aquí donde entra en juego la motivación. Porque si yo siento y pienso que podría hacer tal cosa, pero no la estoy haciendo, la más probable es que sienta infelicidad.

¿Qué nos frena? ¿Qué hace que cada fin de año hagamos propósitos que luego no llegamos a cumplir? ¿Qué te impide ser feliz tras estar viviendo en coherencia entre lo que sientes, lo que piensas y lo que haces? Muchas veces es no saber que la motivación hay que alimentarla, trabajarla, buscarla a diario.

 

9 pasos para Mejorar tu Motivación

  • Fijar una gran meta

Si analizamos el origen etimológico de la palabra motivación vemos que está compuesta por dos partes. “Motivus” que viene del latín y significa movimiento y el sufijo “ción” que significa “acción y efecto”.  Cuando no tenemos una meta, cuando aquello que se nos presenta cada día es ir a un trabajo donde no nos sentimos valorados o realizados, o cuando trabajamos solo para llegar a fin de mes, difícilmente podremos sentir la acción y el efecto del movimiento. ¿Quién quiere levantarse cada mañana solo para conseguir dinero para luego pagar gastos y facturas? Esta realidad no es nada motivante.

¿Te has parado a pensar si ahora mismo tienes metas? Una vida sin metas puede ser como dar vueltas en una rueda de hamster, haciendo cada día lo mismo, en un círculo sin salida. Por eso, como primer paso es necesario tener una meta. NO un sueño. NO un anhelo. NO un desearía ser o tener… Una meta que te motive.

En la vida necesitamos seguir en acción, en movimiento, fijarnos nuevas metas, pero ahora de manera consciente, que estén alineadas con lo que sentimos y pensamos. Fijarte una meta es el primer paso que te saca de la parálisis en la que te encuentras.

  • Divide tu meta en pasos y empieza dando el primero. 

Si has tenido la idea de escribir un libro, está claro que no te sentarás y lo escribirás el día en el que te fijes esa meta. Cualquiera de tus metas requiere una serie de pasos, de acciones a realizar de manera individual para luego pasar a la siguiente. Por eso, nada mejor que hacer una lista de todos los pasos que en este momento crees necesarios para lograr tu meta. En el caso de un escritor, podríamos decir:

  1. Documentarme sobre XX situación.
  2. Buscar un diccionario de sinónimos para utilizar durante el proceso de escritura.
  3. Definir brevemente la trama del libro
  4. Describir cada personaje y su personalidad
  5. Buscar información sobre la profesión de uno de los personajes.
  6. Escribir 2 páginas diarias
  7. Releer el material escrito una vez por semana.
  8. Corregir errores ortotipográficos una vez por semana.
  9. etc.

Nada muere más rápido que una idea cuando dejamos de alimentarla, por eso, cuando fijes tu meta, escribe en ese momento una lista con los primeros pasos. No te preocupes porque estén en orden cronológico, simplemente, escribe. Ya habrá tiempo para reorganizarlos.

  • Recuerda tus logros anteriores

Muchas veces, perdemos la motivación porque permitimos que las ideas pesimistas, realistas, ganen a la ilusión, a la inicial fantasía de poder lograr aquella meta que nos haría sentir orgullosos, plenos. Comenzamos a perder la fe en nosotros mismos. Por eso, es importante recordarnos que somos capaces, recordando logros anteriores.

Seguramente, en el pasado, has fijado algunas metas y las has logrado. Si empezamos por el principio, has logrado aprender a gatear, luego a caminar, has aprendido a hablar, a montar en bicicleta, a nadar, a escribir, a sumar y restar, has acabado la escuela primaria, la secundaria…. pero de todas estas metas no solemos tomar conciencia. Las cumplíamos porque era lo que debíamos hacer. Quizás has estudiado una carrera universitaria, te has fijado esa meta y también la has logrado. ¿y ahora qué?

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  • Los Resultados están fuera de la zona de confort

Ahora toca salir fuera de la zona de confort. Recuerda que para lograr lo que hasta ahora no has logrado, necesitas hacer lo que hasta ahora no has hecho. Si tu meta es conseguir un empleo cuando acabas de salir de la universidad, la posibilidad de tener ese trabajo no llegará haciendo lo que hacías durante tus días de estudiante… sino dando pasos fuera de tu zona de confort, haciendo aquello que te da miedo hacer. A veces, son necesarios 5 segundos de valor para dar ese paso. Pero no darlo, puede traernos años de frustración…

  • ¿Qué es lo peor que puede pasar? 

Lo peor que puede pasar es que te quedes como estás. Y como nuestra mente hemos dicho que está “programada” solo para la supervivencia, para ella estará bien así. El miedo a dar pasos fuera de nuestra zona de confort puede ser paralizante. Podemos pasar semanas, meses o incluso años en una parálisis por análisis. ¿Y si no hago bien la entrevista? ¿Y si mi libro no le gusta a nadie? ¿Y si no tengo clientes para mi negocio? ¿Y si no soy bueno en esto? ¿Y si cometo un error?

El peor error que puedes cometer es rendirte antes de empezar. Puedo asegurarte que lo que más te pesará al final de tus días no serán tus errores, no te pesará intentar algo que no haya dado un buen resultado, te pesará todo lo que no hayas intentado. Busca comprender tus miedos, escucha qué frases son las que te limitan y te frenan, pregúntate qué es lo peor que puede pasar y al comprobar que si pasara lo peor incluso podrías seguir adelante, eso hará que el miedo se desvanezca.

  • Haz un trato contigo

Tener, a diario, la motivación suficiente para trabajar en dar los pasos hacia nuestra meta puede ser una tarea titánica. El miedo hará que encuentres justificación para no arriesgarte, la falta de confianza en ti hará que con cualquier excusa te dediques a otra cosa en lugar de dar los pasos necesarios para lograr tu meta.

Y cuando no hayas dado pasos hacia tu meta, comenzarás a juzgarte y a reprocharte lo flojo que eres. Tu mente estará ocupado con los pasos que te habías propuesto dar y no has dado. Constantemente estarás pensando en que no vales para nada, en que no eres capaz de tener voluntad para dar estos pasos, y puedes caer en la rendición y en el abandono de tus metas.

¿Qué puedes hacer para evitarlo? Haz un trato contigo. Dile a tu mente, haré esto y cuando acabe me daré un buen baño con burbujas. O haré esto y luego, me iré a caminar por el campo. Ofrécete un trato, una recompensa por el paso que hayas dado. Y si es uno de los grandes, mejor. Comprobarás como hacer aquello que lleva días o semanas dando vueltas en tu cabeza te libera de una culpa terrible que ibas acumulando por horas sin siquiera darte cuenta. Si suele pasarte esto, puedes leer el libro Tráguese ese sapo 

 

  • Escribe para qué quieres lograr tu meta

Para ti tiene que estar claro para qué deseas lograr tu meta. Si sientes que la motivación disminuye, es una buena idea hacer una lista de los motivos por los que has decidido que querías lograr tu meta. ¿Por qué tienes que dar los pasos que tienes que dar? ¿Cómo serás, qué persona serás o cómo cambiará tu vida cuando logres tus metas? Si eres visual, también, además de escribir, puedes visualizar cómo sería tu vida una vez logrado tu objetivo. Y una vez que sepas para qué, vuelve a dar pasos como si estuvieras motivado.

