9 lecciones de vida del autor de Las aventuras de Tom Sawyer

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¿Quién no ha leído o visto alguna vez una película sobre Las aventuras de Tom Sawyer? Si hace mucho que no lees alguno de los libros de Mark Twain dedicarle unos minutos por día no sería mala idea. Como escritor, además de ser prolífico, desenfadado, divertido, nadie puede negar que las frases célebres de Mark Twain pueblan el ciberespacio.

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Siempre elocuente, escritor incansable, sus frases condensan tanta verdad que leer sus pensamientos resulta una suerte de curso acelerado de crecimiento personal. En la wikipedia  lo definen como humorista. Su humor directo, sencillo, sus metáforas como la que puedes leer junto a estas líneas nos abren los ojos a verdades universales que si bien están ahí mismo, cada día, en nuestro acelerado vivir, tener, comprar, consumir, lograr…. nos resulta difícil ver. Con un lenguaje sencillo y directo nos deja pensando cuánta verdad hay en sus palabras.

De aquellas mejores frases famosas de Mark Twain, podemos extraer 9 lecciones de vida para empezar a aplicarlas desde hoy mismo.

  • DISFRUTA DE LO QUE HACES

“El trabajo que he realizado lo he hecho porque era un juego. Si hubiera sido un trabajo no lo hubiera hecho.”

¿Tienes hijos? Si no los tienes, seguramente recordarás que cuando ibas a la escuela te costaba levantarte de la cama, a excepción de aquellos días en los que había una excursión o alguna actividad que realmente te apetecía hacer. Cuando tomamos la decisión de qué estudiar, algunas veces, algunas personas, lo hacen pensando en cuánto dinero ganarán, en cómo será la vida de un abogado, un arquitecto o un contable. Deciden pensando en “el trabajo” pero no en si eso les gustará o no.

La mayoría de las personas que logran sus metas, que alcanzan objetivos inimaginables para el resto, lo hacen porque aman y disfrutan lo que hacen. Si ya has acabado tu carrera y te encuentras con que tu vida no te satisface, no mires alrededor buscando culpables, porque lo peor de todo es que los encontrarás y te llenarás de rabia y dolor. Si no te gusta el lugar en el que estás hoy, probablemente sea porque decidiste con la cabeza y no con el corazón, porque decidiste en función de lo que “la sociedad”, “tus padres”, “tus maestros” esperaban de ti y no decidiste pensando en lo que tú querías hacer. Nadie te puso un revolver en la cabeza para que des los pasos que has dado, ¿verdad?

Si te pasas desde el lunes esperando que llegue el fin de semana, seguramente TRABAJAS. Pero hay miles, incluso millones de personas en el mundo que se sienten como Mark, que no hacen lo que hacen como un trabajo, porque si no lo disfrutaran, no serían tan brillantes.

  • TOMA DECISIONES QUE TE HAGAN FELIZ

No importa la edad que tengamos, ni en qué punto de nuestra vida nos encontremos. Si lo que hacemos cada día no nos hace felices, si no es lo que nos gustaría hacer en el futuro, ¿por qué no empezar ahora a proyectar el futuro que sí querríamos tener?

“Proyecta ahora tu futuro porque es el lugar donde pasarás el resto de tu vida” Mark Twain

Hace 7 años, mi vida era completamente diferente. Trabajaba fuera de casa durante horas, no podía compartir con mis hijos, con mi esposo, los fines de semana. A pesar de pasármelo bien en mi trabajo, porque soy de las personas que tienen como máxima esta otra frase: “Haz lo que amas, o Ama lo que haces” y aunque lo que hacía no era lo que me gustaba, hacía mi trabajo con amor y dedicación. Pero la vida me sacudió y me dejó paralizada, preguntándome, si yo no podía hacer algo para tener otra vida. Y así fue como proyecté lo que yo deseaba tener en mi futuro. Estaba segura que quería estar en casa, pasar más tiempo con mis hijos. Estaba segura que quería trabajar y que internet era un mundo donde me sentía a gusto y donde podía desarrollar una actividad que cumpliera con ser satisfactoria y rentable. Y DECIDÍ qué vida quería para mi futuro. No fue fácil, al principio seguí trabajando fuera de casa muchas horas, y además, añadí estudiar unas cuantas horas por día. Pero tenía una meta. En mi mente podía verme feliz en mi nueva vida. En mi mente podía imaginarme haciendo algo que amaba y que esta profesión pudiera compaginarse con mi familia y con mi vida. Fui, pasito a pasito, hasta poder dejar mi trabajo, en el que amaba lo que hacía, para convertirme en coach y hacer lo que amo.

“Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, atrapa los vientos favorables en tus velas. Explora. Sueña” Mark Twain

Al principio me dio miedo. Mucho miedo. Por eso, la siguiente frase de Mark Twain es algo que aprendí en mi propio camino hacia retomar las riendas de mi vida. 

  • EL MIEDO ES NATURAL

Cambiar de trabajo, emprender una aventura empresarial, dedicarnos a una profesión o actividad diferente a la que tenemos ahora, DAN MIEDO. Los cambios y aquello en lo que no tenemos práctica y por tanto no nos sentimos seguros, con confianza en nosotros, generan medio. Pero ese miedo no es malo, es algo totalmente natural, algo que compartimos con nuestros primos hermanos los animales y que nos ayuda a ser precavidos, a no arriesgar más de lo necesario, sin pasarnos a tomar un riesgo excesivamente desproporcionado que nos haría más mal que bien. Decía Mark Twain, en esta bonita frase, que el Valor es el dominio del miedo.

“El valor es la resistencia al miedo, el dominio del miedo – no la ausencia de miedo.” Mark Twain

Aceptemos esta realidad. El miedo llegará, y no es malo. Lo malo es permanecer en el miedo. Lo malo es permitir que ese miedo se convierta en algo que nos paralice. Lo malo es, desde una actitud negativa y pesimista, alimentar todo lo que podría salir mal y ver las cosas peores de lo que podrían ser.

Me vienen a la mente dos frases de mujeres:

En esta vida, no hay nada que temer, solo hay que comprender. Marie Curie (la única mujer dos veces premiada con el Nobel, y que además, fue la única en tener el honor de que su hija también haya recibido este galardón)

“Ningún pesimista ha descubierto nunca el secreto de las estrellas, o navegado hacia una tierra sin descubrir, o abierto una nueva esperanza en el corazón humano.” Helen Keller (escritora sordociega, que se convirtió en la primer mujer con estas dificultades añadidas en obtener un título universitario)
No temas. CREE. y así damos paso a la siguiente lección de vida que puede enseñarnos Mark Twain con sus frases motivacionales.

 

  • CREE EN TI Y EN TU META

Tomar decisiones que nos hagan felices, disfrutar de lo que hacemos o hacer lo que disfrutamos, aceptar el miedo como un regalo y gestionarlo con inteligencia emocional son cuatro lecciones que no servirían de nada si no CREEMOS en nosotros y en nuestra meta.

No puede el hombre sentirse a gusto sin su propia aprobación. Mark Twain

A veces somos durísimos con nosotros mismos. Nos juzgamos, criticamos, humillamos, tratándonos sin ninguna compasión, sin amor, cuando no hemos logrado algo, cuando al compararnos con los demás no estamos a la misma altura o cuando tenemos un día malo.

Creer en uno mismo es INDISPENSABLE. Mejorar la autoestima es algo que puede hacerse a cualquier edad, porque puede tenerse autoestima baja en muchos momentos de la vida.

Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa. Mark Twain

Tu idea no necesita ser aprobada, compartida por todo el mundo…. Por lo general, la gran mayoría de los proyectos y de las ideas tienen detractores. Aceptemos esto como parte de la vida, como algo normal, que nos sucederá cuando no estemos formando parte del rebaño y nos decidamos a emprender nuestro propio camino hacia la autorealización personal, hacia el éxito. A veces, es necesario salirse de esa “normalidad” porque las personas valientes, creativas, decididas, son las que han ido dando forma al mundo tal como lo vivimos. ¿Qué pensaría la sociedad de la época de los científicos y visionarios, de los locos, que apostaban por la electricidad como energía para iluminar el mundo? ¿Qué se diría de miles y miles de personas que con su idea revolucionaron y cambiaron incluso la sociedad tal como la conocemos? CREE EN TI. CREE EN TU META. Si te consideran loco, VAS POR EL BUEN CAMINO!

Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar. Mark Twain

  • PERSEVERA Y TRIUNFARÁS

Y ese camino, no solo requiere de la genialidad de una idea. Sino también de la perseverancia, de la paciencia para persistir en nuestro camino, requiere de cambiar nuestros malos hábitos (todos los tenemos, por ejemplo, la procrastinación, ¿o no me digas que tú nunca has dejado algo para el último momento? 🙂 )

Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.

La genialidad, la frescura de un orador que da un discurso improvisado tiene detrás meses de preparación, de estudio, de trabajo. Un actor que sale a escena, tiene años de práctica y perseverancia. Un atleta o deportista ha pasado horas, semanas enteras repitiendo los mismos ejercicios para mejorar cada día con la práctica. No, el éxito no es territorio de las personas con suerte, el éxito está más poblado de personas perseverantes que de suertudas. Tenlo por seguro.

Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.

 

  • NO TIENES LIMITES. CREE Y CREARÁS.

Si tienes 35, 40, 45 o incluso 60 años…. puede que pienses que “la edad” te limita para conseguir tus objetivos. ¿Realmente lo crees así?

La edad es un tema de la mente sobre la materia. Si no te importa, simplemente no importa.-Mark Twain

No hace falta que te descubran en un concurso de casa talentos, HACE FALTA QUE CREAS EN TI Y DEMUESTRES EL TALENTO QUE TIENES. Aunque desde luego que también podemos darle las gracias a la TV. Nos maravillan con historias de “aves fenix” como la de Pablo Lopez , quien tras vivir muchos años en la calle, se cambió su nombre por el de Jahvel Jhonson y se dedicaba a cantar en el metro, cuando con 43 años se presentó a las audiciones de México tiene talento. Una voz genial. Una historia que nos devuelve la fe en el talento, en nuestras capacidades de superación.

Jahvel Jhonson cantando en el metro

Interpretando Stand by me por Pablo Lopez / Jahvel Jhonson

  • RIE, SE FELIZ

La 7º lección de vida que podemos aprender de Mark Twain es REÍR. ¿Para qué tomarnos la vida tan en serio? ¿Para qué hacer de cada situación un problema de estado? Si algo nos salió mal, si derramamos un vaso sobre la mesa… no hay mayor señal de inteligencia emocional que poder reírnos de nosotros mismos!!

 La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: La Risa. Mark Twain

Perder la sonrisa, perder el humor, son algo que nos puede pasar en un momento dado. NO todos los días van a ser para reírnos a carcajadas, esto está claro. Pero si cuando llegamos a casa todos son caras largas, si de nuestra boca solo salen quejas y críticas o si estamos del otro lado y nos reciben las caras de perro, las críticas y las quejas, tenemos que DETENERNOS, reflexionar y hacer algo.

Cuando una persona no sonríe, no está cómoda, se queja y critica, esa persona no nos está haciendo la vida imposible a nosotros, esa persona está sufriendo y no encuentra la manera de recuperar el humor y la sonrisa. Pide ayuda. NO le des la espalda. NO sirve a veces intentar ayudarle si no te ha pedido ayuda, pero tú puedes pedir ayuda para que algún amigo o amiga hable con tu pareja, o con tu madre, o con esa persona que vive contigo y no es feliz, porque a veces, escuchan desde otra postura a otra persona y no a quien está cada día a su lado. No te rindas. NO tires la toalla, se puede recuperar el sentido del humor, dejar de vivir enfadados con la vida y volver a reír.

“El humor es la bendición más grande de la humanidad.” Mark Twain

  • ENFADARSE NO DA BENEFICIOS

Para poder reír, para poder estar en paz la mayor parte del tiempo, para poder disfrutar de nuestra vida, una enseñanza genial es la que nos deja Mark Twain en esta otra frase.

