Cuento: El caballo perdido del Anciano Sabio

el caballo perdido del anciano sabio

¿Buena Suerte o Mala Suerte? Quien lo sabe…. Esta es la frase que repite el anciano sabio del cuento taoísta que leerás a continuación.

En la serie de artículos inspirados por el MOOC dictado por la Escuela de Negocios de la India, Una vida de Felicidad y de Realización, me han recordado este cuento que no había publicado en mi blog. Es un cuento sobre la resiliencia, para poder “esperar” hasta sufrir por una situación. A menudo, si algo ocurre y nos parece negativo, no nos paramos a pensar que en poco tiempo puede que de esta misma situación que a priori puede parecer negativa puede surgir una situación positiva. Así mismo ocurre en este cuento.

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El caballo perdido del Anciano Sabio

Había una vez un campesino que vivía con su hijo. Tenían un caballo que les ayudaba en las labores del campo. Un día, como cualquier otro, de pronto el caballo desapareció,  se había escapado. Un vecino, que vivía en un campo cercano, les visitó  y les fue a consolar.
– ¡Qué mala suerte! Se les ha escapado el caballo, ahora que harán para trabajar la tierra, pero el campesino sabio le respondió:

– ¿Buena Suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién lo sabe! Lo cierto, hoy aquí, es que se nos ha escapado el caballo. Lo demás, el tiempo lo dirá.

Tras unos días, el campesino y su hijo vieron entrar a su campo a su caballo, pero para su sorpresa, volvía seguido de una yegua. El vecino, nuevamente fue a su casa, tras ver regresar al caballo acompañado, y le felicitó por tan buena suerte.
-Esto si que es buena suerte, tenías un caballo perdido y ahora no solo ha regresado sino que además tienes una yegua.- a lo que anciano sabio, como en la ocasión anterior, le respondió:

– ¿Buena Suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién lo sabe! Lo cierto, hoy aquí, es que el caballo ha regresado con una yegua. Lo demás, el tiempo lo dirá.

En los días siguientes, mientras el hijo del campesino estaba intentando domar a la yegua salvaje, cayó al suelo y se rompió una pierna. Tan pronto como lo llevaron al médico para curarle, este le comunicó al anciano sabio que su hijo quedaría cojo. Nuevamente, el vecino, al ver regresar al anciano y a su hijo, se acerdó a su casa para consolarlo por tan mala suerte, a lo que el anciano respondió como en las anteriores ocasiones:

– ¿Buena Suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién lo sabe! Lo cierto, hoy aquí, es que mi hijo se ha roto una pierna. Lo demás, el tiempo lo dirá.

Pasado algún tiempo, la región donde vivían entró en guerra y un buen día, un grupo de guerreros se presentaron en cada una de las casas a reclutar obligatoriamente a los jóvenes del pueblo. Al llegar al campo del anciano sabio y su hijo, se dieron cuenta que estaba cojo de una pierna y le dijeron:
– ¿Qué te ocurre en esa pierna?
– Me la he roto mientras estaba domando a una yegua, no puedo correr y nunca más caminaré sin cojear. – dijo el muchacho.
-Así no nos sirves – dijeron los soldados y se marcharon para seguir reclutando a los hijos de todos los vecinos.
Cuando se hubieron ido, el anciano le dijo a su hijo:
– ¿Entiendes ahora porque tantas veces he dicho que el tiempo lo dirá, hijo mío? Los hechos que nos suceden en la vida no son, en si mismos, ni buenos ni malos. Puede que algo que al principio pareciera bueno, acabe dando lugar a otro suceso que nos parezca malo, y así sucesivamente. No sufras por lo que sucede. Lo que nos genera dolor es la opinión que tenemos de lo que nos ocurre. No tengas prisa, espera a ver como cada situación afecta tu futuro. Un día, con tu pierna rota, ante el médico, la maldijiste y ahora, gracias a la buena suerte de rompértela has evitado la guerra y quizás hasta la muerte.

No te apresures a juzgar y sufrir por lo que te ocurre hoy. Intenta no cargar de emocionalidad lo que la vida te presenta. El tiempo lo dirá. Quizás hoy no puedas ver nada positivo en un divorcio, en una crisis de pareja, en haber suspendido un examen…. dale tiempo al tiempo.

Hace 7 años este blog no existía. Hace 7 años yo ni siquiera había pensado en formarme en coaching ontológico. Y un hecho, que como vencer la timidezen aquel momento fue negativo, doloroso, dio lugar a que en mi vida hoy tenga mucho por lo que dar las gracias.
Sin aquellos sucesos que en un principio “etiqueté” como negativos, no habría escrito ninguno de mis libros, ni habría conocido a personas excelentes, todo tiene sentido pasados unos años.  Sin ese punto de inflexión en mi vida no tendría ahora un programa de radio que lleva ya 5 años emitiéndose, ni habría dado la charla en la que me puedes ver en la foto, aquí al lado.
El tiempo lo va demostrando. Dale tiempo al tiempo. No te quedes sufriendo por lo que no fue perfecto. Es posible que si aprendes a contemplar todo lo que te sucede desde una visión más amplia, puedas comprobar como algunas cosas que en un principio fueron dolorosas, negativas o malas, hayan dado lugar a que en tu vida tengas situaciones agradables, positivas, buenas.
Dale tiempo al tiempo, porque siempre llega.
Y como dice esta frase: “Alles auf dem Weg ” , en alemán, idioma de mis bisabuelos paternos, … Todo por el camino… ya se verá.
Viki Morandeira
Coach Ontológico
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2 comentarios sobre “Cuento: El caballo perdido del Anciano Sabio

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