  • Diviértete

Recuerda, la felicidad no tiene que estar SOLO en el momento en el que logres tu meta, es necesario DISFRUTAR DEL CAMINO. Si tu meta tiene sentido para ti, si es algo que te hace feliz, que te apasiona, divertirte mientras llegas no será un problema. Pero es necesario recordarnos que si por llegar a determinada meta pagamos un alto precio en nuestro mal humor, si nos convertimos en una persona tosca y agresiva, porque solo vivimos para nuestra meta, quizás sea necesario analizar y reevaluar la situación. El camino también puede ser divertido, también puede disfrutarse, no solo la meta.

  • Haz que cada día cuente. 

Y por último, toca repetir, seguir dando pasos, seguir refrescando y recargando nuestra motivación, repetir los pasos para mantenernos enfocados en aquello que deseamos lograr y  asumir que CADA DIA CUENTA. Se dice que el tiempo es oro. Pero no lo creo así. El oro es algo que se compra, se vende, se gana, se tiene, se utiliza, se funde, se pierde, se recupera…  En cambio, el tiempo no puede recuperarse. El tiempo que utilizamos en distraernos con juegos, con redes sociales, con tareas improductivas, si ese día no hemos hecho nada que cuente, hará que ese sea un día perdido. El tiempo es vida. Y si, puedes relajarte y jugar o chatear con amigos, pero primero, antes que nada, da los pasos necesarios para tu meta, cumple con el compromiso que te has hecho a ti mismo. Haz que cada día cuente.

Desde el coaching trabajamos en fijar metas efectivas, en mantener a altos niveles la motivación, en planificar los pasos para tus metas, en diseñar una estrategia personalizada que te lleve desde donde estás hasta donde te has fijado llegar.

Viki Morandeira

Coach Ontológico Personal

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Caracteristicas de la Resiliencia

Cuando la vida nos enfrenta a situaciones duras y a pesar de ello buscamos fuerzas y sacamos recursos de donde ni imaginábamos que los teníresiliencia. amos…. hemos obrado con resiliencia. En los momentos más difíciles de nuestra vida el dolor puede ser por momentos insoportable. La depresión, la desolación, el desear “apagar” nuestra mente para escapar de nuestros problemas puede convertirse en una losa que nos aplasta.

Nadie está exento de tener un revés en la vida, de sufrir un accidente, una enfermedad inesperada, o enfrentarse al dolor de los seres queridos. Durante los momentos de dolor, todo es tan intenso y parece que durará para siempre que olvidamos incluso que ya hemos pasado por duros trances con anterioridad y que luego volvimos a sonreír. Ser resiliente es recordarnos a nosotros mismos que por muy oscuro que esté el cielo…. después de la más grande de las tormentas siempre sale el sol.

Incorporar a nuestra vida la resiliencia es en estos momentos imprescindible y podemos aprender como desarrollar una personalidad resiliente

Características de la resiliencia

  • No te aísles

Ante las dificultades de la vida, algunas personas pueden aislarse, encerrarse en sus problemas para rumiarlos, alimentarlos con ideas cada vez más negativas, llegando a creer que este problema no tiene solución. En nuestra pareja, nuestros amigos o familiares tendremos una oreja, un hombro, una mano… Contar con el apoyo de personas que pueden ayudarnos a ver una salida a nuestro dolor es importante. Siempre podemos pedir ayuda y encontrarla. La persona resiliente busca ayuda, no se aísla.

  • Puedes superarlo

Dejar de etiquetar tu situación como terrible, insuperable, catastrófica es imprescindible para encontrar la manera de superarlo. Aunque no podamos cambiar algunos de los momentos vividos, aunque no podamos volver al pasado, siempre podemos buscar una salida si nos esforzamos en que nuestra actitud sea positiva. La persona resiliente es optimista frente a su futuro.

  • Los cambios son una constante

Los cambios producen ansiedad, miedo. Estamos acostumbrados a una manera de vivir, a una persona, a un trabajo, y esa manera de vivir se ha convertido en un todo del que no podemos separarnos. Los cambios, crisis, pérdidas, despidos, son situaciones que se escapan de nuestro control y cuanto menos nos resistamos a estos cambios antes podremos aceptarlos y emprender el ascenso. Si dejamos de darle nuestro tiempo a lo que no podemos cambiar podemos utilizarlo en profundizar en todo lo que SI podemos mejorar. La persona resiliente acepta las situaciones que le tocan vivir en lugar de resistirse a ello.

  • Pasos de bebé.

Una vez que la vida nos ha sacudido, es importante no permanecer paralizados. El dolor puede pesar mucho y nos resulta difícil movernos, pero fijarnos pequeñas metas, dar pasos de bebé es la manera de incorporar la resiliencia a nuestra vida para lograr que a pesar de nuestros problemas, salgamos fortalecidos. No te quedes en el lugar de la víctima, muévete hacia el lugar del protagonista. Cada uno de nosotros es el protagonista de su vida. La característica de la persona resiliente de dar pequeños pasos le ayuda a salir de la situación de dolor y desamparo con mayor facilidad. Tener miedo no evita que mueras

  • Los problemas no desaparecerán.

Por mucho que intentemos mirar hacia otro lado, aquello que nos resulta incómodo, doloroso, no desaparecerá. Meter la cabeza bajo tierra tampoco funciona. Evitar enfrentar los problemas puede ser incluso peor. Enfrentarlos con decisión, antes que las cosas empeoren nos ayudará a sentirnos en posesión del control de nuestras vidas. Una persona resiliente asume su responsabilidad de resolver las situaciones que le han tocado vivir y de mantener una estabilidad emocional a pesar del dolor vivido.

  • Crece en la adversidad.

Aquella frase que seguramente oímos de pequeños, es en un momento adverso, una motivación para levantarnos y luchar. Lo que no te mata te hace más fuerte. Y precisamente enfrentando a las situaciones que te generan frustración, incomodidad, desconsuelo, encontrarás dentro de ti esa fortaleza que hará que te demuestres a ti mismo lo fuerte que puedes llegar a ser. Esta es una de las características más importantes de la resiliencia, poder crecer en la adversidad.

Hay dos tipos de dolor, el que te lastima y el que te cambia.

Una persona resiliente no se queda en el lugar de víctima, no acepta que el doler le lastime, abraza el dolor que produce cambios importantes en su interior y lo usa para crecer.

  • Olvídate del “no puedo”

La resiliencia es algo que podemos aprender, que se puede incorporar a cualquier edad, y para ello es necesario asumir que nadie puede hacer este aprendizaje por nosotros, así como la única persona capaz de superar lo que nos tocó vivir somos nosotros mismos. Deja de repetirte en tu mente que esto es terrible, que no puedes lograrlo, que no podrás salir adelante. Confía en ti. Seguramente has superado otras situaciones y otros retos con anterioridad. Mira hacia atrás y recuerda que SI PUDISTE, SIGUES PUDIENDO. Así que borra de tu mente el “no puedo“, en su lugar, prueba decirte: “aun no he dado el paso adecuado”. Esto te ayuda a ver más posibilidades. La persona resiliente asume que puede recuperar la felicidad, la estabilidad, la paz, a pesar de lo vivido en el pasado.

  • El catastrofismo no sirve

Por muy grande que sea tu dolor hoy, intenta separarte de él, tomar distancia y mirar “el cuadro” desde una perspectiva diferente. Todo pasa, los momentos felices pasan, los momentos amargos pasan, los momentos aburridos pasan, la vida sigue pasando y esto también pasará.

