No tengo tiempo para…

¿Alguna vez pediste algo y te dieron esa respuesta?

¿Te hicieron una petición y respondiste que no tenías tiempo?

¿Hay veces que tu vida necesita un cambio y TÚ DAS ESTA RESPUESTA?

¿Me permites que te dé una interpretación mía de esta frase?

Cuando dices “No tengo Tiempo”, estás usando el camino corto para excusarte de algo.

¿Cuántas horas tienen tus días? ¡24! ¡Qué casualidad! Igualito que los días de todo el mundo… ¿Cuántas horas dirías que tienen tus semanas? ¡168! ¡Otra casualidad, igual que mis semanas!!! ¿Y sabes cuántos minutos tienen tus semanas? ¡10800 minutos! Esto ya no parece una casualidad, ¿no crees? ¡Tienes la misma cantidad de tiempo que todo el mundo! Mientras sigamos respirando, aún estamos a tiempo!!!

Cuando nos decimos que carecemos de tiempo, en realidad no es por una cuestión horaria. No estamos como la película  “In time”, si así fuese, cada uno miraría su brazo y calcularía si puede invertir ese tiempo o no. Sería válido decirnos: No tengo tiempo… No me quedan más minutos… me muero en 2:07:45!!!

 ¿Estás seguro que no tienes tiempo para cambiar tu vida?

¿Es verdad que no dispongas de tiempo para hacer cambios que mejorarían tu salud?

¿Estás seguro que no tienes tiempo para decir te quiero a esa persona, con gestos, con una llamada, con tiempo de calidad? ¿Estás completamente seguro que tus problemas son irresolubles y tus impedimentos son reales?

Todos, disponemos de la misma cantidad de tiempo, cada día, al despertar. Con el cada uno hace lo que hace, aunque cada uno lo invierta, ocupe, gaste o desperdicie, la cantidad de tiempo es la misma. ¿Por qué entonces algunos parecen tener días de 40 horas? (como me dicen a mí mis amigos!!!) Y a otras personas parece que siempre les faltarían un par de horas más.

Te lo explico!!

He descubierto el secreto para estirar el tiempo, he descubierto una puerta mágica en el continuo devenir del espacio tiempo y mis horas son más largas que las de los demás…

¡¡¡¡Mentira!!!! ¿Cómo va a ser así? Todos tenemos el mismo tiempo. Solo, que “DECIDIMOS” en qué lo vamos a utilizar. Aquellas cosas que no haces, piénsalo, ¿en realidad es porque no puedas dedicar ese tiempo a hacerlo? Seguramente hay otros motivos detrás, pero al decirte que “no tienes tiempo”, te excusas a ti mismo y te quedas satisfecho.

Lo más valioso que tenemos, lo que no podemos recuperar, lo que no podemos conseguir más (como en la peli, matando a alguien, pufff que enseñanza más mala…) No podemos tener más tiempo pero si podemos APROVECHARLO MEJOR.

¿Qué es importante para tí?

Saber si los del Barco llegan a tierra

Saber si la princesa de no se donde se casa con el príncipe de yo que se

Hacer cosas que no te dan fruto a largo plazo

Satisfacer necesidades a corto plazo

Jugar con los jueguitos del facebook

Si eso es lo importante para ti, lo siento, perdona que te haya molestado. Sigo escribiendo para quienes creen que SU VIDA es importante y aun así no encuentran tiempo.

PRIORIZAR. Poner prioridades es lo que le puede hacer falta en tu vida.

Si no estás a gusto, si no tienes metas, si no estás creciendo, si no estás llegando a ningún lado (como los del barco) lo que necesitas es ENFOCARTE EN TU PROPIA VIDA, Y DECIDIR QUE TU VIDA ES LO PRIMERO EN LO QUE DEBES INVERTIR TU TIEMPO!!!!!

No te pide mucho tu vida…. con que le dediques 15 minutos todos los días, a leer algo que te motive, a crecer mediante un buen libro, a escuchar las voces que te dicen que TU PUEDES y si sigues escuchando, llegarás a oír a tu corazón, y encontrarás tu pasión….. Habrás ganado la batalla al tiempo.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

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¿Qué le pasa a mi esposo?

El arte de no amargarse el matrimonio

¿Se te cae el mundo encima?

¿Hay veces en las que sientes que se te cae el mundo encima? Pues a mi me pasa. Afortunadamente no es algo constante, pero de tanto en tanto se van sumando situaciones complicadas que pesan… y mucho. Casi como si el mundo se cayera encima de mí.