“La ira es un ácido que puede hacer más daño al recipiente en el que se almacena que a cualquier cosa sobre la que se vierte.”  Mark Twain

Al enfadarnos, nos hacemos más daño a nosotros mismos que el posible daño que nos causara el motivo por el que nos enfadamos. Ël cortisol que genera nuestro cuerpo con la rabia es un ácido potente que nos corroe desde dentro. ¿No te parece suficiente motivo para estar en paz con los demás? Por cierto… cuando te enfadas, no es por lo que los demás te hacen, sino por cómo piensas sobre esto, por cómo lo has interpretado, por cómo crees que el otro debería ser. Si te apetece, puedes aprender a NO Enfadarte, leyendo sobre los pensamientos distorsionados de Albert Ellis. En este enlace tienes acceso a otros tantos enlaces donde encontrarás todo sobre este tema.

  • UN GRANDE PUEDE HACERTE CRECER.

Y una última lección que podemos aprender de las frases de Mark Twain, es la condensada en este frase:

«Aléjate de la gente que trata de empequeñecer tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero la gente realmente grande, te hace sentir que tú también puedes ser grande».

Aunque en este momento, me gustaría añadir algo MUY IMPORTANTE. A veces, la primera parte de la frase no es posible. Por lo menos, no es posible físicamente. ¿Cómo alejarnos de nuestro padre o nuestra madre sin sentirnos una mala persona? ¿Cómo alejarnos de nuestra pareja cuando le amamos tanto? Las personas SOMOS DIFERENTES. Y tenemos maneras de ver las cosas diferentes. Si fuésemos iguales, ten por seguro que las relaciones no funcionarían, porque no creceríamos gracias a lo que el otro aporta a nuestra vida precisamente gracias a esas diferencias.

NO necesitamos alejarnos físicamente de esas personas. Lo que necesitamos es rodearnos de personas grandes, de gente que CREA QUE ES POSIBLE, y eso nos dará fuerzas para luchar, para perseverar, para seguir adelante, aunque a los demás aun no les convenza nuestra idea. No tienen porqué creer en nuestra idea. Hay personas miedosas, yo no diría “gente pequeña” , sino con miedo a que nos peguemos un golpe si nos sale mal. Y lo dirán. Cuanta más confianza tengamos con esa persona, más dará su opinión, sin darse cuenta que eso nos debilita. Habla. DILO. No te quedes con la boca cerrada. Dile a la otra persona: Entiendo que tú no lo veas claro. ¿Te da miedo que salga mal? Trata de comprender al otro, antes de ser comprendido. Este es uno de los 7 hábitos de la gente Altamente Efectiva, pero eso ya forma parte de las lecciones de vida que nos deja otro grande, Stephen Covey.

Para cerrar, una última frase del autor de Las aventuras de esos dos granujas, Tom Sawyer y Huckleberry Finn.

«El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte».

Cada día podemos dejar nuestra seña de identidad en el corazón de otra persona. De hecho, lo hacemos. Trata de que esa huella que dejas sea siempre algo de lo que te enorgullezcas y no algo de lo que te arrepientas.

Viki Morandeira

Coach Ontológico.

 

Obligados a ser felices

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¡¡Que tal!! ¡¡Tanto tiempo!!
Cuéntame … ¿Qué es de tu vida,?

¿Te has parado a pensar las diferentes respuestas que das a esta misma pregunta?

¿A cuántas personas puedes abrirle tu corazón y decirle DE VERDAD qué es de tu vida….?

A veces, ocultamos una parte de la realidad para no preocupar al otro.
Otras veces, ocultamos esa parte de “nuestra” realidad de la cual nos avergonzarnos.
En ocasiones ocultamos esa parte de nuestra vida que creemos que no sera bien vista por los demás o que nos llevará a escuchar su opinión, su solución a nuestros problemas, cuando no lo hemos pedido.
Otras veces solo contamos lo bueno, porque si contamos que no nos va bien en algún área de nuestra vida creemos que nos van a etiquetar como perdedores, como fracasados…

¿Cómo decir que el día de los enamorados no hemos hecho nada y que igualmente hemos sido muy felices, cuando todo el mundo se la pasa compartiendo en facebook fotos de cenas, brindis, flores, bombones y regalos de todo tipo?
Aunque tampoco podemos pasarnos de felices!! A la hora de compartir nuestra felicidad incluso nos da miedo decirlo abierta y sinceramente. Tenemos miedo que al mostrar que somos felices, exitosos y que disfrutamos de una buena vida se nos tache de engreídos, arrogantes…

¡¡¡Según quien pregunta tenemos una respuesta!!!