La persona resiliente ve las cosas como son y no peor de lo que son.

  • Céntrate en lo que aún está por llegar

Y no en lo que no tienes, has perdido o ya no está. Nuestra vida es como una película y en la inmensa mayoría de las películas (y de las vidas) siempre hay un final feliz. ¿Recuerdas los partidos de fútbol por el resultado que llevaban a mitad del encuentro? NO. Los partidos son recordados por el resultado final. Por eso, tu vida tiene esa misma secuencia. Las cosas no cuentan por cómo son ahora, sino por cómo terminan. Tu actitud positiva y enfocarte en todo lo que puedes hacer y en todo lo que aún llegará a tu vida es el combustible que te pondrá en marcha. La personalidad resiliente se caracteriza por poner su atención, su foco en un futuro hacia el que mira con optimismo, en lugar de quedarse anclada en el pasado.

  • Jamás te olvides de ti.

A veces, lo que nos hace sufrir no son nuestros propios problemas sino los que viven las personas que amamos. Un hijo, nuestra pareja, una hermana… NO es fácil evitar el sufrimiento cuando aquellos que nos importan están pasándolo mal. Sin embargo es necesario cuidar de ti. Preocuparte por tu salud. Si los problemas de los demás te están pasando factura, si enfermas y no sabes porqué…. quizás necesites tomar distancia por algunos momentos de las situaciones difíciles propias y ajenas, para recordarte a ti mismo que TU SALUD ES LO PRIMERO. Cuando mi esposo y yo atravesamos una durísima crisis matrimonial que a punto estuvo de separarnos, las palabras de mis abuelas retumbaban en mis oídos. No hay que hacerse mala sangre….. Enfermamos de dolor. Enfermamos cuando nos dejamos hundir, aplastar por las situaciones adversas. Enfermamos justo cuando más saludables necesitamos estar para poder luchar con todas nuestras fuerzas.

Busca que ser una persona resiliente. Trabaja para incluso salir fortalecido después de los retos que la vida te llame a enfrentar.

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico

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¿Qué es la Resiliencia? 

Diálogo interior para tener Resiliencia

Los 9 pilares de la Resiliencia

Como aprendemos a incorporar la resiliencia a nuestra vida

Afirmaciones Positivas ¿Por qué funcionan?

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A casi nadie le es ajeno que las afirmaciones positivas están de moda. Los libros de Louise Hay,  el libro y la película El Secreto, la Ley de la Atracción, y los recién llegados libros de afirmaciones para colorear llenan los estantes de librerías, kioskos, grandes supermercados…

Y como casi todo en la vida, las afirmaciones positivas tienen defensores y detractores, evangelizadores y demonizadores que mantienen posturas totalmente opuestas. ¿Tú qué crees sobre las afirmaciones positivas? Vamos a hablar sobre este tema, no para convencerte de una cosa u otra, sino para que tú seas quien se forme una opinión al respecto.

Algunos hablan de “autosugestión” para definir el efecto que se puede perseguir al utilizar las afirmaciones positivas. Otros pueden mencionar al universo, a fuerzas invisibles que conspiran para que recibas aquello en lo que creas con firmeza y decisión…  Hay quien  afirma que es de ingenuos creer que por decir “Yo tengo éxito” alguien pueda lograr tan ansiada meta…  ¿Y si hubiera evidencias científicas?  A veces, necesitamos pruebas para creer en algo que nuestra mente se niega a aceptar como veraz.

Una de las frases célebres de Mark Twain dice: “Es mucho más fácil engañar a alguien que convencer a alguien de que ha sido engañado”  Cuando nos convencemos de algo, incluso aunque no sea cierto, resulta mucho más difícil que cambiemos de opinión que haber creído algo que no era del todo verdad.

No podemos ya pasar por alto las evidencias científicas que tras muchos estudios la Psicología Positiva ha demostrado. Pensar en positivo da mejores resultados que pensar en negativo.

Cuando Martin Seligman profundizó en el estudio del “desvalimiento aprendido” lo hacía tras haber presenciado cómo su padre, luego de algunos reveses de la vida, se rindió y dejó de tener pensamientos positivos sobre su propio futuro. Martin Seligman dedicó y dedica su vida a los beneficios de Pensar en Positivo. Las afirmaciones positivas funcionan y está demostrado por más de un estudio científico, pero sobre todo, por las personas que tenemos a nuestro alrededor. optimistas pragmaticos

Decía Helen Keller… “Ningún pesimista ha descubierto el secreto de las estrellas, ni ha navegado por mares desconocidos, ni ha abierto una puerta al espíritu humano. Y si nos paramos a pensar… seguramente encontraremos muchísimos ejemplos de emprendedores, científicos, soñadores, actores, inventores, personas de carne y hueso, como tú y como yo, que HAN CREÍDO con firmeza en que eso que “pensaban” era posible. Cuando creemos que algo es posible, cuando nada en nuestro interior duda de que podamos alcanzar algo, daremos los pasos necesarios para lograrlo.

Vivimos a un ritmo demasiado vertiginoso y quizás, creemos que las afirmaciones positivas operan como la magia: “de inmediato”. Pero la realidad es que todo requiere su tiempo.

En cambio, el pensamiento negativo, en palabras de la profesora María del Carmen Navarro Maldonado, puede considerarse como “la peste de las neuronas”. En un artículo que publicó en el 2008 se refiere a la incidencia que tienen nuestros pensamientos en nuestra vida.

Si reflexionamos al respecto, podemos recordar que muchas veces, cuando pensamos en negativo, estamos experimentando emociones negativas y a su vez, estas emociones, (ira, miedo, frustración) generan en nuestro organismo cortisol y otras hormonas que incluso llegan a afectar nuestra salud. Pensar en negativo, “hacernos mala sangre” como decían nuestras abuelas, nos enferma. Por algo lo dirían nuestras abuelas, ¿verdad?

Las afirmaciones positivas funcionan cuando REALMENTE PONEMOS TODA NUESTRA CONFIANZA Y FE EN ELLAS. Cuando podemos creer en algo, podemos dar los pasos necesarios, invertir nuestro tiempo en aprender, en mejorar nuestras capacidades, en hacer alianzas, en vencer nuestros propios miedos, para finalmente, materializar aquello que hemos afirmado.

postura corporal correcta 1Haz la prueba. Ponte de pie, o sentado, pero con la espalda recta, los hombres hacia atrás, el mentón ligeramente despegado del pecho, la mirada al frente. Como puedes ver en la imagen que hay aquí mismo. Yo le llamo “la postura de poder”. En los talleres online muchas veces hablamos de la importancia de esta postura. No termines de leer este artículo sin hacer, por ti mismo, un pequeño experimento. Adopta la “postura de poder”, prepara dos o tres afirmaciones positivas a tu elección, en las que puedas creer con total seguridad. Y dilas mientras respiras profundamente. Prueba, por ejemplo: Soy una persona feliz. Soy una persona sana. Todo es perfecto. Repite estas frases, dos o tres veces, mientras estás en la postura de poder y respiras profundamente. Puedes también cerrar los ojos si te apetece. ¿Lo haces ahora? Te espero….