Los momentos difíciles de nuestra vida, son una escuela única.

Única, porque tienen una enseñanza que solo nosotros podemos extraer, para nosotros.

Única, porque si perdemos esta oportunidad de aprender, volveremos a tropezar con la misma piedra.

Única, porque nos fortalece, nos hace crecer, desde el dolor.

Cuando ciertos problemas se presentan en nuestras vidas, podemos sentir que el mundo se nos viene encima. Sentimos que nos ahogamos…. pero aun así permanecemos a flote. Sentimos que nos asfixiamos…. pero a pesar de que nos cueste, aún respiramos.

Hay noches en las que nos gustaría desaparecer…. pero al día siguiente vuelve a amanecer. Creemos que no podemos más…. pero volvemos a poder.

Tierra Trágame

Y todo esto … ¿por qué?

Porque por mucho que nos duela, por mucho que no nos agrade, la vida, tiene esas circunstancias desagradables, esas experiencias desconcertantes, esos momentos indeseables, incluso accidentes y aun así…. al día siguiente vuelve a amanecer.

Si has leído el libro El viejo y el mar de Ernest Hemingway recordarás las dificultades que enfrentó el anciano pescador para lograr llegar a puerto. Cuando lo leí estaba pasando por una mala etapa de mi vida y ese pequeño libro me dio fuerzas para seguir adelante. Una frase, una única frase, extraída de ese libro, fue la responsable de poder recuperarme de un duro golpe de la vida.

Un hombre puede ser destuido pero no derrotado.

Recuerda, que el ser humano, es tan poderoso como ACEPTE que es. Tú eres tan valiente y tan fuerte como te propongas serlo. Mañana, por muy malo que haya sido hoy, volverá a amanecer.

No te rindas ante tus problemas. no te des por vencido ante tus dificultades. APROVÉCHALAS.

Son una oportunidad UNICA de demostrarte a tí mismo que puedes con esto, que eres más grande que tus problemas. que no va a derrumbarte una tormenta.

La vida, solo se termina, cuando se termina. Mientras tanto, mañana volverá a amanecer, y tendrás una nueva oportunidad para intentarlo. Una nueva oportunidad para crecer, para ser más grande que tus problemas.

Si tienes oportunidad de leer el libro de Hemingway, te lo recomiendo. Tanto si estás pasando por una mala racha como si tu vida va “viento en popa”. Pero si no lo consigues, puedes ver la película que se filmó sobre este libro. Te dejo aquí el enlace.

Incluso aunque no encuentres palabras de aliento, aunque te falte la motivación, recuerda que no puedes ser derrotado, que nada puede derrotarte si no te rindes!

Pon una sonrisa en tu cara, recuerda que eso no quiere decir que no tengas problemas, sino que a pesar de todo, decides sonreír, decides ser feliz, decides que tu paso por esta vida será valioso.

No te rindas.

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

 

Las frases que más me gustan de

Ralph Waldo Emerson fue un escritor y poeta que nació en 1803, hace más de 200 años!!! Es considerado uno de los primeros ensayistas norteamericanos. En sus casi 80 años de vida leyó mucho y escribió muchísimo. Fue un gran pensador. Les dejo algunas de las frases que más me han gustado.

“Es facil vivir en el mundo siguiendo la opinión del mundo;

Es fácil vivir en la soledad siguiendo tu opinión:

pero la persona grande es aquella que en medio de la multitud mantiene con

dulzura perfecta la independencia de la soledad .”

 

“El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene.”

“En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.”

“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.”

No ha aprendido las lecciones de la vida, quien diariamente no vencido algún temor. (1)

 

“El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan todas las cosas y obstáculos que quieran destruirlas y se interpongan en su camino.”

“El pensamiento es la semilla de la acción.”

“Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder.”

“La creación de mil bosques está contenida en una bellota.”

“Lo que mas necesitamos es una persona que nos obligue a hacer lo que sabemos.”

“¿Cuál es la tarea más difícil del mundo? Pensar.”

Haz siempre lo que temas hacer.

Te invito a que PIENSES, a que medites estas frases y las hagas tuyas, a que las sientas dentro de tu corazón, a que te hagan circular la sangre con más fuerza que nunca, a que te inspiren y creen urgencia en tí mismo para poder entrar en acción y SER lo que fuiste llamado a SER.

