Los Clavos en la Puerta (Cuento)

 

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En el taller de Inteligencia Emocional, la cuarta semana trabajamos el enfado, la ira. A veces, algunos participantes llegan llenos de dolor, cargando rencores por enfados antiguos que han dejado huella en sus vidas y en las vidas de sus seres queridos. Lo hermoso del taller es que al acabar la semana, las cosas cambian de una manera sustancial. Abajo comparto contigo un hermoso cuento para reflexionar.

Testimonio V.H. (México)

Sabes viky  de lo que me di cuenta hoy haciendo este ejerciccio que gran parte de mi vida me la he pasado enojado y lleno de rencores y odio sin explicacion me da tanta impontecia y tristeza por que no pude ver mas alla de mis ojos ademas de que descargue mucha neurosis con personas que no tenian nada que ver ,busque culpables que no habia y perdi años de mi vida, sabes tienes mucha razon

Y se que hoy la vida me da una nueva oportunidad de cambiar muchas cosas y que de mi va depender como me relaciono con mi familia hoy mas alla de ponerme mal, sabes viky vi lo que no veia,NO SIRVE DE NADA ESTAR ENOJADO Y MUCHO MENOS  TENER RENCOR EN MI CORAZON.
QUE HE PERDIDO MOMENTOS UNICOS POR ESTAR ENOJADO Y QUE EL UNICO QUE SE PERJUDICADO SOY YOOO
no sabes que dificil es vivr asi enojado envidiando criticando buscando una solucion en los demas y ademas lo peor es que me acostumbre a vivir mal y pensaba que era normal que tenia justificaion la vida me habia tratado muy mal y los demas no me entendian eso y muchas cosas mas hoy te puedo decir que ya no me permito estar mucho tiempo enojado y mucho menos tener rencor en mi corazon , y tu tienes mucho que ver con esto y te lo agradesco de corazon viky muchas gracias

TE MANDO UN ABRASOTE DE OSOOOOO MUY GRANDEEEEE

CUENTO: Los Clavos en la Puerta

Esta es la historia de un joven que tenía muy mal carácter. Su padre, que le amaba como todo padre, se sentía afligido al ver el carácter de su hijo. Un día, se le ocurrió una manera de hacerle ver lo negativo de su conducta. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, cada vez que se enfadar con alguien, debería clavar un clavo detrás de la puerta.


El primer día, clavó 37! Al día siguiente, fueron 25. Al tercer día, un poco antes de soltar su mal carácter pudo frenarse y clavo 17. Pronto la puerta se iba llenando de clavos. Pero, a medida que aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos. Descubrió que podía controlar su genio, pues el clavar le hacía pensar sobre su mala actitud.

Llegó el día en que pudo controlar su carácter y orgulloso fue a decirle a su padre que ese día no había clavado nada!

Este le sugirió que ahora retirara un clavo pro cada día que lograra controlarse. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.

Era ciertamente un gran logro! Su padre le tomó la mano, lo llevó hasta la puerta y le dijo:

-Has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero la herida permanece y el mal se propaga. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física. Ahora hace falta trabajar mucho más para que la puerta quede como nueva. Hay que reparar cada agujero y muy difícilmente lograrás que quede como antes.”

Anónimo

Si tuvieras que clavar tú esos clavos, ¿cómo estaría tu puerta?
y aún quitando todos los clavos ¿cuáles fueron las heridas que dejaste atrás?

Ser consciente de uno mismo, ejercitar la AUTOCONCIENCIA es una señal de Inteligencia Emocional. Esta se aprende, practicando.

Y por otro lado, podemos mejorar el AUTO-CONTROL, es decir, PENSAR antes de ACTUAR, así, controlando estas dos actuaciones, te permitirá tener la suficiente capacidad de reacción y elección cuando experimentes un enfado emocionalmente fuerte.

No me digas: Yo soy así. Porque tú NO eres así. Actúas así. Y como todo lo que hacemos en la vida, podemos elegir hacerlo de otra manera. Responder de otra forma, más sana e inteligente. Usa la asertividad, instala la conducta asertiva en tu vida, aprende Inteligencia Emocional y pronto ya no dejarás heridas en tu puerta.

 

Viki Morandeira
Tu Coach Personal

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4 comentarios sobre “Los Clavos en la Puerta (Cuento)

    1. Yayita, algunas personas se enfocan en lo que no es como les gustaría que fuera, critican, protestan, se quejan, tienen una actitud inadecuada hacia la vida y eso les hace más infelices. Escucharlo, como siempre lo has hecho, no te hace bien a ti, pero tampoco le hace bien a él. Cuando se desquite contigo, intenta preguntarle: ¿Que piensas hacer para solucionarlo? ¿Qué es lo que puedes decirle a esa persona con la que tienes el problema? ¿Se lo has comentado a esa persona con la que tienes un problema? ¿Qué puedes hacer para cambiar esto? Si quieres ayudarle, préstale preguntas nuevas que le ayuden a resolver esas situaciones y a tener una actitud mejor. Un abrazo, Viki.

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