¿Y? ¿Qué tal? ¿Cómo se siente? Nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestra realidad, están tan relacionados, tan interconectados que sería una negligencia obviar la importancia que tiene en tu propio futuro el PODER CREER EN TI y el poder creer que vivirás situaciones afortunadas, que tendrás un mejor futuro, que llegarás a celebrar tus logros. ¿Si tú no crees en ti, entonces quien? Recuerda, como dijo Nelson Mandela… Tu pequeñez no le sirve al mundo!!! 

Y no te quedes con ser optimista durante una semana…. No te dediques a repetir afirmaciones positivas SOLO durante unos días para desmoralizarte a la semana porque no se han convertido en realidad. Creer en que podemos es mucho más poderoso que querer algo. 

¿Qué te parece si escribes tus propias frases, tus propias afirmaciones positivas, y las tienes a mano para repetirlas todos los días, durante un mes? ¿Te animas a invertir 5 minutos de tu tiempo, cada día, durante solo un mes? ¿Es demasiado? Cuando acabe el mes, y puedas comprobar cómo te sientes, cómo desde tu interior sientes la fuerza de una vida más agradable, de un futuro que se carga de esperanzas, estoy segura que te parecerá que has invertido muy poco comparado con los beneficios obtenidos!!!

Y si eres de las personas que se considera “realista”, me encantaría intercambiar contigo opiniones, puntos de vista. Como optimista, las personas realistas siempre me han llamado la atención, supongo que por aquello de que los opuestos se atraen… ¿Qué les hace creer tan firmemente en que la opción negativa es más probable que la positiva? ¿y sabes qué me respondo? Lo mismo que decía Helen Keller, pero con mis palabras. Es imposible que una persona que no cree pueda lograr aquello en lo que no cree. Y por eso, ellos mismos crean su realidad, por eso, su propia negatividad hace que sus profecías oscuras se cumplan, por eso, cuando algo les sale mal, tal como ellos habían vaticinado, al final se quedan satisfechos, contentos por estar en lo cierto…. En cambio, un optimista, si algo sale mal, vuelve a intentarlo, se levanta y lo hace de otra manera, busca otro camino. NO fracasa, al final lo logra, porque el fracaso jamás fue una opción, porque su mente se inundaba de frases y afirmaciones positivas, o lo que es lo mismo, porque sus neuronas no se intoxicaban con pesimismo ni pensamientos negativos.

Lo siento por los realistas, por aquellos que no se consideran personas negativas…. porque aun no han descubierto que ellos mismos son artífices de todo lo que no conseguirán en sus vidas.

“Podemos crear la guerra o podemos crear la paz, somos creadores.”

Bruce Lipton

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico.

 

 

 

El arte de no amargarse el matrimonio Presentacion en Carcabuey

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Ir a la Biblioteca de Carcabuey a presentar mis libros es casi una tradición. Esta es la tercera vez que repito y también se han repetido las muestras de afecto, la calidez humana, la profesionalidad y el buen hacer de Rosa, la bibliotecaria y de la primera teniente de alcalde, Carmen.

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La cita fue en la Biblioteca Municipal, a las 19.30 hs, y la sala ya estaba preparada para recibir a los asistentes cuando yo llegué a las 19.00. Nos dio tiempo a Rosa y a mi para charlar un ratito e hincharnos de orgullo al hablar cada una de sus hijos.

En noviembre suele hacer frío y fuera de la biblioteca teníamos 2ºC!!! Dentro, con la estufa y el aire, se podía estar incluso en manga corta como iba yo.

El arte de no amargarse el Matrimonio fue el motivo para viajar 5 horas, entre la ida y la vuelta a casa, a pesar del frío. Hablé bastante, estuvimos dos horas, pero también hubo debate, compartían sus puntos de vista, sus propios aprendizajes y sus preguntas sobre las relaciones de pareja.

Algunos de los asistentes eran para mí conocidos ya que habían estado en las anteriores presentaciones. Incluso dos clientas se acercaron desde otro pueblo cercano para darme una grata sorpresa. 12289750_1058210157557066_9179098192041823150_n

En breve pondremos fecha para ir a Las Navas del Selpillar, también en Córdoba.

Pasamos un rato estupendo, casi conversando entre amigas y disfrutando incluso riéndonos sobre algunas de nuestra manías. Al único hombre asistente le hizo mucha gracia descubrir que las mujeres SOLO nos enfadamos por 5 cosas!!!

Si, ¿no lo sabías? Las mujeres solo nos enojamos por 5 motivos. Toma nota.

  • Por todo
  • Por nada
  • Por que sí
  • ¿Por qué no?
  • y Por las dudas….

Aunque, bromas aparte, las conductas las hayamos puesto del lado del hombre o del lado de la mujer, siempre hay excepciones, y de lo que estamos hablando son de conductas que nos llevan hacia el desastre…. o nos llevan a tener una pareja más sana y unida.

A alguna de las asistentes le sorprendía que mi esposo me llevara el desayuno a la cama. Comentaba que iba por su segundo matrimonio y aún no lo había conseguido!!!

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En este enlace puedes ver las primeras páginas de El arte de No amargarse el Matrimonio

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Esperar que todo sea perfecto nos hace infelices

como ser feliz

Todos hemos escuchado la metáfora en la que se compara al nivel de optimismo/pesimismo con un vaso, que puede estar medio lleno o medio vacío, según dónde estemos enfocando nuestra mirada. Si nos enfocamos más en los sucesos negativos, en las situaciones que no han dado el resultado que nosotros deseábamos, en lugar de buscar el aprendizaje o el lado bueno de los hechos, estamos cometiendo el 6º pecado que mata nuestra felicidad. Feliz no es quien vive en su día a día millones de momentos de felicidad, sino quien sabe valorar los que tenga, sin darle una importancia vital a lo que no es perfecto en su vida.

Desconfiar de la vida es el 6º pecado que merma nuestras posibilidades de sentirnos felices. ¿Si las cosas no te salen bien como te sientes? ¿Como miras hacia el futuro si algo no ha ido bien? Tener una visión pesimista sobre lo que puede ocurrir en nuestro futuro hace que no seamos felices hoy.

Esto mismo es lo que nos dice Julián Marías en su libro La felicidad humana, “Llevamos bien el estar mal hoy si pensamos que mañana estaremos bien. Por el contrario, aunque nos sintamos bien, si creemos que mañana nos vamos a sentir mal, dejamos de sentirnos bien”.

A menudo algo puede ocurrir en nuestra vida y lo valoramos, en ese momento, como algo negativo. Por ejemplo, perder un avión o llegar tarde a una cita. Si nos centramos exclusivamente en lo que no ha salido como esperábamos puede que no podamos ver otros aspectos positivos de esa situación. Por ejemplo, perdemos un vuelo, pero al tomar el siguiente conocemos a una persona que puede ser importante para nuestro futuro, o al llegar tarde a una cita puede que sin siquiera saberlo hayamos evitado estar en un momento dado envueltos en un accidente de coche.

Hay un cuento, un relato que se titula, El caballo perdido del anciano sabio, que se utiliza en este MOOC para ilustrar como a priori las cosas pueden parecer “mala suerte” y no es con el tiempo y hasta el final, cuando a veces las cosas cambian. Nos duele lo que ocurre cuando no es perfecto,cuando lo “etiquetamos” como mala suerte…. pero puede que nos estemos adelantando en el tiempo y que lo mejor sea esperar, quedarnos con el hecho desprovisto de negatividad, para darle tiempo al tiempo.