Viki Morandeira

Coach Personal

 

Un solo par de zapatillas

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Un solo par de zapatillas

Cuando Ale cumplió 21 años, sus padres le organizaron una estupenda fiesta. Invitaron a sus parientes, amigos, primos, vecinos del barrio, mucha gente querida por él y su familia. Una vez terminada la reunión, cuando ya no quedaba ni uno de los invitados, Ale se recostó en su cama para descansar un poco. Y allí tendido, descalzo, recordaba el día tan estupendo que había pasado. Todo estaba en silencio, después de varias horas de bullicio, risas y música. Pero entre esa feliz calma, escuchó un ruido en el patio de su casa, que le llamó la atención. Miró por la ventana y vio a un anciano de largas barbas blancas. No le conocía de nada, y le
sorprendió que un extraño estuviese allí. Sus padres habían salido a acompañar a la estación de tren a sus tíos, que
habían venido de lejos, por lo que en la casa sólo estaba él.
Se levantó y salió a su encuentro convencido que sería alguien que estaba equivocado de dirección. Al llegar al patio, vio que el anciano se estaba quitando sus zapatillas.
_¿Cuánto calzas?_ Le preguntó sin mirarle a la cara.

_45._ respondió el joven sin saber como reaccionar.
_Bueno, ya no crecerás más._ dijo el anciano y continuó sacándose la otra zapatilla. Tenían un aspecto antiguo, de otra época, casi parecían de museo… Y aun así estaban en muy buen estado.
_¿Sabes…?_ Siguió diciendo el anciano, sin presentarse aun _ estas deportivas me han acompañado durante los
últimos 75 años. Desde que cumplí la edad que tú acabas de cumplir.
¿Cómo sabía su edad? Podía haber visto que estaban festejando un cumpleaños, pero lo de la edad… ¿Cómo podría saberlo? Se preguntó Ale para sí, porque estaba tan atónito que no podía hablar.
_Hoy te han regalado unas, ¿verdad?, con las que podrás hacer todo lo que yo he hecho… _continuó diciendo el viejo sin esperar a que el muchacho respondiera, al tiempo que sacaba un álbum de fotos de un petate que tenía junto a él.
Ale seguía escuchando entre fascinado y sorprendido, mientras contemplaba miles de fotos. ¡¡El anciano parecía haber recorrido el mundo entero!! En todas las fotos salía él, de joven, de adulto, y siempre con las mismas zapatillas, como si jamás hubiese tenido calzadas otras que no fueran esas.

Había fotos de las siete maravillas del mundo antiguo (de lo que quedaba en pie de ellas o de donde habían estado), de las siete maravillas del mundo moderno, de su graduación, de muchos, muchos cumpleaños. Viajes, muchos lugares desconocidos por Ale. Una boda, algunos nacimientos, ciudades modernas, construcciones antiguas, fotos leyendo, haciendo deporte, jugando con niños, de la mano con una mujer, en el cementerio, en muchos parques, en la playa. ¡Si! ¡Hasta en la playa estaba con las mismas zapatillas!
Ale hacia rato que no prestaba atención al anciano, estaba ocupado escuchando sus propias preguntas… Cuando se escucho decir en voz alta: ¿es que usted nunca ha tenido otro calzado que este?
El anciano, lo miro con dulzura, volvió a mirar sus viejas y bien cuidadas zapatillas y le dijo:
_No Ale, nunca he tenido otras. Ni tú tampoco las tendrás. En la vida, solo usarás un par de zapatillas, las que ya llevas puestas. ¿Has visto? Puedes ver maravillas con ellas, podrán acompañarte donde tú quieras ir. De ti dependen todas las experiencias y aventuras que quieras correr, estas mismas zapatillas, te llevarán tan lejos como desees, con la única condición de que las cuides, las respetes, no las llenes de basura, de grasas, de venenos._ El anciano continuó hablando y se agachó delante de Ale para ponerle el par de
zapatillas que le habían regalado por su cumple esa tarde.
_El mundo entero está a tus pies, y podrás hacer aquello que te atrevas a hacer, pero recuerda, no hay recambio para nuestro cuerpo.

Al escuchar estas últimas palabras Ale se despertó en la cama, vio que la ventana de su cuarto estaba abierta y al mirar por ella, no había ni rastro del anciano, ni del álbum de fotos, ni de las viejas y experimentadas zapatillas, pero para su sorpresa, él sí llevaba puestas las suyas.

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Por suerte, no necesitamos cuidar al extremo nuestras zapatillas, ¡no vas a vivir con un solo par, toda tu vida! Pero tu cuerpo, tu corazón, tus pulmones, tu hígado, tus riñones, tus arterias, tus ojos, tu piel, tus pies…. ¡Si son para toda tu Vida! De ti depende cuánto tiempo te va a acompañar tu cuerpo.


