Una Vida de Película

coaching ontologico

¡¡¡Espero que estés viviendo una vida de película!!!

Bueno, en realidad todos vivimos nuestra propia película… con algunas diferencias. Hay personas que viven películas de terror… Otros viven auténticos dramas… Hay quien vive y revive constantemente películas de pesadillas…. Menos mal que no son todos, porque sino…. ufff… También hay personas que viven películas románticas, películas familiares, comedias, series tipo B….

En realidad, con una vida de película no me estoy refiriendo al género, ni al éxito o la diversión que haya en tu vida, más bien hablaba de ser el Director de tu peli.

Porque deseo que seas tú la persona que dirige tu vida.
Deseo que seas tú quien planifica y escribe el guión.
Deseo que seas tú quien haya puesto allí en lo alto, el final que deseas.
Y porque deseo que seas tú el Protagonista Principal de esta peli.

Hace poco, respondiendo a una persona que me preguntaba por mis talleres online, no pude contener a la mujer que habla y explica todo que llevo dentro… 🙂 y fui reflexionando sobre cómo se llega a pedir ayuda.

Me gustaría compartirlo contigo. Aquí va…

El coaching es una gestión inteligente y acompañada, de los cambios que deseamos hacer en nuestra vida. ¿Sabes como denominamos en coaching al momento en el que uno DECIDE que necesita ese cambio, al momento en el que pide ayuda?

Quiebre.

Un quiebre es el momento en el que uno dice: BASTA, HASTA AQUI LLEGUE, A PARTIR DE AQUI QUIERO CAMBIAR.

Mientras “nuestra peli” va genial, va bien, o no es ni un drama ni de terror, muchos vivimos en automático. De cuando en cuando, tras algunas situaciones, pensamos que “deberíamos” hacer esto o aquello… pero lo dejamos pasar… seguimos en automático… total, “la peli” no va tan mal como para cambiar de canal…

Pero cuando decretamos un quiebre, cuando la furia, el dolor, la incertidumbre hacen que se nos pasen por la cabeza ideas alocadas…. (¿tiro la TV por la ventana para no ver más esta peli?) en ese momento tenemos varias opciones….

Nuestra decisión irá conformando nuestro futuro.

Podemos elegir volver a vivir en automático, respirar un poquito, y seguir igual que antes…. hasta que lleguemos a nuestro límite y quien sabe lo que seamos capaces de hacer….

Podemos decidir romper, con furia, presas del victimismo, con nuestra vida anterior, dándole un giro radical a nuestra vida, culpando a los demás de no ser felices…..

O podemos decir, TIEMPO MUERTO!!! Como en los partidos de baloncesto. Decretar un quiebre, decir BASTA y ahora voy a reflexionar, pedir ayuda, asumir mi responsabilidad, gestar los cambios necesarios, reorganizar mi película, preguntarme qué pasos he dado en mi vida para llegar al punto donde me encuentro, preguntarme qué final quiero para mi película, preguntarme qué significa para mi “una vida de pelicula” , y asumir el compromiso de ir dando los pasos necesarios para ser el Protagonista Principal.

ES TU DECISIÓN.

Ni tus padres, ni tu pareja, ni tu trabajo, ni tus hijos, ni tus hermanos, ni las circunstancias de tu vida son los responsables de tu peli. Cada uno es el director de la suya. Incluso ante situaciones durísimas, como la relatada en la Vida es Bella, podemos elegir una actitud capaz de lograr que nadie nos borre la sonrisa.

Puede que no tengamos la vida de película que imaginábamos para nosotros… pero eso no significa que sea imposible. La vida real, ya sabemos que supera a la ficción. Puedes darle la vuelta a tu vida, decir, QUIEBRO!!!! , pedir ayuda, aceptar que solo te está siendo difícil , y reencontrarte contigo, con la responsabilidad de pasar de vivir una película…. a tener una Vida de Película.

No queremos una peli que se acabe en pocos años, ¿verdad? Queremos que lleve más tiempo. Por eso, cuanto antes emprendamos el viaje, antes llegaremos.