Nos hace infelices pensar que TODO tiene que ser perfecto, que si llueve en el momento en el que estamos saliendo de la iglesia, el día de nuestra boda, ya no disfrutaremos de la fiesta. O nos hace infelices pensar que un matrimonio es siempre maravilloso, y ante las primeras diferencias nos venimos abajo. Perseguir que todo sea magnífico y apasionado y si no lo es, significa que es malo, eso nos hace infelices. Esto tiene mucho que ver con uno de los pensamientos distorsionados. Polarización. Si pensamos en términos de blanco y negro, todo lo que ocurra en medio de esos dos extremos dejamos de considerarlo.

Así como desear que todo sea positivo puede llevarnos a la infelicidad, no tener ninguna expectativa tampoco es la solución. Como en muchas otras ocasiones, la virtud está en mantenernos en el medio, en encontrar un punto en equilibrio donde tengamos preferencia porque nos ocurran determinadas cosas positivas, pero sin caer en la falta total de esperanza o de ilusión en lo que está por venir. Tener esta actitud ante la vida puede ser un signo de depresión que estamos pasando por alto.

El punto intermedio, para el Prof. Raj, es Perseguir nuestras pasiones sin apasionarnos, y así introduce el 6º hábito para una vida feliz y en plenitud, que trataremos en un próximo artículo.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito Responsabilizarse de la Felicidad

5º Pecado Desconfiar de los demás.

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado El que estás leyendo

6º Hábito: Perseguir nuestra pasión sin apasionarnos

7º Pecado Ignorar la fuente interior

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

4º Hábito Tu felicidad es Tu Responsabilidad

inteligencia emocional es la llave para la felicidadLa búsqueda de la felicidad es en nuestra época casi una obsesión para algunas personas. Si no puedo tener el último modelo de teléfono móvil no soy feliz. Si no puedo acudir a determinados lugares, me siento infeliz. Si no tengo el trabajo que desearía me siento infeliz. Si mis hijos, mi pareja, mis padres o mis hermanos no actúan como yo espero que actúen me siento infeliz. Por otro lado, hay un gran número de personas que tras comprobar que tener el mejor teléfono, el mejor trabajo, la mejor universidad, tampoco ha sido para ellos la fuente de la completa felicidad, deciden hacer cambios en sus vidas. En esta sociedad consumista en la que vivimos, donde las empresas y sus publicidades nos crean necesidades que hace unas décadas no existían, no es nada extraño que los psiquiatras pronostiquen que para el 2030 (solo dentro de 15 años) la depresión será la mayor discapacidad.

Dejamos en manos de los demás, de los resultados que obtenemos, de las posesiones que podemos adquirir, de las relaciones que logramos mantener, la cantidad de felicidad que experimentamos. Y si tenemos en cuenta que pretender tener el control absoluto sobre estas situaciones es el 4º pecado que mata la felicidad, tampoco es de extrañar, que en España, CADA DIA, se suiciden 10 personas.

Y como siempre es mejor prevenir que llorar, sigamos con el 4º Hábito que es imprescindible incorporar para reemplazar el querer tener un excesivo control sobre los demás y sobre las situaciones. Este hábito consiste en Tomar la Responsabilidad Personal sobre nuestra felicidad. ¿Cómo lo hacemos?

  • Nunca culpando a los demás
  • Nunca culpando a las circunstancias.

En el libro Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia gratificante, escrito por Martin Seligman, este nos relata una serie de experimentos científicos en los que se determina que la “pauta explicativa” es determinante a la hora de sentirnos deprimidos, tristes, incluso con la posibilidad de caer en tendencias suicidas.

Cuando explicamos lo que nos sucede de manera “permanente y universal” sentirnos hundidos, infelices, es la consecuencia natural. ¿Eres de los que dice estas frases?

Esto no cambiará nunca.

Todos están en mi contra. Nadie me entiende

Siempre será igual. Nunca saldré de esta situación

Todos mis compañeros son egoístas

Cuando utilizamos pautas explicativas en las que algo es permanente (nunca, siempre) y es universal (todos, nadie) nos convencemos de que la realidad es así, cerramos toda posibilidad de que las situaciones mejoren o de que nosotros tengamos un mínimo control sobre el futuro.

La felicidad no es algo que se alcanza, que se tiene, que se logra, no es un destino al que llegar. Cuando tenga una pareja, me case y tenga niños seré feliz. Cuando acabe la carrera y tenga un trabajo seré feliz. Cuando mi esposa o mi esposo sea de determinada manera seré feliz. Cuando mi jefe me valore seré feliz. como evitar la depresión

Si para sentirte feliz tiene que ocurrir algo que tiene que ver con los demás, o con las circunstancias externas y los resultados que obtengas tienes muchas probabilidades de no llegar a sentirte feliz. Porque la felicidad no es un destino, sino la actitud con la que caminamos.

Esa actitud, esa felicidad, solo puede regularse desde nuestro interior. Haciendo los cambios internos necesarios para dejar de sentir que todo está en nuestra contra y para poder aceptar que a pesar de las circunstancias negativas, tenemos igualmente la capacidad para ser felices. La resiliencia es, en los momentos más duros de nuestra vida, algo necesario para poder continuar adelante. Las emociones no son permanentes, como tampoco lo son las situaciones. Incluso algo tan duro como el dolor que sentimos por la pérdida de un ser querido algún día acabará. O bien porque lo superemos siendo personas resilientes, o bien porque nuestra tristeza y nuestro dolor derrote nuestro cuerpo y enfermemos mortalmente.

Basta de hablar de situaciones tristes y de dolor. En el 4º hábito para una vida de Felicidad y Plenitud es necesario que comprendas que es TU RESPONSABILIDAD sentirte feliz, porque es algo interno, una actitud con la que enfrentas los momentos de la vida. psicologia positiva

Para sentirnos felices y disfrutar de momentos especiales (una boda, las vacaciones, la graduación de nuestros hijos) es necesario tener en cuenta que cuanto mayores sean nuestras expectativas de que algo sea perfecto, mayor puede ser nuestra decepción si algo sale de manera diferente a como yo esperaba que saliera.  Por supuesto que carecer de expectativas en absoluto tampoco es la solución. Los extremos no son positivos en casi ningún aspecto de la vida, tampoco en este. Es necesario encontrar un equilibrio entre nuestras expectativas de pasar unas vacaciones estupendas y la actitud de aceptar con calma y optimismo si algo no sale de acuerdo a lo planificado. Recuerda, que no depende de las circunstancias, ni de los demás, que uno pueda ser feliz, o disfrutar, sino de la manera en que uno piensa en esos momentos, la actitud con la que enfrentamos lo que escapa de nuestro control, lo que no entraba en nuestras expectativas.