Y no. ¡No es porque seamos mentirosos!

Si lo estamos pasando mal y no lo decimos, justificamos ese ocultamiento diciéndonos que somos personas optimistas. Que no hay que quedarse con lo malo. O que con esa persona no tenemos tanta confianza como para dar demasiada información.

Por lo general, las personas optimistas, son las que más se autocensuran cuando tienen una mala racha. No se sienten a gusto hablando de algo doloroso o negativo en sus vidas, porque creen que decir que tienen un problema es quejarse. Y aunque no lo quieran confesar, las personas que siempre se quejan y que solo hablan de sus problemas les quitan las energías, a modo de vampiros emocionales y no quieren ser vistos como estas personas.

¿Buscamos un punto intermedio?

No seas tan autosuficiente. Si no estás bien, decirlo no es quejarte. Si hoy tienes un problema, confiarlo a tu mejor amigo, a tu hermana, a tu pareja, no te convierte en un quejica. Por decir que hoy la vida te supera, no te conviertes en una víctima permanente de todo lo malo que pueda ocurrir en el universo. Si hoy necesitas decir, Basta, por hoy no puedo más, eso no te convierte en alguien que se rinde!! Escucha a tu cuerpo. Si te pide relajarte, escúchalo!!!

Las personas optimistas, las personas positivas, también sufrimos, también tenemos días malos, también pasamos malas rachas, también podemos quedarnos sin pareja, sin trabajo o cortos de dinero para llegar a fin de mes.

Pero en esta sociedad de culto al éxito, al logro, a la riqueza y a la fama, las personas felices y optimistas, cuando tienen una mala racha, se encierran, se ocultan incluso de si mismas, sin escuchar ni aceptar que a veces es necesario pedir ayuda.

Cuando eres demasiado fuerte, cuando puedes con un problema y luego con otro, y con otro, sin apoyarte en nadie, sin molestar a nadie, sin pedir jamás una mano, un empujoncito, te estás negando a ti mismo la condición de ser humano.

Si, escúchame. Te levantas por la mañana, poniendo buena cara, saludando a todo el mundo con tu mejor sonrisa. Si te preguntan cómo estás, tú siempre estás bien. Total…. ¿para qué preocupar a nadie si tú puedes solucionar esto? Y sigues el día, cumpliendo con todas tus obligaciones, con las prioridades de los demás, a veces, dejándote a ti para el último momento… y si no hay tiempo… pues ya te ocuparás de ti mañana, u otro día, cuando tengas tiempo…

A veces, vas por la vida con la capa de superhéroe puesta. Corriendo, casi volando, de un lado para el otro, para llegar a tiempo al trabajo, al colegio, a la compra, al banco, a las extraescolares de los niños….  Y sigues, conduciendo por tu vida en quinta, como si fueras un fórmula uno, que va a fondo por una recta….

Y a veces, estas personas tan fuertes, que siempre sonríen, que siempre ayudan a los demás a tener mejor ánimo, que van resolviendo problemas todo el día, sin darse un segundo para respirar…. a veces, se quiebran.

Cuando nos obligamos a hacer todo perfectamente, cuando nos obligamos a que todo en nuestra vida sea perfecto, cuando decimos que si a todo, aunque materialmente no nos queden horas para hacerlo, nuestra mente llega a agotarse, a sobrecargarse de tal manera que sin querer nos vamos amargando la vida.

Una persona feliz, optimista, alegre, cuando se ve sobrecargada, empieza a agriar su carácter  y no es consciente que en casa, donde puede quitarse la capa de superhéroe,  no sonríe, no está feliz, ha perdido el brillo de su mirada. Y a veces, esas personas enérgicas, dinámicas, que a pesar de serlo, no llegan a todo porque se han marcado demasiadas prioridades, empiezan a presionar a los que les rodean para ir más rápido.

