Cuando la vida nos rompe en mil pedazos

¿Conoces personas rotas? ¿Te sientes, tú, un ser humano roto?

La vida, a veces, nos golpea con tanta dureza, con tanta crueldad, que puede llegar a rompernos…. Hace tiempo, cuando la vida me había golpeado casi hasta romperme, leí el libro de Ernest Hemingway, El viejo y el mar y una frase me ayudó a continuar a pesar del dolor.

-Un hombre puede ser destruido Hemingway_opt

El golpe que había recibido no podía derrotarme. Para vencerme, tenían que destruirme por completo. Solo podía perder si me daba por vencida. Y así pude tener las fuerzas para lograr mi objetivo, como el viejo del libro, que a pesar de todo, llegó a puerto con su maltrecho barco como un héroe, vencedor, no derrotado.

Cuando nos damos por vencidos, cuando nos rendimos y dejamos de luchar… nos convertimos en seres rotos. Habrá situaciones en las que todavía puedas hacer algo, en las que todavía esté en tu mano intentar algo más, en las que aún no haya llegado el momento de darte por vencido. Inténtalo. Lucha. Descansa, junta fuerzas y vuelve a intentarlo.

Habrá momentos en los que los demás te digan que no vale la pena luchar, que no tiene sentido o que no ganarás. ¿Son acaso adivinos, videntes, tienen una bola de cristal para predecir el futuro? Las personas que te quieren, al verte sufrir, algunas veces te dirán que te rindas, te dirán que abandones, que te des por vencido. Se preocupan por ti y no quieren verte así. Por mí también se preocupaban y algunas personas me decían que me rindiera, que aceptara la derrota…. pero No. No quiero darme por vencida. No. Esa era la voz que retumbaba en mi mente.

Y estoy convencida que esa frase, de ese libro, que nada tenía que ver con mi problema, que leí solo para tener mi mente ocupada y no pensar en mi sufrimiento, tuvo un impacto decisivo en mi fuerza para no aceptar la derrota.

¿Quieres ser un ser humano roto? Entonces, ríndete. Deja de luchar por lo que de verdad amas, abandona tus sueños, conviértete en un realista y prepárate para sufrir durante mucho tiempo.

Lo que más nos pesa, al final de nuestra vida, es el remordimiento de no haber dado los pasos que deseábamos dar. Nos pesará el habernos rendido mucho más que el haberlo intentado y no haberlo logrado.

Si quieres ser un ser humano roto, acepta cualquier futuro, el que sea, sin intentar intervenir en la construcción de propio destino. Acepta que las cosas salgan mal y no hagas nada por lograr que salgan bien. Acepta que una relación termine sin luchar hasta la última batalla por tu victoria.

Otra frase que me ayudó a seguir intentándolo, hasta lograrlo, fue esta…

ninguna-guerra-esta-perdida-hasta-que-libras-la-ultima-batalla

No estará perdida, ni ganada… créeme, hasta que no libres la última batalla.

A veces la vida nos rompe en mil pedazos… pero siempre hay dos caminos. Puedes elegir quedarte ahí, roto, rota, sufriendo, lamentándote de tu mala suerte, de tu destino, culpando a los demás por tu dolor…. y permanecer como un ser humano roto durante mucho tiempo…. o puedes elegir juntar uno a uno todos esos pedazos, aceptar lo que sucedió, y en lugar de asumir el rol de víctima, pasarte al papel de protagonista.

Al fin y al cabo, nada puede derrotarte si tú no aceptas la derrota. Nada puede vencerte si tú no te das por vencido. Nada puede hacerte fracasar si te levantas, tras la caída y juntando uno a uno los pedazos en los que la vida te haya roto, decides crecer, superar ese dolor, y que la vida tenga un nuevo sentido para ti.

¿Te has parado a pensar cómo surgen los diamantes? Llegan a convertirse en diamantes gracias a la presión y a la temperatura, a las altísimas presiones y temperaturas que soportan…. y tras el proceso, surge el material más duro de la naturaleza, cristalino, limpio, admirable…

En la vida, podemos estar rodeados de muchos diamantes, de muchas personas que se rompieron, que soportaron altísimas presiones y que han emprendido la maravillosa tarea de reconstruirse. Son diamantes, personas que conocen sus debilidades y se protegen, pero que también conocen su valor y lo muestran al mundo.

Otra de las frases que me gustaría que leyeras si estás en este momento de tu vida roto, rota, es la siguiente:

Lo que no nos mata, nos hace más fuertes.