Cuando trabajo con mis clientes en el taller de Inteligencia Emocional, nos enfocamos en sus pensamientos. ¿Qué pensabas cuando has sentido rabia hacia esa persona? ¿Cuáles eran tus pensamientos cuando tuviste ese episodio de ansiedad? ¿Qué interpretación le dabas a la situación para sentirte triste y hundida? En el taller, cada participante, en lugar de centrarse en sus emociones, trabaja en sus pensamientos, en sus pautas explicativas, porque cambiar esos pensamientos es el paso fundamental para experimentar mejoras en esas emociones que nos duelen. Todos tenemos una serie de pensamientos distorsionados, TODOS y no es una enfermedad, sino una realidad, y analizando nuestras interpretaciones, cambiando nuestro enfoque podemos mejorar notablemente nuestras emociones y nuestros niveles de felicidad. Adquirir mayor inteligencia emocional nos hace personas más resilientes, más felices, más exitosas en todos los ámbitos de nuestra vida.

como superar un bajón

Conseguir adquirir el 4º hábito para una Vida Feliz y en Plenitud no es algo que ocurra de un día para el otro. Adquirir la habilidad de escuchar cuales son nuestros pensamientos, comprender cómo ese pensamiento determina una emoción, y lograr procesar un nuevo pensamiento para así tener otra emoción es algo que requiere trabajo, paciencia y perseverancia. Por eso muchas personas no lo consiguen. Porque no invierten lo suficiente en responsabilizarse de sus propias emociones, porque tienen una actitud pesimista que les dice que no podrán lograrlo, que es imposible gestionar correctamente sus emociones cuando alguien les ha hecho daño, cuando son despedidos del trabajo, cuando una situación inesperada se produce. Las emociones son algo que están ahí, que como seres emocionales necesitamos expresar, sentir, comprender. Convertirnos en personas frías como una piedra, que no se permiten sentir tristeza, rabia, frustración, porque “es malo” tampoco es la manera de ser felices. La inteligencia Emocional es la llave para la felicidad.

Recuerda, asumir la responsabilidad sobre nuestra propia felicidad requiere trabajo, paciencia, perseverancia y si de verdad quieres ser el dueño de tu vida y de tus emociones, ten por seguro que podrás lograrlo. Eres la persona más importante de tu vida. Invierte ese tiempo en ti. Ten la suficiente perseverancia y la paciencia necesarias para llegar a tener la llave de tu felicidad adquiriendo las habilidades necesarias para lograr incorporar este hábito.

En la lista de abajo encontrarás los artículos ya publicados sobre el MOOC de la Escuela de Negocios de la India que estoy haciendo online, titulado Una Vida Feliz y en Plenitud. Puedes seguir tu mismo este curso online si tu inglés es bueno, sino, te invito a seguir mi blog para recibir todos los siguientes artículos cuando los vaya publicando.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado SER EXCESIVAMENTE CONTROLADOR

4º Hábito El que estás leyendo

5º Pecado DESCONFIAR DE LOS DEMAS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado Desconfiar de la Vida

7º Pecado Ignorar la fuente interior

4º Pecado que mata tu Felicidad

Se suele decir que no hay peor ciego que quien “no quiere” ver, pero en realidad yo creo que la peor de las cegueras es la de la ignorancia. Ignorar que hay algo que estamos haciendo mal hace que sea imposible mejorarlo. Si uno ignora donde está la pérdida de agua de una tubería… ¿Por dónde empieza a romper la pared?

Muchas de las situaciones problemáticas vividas, aquellas que tarde o temprano darán como resultado que la vida haga Los Tres LLamados para despertarnos…. son situaciones que luego de comprenderlas nos parece hasta “tonto” no haber caído en ello antes y así evitarnos dolor y problemas en nuestras relaciones personales. Nadie nace sabiendo…. por eso, es fantástico poder seguir aprendiendo, poder seguir creciendo y ayudar a los demás a abandonar la ceguera antes de que sufran por este motivo.

Todos cometemos errores, y en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, estoy profundizando en los Errores y los Hábitos necesarios para una Vida de Felicidad y Realización. Abajo encontrarás los enlaces a todos los artículos sobre este tema, y hoy le toca el turno al 4º Pecado que mata nuestra felicidad: Ser Excesivamente Controladores

Podemos caer en este pecado que nos impide ser felices cuando nos “enfada” la realidad. No nos sentimos felices si el día de nuestra boda llueve, si nuestro hijo no aprueba sus asignaturas escolares, si nuestra suegra no nos recibe con una sonrisa, si nuestro jefe no valora nuestro trabajo, si nuestro equipo de fútbol no gana un partido, si nuestra esposa no nos pregunta si necesitamos algo, si nuestro esposo no nos invita a una salida romántica…. Pretendemos controlar las situaciones, las acciones de las personas, y cuando estas no son como “deberían” ser, nos instalamos en la infelicidad.

Esto es algo totalmente inconsciente. No nos hemos dado cuenta que esa necesidad de que se cumplan nuestras expectativas es la generadora de nuestra infelicidad y en ningún momento se nos ocurre pensar que “por sufrir” podemos entrar dentro de las personas que cometemos el 4º pecado que mata nuestra felicidad. ¿Controlador? Yo no soy controlador!!!  No le digo a nadie lo que tiene que hacer.

Si, entiendo que puedas decirme eso, y que no te sientas una persona controladora. Permíteme seguir con el tema y verás como puedes mejorar notablemente tus emociones. Hay miles, millones de situaciones que escapan de nuestro control, situaciones en las que no tenemos “poder de acción”, como la lluvia, que una persona tenga un atasco y se retrase en una cita, que un amigo deje de serlo porque no era “tan amigo” como uno creía… En nuestro día a día hay infinidad de pequeños momentos que ocurren y precisamente no son agradables. Nuestra actitud ante estas circunstancias, la manera en que pensamos sobre lo que nos sucede, es lo que determina si sufrimos o no, y durante cuanto tiempo.

Caemos en el error de querer que “todo y todos” sean como a nuestra mente se le ocurre que “debería” ser, y cuando no es así, hacemos comentarios, opinamos, damos consejos, para que “todo y todos” esté alineado con la manera en que nosotros creemos que debería ser. Te pongo un ejemplo para que nos entendamos mejor.

Quizás piensas: Mi esposo tendría que cuidar más su alimentación.

Detrás de este pensamiento no hay nada de malo, ¡Por supuesto que no! La cuestión es… qué hacemos tras pensar así. Podemos asumir que cada uno es responsable de su vida, que yo puedo esforzarme por cuidar la mía, comer sano, comprar alimentos saludables, pero a fin de cuentas no puedo “controlar” lo que hace mi esposo y él, en algún momento de su vida, verá los beneficios de mejorar su alimentación y hará los cambios necesarios. O bien puede querer “ayudar” a mi esposo a comer mejor, dándole constantes consejos sobre lo que “debería” hacer, o criticando constantemente su “mala conducta alimentaria”, o incluso haciendo bromas delante de amigos o familiares sobre lo mal que come o lo poco que se cuida, todo con la BUENA INTENCION de cuidar su alimentación. Todo con amor hacia mi esposo. Aunque el resultado que pueda conseguir sea TERRIBLE!!!  Cuando intentamos “ayudar” a alguien que no nos ha pedido ayuda, cuando sin quererlo, con nuestras acciones buscamos controlar que la otra persona sea como “debería” ser…. estamos haciendo un gran daño a la relación con esa persona. Intentar que los demás sean como yo creo que debería ser me genera a mi mismo infelicidad, y también hace que a medio y largo plazo, la relación con esa persona se deteriore.

Otras veces, cometemos el pecado de querer controlar los “resultados”. Me explico mejor. Sufrimos cuando los resultados no son los que esperábamos. Si resulta que el día de nuestra boda se presenta lluvioso, sufrimos. Si íbamos a ver un eclipse y está nublado, nos quejamos. Si hace calor, frío, humedad, si el clima está demasiado seco….. nos quejamos por todo lo que no es como en ese momento nuestra mente desearía que fuera, y eso nos hace sentir infelices. NO es la realidad la que nos genera infelicidad, sino la zona control zona influenciamanera en que nos relacionamos con la realidad.

