Vivir con Asertividad (II)

Vivir con asertividad es vivir con más seguridad en nosotros mismos. Es vivir sin reprocharnos luego porque hicimos o dijimos tal cosa, o porque NO hicimos o NO dijimos tal otra.

Seguro recuerdas ocasiones en las que has dicho SI cuando querías decir NO. Situaciones en las que has hecho algo que no te apetecía y luego internamente te reprochaste haberlo hecho. Situaciones en las que has tenido que contar una mentira para no ofender o molestar a los demás. ¿Recuerdas?

¿Siempre dices que sí cuando otros te piden favores aunque luego internamente te digas a ti mismo porqué no puedo decir que no a esto? ¿Tienes miedo de que se enojen contigo si por algún motivo no les complaces en algo? ¿Te hace sentir incómodo escuchar que te cuestionen porqué has hecho o no has hecho tal cosa?

Decir que no puede ser muy difícil, actuar con asertividad no es instantáneo, pero afortunadamente es una habilidad que se puede entrenar. Sigue leyendo!! 

En nuestras relaciones con los demás, solemos tener una idea de lo que esperan de nosotros en diferentes momentos. Puede ser que sepas que esperan que acudas a todas las reuniones familiares, o que muestres atención cuando esa tía pesada ya está otra vez contando sus batallitas. O puede que te resulte muy difícil decirle a tu esposa que no sabes como arreglar eso que te ha pedido o que para ti no tiene sentido arreglarlo, pero igualmente le dices que si y luego ella te lo pide cada semana durante meses…. hasta aburrirte…. ¿Te suena de algo todo esto?

Esta manera de comportarnos, de relacionarnos con los demás, creemos que es la manera de pertenecer o integrarnos en un grupo, en nuestra familia, en el trabajo, en pareja. Creemos que todo va “más suave” si nos comportamos diciendo a todo que si, no contrariando a nadie.

Pero a la larga este comportamiento que puede evitarnos algún conflicto en el presente, va cargandonos de dolor hacia nosotros y hacia los demás. Cada vez que cancelamos algo nuestro por atender lo que nos ha pedido otra persona, sumamos una gota a nuestro vaso. Cada vez que prestamos algo que no queremos prestar, porque sabemos que nunca nos lo devolverán, sumamos otra gota a nuestro vaso. Cada vez que actuamos contra lo que internamente querríamos hacer, seguimos llenando nuestro vaso.

¿Por qué es tan difícil ser asertivo y resulta más sencillo tener una conducta asertiva del tipo pasito? Porque desde el inicio de nuestra vida, en casa, en el colegio, hemos aprendido que decir que si y ser sumiso podía proporcionarnos el amor y el aprecio de los demás. Desde pequeños aprendimos que oponernos, que hacer lo que nos apetecía hacer podía llevar a conflictos que nos resultaba más doloroso afrontar que el dolor que nos proporcionaba ceder, bajar la cabeza y evitarnos así el disgusto de los demás descargado sobre nosotros.

Complacer a los demás es un hábito que hemos incorporado creyendo que nos daba un resultado positivo. Puede que de pequeños fuera así, pero ya adultos, la falta de asertividad, la conducta pasiva es un lastre enorme, es un vaso lleno a punto de rebalsar.

Poder decir que no, ser asertivo, respetando tanto nuestro punto de vista como el derecho del otro a pensar diferente, tiene mucho que ver con nuestra integridad y nuestra autoestima. Actuar en las distintas situaciones como “se espera que actuemos” no hace más que provocar que nos sintamos estresados, enfadados, tanto con nosotros mismos como con los demás.

No necesitas seguir sufriendo. Necesitas entrenar tu asertividad.

Taller Comunicación Asertiva

Bien, te propongo que empieces a conocerte. ¿Qué tal si haces un diario de Asertividad?

Es muy sencillo!!! Necesitas llevar un registro de tu Conducta Asertiva (o no asertiva)

A la noche, o en el momento que tengas libre, apunta en tu Diario los momentos en los que dijiste que si en lugar de no. Los que dijiste que no en lugar de si. Los momentos en los que no expresaste tu opinión con claridad y educación. Los momentos en los que dejaste de reclamar algo que creías justo. Los momentos en los que te sentiste mal luego de aceptar un trabajo. Los momentos en los que te pusiste en último lugar. Los momentos en los que no ejerciste el autorespeto. Los momentos en los que no dijiste lo que pensabas, y lo guardaste en tu columna izquierda.

¿Podrás hacerlo?

Cada vez que tomamos decisiones que en realidad no queremos tomar, cada vez que aceptamos hacer algo que en realidad no queremos hacer, cada vez que toleramos que no se respeten nuestros derechos o nuestros deseos, estamos actuando con falta de asertividad.

Tenemos esas creencias limitantes que es mejor que cambiemos por otras creencias que nos permitan sentirnos a gusto con nosotros mismos. Cuando tengas ya escrito tu diario de asertividad, de por lo menos 5 o 7 días, para tener un buen abanico de cosas que NO TE GUSTA HACER, o que HACES SIN QUERERLO REALMENTE. o de esas cosas que ACEPTAS POR NO MOLESTAR., cuando tengas una buena lista, vuelve a mi blog y sigue leyendo sobre las técnicas asertivas y los derechos asertivos.

Venga… no seas remolón!!! Estamos hablando de mejor tus sentimientos hacia tí mismo, estamos hablando de quererte y respetarte más para que los demás también lo hagan!!! ¿Estás demasiado ocupado para ocuparte de ti???

Podemos hacerlo juntos.

Taller Comunicación Asertiva

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

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3 comentarios sobre “Vivir con Asertividad (II)

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