Piensa en tu cuerpo como en un par de calzado. Si ahora está un poco deteriorado, ¡imagina como estará en unos años si no lo
cuidas! Hoy mismo puedes decidir recuperar el cuidado de tu cuerpo, hacer las paces con él, cuidar de tu alimentación, iniciar algo de ejercicio, incluso proponerte algún reto deportivo que tengas ganas de conseguir. De lo que hagas hoy con tu cuerpo, depende lo que le ocurra en el futuro.

Este relato forma parte de mi libro A ti te cuento – Cuentos para Adultos con Inteligencia Emocional. Pinchando sobre el título o sobre la foto puedes pedirlo en Amazon.

Viki Morandeira

Coach Ontológico Personal

El optimismo es un escudo ante la enfermedad

¿Te resfrías a menudo? ¿Tienes problemas de salud, dolores de cabeza, gastroenteritis? ¿Cómo has estado pensando últimamente?

A veces, estamos tan encerrados en nuestros pensamientos, rumiando nuestros problemas, una y otra vez, que no nos damos cuenta de esos pensamientos negativos que llegan a nuestra mente y los alimentamos más y más hasta que inundan nuestra vida.

Hace ya muchos años que científicos de diversas disciplinas estudian la relación entre el optimismo-pesimismo con la salud-enfermedad. Ya no es solamente algo que decían nuestras abuelas: No te hagas mala sangre que te enfermas. Y nuestras abuelas tenían mucha razón! Ahora, tras muchos estudios científicos detallados es posible asegurar que nuestras abuelas sabían de lo que hablaban.

Dos psicólogas estadounidenses, Susanne Segerstrom y Sandra Sephton, financiadas por el Instituto Nacional de Salud Mental de ese país, estudiaron en el 2010 la respuesta del sistema inmunológico de 124 universitarios tras determinar si tenían expectativas positivas o negativas. Durante 6 meses, estos estudiantes se reunieron en 5 ocasiones con las psicólogas y respondieron cómo de optimistas se veían en cuanto a sus resultados universitarios en los siguientes exámenes. Luego de tomar nota del nivel de optimismo o pesimismo de cada estudiante, les inyectaban en el brazo una dosis inocua de un virus, para comprobar, a los dos días, la respuesta inmune del cuerpo de cada uno. En los estudiantes que habían sido determinados como pesimistas, era visible una roncha mayor donde habían inoculado el virus que en los estudiantes optimistas. Con su estudio concluyeron que tener expectativas positivas o negativas afecta al sistema inmune y por consiguiente, a la salud.

El libro “Anatomía de una enfermedad fue publicado en 1979 por Norman Cousins, tras superar una enfermedad que suele ser irreversible. En este libro, Cousins explica cómo fue su recuperación con un curioso tratamiento que incluía ver las películas cómicas de los Hermanos Marx entre otras terapias.

Otro estudio de la Dra Julia Boehm, asistente del profesorado de Psicología en la Universidad de Chapman fue quien dirigió otro estudio en el que concluyeron que “los individuos más optimistas tienen aproximadamente 50% menos riesgo de experimentar un evento cardiovascular inicial comparado con sus pares” pesimistas.

 Cada año se realizan estudios científicos para analizar la relación entre el optimismo y la salud llegando a conclusiones similares. Una actitud positiva ante la vida nos protege considerablemente de contraer enfermedades.
Los pensamientos pueden venir a nuestra mente sin que nosotros podamos elegir. Ante una persona en la oscuridad no es extraño que tengamos miedo. Ahora bien, llegar a una crisis de ansiedad o permanecer en calma no depende de la situación concreta, sino de nuestros pensamientos. Podemos alimentar lo peor y dejar pasar esos pensamientos como si usáramos un colador, para unos segundos después estar temblando, respirando agitadamente y a punto de perder el control. O podemos utilizar un escudo, que frene esos pensamientos catastrofistas, para poder analizarlos y solamente dejar pasar los que tengan más posibilidades de ser ciertos.
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El pesimismo no es algo negativo, ni tampoco algo innecesario. Si ser pesimista fuera algo inútil, la evolución se habría encargado de que desapareciera. Pero el pesimismo puede ayudarnos en muchas ocasiones, y precisamente por eso, la mayoría de las relaciones unen a una persona más optimista con una persona algo más pesimista, para complementarse.