Con esto no quiero decir que ahora, para ser feliz, tengas que “dejar que el azar trabaje”. No es precisamente volviéndonos personas absolutamente despreocupadas, a las que todo les da igual, en la manera en que somos felices. NO, Recuerda, En el medio está la felicidad o lo que es lo mismo… ninguno de los extremos nos hará felices. Estudios científicos en asilos de ancianos, han demostrado que aquellos que podían “controlar” algunas situaciones de su día a día, tenían un mejor estado de ánimo, mejor salud y morían menos!!!! Por lo que poder “decidir” o controlar ciertos aspectos es verdaderamente importante. Darnos la libertad de tomar ciertas decisiones mejora nuestros niveles de felicidad e incluso alarga nuestra vida. La cuestión está en  determinar qué situaciones están fuera de nuestra zona de control, cuales están dentro de nuestra zona de influencia y cuales están en la zona de no control para así mejorar nuestra felicidad.

Hace tiempo escribí sobre los pensamientos distorsionados, sobre la Falacia de Control, y sobre cómo eso nos hace sentir infelices. Lo que es necesario profundizar es el hecho de lo que nuestro “control” sobre los demás, produce en los demás. La reactancia psicológica es una reacción humana natural, que ocurre en respuesta a una percibida “amenaza” a la propia libertad. ¿Alguna vez has intentado que tu hijo hiciera una cosa (los deberes, lavarse los dientes, etc) y has conseguido exactamente lo contrario? Pues bien, eso es “reactancia psicológica”. El otro, ante una situación que interpreta como un intento de control sobre su libertad reacciona con una actitud de defensa a su libertad. Si le dices a tu esposo que coma sano, responderá haciendo lo contrario.  ¿Eso le hará feliz? Comer mal no es que le haga feliz, pero no sentirse controlado o “guiado” en lo que debería hacer SI hace que una persona se sienta feliz. Por eso es necesario analizar hasta que punto estamos actuando intentando que los demás “sean” como nosotros creemos que deberían ser, o que actúen como nosotros creemos que deberían actuar. Si ocurre lo contrario, también es posible que seas consciente de situaciones en los que sintieras como alguien “quería controlar” tu vida y tu sensación instintiva ha sido la de rechazo hacia ese control. ¿Lo has notado? Ni tú quieres controlar al otro, ni el otro quiere controlarte a ti. Ambos desean lo mejor para el otro, cometiendo el error de pensar que lo que uno piensa es lo que sería mejor para el otro…. ahí es donde está el problema y la infelicidad mutua.Mi responsabilidad

Cuando lo que deseamos controlar son los resultados que obtenemos es necesario hacer una pequeña diferencia. Querer ir a una
determinada Universidad, querer tener un determinado modelo de vehículo, aspirar a una relación estupenda, no significa ser controlador en exceso. Tener aspiraciones y tratar de lograr lo que deseamos es bueno, sano y deseable. El problema llega cuando cualquiera de nuestras aspiraciones se transforma para nosotros en una obsesión o cuando no conseguimos nuestro deseo y eso se convierte en el fin del mundo. Nos hace infelices obsesionarnos con lograr algo o sentir que es catastrófico si algo no alcanzamos a lograrlo o si una persona deja de formar parte de nuestra vida.

En el siguiente artículo te hablaré del 4º Hábito. Controlar todo lo que ocurre en tu vida o todo lo que hacen los demás no es tu responsabilidad, no está en tu mano. Lo que sí está dentro de tu zona de control es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE SER FELIZ.

Puedes leer los anteriores artículos haciendo click sobre cada uno de los puntos siguientes.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. DEPENDER O EVADIR EL AMOR

3º Hábito AMAR Y DAR AMOR 

4º Pecado. El que estás leyendo ahora

4º Hábito SER RESPONSABLE DE TU FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

Amar y Dar Amor o el Apego Seguro

En la serie de post sobre una Vida Feliz, siguiendo el MOOC que estoy haciendo en la Escuela de Negocios de la India, llegamos al 3º hábito para mejorar los 7 pecados que matan la felicidad. Te recuerdo, que  al final de este artículo tienes los enlaces anteriores. Este hábito es necesario incorporarlo para evitar la infelicidad que produce el tener una Necesidad desmedida en ser amados, o caer en la fachada de mostrarnos como una isla no necesitados de nadie para ser felices.

Como puedes leer en el artículo anterior tanto el poner barreras que nos separan de los demás como el arrastrarnos para mendigar amor son dañinos para nuestra felicidad. El hábito que necesitamos incorporar nos llevará a sentir un Apego Seguro. Nos llevará a tener una relación en la que hay un equilibrio entre la necesidad de independencia y la necesidad de amor. Amar y dar amor para poder sentirlo con reciprocidad.motivacion para empezar la semana

Es importante, en nuestras relaciones personales, comprender en qué punto nos encontramos. No solo en nuestra relación de pareja, sino también en relación con nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, compañeros de trabajo, etc… porque en cada uno de estos entornos podemos sentir más o menos felicidad de acuerdo al nivel de seguridad que sentimos en esa relación.

Con respecto a las distintas áreas que te comentaba, respóndete:

  1. Estoy sintiéndome cómodo, seguro y amado.
  2. Siento que voy mendigando amor y atención
  3. Siento que he levantado una barrera para no necesitarles.

Hazlo por escrito, toma una hoja y el tiempo para responderte, será productivo.

Una vez que hayas determinado en qué punto se encuentra cada una de tus relaciones, intenta “no culpar” a los demás por lo que sientes. Pregúntate: ¿Qué puedo hacer yo para mejorar esta relación? A menudo el dolor que sentimos hace que evitemos a algunas personas, logrando que no se sientan conectadas con nosotras… o al perseguir a alguien constantemente en busca de su amor también puede producir que no nos valoren o no valoren el vínculo que tenemos.  Las personas no cambian porque tú te sientas mal, no cambian porque tú creas que son los culpables de tu dolor e infelicidad, lo siento. Las personas cambian cuando nosotros cambiamos. Por eso, en este post, me gustaría profundizar en ese aspecto. En asumir la responsabilidad de hacer los cambios necesarios para conseguir que tus relaciones personales se sitúen todas en el punto 1 , que todas sean apegos seguros.

¿Te atreves? Se que no será fácil. Por lo general llevamos meses o incluso años sintiendo que los demás no nos quieren, o que no somos una parte activa de un grupo al que nos gustaría pertenecer. Por eso se que revertir esta situación es algo que requiere tiempo, paciencia, comprensión hacia tus sentimientos, una buena dosis de inteligencia emocional, incluyendo el sentido del humor. ¿Nos ponemos manos a la obra?

En el MOOC, el profesor Raj, comenta que uno no elige voluntariamente SER un necesitado de amor o SER una isla solitaria de manera aleatoria, sino que esto es, según algunos estudios científicos, el resultado de la manera en que hemos sido amados de pequeños. De todos modos, por suerte, esto es algo que no será permanente en nosotros, una vez somos adultos, ya que nuestra mente es un órgano de una increíble plasticidad y podemos aprender, mejorar, evolucionar precisamente gracias a permitirnos sentir ese amor seguro, ese apego seguro, confiado en el que nos sabemos amados por quien somos y no por lo que hacemos. Otra cuestión importante es el nivel de auto aceptación que tenemos con nosotros mismos. Podemos mejorar mucho en este aspecto si aprendemos a ser comprensivos con nuestros errores, si nos tratamos con calma cuando algo nos sale mal, en lugar de “criminalizar” cualquiera de nuestros errores.