La gestión de nuestras emociones es el camino por el que transitar hacia esa vida que nos gustaría vivir. Muchas veces, si nuestra mente está ocupada haciendo una lista de todo lo que no tiene, todo lo que no funciona, todo lo que no he logrado, todo lo que los demás no son, no hacen o no me dan….. tenemos muy poco tiempo para disfrutar de lo que SI ES. De lo que realmente está siendo hoy, en nuestra vida!!

Ser feliz no es un “objetivo” de vida. Muchas veces vamos “viviendo” y tolerando situaciones que para nada son las que de manera voluntaria habríamos elegido, pero… como creemos que no hay otra manera de hacerlo, o creemos que no hay otro camino para llegar a donde realmente deseamos llegar, que es a Sentirnos Felices… seguimos caminando, “viviendo” y tolerando…

Hay tanto que podemos cambiar sin cambiar tanto!!!!  El coaching es la disciplina que te ayuda a gestionar esos cambios, sin presión ni prisas, sin romper con tu vida, sin cortar con el pasado, sin tener que perder en el camino quien tú eres.

Para mi, una Vida de Película es una vida donde hay momentos de felicidad, donde estamos en paz con nosotros y con el otro, donde nuestras relaciones personales son sanas y fluidas, donde tenemos metas, una misión y una visión de lo que deseamos vivir en nuestro futuro… Mi Vida de Película incluye estar con mis hijos, disfrutar con mi marido, reír juntos, caminar de la mano, saber decirnos lo que pensamos, lo que sentimos, gestionar los momentos en los que a alguno de los dos algo le ha dolido, poder escucharnos con el corazón abierto y la boca cerrada. Y también incluye mi trabajo, ser coach y ser escritora. Y disfrutar del ocio como yo sienta la necesidad de disfrutarlo. ¡No puedes hacerte una idea de lo que se disfruta el campo, la naturaleza y el taller de agricultura ecológica que estoy haciendo! Aunque llueva, aunque haga sol, aunque tenga que estar llenando carretillas de estiércol de pollo como en esta foto!!!  Vivir una Vida de Película es para mí disfrutar de este caminar diario.

coaching emocional

 

No existe un solo camino. NO existe una sola felicidad. NO existe una sola película. NO existe una “receta” genérica que sirva para todos. Lo que a ti te hace sentirte una persona libre y feliz puede ser totalmente opuesto a lo que tiene sentido para el resto del mundo. Tu realidad es válida. Tu idea de cómo serías feliz es válida, como la es la mía, o la de millones de personas en el mundo.

Por eso, TE DESEO QUE DESCUBRAS COMO EL COACHING PUEDE AYUDARTE a descubrir como sentir la felicidad en plenitud.

coaching personal

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Inteligencia Emocional: Dominar o Gestionar emociones

taller inteligencia emocional

Perfecto. Yo soy la dueña de mis emociones y sólo yo soy responsable de ellas. Pero esto es muy difícil!! Porque lo que pasa a nuestro alrededor nos afecta. E imagínate que consigues dominar tus emociones y nada te afecta. ¿No podrías caer en el error de rodearte de gente que te trata mal y “como no te afecta” no separarte de ellos? Seguramente esto es un ejemplo exagerado, pero no lo termino de ver claro y me gustaría que me lo aclararas.

Por supuesto!! respondí.

Este planteamiento me hacía una participante del taller 21 días para Retomar las Riendas de tu Vida. durante uno de los ejercicios propuestos en el taller. Me gustaría compartir mi respuesta además de con ella, contigo.

La cuestión no es que uno deba convertirse en “pasota”, ni en “melasudatodista” . Una cosa es DOMINAR nuestras emociones y otra es GESTIONAR nuestras emociones. Hay una diferencia importante.

Si yo no hago caso a mis emociones, si las “domino”, censuro, limito, las siento internamente pero no las expreso, el daño que puedo hacer es mayor que el que se podría hacer si soy demasiado reactiva, si los demás me enfadan y pongo mala cara o voy y se los digo. Entre DOMINAR y EXPRESAR, en este sentido , es preferible expresar. Ahora bien, la expresión de esas emociones es lo que uno mejora al aumentar su inteligencia emocional. No es sencillo porque uno pone en acento en lo que hacen los demás, y porque tiene etiquetada distintas conductas como dañinas, como “contra” uno, y es normal que se piense que es el otro el que nos lastima.

Cuando, por ejemplo, una persona es infiel, nos duele. ¿Verdad?