¿Estás roto, estás destruida? ¿Qué piensas hacer, quedarte ahí, sufriendo…? A menudo, el dolor emocional es tan intenso que dan ganas de permanecer inmóvil, paralizados, sufriendo… ¿hasta cuando? Si el golpe no te mató, no te destruyó por completo, entonces, haz que te transforme en un diamante, haz que te haga más fuerte.

Encuentra un motivo para seguir adelante. Si aun no sabes para qué levantarte, en lugar de ocupar tu tiempo pensando en tu pasado, en tu sufrimiento, piensa en tu futuro… piensa cómo puedes convertir tu experiencia, el golpe que te dio la vida, en una manera para ayudar a los demás.

Tu grandeza, tu brillo, tu futuro, no va a determinarlo tu pasado, sino las ansias que tengas por salir adelante, la fuerza que pongas en recuperarte del golpe, la entrega que pongas en esta campaña, donde eres no solo capitán, sino también soldado de esta batalla.

A pesar de la dureza del golpe, siempre podemos Perdonar y Olvidar, pasar página, sanar nuestro pasado para poder vivir nuestro presente. Y también podemos no perdonar, cargar con la rabia de sentirnos victimas del otro… sin poder movernos, sin creer que podamos hacer algo para superar este dolor, ya no que es culpa nuestra, sino del otro!!

Cuando necesites sanación emocional, perdonar y olvidar, para cerrar un ciclo y retomar las riendas de tu vida, recuerda que puedes pedir ayuda. Recuerda que permanecer en el dolor, rendirse, es una decisión personal, una elección y no una obligación.

Tus emociones, todos, son válidas! ¿Pero también es válido permanecer derrotado, hundido, permitir la destrucción completa?  Válido es, porque algunas personas lo hacen… ¿pero realmente vale la pena?

Dicen que no hay mal que 100 años dure, ni cuerpo que lo resista…. Levantarnos tras un golpe, ponernos en pie tras juntar los pedazos, no solo nos devuelve la sonrisa, a veces, muchas veces, nos salva la vida.

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico

En memoria de mi mejor amiga quien no pudo con el golpe de la vida.

Anuncios

5 comentarios sobre “Cuando la vida nos rompe en mil pedazos

  1. Vaya que post tan lindo el que nos regalas Viki. Siempre leo tu blog pero esta es la primera vez que escribo. Además que hayas dedicado tus palabras a una amiga me parece todo un honor.
    Ser una persona rota no es algo malo, a todos nos han roto en la vida, y muchas veces vamos caminando recomponiendo cada fragmento, pienso que hay que permitirse la tristeza y tocar fondo y saberse roto y no creer que se está entero mientras cada parte de nosotros se va deshaciendo. Pero también tenemos que darnos permiso para surgir, pero sin haber dejado ningún dolor sin doler, ninguna lágrima sin llorar y ningún sufrimiento sin sanar, además de saber que una vez rotos ya no volveremos a ser los mismos, por supuesto nos hacemos más fuertes, pero aquellos que esperan ser los mismos de antes de romperse no se recuperan ni aceptan esta nueva forma.
    Yo he estado rota muchas veces, y desde mis nuevos fragmentos puedo decirte, que el haberme roto me hizo más fuerte cuando me dejé ayudar y yo misma recogí cada uno de mis pedazos y recompuse mis heridas.
    ¡Un abrazo y honor a tu amiga donde quiera que ahora se encuentre!

    1. Gracias Eliana!! Por leerme siempre y por animarte a comentar en mi blog. Tienes toda la razón, no tiene nada de malo estar rotos, rotas, en algún momento de nuestra vida! Es necesario aceptar todas las situaciones, y vivirlas, sin permitirnos que sea el final… Hay una frase hermosa que dice: “No he conocido nunca a una persona fuerte con un pasado fácil”. Me alegra tener a una persona fuerte como tú acompañándome con tu lectura y tus comentarios. Gracias!! Un abrazo!

  2. Gracias Viki por este mensaje tan bueno, tan lleno de esperanza. En esta vida, creo que nadie puede decir que no ha recibido golpes muy duros que han roto el corazón y han dejado heridas muy difíciles de sanar. Como dices lo que no te mata, te hace mas fuerte. Ese es mi caso. Me cuesta y duele perdonar, pero estoy trabajando en eso, para no sentirme victima, pues quiero vivir con paz, con tranquilidad. Hoy tu mensaje fue preciso para mi. Gracias por ser un angel terrenal para muchos.

    1. Gracias Clara a ti por tus palabras!! Recuerda que cuando no perdonamos, a la única persona que estamos privando de estar en paz es a nosotras mismas. Duele lo que sucedió. Perdonar no duele, libera. Inténtalo. Poco a poco, para ti, para devolverte a ti la paz. Un abrazo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s