El amor y la Felicidad

Si sueles leer mi blog, sabrás que estoy compartiendo una serie de post sobre la Felicidad, inspirados en el MOOC de la Escuela de Negocios de la India, en el que el ponente del curso nos habla de los 7 pecados que matan la felicidad para luego hacer énfasis en los 7 hábitos que necesitamos incorporar para una Vida Feliz. Abajo, al final del artículo de hoy, encontrarás los 4 enlaces anteriores. Igualmente puedes empezar a leer este, y luego continuar con los demás. Hoy es el turno del 3º pecado.   La Necesidad de ser amados para ser felices, o su opuesto, necesitar estar solos para serlo.

soledad infelicidad¡Como negar que somos seres sociales! Ayer mientras paseaba con mi esposo y nuestra hija pequeña, por el Jardín Botánico-Histórico La Concepción, presencié una escena vivida decenas de veces en años anteriores. Una niña, de unos dos añitos, corría, llorando, con los brazos abiertos, hacia donde estaba su padre, esperándola, agachado junto al carrito donde había un bebe, su hermanito supongo, también con los brazos abiertos. Necesitamos el consuelo de otro ser humano cuando algo nos ocurre, la niña había tropezado y necesitaba el amor de su padre, a pesar de ir seguida muy de cerca por su mamá. El amor, desde nuestros primeros pasos, es una necesidad. Pero no solo cuando estamos tristes o hemos tenido un problema, sino también en los momentos de felicidad. ¿Recuerdas a tus hijos gritar: Mira mamá, Mira papá!, cuando estaban haciendo algo de “valientes”?

Está claro que si cada vez que necesitamos amor, lo percibimos, lo tenemos, no habría motivos para ser infeliz…. ¿o si? A veces tenemos y percibimos ese amor, por parte de nuestros padres, o de nuestros hijos, pero nos falta el de nuestra pareja. O podemos tener el amor de nuestra pareja e hijos y sentir la falta del amor de un hermano o un padre…. O incluso en el trabajo, o en la universidad podemos sentirnos poco integrados si los demás no actúan con ese amor que esperamos. Los seres humanos somos seres sociales, formamos grupos y nos hace felices esa sensación de “pertenencia a un grupo”. Incluso hay evidencias científicamente probadas sobre la importancia del afecto desde nuestros primeros años de vida y la correlación entre esto y el hecho de ser adultos emocionalmente sanos. Ahora bien, si has llegado hasta aquí, no permitas que lo que te falte o ha faltado te haga sentir incompleto o infeliz. En el 3º hábito aprenderás a resolverlo plenamente.

¿Cómo te sientes en los grupos a los que perteneces? ¿Qué te hace infeliz en alguno de esos grupos? Espera… solo piensa… no tomes decisiones, por lo menos hasta después de leer el hábito que es necesario incorporar para paliar la infelicidad que nos produce el 3º Pecado que mata la felicidad.

Sentirnos queridos y conectados nos hace sentir felices. Sentir lo contrario nos hace sentir lo contrario. Pero con una salvedad…. La felicidad compartida se multiplica, y la tristeza, cuando no es compartida, duele más, no se libera.

A veces nos enfocamos en lo que nos falta, en lo que no se nos dio, en lo que los demás no nos están dando…. y creemos que nada dependencia emocionalpodemos hacer si esto ocurre. A veces, intentamos pedir ese amor que necesitamos para no sentirnos solos o excluidos, buscamos recibirlo, pero no llegamos a transmitir, a conectar con el otro de manera que nos entienda…. y podemos caer en la impotencia aprendida. Nos rendimos porque creemos que nada de lo que podamos hacer “ya” pueda cambiar o mejorar la situación. Pero, como te decía antes, no te apresures a rendirte, no te apresures a decidir que nada más puede hacerse, sigamos adelante hasta llegar a cambiar ese pesimismo por optimismo y acción.

Como seres humanos tenemos la necesidad de sentirnos amados, pero cuando lo hacemos de una manera “enfermiza”, enfermamos. La solución tampoco es decirnos: “No necesito a nadie” y buscar alejarnos de todas esas personas a quienes internamente necesitamos. Como siempre, nada en exceso es sano.  Cuando no nos sentimos amados, arrastrarnos para buscar el amor de otra persona es tan malo como convertirnos en alguien frío y distante. Ambos extremos nos hacen personas infelices.

apego toxico

Esta infelicidad es algo que compruebo con mis clientes cuando trabajamos juntos por estar atravesando la crisis de los 40 de sus parejas. Incluso sin saberlo, algunas personas se han sentido poco queridas, no tenidas en cuenta, desconectadas de su pareja y eso les ha generado infelicidad. Esa infelicidad no es nada agradable y buscan la manera de evitar ese sentimiento.  A veces, volviéndose personas distantes, que ponen una barrera entre su pareja y ellos, porque no quieren sentir como al necesitar a esa persona y no sentirse conectados están experimentando dolor. En silencio se alejan. Quizás han intentado pedirlo, pero no han podido ni sabido llegar a ser comprendidos. Alejarnos puede darnos la efímera sensación de ser libres y autosuficientes. Podemos decirnos: No necesito su amor, me basto yo, como una manera de construir una muralla entre la persona que queremos para evitar ese dolor que sentimos. Detrás de esa pared pensamos que el dolor no llegará. Pero la realidad es diferente. Volvamos a que somos seres sociales. Necesitamos del otro, necesitamos sentirnos amados, formando parte de grupos donde somos aceptados. Y si no lo tenemos en casa, tarde o temprano buscaremos fuera una cura para nuestra soledad. Recuerda, lo que no se dice no es visible. Y lo que aún diciéndolo, no se ha comprendido por el otro, tampoco es visible.

Sentirnos amados y parte de los grupos a los que queremos pertenecer es importante para ser felices. Por este motivo, si en este instante crees que puedes mejorar en alguna de tus relaciones personales para sentirte más feliz, no mires hacia el otro lado, no culpes a los demás por lo que sientes. En este momento, siendo adultos, es necesario que asumamos la responsabilidad de mejorar nuestro estado emocional sin dejarlo en manos del azar ni en poder de los demás. Si queremos ser felices es necesario asumir que la única persona responsable de nuestra felicidad somos UNICA Y EXCLUSIVAMENTE NOSOTROS.

Para ello, continuemos con el siguiente post, donde profundizaremos en el 3º hábito para una Vida Feliz: Amar y Dar Amor o el Apego Seguro.

Puedes leer los artículos ya publicados pinchando sobre cada enlace. Aun no está completo del todo, a medida que vaya completando el MOOC, iré añadiendo los demás enlaces, así que permanece atento. Puedes suscribirte al blog y recibir un mail con las nuevas actualizaciones.

1º Pecado. SACRIFICAR LA FELICIDAD

1º Hábito. PRIORIZAR – sin perseguir- LA FELICIDAD

2º Pecado. PERSEGUIR LOS “MOST”

2º Hábito ENCUENTRA TU “FLOW” 

3º Pecado. El que estás leyendo

3º Hábito  AMAR Y DAR AMOR o APEGO SEGURO

4º Pecado. SER DEMASIADO CONTROLADORES

4º Hábito RESPONSABILIZARSE POR LA PROPIA FELICIDAD

5º Pecado. DESCONFIAR DE LOS DEMÁS

5º Hábito CONFIANZA INTELIGENTE

6º Pecado. DESCONFIAR DE LA VIDA

6º Hábito

7º Pecado. IGNORAR LA FUENTE INTERIOR

7º Hábito

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

 

 

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8 comentarios sobre “El amor y la Felicidad

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