CUENTO: El profesor de Aviación y la Tormenta (Jorge Bucay)

Me gustaría compartir con ustedes este cuento de Jorge Bucay, para aquellos que siempre encuentran tormentas delante suyo.

Un profesor de aviación lleva a un alumno a aprender a pilotear. Están en el avión y el profesor le dice:

Supongamos que estás piloteando el avión, viene una tormenta y arranca un motor, ¿qué harías?

Sigo con el otro motor –le responde el alumno.

Muy bien –dice el profesor-, pero si viene otra tormenta y te arranca el otro motor, ¿qué harías?

Bueno –dice el alumno – sigo con el tercer motor.

Claro –dice el profesor-, pero viene otra tormenta y te arranca el tercer motor, ¿qué harías?

Bueno –dice el alumno – sigo con el cuarto motor.

Pero viene otra tormenta y te arranca el cuarto motor, ¿qué harías?

Sigo con el quinto. Entonces el profesor le dice:

Decime, ¿de dónde sacás tantos motores? Y el alumno responde:

Y Usted, ¿de dónde saca tantas tormentas?

 

¿Te ocurre que cuando hablas de algo con una determinada persona, esa persona siempre suele “ver las tormentas”? A veces, nos duele. Nos duele, porque esperamos que esa persona diga algo positivo, que haga un comentario agradable, o que diga: ¡Qué bien! y en cambio, lo que escuchamos son “pálidas” como se decía en Argentina a esos comentarios derrotistas, “sin brillo”.

Esa persona, que no te dice lo que tú esperas que diga, NO es consciente de ello. NO lo hace para lastimarte. NO lo hace para no apoyarte. En Programación Neurolingüística hay algo que se denomina “metaprogramas” o “metamodelos”. En este artículo y en este otro, puedes leer más sobre el tema.

Una persona diferenciadora suele tener en su mente, un “programa”, un “software” que hace que le resulta “instantáneo” decir algo negativo. Para decir algo positivo tiene que hacer un esfuerzo, porque tiene que “saltarse” su propio programa.

Cuando nos tomamos como algo personal sus comentarios, podemos sufrir. Podemos decir, “nunca puede decir nada bonito, nada agradable o positivo sobre lo que le cuento”. Podemos personalizar esa situación, ese intercambio de palabras y nos vamos sintiendo desilusionados con esa persona. Sin darnos cuenta que NO LO HACE A PROPÓSITO.

Hay una frase que me gustaría que leyeras:

Lo que Juan dice de Pedro, dice más de Juan, que de Pedro.

Te voy a contar una “tontería”, algo que me ocurría a mi y que me hacía sufrir. Cuando cocino patatas fritas, muchas veces viene mi esposo, para llevarlas a la mesa y SIEMPRE me pregunta ¿Tienen sal?.

Hace unos años, yo me tomaba esa pregunta como algo malo, mi mente le daba vueltas a pensamientos que me hacían daño, alimentaba al lobo equivocado y sufría.  Cuando escuchaba su pregunta, me ponía tensa hasta agresiva, sin quererlo, porque pensaba, ¿Y qué si no le he puesto la cantidad exacta de sal que  a él le gusta? ¿No puede llevar el salero a la mesa y ponerle? Me tiene harta preguntando siempre lo mismo. Menos mal que lo pensaba y no lo decía…. o no, quizás habría sido mejor  decirlo para entender antes que mi esposo no estaba cuestionándome a mi, sino actuando desde su metaprograma. Haciendo esa pregunta por costumbre, por hábito, porque le resulta más fácil centrarse en lo que falta o en lo negativo, porque él tiene es “software” y no porque tenga un problema conmigo. La que veía un problema era yo, donde no lo había.

La persona negativa o la persona diferenciadora, pueden decir algo SIN INTENCIÓN de herirte, pero tú puedes sentir dolor. Recuerda, la gente “hace cosas” y uno decide la interpretación que le da, uno puede elegir si sufrir o no sufrir, cambiando la manera en que ha interpretado lo que ha sucedido.

Ahora, mi esposo sigue preguntando si las patatas tienen sal, pero yo ya no me lo tomo como un ataque o un cuestionamiento sobre mis cualidades de cocinera. Ahora, al contrario, me río, porque no solo el pregunta, una de mis hijas ha heredado su metaprograma y también la costumbre de preguntar si ya le he puesto sal a las patatas.

Cuando nos enseña la convivencia si somos capaces de no personalizar, si abrimos la mente para ver la realidad desde la percepción del otro.

Si te encuentras con personas negativas o que siempre encuentran tormentas, no te lo tomes a mal, tu puedes seguir encontrando nuevos motos, tú puedes seguir teniendo un punto de vista optimista para encontrar soluciones.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s