Ser optimista no significa obviar que las cosas puedan salir mal. No significa creer que todo saldrá perfectamente sin que nosotros pongamos nada de nuestra parte. Si no he estudiado para un examen y aun así creo que lo aprobaré eso no es optimismo… quizás es ser demasiado atrevido.

Cuando podemos dar una interpretación positiva a los acontecimientos de nuestra vida, ganamos no solo en salud, sino también en resiliencia. A todos nos gustaría que todo fuera siempre perfecto, pero nada se aleja más de la realidad diaria que esa idea de una vida perfecta. Incluso las personas optimistas tienen días tristes, días malos o incluso días pésimos. La diferencia está en la actitud con la que enfrentamos esas situaciones. Podemos hundirnos, dejarnos arrastrar hacia el dolor y sentirnos víctimas del universo, o podemos elegir que pase lo que pase, esto pasará y el tiempo dará su veredicto. En el programa de radio semanal, este fue el tema que tratamos hoy lunes. También comentamos el cuento del Caballo perdido del Anciano Sabio que puedes leer pinchando en ese enlace.

Estar satisfechos con nuestra vida no solo es ser optimistas. Podemos ser personas optimistas que tenemos una mala temporada y lo pasamos incluso peor que los pesimistas. Muchas veces no nos damos el derecho a expresar nuestro dolor, a tener un mal día, sencillamente porque “no deberíamos sentirnos mal”. Como si tuviésemos la obligación de ser felices y sonreír siempre, sin importar lo que ocurre en nuestro interior. Poder expresar nuestras emociones, sean las que sean, sin juzgarlas es importante para poder estar a gusto en nuestra propia piel.

Otro punto importante es poder TENER CONFIANZA en nosotros mismos. Algo que trabajamos en el taller 21 días para Retomar las Riendas de tu Vida. Confiar en uno mismo es también ser optimista. A veces creemos que todo lo haremos mal, convirtiéndonos en jueces crueles con nosotros mismos….

Y por último, recuerda la frase con la que Gandhi define la felicidad. Felicidad es la coherencia entre lo que uno piensa, lo que uno siente y lo que uno hace. Esta es una de las mayores fuentes de infelicidad actuales. Decimos que si a todo el mundo cuando hay veces en las que desearíamos decir que no….

Perdona, hemos hablado de demasiadas cosas en un solo artículo y puede que quieras profundizar. Si te importa tu vida, tu salud, tu futuro, tu felicidad…. seguramente encontrarás tiempo para invertir en ti haciendo el taller 21 días para Retomar las Riendas de tu Vida. Si te pones a ti como prioridad en tu vida, comprobarás como eres más feliz y puedes aportar más a los demás.

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Empatía para mejorar tus relaciones personales

La mayoría de las personas creemos que sabemos ser empáticas con los demás. Creemos que sabemos ponernos en su lugar y comprender lo que necesitan o lo que sienten. ¿Te ha ocurrido que haciendo algo por otra persona, creyendo que era lo mejor, esa persona se ha sentido incómoda o no se ha mostrado francamente agradecida? Si te ha sucedido esto, es probable que lo que tú creías que era una respuesta empática no lo haya sido. Puedes leer ¿Qué no es Empatía? para tener más claro cuales de tus conductas no son apropiadas ni saludables para tener mejores relaciones personales.

Con las personas que tenemos más confianza es con quienes corremos más riesgo de herirlos por alguna de nuestras faltas de empatía. Solemos creer que nuestro modo de ver les servirá y que podemos darle un consejo para ayudarles, incluso aunque no nos lo hayan pedido, cuando están pasando por una situación complicada. La falta de empatía y cometer estos errores repetidamente hace que los demás nos vean como una amenaza y se alejen por el dolor que les provoca la manera en que les hablamos.

Cuando alguien ha tenido una mala experiencia, o fruto de una decisión algo le ha salido mal, la manera en que le tratamos en ese momento es constructora de una mejor relación o puede ser destructora.

Cómo ser más empático

  • Dar tu opinión como una opinión y no como una verdad absoluta.

Cuando quieras ayudar a alguien, ten en cuenta que tu opinión es solo una opinión, tuya, desde tu perspectiva y que incluso las personas más cercanas a ti pueden opinar completamente diferente. Ten eso en cuenta cuando expreses lo que piensas, hazlo siempre con respeto hacia esa persona, dejando siempre claro que su opinión es igual de respetable y de válida que la tuya.

  • Decir lo que crees respetando que los demás tienen o pueden tener creencias distintas.

Nunca menosprecies las creencias de los demás. Y no me refiero solo a la religión que profesan otras personas, sino también a una gran cantidad de creencias. Tú tienes las tuyas porque has nacido en una época y lugares concretos, porque te has criado con una educación concreta, en una sociedad concreta, y otras personas han tenido sus propias circunstancias que han dado forma a creencias diferentes. Si tú crees en la existencia de los ovnis y otra persona no, respétala. No le trates como ignorante. Si tu no crees en los ovnis, tampoco hay motivos para burlarse ni menospreciar a quienes creen en ellos. Pon siempre por encima la relación  y no las diferentes creencias.

  • Ponerte en los zapatos del otro sin juzgarlo por lo que puede o no puede hacer.

11,1 mocasines

A menudo las situaciones son muy diferentes cuando las vemos desde nuestros zapatos.  Un antiguo proverbio de los nativos americanos dice: Antes de juzgar a un hombre, camina durante tres lunas con sus mocasines. Puede que nuestra mente intente comprender la vida del otro, pero siempre lo hace empezando desde nuestra perspectiva. Es necesario pararnos y reflexionar para poder caminar con sus zapatos y comprender sus motivos más profundos.

  • Reconocer que lo que es sencillo para ti puede ser muy difícil para el otro.

Si esa persona no está haciendo lo que tú crees que debería hacer para mejorar su vida, ten en cuenta que no es porque sea tonta, no es porque sea vaga, no suele ser por los motivos que tú crees…. Cuando alguien no puede dar los pasos que mejorarían su vida, no puede porque no le resulta sencillo, porque tiene miedos, porque no cree que con eso vaya a conseguir mejorar, porque tiene barreras y limitaciones emocionales que se lo impiden. Tratar a una persona con empatía es jamás decirle: ¿Cómo no haces esto o aquello? Es tan fácil. Si, para ti puede resultar muy sencillo, pero te aseguro que esa persona necesita algo de tiempo y comprensión sobre si misma y sus capacidades para poder dar ese paso. No es tonto. ¿A ti te resultan fáciles todos, absolutamente todos los pasos que tienes que dar en tu vida? Seguramente tendrás alguno que te ha costado dar. Recuerda cómo te sentías en esos momentos, para poder comprender cómo se siente ahora esa persona a quien le estabas diciendo lo sencillo que sería resolver su vida si hiciera lo que tú opinas que debería hacer….

  • Confía en el otro.

En lugar de darle consejos, en lugar de darle lecciones de vida u opinar sobre lo fácil que sería dar ciertos pasos, es mucho más empático demostrarle a esa persona que confías en ella. Que haga lo que haga tú le valores y confías en que puede lograrlo. Cuando demostramos confianza en los demás, le estamos dando seguridad, incluso para cometer errores.

  • Deja que se equivoque.

Si crees que sabes cómo han de hacerse las cosas, si tienes claro que camino seguir, pero no te han pedido ayuda, es necesario mantenerse a cierta distancia, porque quizás esa persona necesita hacerlo a su manera y comprobar por ella misma que ese no era el mejor camino para conseguir sus metas. Aprendemos de nuestros errores. Si no hacemos las cosas a nuestra manera podemos quedarnos pensando durante mucho tiempo que a nuestra manera hubiera funcionado. La felicidad es la coherencia entre lo que uno piensa, siente y hace. Si esa persona piensa y siente que tiene que hacer algo, pero por tu opinión o tu consejo no lo hace, se llenará de infelicidad. Aunque tú forma de ver fuera la acertada. Aunque tú tuvieras razón. En este momento lo importante es tener en cuenta los sentimientos, cuando nos sentimos incomprendidos no son las palabras sino las emociones lo que se nos grava a fuego. 

Ser empático es permitir que los demás hagan las cosas a su manera, aunque creamos que están equivocados. Es confiar en que saben hacerlo, incluso si para lograrlo necesitan cometer varios errores. Es no menospreciar a nadie por los pasos que no está dando, es muy probable que tenga sus propios motivos por los que elige otro camino. Recuerda jamás juzgar al otro sin haber reflexionado antes, verás como muy pronto le comprendes y no tiene sentido juzgarle. Tener empatía es jamás creerte dueño de la verdad y de la razón, poner siempre las relaciones personales por encima de las verdades, las certezas y los razonamientos. Porque no hay nada más irracional que arruinar una relación de pareja o de hermanos por creer que tenemos la razón.

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