Nos duele porque se quiebra la confianza, pero también se ven rotas nuestras expectativas. Uno empezó esa pareja con la “norma” que decía que ambos iban a ser fieles el uno al otro. Esa expectativa no se cumple por una parte y la otra parte lo sufre. Somos humanos, es inevitable, la inteligencia emocional no habla de ocultar, ni censurar, ni “dominar” en este sentido.

Que una persona que tiene una relación se acueste con otra que no es su pareja no necesariamente es doloroso. No es parte de la definición de esta situación. Por ejemplo, si la norma es “tenemos un amor libre”, o “nos gusta el intercambio de parejas” o “quiero verte con otra persona”. ¿Sería el dolor una consecuencia directa?

Cuando la norma cambia, cuando lo que yo pienso sobre que mi pareja se acueste con otro cambia, entonces, mis emociones son otras.En otras culturas, por ejemplo, donde la poligamia es parte de su manera de entender la vida, también cambian las emociones ante situaciones así.

Me refiero a que una emoción, por ejemplo, el enfado, no es una consecuencia directa de lo que ha hecho o no ha hecho una persona. Sino que es el resultado de unas normas, una cultura, unas expectativas, unos acuerdos previos.

Luego, otra cosa es la gestión de las emociones que me produce ese quiebre de normas. Puedo tomarme como algo personal que una amiga haya olvidado mi cumpleaños, o que no me llame tanto como yo la llamo a ella. Puedo tomarme como algo personal que mi padre preste más atención a los problemas de mi hermana que a los míos, pueden enfadarme muchas cosas, pero no necesariamente es un resultado directo que emane de esas circunstancias, sino lo que yo esperaba, creía, necesitaba, que al final no se cumplió.

Si una persona no cumple un acuerdo, por ejemplo, como el de la fidelidad, yo estoy en todo mi derecho de decidir si quiero perdonar y darle una nueva oportunidad a la relación; o puedo decidir que no quiero darle otra oportunidad a esa persona, aunque perdone lo ocurrido. Uno no tiene la obligación de estar junto a personas que no le gustan. Nadie nos obliga a ser amigos de todo el mundo, ni a que nos agraden todas las personas. En el trabajo, por ejemplo, nos relacionamos con muchas personas, muy diferentes, pero eso no implica que tengamos que ser amigas de todos, que tengamos que aceptar malos tratos verbales por parte de nadie. Yo no soy perfecta, pero tampoco lo son los demás. Y que los demás no sean perfectos es algo que necesitamos comprender para que haya bastantes menos cosas que nos duelan tanto como para tener que quejarnos o ir contándoselo a los demás.

Todos tenemos unas normas sobre como “deberían” ser los demás, sobre como deberían cumplir un determinado rol. Cuando sus conductas se apartan de nuestro “ideal”, de nuestras normas, de nuestros “el debería”, nos sentimos defraudados, enfadados, frustrados… pero a través de la inteligencia emocional podemos aprender la diferencia entre lo que es necesario aceptar y lo que uno puede cambiar. Podemos aprender a despersonalizar las actitudes del otro, para que no nos duelan ni sean un problema para nosotros.

Este tema, el de por qué nos enfada lo que hace el otro, es un tema apasionante, al igual que el aprendizaje de la gestión emocional de las demás “mal llamadas” emociones negativas.

Ninguna emoción es buena o mala.

Las emociones son algo normal, natural, algo humano!!!! ¡¡¡NO somos de piedra!!!

Lo que puede ser mala es nuestra actitud, nuestra reacción, nuestra respuesta reactiva, nuestra conducta cuando se ha producido una emoción. Y es esto precisamente lo que se pueda aprender a gestionar. No a no sentir emociones, sino a poder comprender porqué me siento mal, qué me está diciendo esta emoción sobre mi, que me dice sobre lo sucedido, que me dice sobre el otro, y escoger una respuesta a lo que sucedió, de acuerdo a quien es el otro y a su importancia en mi vida.

No es igual la gestión necesaria de nuestras emociones cuando se le pasa felicitarnos por nuestro cumple a una persona que a otra. Por lo general, cuanto más cercana sentimos a esa persona, más normas tiene y más probabilidades de que las rompa y yo sufra….

Viki Morandeira

Tu Coach Personal