Para poder ser más felices es necesario poder cultivar el hábito de amar y dar amor, porque tan necesario es sentirnos amados como poder amar. De qué sirve “casi todo” en la vida si no tenemos este aspecto cubierto. No esperes a que los demás adivinen lo que necesitas. No esperes a que los demás te den amor, empieza dándolo tú. Recuerda, recogemos lo que sembramos. ¿Por qué no sembrar más amor si eso es lo que deseamos cosechar? Piénsalo…

Aquí tienes los artículos anteriores, puedes leerlos pinchando cada enlace. Seguiré completando los enlaces Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. EL AMOR Y LA FELICIDAD

3º Hábito  El que estás leyendo

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

El amor y la Felicidad

Si sueles leer mi blog, sabrás que estoy compartiendo una serie de post sobre la Felicidad, inspirados en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, en el que el ponente del curso nos habla de los 7 pecados que matan la felicidad para luego hacer énfasis en los 7 hábitos que necesitamos incorporar para una Vida Feliz. Abajo, al final del artículo de hoy, encontrarás los 4 enlaces anteriores. Igualmente puedes empezar a leer este, y luego continuar con los demás. Hoy es el turno del 3º pecado.   La Necesidad de ser amados para ser felices, o su opuesto, necesitar estar solos para serlo.

soledad infelicidad¡Como negar que somos seres sociales! Ayer mientras paseaba con mi esposo y nuestra hija pequeña, por el Jardín Botánico-Histórico La Concepción, presencié una escena vivida decenas de veces en años anteriores. Una niña, de unos dos añitos, corría, llorando, con los brazos abiertos, hacia donde estaba su padre, esperándola, agachado junto al carrito donde había un bebe, su hermanito supongo, también con los brazos abiertos. Necesitamos el consuelo de otro ser humano cuando algo nos ocurre, la niña había tropezado y necesitaba el amor de su padre, a pesar de ir seguida muy de cerca por su mamá. El amor, desde nuestros primeros pasos, es una necesidad. Pero no solo cuando estamos tristes o hemos tenido un problema, sino también en los momentos de felicidad. ¿Recuerdas a tus hijos gritar: Mira mamá, Mira papá!, cuando estaban haciendo algo de “valientes”?

Está claro que si cada vez que necesitamos amor, lo percibimos, lo tenemos, no habría motivos para ser infeliz…. ¿o si? A veces tenemos y percibimos ese amor, por parte de nuestros padres, o de nuestros hijos, pero nos falta el de nuestra pareja. O podemos tener el amor de nuestra pareja e hijos y sentir la falta del amor de un hermano o un padre…. O incluso en el trabajo, o en la universidad podemos sentirnos poco integrados si los demás no actúan con ese amor que esperamos. Los seres humanos somos seres sociales, formamos grupos y nos hace felices esa sensación de “pertenencia a un grupo”. Incluso hay evidencias científicamente probadas sobre la importancia del afecto desde nuestros primeros años de vida y la correlación entre esto y el hecho de ser adultos emocionalmente sanos. Ahora bien, si has llegado hasta aquí, no permitas que lo que te falte o ha faltado te haga sentir incompleto o infeliz. En el 3º hábito aprenderás a resolverlo plenamente.

¿Cómo te sientes en los grupos a los que perteneces? ¿Qué te hace infeliz en alguno de esos grupos? Espera… solo piensa… no tomes decisiones, por lo menos hasta después de leer el hábito que es necesario incorporar para paliar la infelicidad que nos produce el 3º Pecado que mata la felicidad.

Sentirnos queridos y conectados nos hace sentir felices. Sentir lo contrario nos hace sentir lo contrario. Pero con una salvedad…. La felicidad compartida se multiplica, y la tristeza, cuando no es compartida, duele más, no se libera.

A veces nos enfocamos en lo que nos falta, en lo que no se nos dio, en lo que los demás no nos están dando…. y creemos que nada dependencia emocionalpodemos hacer si esto ocurre. A veces, intentamos pedir ese amor que necesitamos para no sentirnos solos o excluidos, buscamos recibirlo, pero no llegamos a transmitir, a conectar con el otro de manera que nos entienda…. y podemos caer en la impotencia aprendida. Nos rendimos porque creemos que nada de lo que podamos hacer “ya” pueda cambiar o mejorar la situación. Pero, como te decía antes, no te apresures a rendirte, no te apresures a decidir que nada más puede hacerse, sigamos adelante hasta llegar a cambiar ese pesimismo por optimismo y acción.

Como seres humanos tenemos la necesidad de sentirnos amados, pero cuando lo hacemos de una manera “enfermiza”, enfermamos. La solución tampoco es decirnos: “No necesito a nadie” y buscar alejarnos de todas esas personas a quienes internamente necesitamos. Como siempre, nada en exceso es sano.  Cuando no nos sentimos amados, arrastrarnos para buscar el amor de otra persona es tan malo como convertirnos en alguien frío y distante. Ambos extremos nos hacen personas infelices.

apego toxico

Esta infelicidad es algo que compruebo con mis clientes cuando trabajamos juntos por estar atravesando la crisis de los 40 de sus parejas. Incluso sin saberlo, algunas personas se han sentido poco queridas, no tenidas en cuenta, desconectadas de su pareja y eso les ha generado infelicidad. Esa infelicidad no es nada agradable y buscan la manera de evitar ese sentimiento.  A veces, volviéndose personas distantes, que ponen una barrera entre su pareja y ellos, porque no quieren sentir como al necesitar a esa persona y no sentirse conectados están experimentando dolor. En silencio se alejan. Quizás han intentado pedirlo, pero no han podido ni sabido llegar a ser comprendidos. Alejarnos puede darnos la efímera sensación de ser libres y autosuficientes. Podemos decirnos: No necesito su amor, me basto yo, como una manera de construir una muralla entre la persona que queremos para evitar ese dolor que sentimos. Detrás de esa pared pensamos que el dolor no llegará. Pero la realidad es diferente. Volvamos a que somos seres sociales. Necesitamos del otro, necesitamos sentirnos amados, formando parte de grupos donde somos aceptados. Y si no lo tenemos en casa, tarde o temprano buscaremos fuera una cura para nuestra soledad. Recuerda, lo que no se dice no es visible. Y lo que aún diciéndolo, no se ha comprendido por el otro, tampoco es visible.

Sentirnos amados y parte de los grupos a los que queremos pertenecer es importante para ser felices. Por este motivo, si en este instante crees que puedes mejorar en alguna de tus relaciones personales para sentirte más feliz, no mires hacia el otro lado, no culpes a los demás por lo que sientes. En este momento, siendo adultos, es necesario que asumamos la responsabilidad de mejorar nuestro estado emocional sin dejarlo en manos del azar ni en poder de los demás. Si queremos ser felices es necesario asumir que la única persona responsable de nuestra felicidad somos UNICA Y EXCLUSIVAMENTE NOSOTROS.

Para ello, continuemos con el siguiente post, donde profundizaremos en el 3º hábito para una Vida Feliz: Amar y Dar Amor o el Apego Seguro.

Puedes leer los artículos ya publicados pinchando sobre cada enlace. Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. El que estás leyendo

3º Hábito  AMAR Y DAR AMOR o APEGO SEGURO

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA PROPIA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico