Como Desarrollo la Inteligencia Emocional en 3 pasos

Supongo que la Inteligencia Emocional no es algo nuevo para ti. Tras la publicación del primer libro de Daniel Goleman, con ese mismo título, se han sucedido investigaciones, programas y creación de herramientas para responder la pregunta:

Como desarrollo la Inteligencia Emocional

Una de las competencias básicas de la inteligencia emocional es el auto-reconocimiento emocional.  ¿Eres consciente de tus emociones cuando las estás sintiendo? ¿Puedes ponerle nombre a lo que sientes? Dificilmente podremos pasar a adquirir otra de las competencias básicas que es el autocontrol emocional si desconocemos qué emociones estamos experimentando en un momento dado.

Una estupenda herramienta para lograr este propósito es la técnica del Semáforo.

Haciendo un paralelismo entre las tres luces de un semáforo, algo que todos conocemos, incluso los niños, podemos trabajar tres aspectos muy importantes de la inteligencia emocional. ¿Qué nos dice una luz roja? Stop. Alto. Detente. ¿Verdad?

como desarrollo la inteligencia emocional1º Paso: Alto, Detente

¿Qué estás sintiendo?  Me gustaría hacer una distinción. Nuestro cerebro, que ha ido evolucionando a lo largo de millones de años, aún conserva su estadio primitivo, el cerebro reptiliano. Con miedo, a nuestro cerebro le cambian las prioridades y rápidamente emprendemos la auto protección. A menudo, si alguien hace un comentario y nos sentimos de algún modo atacados, nos sale “el animal” que llevamos dentro y como se suele decir que la mejor defensa es un buen ataque, pues eso es lo que solemos hacer. Por eso, en este ejercicio para desarrollar la inteligencia emocional, te invito a que te detengas, a que frenes ese impulso primitivo de reacción defensiva para analizar unos segundos la situación. Cuando notes que algo se moviliza en tu interior tras escuchar o presenciar algo, piensa en un semáforo en rojo. Alto. Detente.

2º Paso: Precaución

Una vez que hemos podido frenar esa reacción impulsiva, podremos darle a nuestro cerebro unos momentos de reflexión, así inteligencia emocional el semaforocomo el semáforo al ponerse en amarillo nos da unos segundos entre el rojo y el verde, entre detenernos y avanzar. ¿Puedes etiquetar en concreto lo que sientes? ¿Es rabia, frustración, injusticia, estás personalizando lo que otros dicen, es miedo, es tristeza? Al detenernos y en estos momentos para pensar, sería bueno analizar qué está ocurriendo, cuál es el problema, cómo están dando lugar los acontecimientos. Otro punto al que me gustaría hacer mención en este momento es a la utilidad de “darnos tiempo”. Si contamos hasta 5, o incluso hasta 10, estamos dando tiempo al sistema límbico para conectarse con el cerebro más avanzado, el neocortex, que es el encargado de utlizar la lógica, y así tendrás una respuesta menos primitiva, más racional para un mismo acontecimiento. Piensa. ¿Qué significa lo que está ocurriendo? ¿Ya te has sentido así en el pasado? ¿La reacción que tuviste en el pasado te parece productiva o improductiva? ¿De qué no quieres arrepentirte luego?

3º Paso: Adelante Soluciónalo

Las luz verde nos da el visto bueno para avanzar luego de haber reconocido qué emociones estamos sintiendo y de habernos dado un tiempo de reflexión para poder utilizar nuestro cerebro en su máximo potencial. Respirar profundamente en momentos de inteligencia emocional semaforotensión es también de gran utilidad. Ahora bien, con la luz verde llega el momento de actuar, de dar un paso y en este momento lo mejor es hacernos las siguientes preguntas: ¿Es necesario enfrentarme a los demás? A veces, cuando sentimos que algo nos ha dolido, aunque podamos detener la reacción inicial, aún creemos que el otro debe conocer lo que ha hecho mal, aún creemos que es necesario que le hagamos ver su error o cómo nos ha afectado aquello que ha hecho o dicho. Sin hacer una reflexión profunda sobre esto, podemos caer en el error de no pensar si es necesario decir todo lo que pensamos. Para ello me gustaría que leyeras el siguiente cuento sobre Las Tres Rejas. Bien, ahora piensa: ¿Cuál sería el paso que puedes dar para ser de más ayudar para ti mismo, para la relación con el otro? A veces, aunque escuchemos algo que no nos ha gustado, en ese instante es mejor no decir nada, por ejemplo, si la otra persona está en un estado emocional alterado. Ya habrá tiempo para que se calme y para hablarle sobre lo que hemos sentido al escuchar su crítica o su comentario. La luz verde es el paso previo a implementar las soluciones que hemos podido pensar durante la luz amarilla. Es el momento de poner en acción aquellos pasos que creemos que servirán para resolver un conflicto positivamente. Es la hora de no repetir conductas que en el pasado nos dieron malos resultados, sino de implementar nuevas tácticas, de cambiar y dar pasos diferentes, para obtener resultados diferentes.

Pongamos un ejemplo.

Le dices a tu hijo que es hora de lavarse los dientes para irse a la cama, y como suele ser habitual, da mil vueltas antes de hacerlo. Tu ánimo empieza a cambiar, a esas horas solemos estar agotadas, llevamos todo el día trabajando, organizando, programando, preparando y nuestra mente nos pide a gritos un momento de relax. Necesitas que los niños se acuesten para poder sentarte en un sofá y tener cinco minutos de paz. Si sueles gritar, perder los nervios en este momento, es hora de utilizar el semáforo. Alto.

Ahora pasa al semáforo amarillo. En primer lugar no levantes la voz. Si día tras día haces lo mismo y solo consigues los mismos resultados es hora de incorporar esta herramienta de la inteligencia emocional para gestionar mejor esa situación.

A mi, por ejemplo, me funciona dar las indicaciones a mis hijos en 3 tiempos. En lugar de decirles A la cama YA, y sufrir instantánemente porque no se han metido a la cama como una flecha, les doy tres avisos. Primero, les digo, Chicos, en 10 minutos hay que estar en la cama. Pasados 5 minutos, les comunico que queda ese tiempo, y finalmente, me acerco a ellos y les digo; A la cama! Dependiendo de las situaciones en las que apliques el semáforo, busca soluciones creativas, nuevas, evitando repetir dar los pasos que anteriormente has dado y no te han funcionado, y sobretodo aquellas reacciones viscerales, primitivas, de las que luego sueles arrepentirte.

Y pasamos a la luz verde. Actúa. Intenta cambiar las cosas que no te hacen feliz en tu día a día. Evita repetir como un autómata sobretodo aquello que no te funciona. Piensa, comprende lo que sientes, cuenta hasta 10 o 20, pero sobretodo, toma la decisión de mejorar la gestión emocional día a día. Toma la firme decisión de hacer crecer tu inteligencia emocional.

Si lo deseas, podemos trabajar juntos en el taller de Inteligencia Emocional online, en el que a lo largo de 10 módulos, aprenderás a gestionar las emociones que solemos denominar negativas (miedo, soledad, frustración, rabia, etc) para reconocer qué mensaje tiene cada emoción y sobretodo, para aprender la mejor gestión emocional para aumentar tu felicidad y mejorar tus relaciones personales.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

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