Es algo peligrosamente habitual, en nosotras las mujeres, el asumir el trabajo de la casa, el trabajo fuera de la casa, los niños, el colegio, la ropa, la comida, la familia, las miles de actividades que tenemos semana a semana… que nos van sobrecargando. Y como somos humanas y no superwomen, tanta presión nos pasa factura, nos sobrepasan las responsabilidades y presionamos a nuestros hijos para que se coman rápido la comida, para que se vistan rápido, para que se laven los dientes rápido y se acuesten rápido porque nosotras ya estamos agotadas  y no podemos más con nuestro cuerpo!!! Y en casa, con todo lo que queda por hacer, vamos montadas en el fórmula uno, con la capa puesta, y nuestro esposo que también está cansado de todo el día trabajando, nos mira y nos dice: Ven, siéntate un ratito a descansar!!

Y ¿sabes? Parece que nos hubiera tirado ácido en lugar de haber mostrado empatía y decirnos que necesitamos descansar!! Cuando vamos con la cabeza a 1000 por hora y nuestra pareja nos dice, siéntate, en lugar de decir: Si, tienes razón, me encanta estar al lado tuyo, sentada, mientras me haces mimos…. lo que le decimos es: Tú no me ayudas, tú podrías lavar los platos. Tú podrías acostar a los niños. Tú podrías hacer algo en lugar de mirar TV!!!

Lamentablemente en estos casos, no nos damos cuenta que nuestro problema no es nuestra pareja que no colabora, sino nosotras que vamos a una velocidad incluso dañina para nuestra relación, para nuestra familia, sin ser conscientes. Perdemos la sonrisa y la felicidad… incluso, podemos llegar a perder nuestra pareja… 

Los otros no son los responsables de nuestra felicidad. Tú y solo tú eres el responsable de tu vida, tanto si estás sintiéndote feliz como si vas abrumado por los problemas. Elige caminar feliz, elige que tu actitud durante este caminar sea la felicidad. Elige hacer menos. Elige dejar los platos sin lavar y siéntate en el sofá a jugar con tus hijos.

Cuando nos damos cuenta que ocultamos nuestras emociones negativas, o que pasamos de ser una persona optimista y feliz a una persona quemada y abrumada por la vida, es hora de pararnos a reflexionar. Es hora de mirar a nuestro alrededor porque probablemente las personas que más cerca están de nosotros están conviviendo con nuestro mal humor, con nuestra frustración, con nuestra desilusión. Probablemente, esa infelicidad que no compartimos en el facebook, ni con los amigos o familiares lejanos, si la están viviendo de primera mano las personas con quienes tenemos las relaciones personales más importantes de nuestra vida.

El primer paso para recuperar la felicidad es bajarnos del fórmula uno, reducir nuestras obligaciones, pero sobre todo, asumir que si nuestras relaciones personales, principalmente la de pareja, no están en su mejor momento, recuperar esa relación ha de ser nuestro objetivo principal. Tener buenas relaciones personales mejora nuestra vida.  Y no me lo estoy inventando yo. En este enlace puedes leer como un estudio científico hecho en la Universidad de Hardvard durante los últimos 75 años ha comprobado cuál es la clave de la felicidad.

http://miguelmier.com/2016/01/04/cual-es-la-clave-de-la-felicidad-75-anos-de-estudio-en-harvard-nos-dan-la-respuesta/

La próxima vez que te des cuenta que a pesar de no estar plenamente feliz, vas diciendo que lo eres, párate, reflexiona, busca analizar en qué ámbitos de tu vida necesitas pedir ayuda, comprueba cómo es tu relación de pareja, tu relación con tus hijos, con tus padres y familiares cercanos. Pero sobre todo, comprueba si estás buscando la felicidad fuera de tu mismo…. Si para ser feliz todo tiene que ser hecho y a la perfección…. lamento decirte que por ahí no vas a llegar nunca a la felicidad.

Retomar las Riendas de nuestra vida es una inversión en nuestro futuro, en el futuro de nuestra relación de pareja, en el futuro de nuestros hijos. Recuperar la paz, el balance, y encontrar dentro de nuestro ser la fuente inagotable de felicidad es algo que podemos hacer. Es algo que tú puedes hacer. NO cuando logres todas tus metas. No cuando todo sea perfecto a tu alrededor… Es algo que puedes poner en práctica desde ahora, retomando las riendas de tu vida, para hacerte un master de la felicidad personal!!

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